Fue muy gratificante asistir al evento que los Hernández realizaron para festejar el día en que cumplieron su meta de quedar totalmente libres de deudas. Dos años más tarde, seguían
igual de agradecidos por su nueva libertad, y más importante aún, su matrimonio se estaba fortaleciendo. Aunque había sido una lucha para ellos, y varias veces habían estado a punto de darse por vencidos, siempre reconocieron la importancia de salvar su matrimonio. Perseveraron y alcanzaron su meta.
Alfredo y Juanita estaban enfrentando un nuevo desafío. Sus ingresos ahora eran más altos que sus egresos. ¿Cómo gastar su excedente? Tuvieron que tomar una decisión mayor. ¿Debían mudarse a una casa más grande o quedarse en la que ya tenían, enfocándose en terminar de pagar
la hipoteca? ¿Debían comprar un auto nuevo? ¿Debían adoptar un estilo de vida más caro o continuar ahorrando y dar más a otros?
La Biblia no dicta un nivel de vida en particular para todos. Sin embargo, sí contiene principios que debemos considerar al escoger nuestro estilo de vida.
Permita que las cosas temporales sirvan para los
propósitos que usted tenga, pero que lo eterno sea el objeto de su deseo. Thomas A. Kempis 137
138/ EL NIVEL DE VIDA - ENTONCES ¿CÓMO VIVIREMOS?
Piense con una perspectiva eterna
Fomente una perspectiva eterna. Nuestra cultura y los medios de comunicación nos instan a centrarnos en lo inmediato. Los comerciantes tratan de persuadir a los consumidores a que se gratifiquen hoy sin tomar en cuenta en lo absoluto el mañana. Examine lo que está a continuación para comprender cuán breve es la vida comparada con la eternidad.
Nuestra estancia momentánea aquí sobre la Tierra es menos que un puntito comparado con el tiempo que durará la eternidad. Y sin embargo, tenemos la oportunidad de influir sobre la eternidad dependiendo de cómo manejamos nuestro dinero hoy. No sólo tenemos el privilegio de ahorrar tesoros para nosotros en el cielo, sino que también tenemos la oportunidad de gastar dinero para influenciar a las personas a favor de Jesucristo. El obtener una perspectiva y valores eternos tendrá un efecto profundo en su proceso de tomar decisiones.
Moisés fue un buen ejemplo. Estudie cuidadosamente Hebreos 11:24-26: «Por la fe Moisés, hecho ya grande, rehusó llamarse hijo de la hija de Faraón, escogiendo antes ser maltratado con el pueblo de Dios, que gozar de los deleites temporales del pecado, teniendo por mayores riquezas el vituperio de Cristo que los tesoros de los egipcios; porque tenía puesta la mirada en el galardón».
Moisés tuvo que escoger. Como el hijo adoptivo del faraón, podría vivir una vida de abundancia como corresponde a la realeza, o podía escoger ser un simple esclavo hebreo. Como él tenía una perspectiva eterna, escogió lo último y Dios lo usó de una manera asombrosa. Nosotros nos enfrentamos a una decisión similar. Podemos vivir con nuestra vista enfocada en la eternidad o vivir centrados en el mundo presente.
¿Alguna vez ha regresado, ya adulto, a un lugar que conoció cuando era niño? En una ocasión visité un campo donde jugaba cuando tenía doce años. ¡Me quedé atónito al ver qué pequeño era el campo verdaderamente! Yo me acordaba del lugar como un campo gigantesco, rodeado por cercos inmensos. ¿O se acuerda de haber anhelado algo tan desesperadamente, que casi lo podía saborear? Y sin embargo, hoy eso no significa nada para usted. Creo que todos experimentaremos algo similar después de llegar al cielo. Muchas cosas que son importantes para nosotros ahora serán sumamente insignificantes a la luz de la eternidad.
Lo invito a leer el libro Dinero, posesiones y eternidad, de Randy Alcorn. Es un estudio poderoso y da motivos para vivir con una perspectiva de la eternidad 6.
EL NIVEL DE VIDA - ENTONCES ¿CÓMO VIVIREMOS?/ 139
Usted es un peregrino
Las Escrituras nos hablan acerca de nuestra identidad y nuestra función aquí en la Tierra: En primer lugar, somos ciudadanos del cielo, no de la Tierra (Filipenses 3:20). Segundo, somos embajadores representando a Cristo en esta Tierra (2 Corintios 5:20). Tercero, no somos sino forasteros, extranjeros y peregrinos en esta Tierra (Hebreos 11:13).
Pedro escribió: «Y si invocáis por Padre a aquel que sin acepción de personas juzga según la obra de cada uno, conducíos en temor todo el tiempo de vuestra peregrinación» (1 Pedro 1:17).
Posteriormente agregó: «Yo os ruego como a extranjeros y peregrinos, que os abstengáis de los deseos carnales que batallan contra el alma» (1 Pedro 2:11).
El peregrino es un viajero constante, no uno que se queda en un solo lugar, y por lo tanto siempre tiene presente que la acumulación excesiva de cosas, sólo puede distraerlo de alcanzar su meta o destino. Las posesiones materiales son valiosas para un peregrino únicamente si facilitan su misión. El peregrino es un viajero que escoge sus posesiones estratégicamente, considerando la mayoría de ellas como impedimentos que sólo entorpecen su jornada, posiblemente al grado de imposibilitarla. Por supuesto, muchos de nosotros nos convertimos en residentes en un sentido temporal, viviendo en casas, comprando muebles y desarrollando negocios. No hay nada de malo en esto. Pero necesitamos mantener la mentalidad de peregrinos poniendo en práctica la filosofía de viajar con poco.
Adquiera solamente aquellas posesiones que le permitirán cumplir el llamado de Dios sobre su vida.
Haga el esfuerzo de vivir sencillamente
Toda posesión requiere tiempo, atención y con frecuencia dinero para mantenerla. Demasiadas posesiones o posesiones equivocadas pueden demandar tanto tiempo, energía y dinero que dañan nuestra relación con Dios y con los otros. La vida quieta y sencilla es un mejor ambiente que nos proporciona suficiente tiempo para fomentar nuestra relación personal con el Señor. 1 Tesalonicenses 4:11-12 aconseja: «Y que procuréis tener tranquilidad, y ocuparos en vuestros negocios, y trabajar con vuestras manos de la manera que os hemos
140/ EL NIVEL DE VIDA - ENTONCES ¿CÓMO VIVIREMOS?
mandado, a fin de que os conduzcáis honradamente para con los de afuera, y no tengáis necesidad de nada».
Estamos en guerra
«Tú, pues, sufre penalidades como buen soldado de Jesucristo. Ninguno que milita se enreda en los negocios de la vida, a fin de agradar a aquel que lo tomó por soldado» (2 Timoteo 2:3-4). Durante los tiempos de guerra, las personas frecuentemente alteran sus estilos de vida radicalmente para ayudar a ganar la guerra. Racionan cosas estratégicamente importantes y gastan menos en las comodidades de la vida cotidiana para que el ejército pueda tener todo lo que necesita. Como soldados, necesitamos tener cuidado de no quedarnos demasiado atados a las preocupaciones de esta vida.
Reconozca al enemigo
«Porque no tenemos lucha contra sangre y carne, sino (…) contra huestes espirituales de maldad en las regiones celestes» (Efesios 6:12). Durante la guerra, usted va a usar su arma más efectiva. El cometido del diablo es distraernos de servir a Cristo. Él con frecuencia logra esto al tentarnos a servir al dinero y a las posesiones. Como ya hemos visto, el dinero es el competidor principal de Cristo para tener el señorío sobre nuestras vidas. «No podéis servir a Dios y a las riquezas» (Mateo 6:24).
Frecuentemente es difícil darse cuenta de si se está sirviendo al dinero, porque el servicio al dinero es un pecado respetable; las personas lo felicitan a uno si triunfa financieramente. De tal modo que es necesario que usted examine su relación personal con Cristo y con el dinero. Gaste de una manera que le agrade al Señor
En oración someta al Señor las decisiones que usted tiene que tomar en cuanto a la manera en que va a gastar su dinero. Todo lo que nosotros poseemos es propiedad del Señor, y debemos gastar para agradarle a Él y no a nuestros propósitos egoístas. Buscar la dirección del Señor en nuestra manera de gastar no quiere decir que jamás gastaremos en otra cosa que no sea una necesidad básica. La recreación, actividades apropiadas en el tiempo libre y el descanso son importantes. «...todo lo que Dios creó es bueno, y nada es de desecharse, si se toma con acción de gracias» (1 Timoteo 4:4).
EL NIVEL DE VIDA - ENTONCES ¿CÓMO VIVIREMOS?/ 141
No malgaste posesiones
«Había un hombre rico que tenía un mayordomo, y éste fue acusado ante él como disipador de sus bienes. Entonces le llamó, y le dijo: ¿Qué es esto que oigo acerca de ti? Da cuenta de tu mayordomía, porque ya no podrás más ser mayordomo» (Lucas 16:1-2). Examínese. ¿Habitualmente gasta su dinero de manera frívola, o malgasta sus posesiones?
No se compare con otros
Algunos usan la comparación para justificar el hecho de que gastan más de lo que deberían. Muchos han sufrido las consecuencias de obrar así porque intentaron mantener el mismo nivel de vida que los vecinos, pero no pudieron. Escuché a alguien decir en una oportunidad: «Uno jamás podrá estar al mismo nivel que los vecinos. Tan pronto se alcanza el mismo nivel que ellos, estos sacan una segunda hipoteca sobre su casa y se sumen más en la deuda para comprar aún más cosas».
Si usted disfruta de buena posición económica, su estilo de vida debe basarse en la convicción de que el Señor quiere que tenga cierto nivel de vida que no es necesariamente la cantidad máxima que es capaz de gastar.
Si tuviera un poco más…
¿Alguna vez ha sentido que si estuviera en una posición más prestigiosa o tuviese más dinero podría lograr cosas verdaderamente importantes para el Señor?
Examinemos a dos hombres que vivían en Roma y que estaban en los polos opuestos en cuanto a lo económico. Antes de que hubiera concursos de gladiadores en el Coliseo, todos se ponían de pie, esperando silenciosamente al César. Los concursos no podían comenzar hasta que él llegara. Cuando esto ocurría, todos gritaban: «¡Viva el César!» El César tenía más poder, prestigio y riquezas que cualquier otra persona de su tiempo. Lo adoraban como si fuera un dios.
En otra parte, también en Roma, había otro hombre en circunstancias totalmente diferentes. Estaba en la prisión, encadenado y con guardias que lo vigilaban. Había invertido su tiempo en la oración y escribiendo a sus amigos. Su nombre era Pablo.
Uno vivía en un palacio opulento. El otro vivía en una celda oscura. Uno tenía riquezas sin límite. El otro no tenía prácticamente nada. Uno era el centro de la atención. El otro era virtualmente ignorado. Casi 2,000
142/ EL NIVEL DE VIDA - ENTONCES ¿CÓMO VIVIREMOS?
años después, las personas pueden reconocer cuál de estos dos hombres hizo una contribución de valor eterno. Dan a sus hijos el nombre del prisionero y a sus ensaladas el nombre del emperador.
Cuando Cristo usa a una persona, no tiene nada que ver que ésta tenga una posición alta o muchas riquezas. Lo que importa es la disposición de permitir a Cristo convertirse en su Señor.
No se conforme con este mundo
Romanos 12:2 comienza con este mandato: «No os conforméis a este siglo». Y cuando dice siglo quiere decir mundo y la época en que vivimos, con todas sus costumbres externas y superficiales.
En los Estados Unidos vivimos inmersos en una de las culturas más enriquecidas que este mundo ha conocido. Y constantemente nos vemos bombardeados con anuncios comerciales costosos y manipuladores que nos instan a gastar nuestro dinero. Los publicistas por lo general dan más importancia a la imagen que a la función. Por ejemplo, los anuncios de autos rara vez se enfocan en el vehículo como un medio de transporte económico y seguro, sino que más bien se centran en que dan al propietario atractivo sexual y la imagen de ser una persona importante.
Piense por unos momentos en los mensajes que comunican los anuncios de la televisión. No importa qué producto sea; ropa, desodorantes, tarjetas de crédito, vehículos, bebidas, etc., el mensaje es que la vida plena y bella puede ser nuestra si estamos dispuestos a comprar dicho producto. Desdichadamente, esta invasión de publicidad a todos nos ha influenciado de alguna manera. George Fooshee, autor del excelente libro You Can Beat the Money Squeeze [Usted puede vencer el apretón del dinero], dice: «Las personas compran las cosas que no necesitan con el dinero que no tienen para impresionar a personas que no les caen bien».
El gráfico de la página siguiente muestra cómo el estilo de vida artificial, que promueven los medios de comunicación, tiene influencia sobre nuestras vidas. La primera curva representa lo que ganamos, lo que realmente está dentro de nuestro presupuesto. La segunda curva demuestra cuánto es lo que realmente gastamos. Suplimos la diferencia entre nuestros ingresos y nuestros gastos por medio de la deuda, que nos causa esclavitud, presión financiera y ansiedad. La parte superior del gráfico demuestra lo que los publicistas nos dicen que compremos. Es un estilo de vida muy consciente de la imagen personal, generalmente caro, y que promete satisfacer las necesidades más profundas del
EL NIVEL DE VIDA - ENTONCES ¿CÓMO VIVIREMOS?/ 143
corazón humano. Cuando queremos vivir este sueño falso, sin tener los recursos necesarios para poder obtenerlo, sufrimos descontento, envidia y codicia.
Ninguno de nosotros es inmune a este mensaje. Recientemente, una flamante camioneta en un anuncio de televisión cautivó mi atención. Nuestra familia tiene una camioneta «de segunda» que ya cuenta con once años de vida, pintada de un color amarillo nada atractivo. El auto que anunciaban era perfecto para nosotros en tamaño, color y todo.
VIDA ARTIFICIAL (promovida por los medios de comunicación)
Hasta racionalicé que esta era la clase de auto que mejor serviría para nuestro ministerio. Y de repente me encontré pasando media hora por día estudiando los folletos publicitarios tan coloridos y atractivos, admirando los automóviles nuevos e imaginándome a mí manejando uno. ¡Me habían enganchado! Incluso me daba la sensación de que cada día que pasaba nuestra camioneta se ponía más fea, mientras que este otro auto, pronto, en mi mente, dejó de ser un deseo y se convirtió en una necesidad.
Estaba a punto de comprar el auto cuando decidí pedir el consejo de Jack Norman, un vendedor de autos y amigo personal. Y me dio un buen consejo. Me preguntó cuántas millas tenía la camioneta amarilla.
70 INCREMENT O DE L NIVEL DE VIDA
144/ EL NIVEL DE VIDA - ENTONCES ¿CÓMO VIVIREMOS?
«Cincuenta y cinco mil», le dije. Pensó por un momento, y luego me dijo: «Tu camioneta está en buenas condiciones y debe seguir siendo un transporte maravilloso ¡por muchos años!». Francamente, eso no era lo que yo quería escuchar, pero tuve que estar de acuerdo con él. Su consejo me había ahorrado miles de dólares. Es más, desde el momento en que tomé la decisión de quedarme con mi camioneta amarilla, perdí el deseo de tener el auto nuevo. Dejó de dominar mis pensamientos. Y algo aún más interesante, ¡hasta me pareció que mi vieja camioneta amarilla era más atractiva que nunca!
De cuando en cuando todos nos obsesionamos con obtener algo que creemos que debemos tener, ya sea un auto, una casa, una cámara, un barco o lo que fuese. Una vez que llega esa obsesión, es muy fácil racionalizar la compra. Por favor, recuerde buscar la dirección del Señor y el consejo de una persona piadosa cuando esté enfrentando una decisión que implica gastar dinero.
CONTRASTE
La sociedad dice: Adquiera tantas posesiones caras como sea posible, porque son la evidencia de que usted es una persona exitosa e importante.
Las Escrituras dicen: La acumulación de las posesiones lo distraerán de cumplir el propósito de Dios en su vida.
COMPROMISO
Pasaré tiempo en oración para determinar el nivel de vida que el Señor quiere para mí.
DIECISÉIS