Un acercamiento parcial de los conceptos “tiempo” y “lugar” desde la óptica de Enric Miralles
1.UN ACERCAMIENTO PARCIAL A LOS CONCEPTOS DE “TIEMPO” Y “LUGAR” DESDE LA ÓPTICA DE ENRIC
B. El espacio literario, ausencia del tiempo
2. Determinado lugar e indeterminado tiempo 1 Introducción
2.3. Entre la identidad y el espíritu del lugar
Si el capítulo del lugar se conecta con el tiempo y éste contenía las interpretaciones que nutrían el concepto del lugar, este análisis de Ciutat Vella y Santa Caterina sirve para aprehender y tener conciencia de la evolución de la forma de la ciudad y de los acontecimientos que han definido este entorno. De modo que se enlazan “lugar” y “tiempos”, un lugar que ha sido sometido a unas transformaciones impuestas, sin tener en cuenta la memoria del entorno y un conjunto de sucesos que han ocurrido en los límites de este lugar. Todas estas circunstancias han generado una identidad del lugar. De modo que la identidad de un lugar es determinada por su colocación en un entorno, por su configuración espacial y de las características o hechos sociales, todo esto en un transcurso temporal. La identidad es definida en el momento que las personas nacen en un lugar, viven en él y reconocen un seguido de componentes o sucesos que precisan su modo de habitar en un entorno47. De esta manera un entorno se convierte en
relacional, es decir, que mediante el dialogo entre el espacio y el habitar de la persona se engendra una percepción física y sensitiva que define un modo de actuar en ese lugar.
En el caso de Ciutat Vella, los distintos sucesos, tanto políticos como urbanísticos han sido los responsables de definir un modo de habitar. Se comprende un modo de habitar definido en una primera época por un carácter religioso y clerical que lo acompañaba un crecimiento económico y cultural, pero después, los habitantes, fueron sometidos a un seguido de imposiciones que definieron una población con un cierto rencor, por haberlos dictado su manera de vivir. Con ello se entiende que parte del modo de habitar de esos religiosos, que fueron los generadores de estos barrios, y que sus edificios monumentales definían los espacios públicos y de relación, se tendría que recuperar y ademas conectar los distintos puntos religiosos para conseguir un flujo peatonal. De modo que las calles que atan estos lugares tienen que ser reconsideradas para permitir que las personas comprendan los tiempos anteriores y sea parte de una memoria buena la que pueda enriquecer un modo de vida actual48. Así se recupera parte de
una identidad anterior que proporciona una dialogo entre la gente y las épocas.
Justamente, estas consideraciones facilitan la aprehensión del espíritu del lugar (Genius Loci). El respeto del espíritu de un lugar no significa recuperar los modelos antiguos, pero si poner en luz la identidad del lugar e interpretarla de nuevo para enriquecer los nuevos espacios. Solo de esta manera se puede
47. Norberg-Schulz:
La identidad del hombre presupone la identidad del lugar... Habitar significa pertenecer a un lugar concreto... Heidegger utiliza esta relación del habitar para demostrar que habitar significa estar en paz en un lugar protegido.
La historia nos hace entender que los objetos con quien el hombre se identifica son las propiedades ambientales concretas y que las relaciones que el hombre tiene con el lugar, las cuales se desarrollan generalmente durante la infancia.
48. Norberg-Schulz:
Las calles y las plazas urbanas son definidas de edificios que incorporan el significado que reúne la ciudad... Si se analizan las funciones del asentamiento, del levantamiento y del modo de abrirse, se deduce que estas características de los edificios son la base, la cubierta, el angulo, la apertura (la ventana, la porta); son los elementos que relacionan el edi- ficio con el ambiente y definen su modo de ser sobre el lugar.
47,. C. Norberg-Schulz, Genius Loci, Paesaggio Ambiente Architettura, Electa. p.22.
48. C. Norberg-Schulz, Genius Loci, Paesaggio Ambiente Architettura, Electa. p.177.
Figura 40
Passatge de la Pau Figura 41Calle de la Volta d’en Colomines Figura 42Calle de cal Civader
Figura 43
Calle dels mestres Casals i Martorell Figura 44Avenida Cambó
hablar de una tradición viva que justifica las transformaciones refiriéndose a una serie de parámetros locales.
Por ello, ser consciente de un conjunto de sucesos que han determinado un lugar permite comprender que actuación es más coherente y equilibrada para regenerar un lugar.
Probablemente, para que un lugar pueda contener una cierta identidad por el habitante depende de su dimensión, por ello, tener en cuenta la dimensión de los espacios públicos permiten que una persona se sienta más acogida o menos.
En ciertos casos como en Ciutat Vella, son las pequeñas plazas con una dimensión más humana las que articulan el habitar del espacio público Fig. 33-39. Por ejemplo, cuando penetras por el
barrio de La Ribera, Sant Pere y Santa Caterina, y te dejas llevar por la estrechez de las calles, un seguido de edificios pasantes, es decir, unas fachadas que no llegan a tocar al suelo, te dejan acceder a la siguiente calle Fig. 48. Así, este conjunto de pequeñas
incisiones en el denso tejido de Santa Caterina articulan el espacio público, del mismo modo, el nuevo Mercado de Santa Caterina se convierte en este tipo de edificios, pasantes en su planta baja, para así, ofrecer todo el emplazamiento privado a lo público, y ya no hay separación entre bienes privados o públicos, sino que se funden en el pasear de la gente. Fig. 40-47
Por ello, las actuaciones que tendrían que haber sucedido, tenían que atender al usuario, más que a la máquina, y de este modo propiciar un espacio público que puede aprehender una identidad beneficiosa para un futuro
En el caso de Santa Caterina, la nueva reconsideración de su entorno y del propio mercado, ofrece una oportunidad para recuperar parte del espíritu del lugar perdido por un seguido de intervenciones urbanísticas que han oprimido al entorno y no permitían un modo de habitar armónico.
La elección de Enric Miralles, el cual se encargó de reinterpretar un lugar que contenía un espíritu, para así después poder actuar y regenerarlo, ayuda a establecer una relación entre el proceso del proyecto arquitectónico, el tiempo y el lugar. Siendo un ejemplo de intervenir y reconsiderar un contexto local y específico.
Análisis del barrio de Santa Caterina desde el punto de vista de un conjunto de passajes con “voltes” que articulan los recorridos del barrio, i al final el Mercado de Santa Caterina forma parte de este conjunto de calles y edificios pasantes.
Capítulo 3
Figrua 56
Enric Miralles, en su casa de la calle Mercaders Figura 57
Algunos de los proyectos que se conectan con la realidad construida Instrumentos, realidad, sucesivos comienzos, Mercado de Santa Caterina
Figura 50
Mollet del Vallès. 1991. Figura 52La crema de conventos. Barcelona 1858
Figuras 53 y 54
Fotomontajes,2esquemas. Mercado Santa Caterina
Figura 55
Sucesivas maquetas Proceso constructivo
Figura 51
Antiguo mercado de Santa Caterina
49. Enric Miralles: Miradas distraidas/ desplazamientos
[...] Rehacer todo el proyecto cada vez. La herramienta sería la mirada distraída… Aquélla que sigue el giro del cuello para conversar con alguien a tu lado, o que busca un lugar donde detenerse [...] [...] Esa mirada distraída, que piensa otra cosa, responde al deseo del que proyecta de poseer todas las formas delineadas simultáneamente desde todos los ángulos. [...]
[...] Al darle la vuelta a un bolsillo (dentro-afuera) caen los objetos y los recompensamos… Este movimiento, ese modo de aparecer queda para otros proyectos [...]
Influencias:
49. Enric Miralles y Carme Pinós. En Construcción 1988-1991. Editorial El Croquis, 1991. nº49/50. p. 112-113
3. Proyectar con el Tiempo y el Lugar: Enric Miralles