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376 Porque de él se

In document Ontología (I. Di Napoli) (página 49-52)

DE LOS ESTADOS DEL ENTE

376 Porque de él se

obtiene el concepto adecuado distinto

entes “qua” o sea “cosa” sino más bien como entes “quibus” “por las cuales” o sea

cooprincipios de la esencia actual: el ente se ha de concebir como aquello que, la esencia y la existencia son por los cuales se constituye aquello.

En esta cuestión se requiere el intelecto, no la imaginación; la oposición de los adversarios contra la distinción real surge (salva la reverencia) más bien de la imaginación, la cual representa para sí misma a la existencia como a cierta cosa.

Objeción II. La esencia de la que se hace la pregunta, es la esencia actual. Es así que la esencia actual incluye la existencia. Por tanto la existencia en la esencia actual no se distingue realmente de la esencia.

R. C. M. D.; m.: La esencia actual incluye la existencia en cuanto es actual por el acto de ser distinto de la misma, concedo: por la existencia idéntica de la esencia, niego.

Explico: como la esencia sea y se llame actual, se requiere sin duda la existencia; pero para esto basta que la esencia tenga existencia y no se requiere que la esencia sea la existencia; por ejemplo se dice que el hombre está vestido en cuanto tiene ropa, pero no se requiere que el mismo sea su misma ropa.

Objeción III. Ningún medio se da entre la nada y la existencia. Es así que la esencia actual no es la nada. Por lo tanto es la existencia.

R. D. M.: ningún medio se da entre la nada total y la existencia, concedo; entre la nada parcial (la nada de la existencia) y la existencia, niego.

Contra distingo la menor: la esencia actual no es la nada total, concedo; no es la nada parcial, subdistingo, no es la nada de la esencia, concedo; no es la nada de la existencia,

otra vez distingo: si se considera precisamente bajo el acto de ser, concedo; de otra manera niego.

Explico: la esencia actual considerada precisamente como esencia, no es la nada total (la nada de la esencia y de la existencia); sino que es la nada parcial, o sea la nada de la existencia; de donde, si no tiene existencia, es una esencia posible; si la tiene es una esencia actual: actual en cuanto actuada; de hecho la esencia actual no es la nada de la existencia, puesto que y en cuanto tiene existencia, pero la esencia como esencia, también si es actual, es la nada de la existencia, aunque no sea la nada de la esencia. Por eso entre la nada total (de la esencia y de la existencia) y la existencia no se da un medio; pero ente la nada parcial (de la existencia) y la existencia se da un medio; que es la esencia considerada como esencia.

Objeción IV. Como la existencia se reciba en la esencia, así como el acto en la potencia, la esencia debe de ser primero que la existencia (supone la existencia). Es así que la esencia no existe sin la existencia, por lo tanto no la puede recibir.

R. D. A.: como la esencia..., la esencia debe ser primero que la existencia por una prioridad de la naturaleza o sea, al menos idealmente, concedo; por una prioridad del tiempo niego.

Explico: el defecto de los adversarios es siempre la imaginación, con la cual las realidades metafísicas son tratadas físicamente. Aquel “recibir” no se debe entenderse como una función material, la cual implique una existencia precedente; “recibir” significa aquí una

relación de la esencia hacia la existencia: como la existencia tenga la función de acto con relación a la esencia, se dice de aquello que se recibe en la esencia, porque la esencia se concibe en cuanto a la existencia como su sujeto (en quien se recibe la existencia, que se sujeta a la existencia).

Objeción V. Todo lo que alcanza la existencia en sí completa es accidental. Es así que la existencia distinta de la esencia alcanzaría realmente la esencia en sí completa. Por tanto, una existencia realmente distinta de la esencia sería algo accidental y esto es imposible.

R. D. M.: todo lo que alcanza la línea de la esencia, concedo; de otra manera, niego.

Contra distingo la menor: por ejemplo, la esencia completa del hombre se compone de alma y cuerpo; todo lo que tal compuesto alcanza es accidental. Sin embargo, la esencia y los accidentes están siempre en la línea de la esencia, indican la constitución de la cosa por lo cual se consiguen la constitución aquellos; mas la existencia no indica la constitución ni aquello por lo cual consiguen la constitución, sino que es un modo absoluto o determinación absoluta en un orden extraesencial: es la actuación de la misma constitución esencial; de donde aunque alcance la esencia, no se puede llamar accidental.

Permanece, por tanto, la tesis fundamental de la filosofía tomista y cristiana de la estructura del ente participado: todo ente actual participado es verdaderamente un synolum real de la esencia y la existencia, porque la esencia de la criatura no es su ser sino que es lo que tiene su ser.

ESCOLIO

De los diversos estados de las esencias.

La esencia puede tener dos estados los cuales son: a) concreto y b) abstracto.

1) La esencia concreta es la esencia como existente bajo sus notas individuantes; esta esencia es llamada por Aristóteles: τδε τι, este alguien: este hombre, este animal, esta planta, “este, esta”, “esto” son adjetivos demostrativos en cuanto indican una esencia (el hombre, el animal, la planta) como individuada (por eso e verbo latino

“indicare” se expresa frecuentemente por el verbo “individuare”). La esencia concreta es la esencia actual.

2) La esencia abstracta es la esencia sin notas individuantes: hombre, animal, planta. Sin embrago la esencia abstracta se puede considerar de dos maneras:

a) La esencia que es abstracta: es la esencia abstracta sin la consideración de los muchos de los que se puede predicar: el hombre simplemente considerado como hombre sin el “este”;

b) La esencia quq (en cuanto) abstracta: es la esencia abstracta con la consideración de los muchos de los que se pude predicar: el hombre como especie o sea como esencia de los muchos predicables (la humanidad).

Como se ve, la esencia concreta responde al universal concreto ya fundamental, ya potencial del que hablamos en Gnoseología (no. 278); la esencia que es abstracta

responde al universal directo; la esencia en cuanto abstracta responde al universal reflejo (Cf. Gnoseología no. 278).

El universal concreto es real; lo universal directo es también real pero solo en cuanto aquello que se concibe, no en cuanto al modo por el que se concibe; lo universal reflejo es solo lógico.

Se ha de decir lo mismo de la esencia: la esencia concreta es real (actual); la esencia abstracta es real en cuanto a aquello que se concibe, ideal en cuanto al modo por el que se concibe; la esencia en cuanto abstracta es meramente ideal o sea un ente de razón

(un predicable).

La esencia real es pues la esencia concreta y la esencia abstracta (solo en cuanto a aquello que se concibe); de donde la esencia real suele tomar dos nombres:

1) Física que es la misma esencia concreta o sea la esencia actual; 2) Metafísica que es la esencia abstracta o sea la esencia posible.

Artículo II.

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