2.2.6. Conceptos básicos de aprendizaje
2.2.6.1. Que entendemos por aprendizaje
Podríamos comenzar diciendo que el aprendizaje es un concepto complejo que tiene acepciones. Shulman (2004) considera que las distintas formas de concebir el aprendizaje pueden agruparse en dos grandes líneas (Moral, 2010,p.34):
Las ¿que consideran un proceso de mera adquisición de conocimientos:
Proceso por medio del cual los conocimientos que están “fuera” del aprendiz – en los libros o en la mente del profesor – llegan a estar “dentro” del estudiante. Es una consideración simplista que ha primado en muchos momentos de la historia.
Las que lo consideran un proceso activo de construcción y reconstrucción: El aprendizaje se entiende como un proceso que conlleva una reconstrucción de lo que está en el sujeto, para poder interiorizar lo que le viene de fuera.
Pollard (1987) considera que el aprendizaje no puede ser entendido como un
proceso simple de mera acumulación de contenidos, pues el aprendizaje es un “proceso por el cual son adquiridos, comprendidos, aplicados y extendidos conocimientos, conceptos, habilidades y actitudes” (p. 118).
En la “sociedad del conocimientos” en la que estamos inmersos (Hargreaves, 2003), los sujetos tienen que ser hábiles para manejar una serie de conceptos, habilidades y actitudes que les permitan enfrentarse a la resolución de problemas y a una toma de decisiones responsable y autónoma. Por tanto, en la actualidad, no basta con plantear una concepción simplista de aprendizaje, pues los conceptos y habilidades y actitudes deben ser adquiridos por los sujetos, pero a la vez comprendidos para poder ser aplicados en la resolución de los problemas reales.
Para algunos autores, estos planteamientos llevan asociada la idea de que la
educación “debe conceptualizar el aprendizaje como pensamiento” (Jones, Palinscar, Ogle y Carr, 1987; Beltran, 1995, Sremberg y Spear – Swerling, 1999) y que se debe apoyar el principio de que aprender consiste en adquirir un repertorio de estrategias cognitivas y metacognitivas que permita a los sujetos relacionar la nueva información (conceptos, procedimientos o actitudes) con los conocimientos previos, y organizar esta nueva información en una estructura ordenada de esquemas (Estévez Nenninger, 2002).
Por este motivo, el aprendizaje no se puede reducir al planteamiento de actividades de mera memorización, sino que requiere la planificación de actividades en las que se ejerciten habilidades para el procesamiento de información, la adquisición y desarrollo de conceptos, la selección de alternativas, la toma de decisiones, análisis, síntesis,
interpretaciones, resolución de problemas y creación de nuevas ideas (Boostrom, 2005). Desde la década de 1940, existe un acuerdo en considerar que el aprendizaje no es “poner una cantidad de información en las cabezas de los estudiantes”. Esta idea no es suficiente para comprender el proceso complicado que significa el “aprendizaje”. Los profesionales de la educación necesitan un lenguaje, unos referentes para dar sentido al proceso de aprendizaje y necesitan aclarar los pasos que hay que dar para adquirir el
conocimiento, un conocimiento que no sólo debe ser transferido del experto al aprendiz, sino que debe ser comprendido para poder ser utilizado y aplicado en distintos contextos (Tucker, 1988). Los profesores necesitan conocer los pasos que hay que dar para
“desarrollar en los estudiantes las capacidades para: Adquirir, analizar y aplicar informaciones.
Localizar, comunicar y producir información efectivamente. Resolver problemas rápida y efectivamente.
Tomar la responsabilidad en su propio aprendizaje.
Comprometerse con un aprendizaje a lo largo de sus vidas (Jones e Idol, 1990)
Los docentes necesitan disponer de un modelo explicativo que le permita discernir cómo promover un aprendizaje encaminado al desarrollo de las capacidades que destacan Jones e Idol (1990). Shulman (2004) proporciona un modelo explicativo de cómo progresa el aprendizaje mediante la siguiente taxonomía:
Implicación y motivación Conocimiento y comprensión Ejecución y acción Reflexión y crítica Juicio y diseño Compromiso e identidad 2.2.6.2.Tipos de aprendizaje
De acuerdo con Ausubel, hay que diferenciar los tipos de aprendizaje que pueden ocurrir en el salón de clases. Se diferencian en primer lugar dos dimensiones posibles del mismo:
1. La que se refiere al modo en que se adquiere el conocimiento.
2. La relativa a la forma en que el conocimiento es subsecuentemente incorporado en la estructura de conocimientos o estructura cognitiva del aprendiz. (Díaz et al, 2001,p.19)
Dentro de la primera dimensión encontramos a su vez dos tipos de aprendizaje posibles: por recepción y por descubrimiento; y en la segunda dimensión encontramos dos modalidades: por repetición y significativo. La interacción de estas dos dimensiones se traduce en las denominadas situaciones del aprendizaje escolar: aprendizaje por
recepción repetitiva, por descubrimiento repetitivo, por recepción significativa, o por descubrimiento significativo.
Situaciones del aprendizaje escolar: Recepción repetitiva Recepción significativa Descubrimiento repetitivo Descubrimiento significativo.
También podemos encontrar otra tipología que a continuación se indicará:
Las personas perciben y aprenden las cosas de formas distintas y a través de canales diferentes, esto implica distintos sistemas de representación o de recibir
información mediante canales sensoriales diferentes. Además de los distintos canales de comunicación que existen, también hay diferentes tipos de estudiantes. Se han realizado estudios sobre los distintos tipos de aprendizaje los cuales han determinado qué parte de la capacidad de aprendizaje se hereda y cuál se desarrolla. Estos estudios han demostrado que las creencias tradicionales sobre los entornos de aprendizaje más favorables son erróneas.
Estas creencias sostienen afirmaciones como: que los estudiantes aprenden mejor en un entorno tranquilo, que una buena iluminación es importante para el aprendizaje, que la mejor hora para estudiar es por la mañana y que comer dificulta el aprendizaje. Según la información de la que disponemos actualmente no existe un entorno de aprendizaje
universal ni un método apropiado para todo el mundo.
En la siguiente lista se cita los tipos de aprendizaje más comunes en la literatura de pedagogía:
Aprendizaje memorístico o repetitivo: Se produce cuando el estudiante memoriza contenidos sin comprenderlos o relacionarlos con sus conocimientos previos, no encuentra significado a los contenidos.
Aprendizaje receptivo: En este tipo de aprendizaje el sujeto sólo necesita comprender el contenido para poder reproducirlo, pero no descubre nada.
Aprendizaje por descubrimiento: el sujeto no recibe los contenidos de forma pasiva; descubre los conceptos y sus relaciones, y los reordena para adaptarlos a su esquema cognitivo.
Aprendizaje significativo: Es el aprendizaje en el cual el sujeto relaciona sus conocimientos previos con los nuevos dotándolos así de coherencia respecto a sus estructuras cognitivas.
Desde la perspectiva de la ciencia definida como proceso de hacer y
deshacer hipótesis, axiomas, imágenes, leyes y paradigmas existen cinco tipos de aprendizaje:
Aprendizaje de mantenimiento: Descrito por Thomas Kuhn cuyo objeto es la
adquisición de criterios, métodos y reglas fijas para hacer frente a situaciones conocidas y recurrentes.
Aprendizaje innovador: Es aquel que puede soportar cambios, renovación, reestructuración y reformulación de problemas. Propone nuevos valores en vez de conservar los antiguos.
Aprendizaje visual: Las personas que utilizan el sistema de representación visual ven las cosas como imágenes ya que representar las cosas como imágenes o gráficos les ayuda a recordar y aprender. La facilidad de la persona visual para pasar de un tema a otro favorece el trabajo creativo en el grupo y en el entorno de aprendizaje social.
Aprendizaje auditivo: Una persona auditiva es capaz de aprovechar al máximo los debates en grupo y la interacción social durante su aprendizaje. El debate es una parte básica del aprendizaje para un estudiante auditivo. Las personas auditivas aprenden escuchando y prestan atención al énfasis, a las pausas y al tono de la voz. Una persona auditiva disfruta del silencio.
Aprendizaje quinestésico: Las personas con sistemas de representación quinestésico perciben las cosas a través del cuerpo y de la experimentación. Son muy intuitivos y valoran especialmente el ambiente y la participación. Para pensar con claridad necesitan movimiento y actividad. No conceden importancia al orden de las cosas. Las personas quinestésicas se muestran relajadas al hablar, se mueven y gesticulan. Hablan despacio y saben cómo utilizar las pausas. Como público, son impacientes porque prefieren pasar a la acción