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2. Practicas locales del sistema de salud de Haquira

2.2. Equipamiento e insumos del repertorio terapéutico

Los hanpiqruna realizan su trabajo de forma itinerante. El no tener un lugar determinado para hacer su trabajo es una primera característica y, Seminario al respecto dice que,

“los sistemas de salud indígena se caracterizan por no contar con un espacio físico determinado en donde los especialistas pueden ofrecer todos sus servicios; por el contrario, la atención de los especialistas se realiza de forma particular, ya sea en el domicilio del mismo especialista o en casa del enfermo, dependiendo de la enfermedad del paciente y los procedimientos que deba realizar el especialista indígena” (Seminario & Cárdenas, 2014, pág. 57).

El arte de curar es producto del legado cultural transmitido oralmente. Confluye el saber acumulado de los comuneros en torno al cuidado integral, la mediación de la naturaleza y los espíritus. Existe la influencia de factores externos al sujeto como los espíritus y factores internos determinantes de la dimensión espiritual individual. Las opciones son múltiples, tienen que ver con aspectos propios de los pacientes como son su fe, espiritualidad y las convicciones. La última es importante en el grupo de los jóvenes ya que estos son más escépticos frente a lo tradicional debido a su cercanía con los

conocimientos de la modernidad y por el afán de desindianizacion25. Las opciones

incluyen espíritus, principios activos de las plantas, rituales y rezos.

Cuando se evalúa la eficacia de la medicina tradicional, no solo se interpreta desde la perspectiva farmacológica o terapéutica, sino desde la suposición de que los sistemas médicos tradicionales presuponen una teoría medica distinta de la medicina oficial. Esta teoría se estructura y justifica sobre la base y desde la perspectiva de una cosmovisión, de la cual sus estructuras y características son homogéneas y comparables. “La diversidad cultural de los sistemas médicos tradicionales, y entre ellos del sistema medico andino (por lo que aun sobrevive y actúa de su identidad cultural originaria), radica exactamente en el adjetivo “tradicional” usado para distinguir estos sistemas

del sistema medico oficial” (Polia, Consideracion culturales acerca del rol y eficacia de

la medicina tradicional andina, 2009, pág. 98). Tradicional designa a la transmisión por generaciones a través del tiempo y al componente religioso, que tiene su función determinante en las expresiones primarias del pensamiento mítico. Cuando se menciona un origen remoto de los poderes del especialista afirman una realidad cultural al que juzgan de funcional. Es decir, se reafirma el valor fundante del mito y los héroes culturales, ancestros divinos o dioses, que son los protagonistas del mito, los modelos ejemplares de las actividades humanas y las fuerzas eficaces en la vida cotidiana. “La eficacia del mito, su incidencia para lo que concierne a la organización de la vida, es incomparablemente mayor y más directa de la eficacia de la fábula, así como la convicción actúa más profundamente y más eficazmente de lo que puede hacer un recuerdo desleído, no vivificado por la fe y la participación viviente de la persona y de la sociedad” (Polia, Consideracion culturales acerca del rol y eficacia de la medicina tradicional andina, 2009, pág. 100). También la denominación huaca o waka se extiende a los seres inanimados.

La fe es un elemento indispensable que permite que los fármacos materiales actúen a plenitud de sus cualidades y permite a los remedios espirituales el logro cabal de la curación. El paciente debe tener fe en el sistema medico tradicional, fe en los encantos, fe en el maestro. Sin la fe los encantos, ritos y remedios no actuaria y no se daría la curación.

Una primera etapa en donde se disponen una serie de recursos e insumos es en el diagnóstico. Antes de decidir por el tratamiento se ocupan en reconocer el mal y sus causas. Se dice que un mal diagnostico puede conllevar a un tratamiento que resultaría siendo perjudicial. Luego de este se disponen los recursos propios para el tratamiento. Del registro y clasificación que hace Delgado, algunas son empleadas en Haquira. Los recursos y las técnicas para el diagnóstico vienen desde tradiciones del pasado y de otros sistemas médicos y pueden ser adivinatorios, de observación o reminiscencia. Estas últimas consisten en hacer hablar a la persona sobre sus últimos hechos para saber el agente causante. Los procedimientos adivinatorios emplean la lectura de cartas, la lectura de las líneas de la palma de la mano, la visión en las hojas de coca y la interpretación de sueños. Las prácticas tradicionales más comunes son la pulsación de las venas, la palpación del estómago o cabeza, examen de orina, examen del ojo, “moda” o jobeo con el cuy o algún roedor distinto a la rata, lectura del humo de incienso y las señales de los apus con elementos de la naturaleza (Delgado, sf.).

Ilustración 9: Mujer curandera atendiendo a gestante

Fuente: Dibujo de estudiante de primaria de la I.E. Cesar Vallejo de Haquira, 2017.

Las prácticas como frotar con el cuy o consultando a los apus vienen desde épocas prehispánicas. En el tiempo del Tahuantinsuyo, los oficiantes de la salud a las enfermedades la diagnosticaban con la cobayomancia. Las otras enfermedades

funcionales se diagnosticaban con visceroscopia. Había otras más complicadas que se consultaba con oráculos en el que intervenían sacerdotes. “Las practicas curativas estaban rodeadas de muchas maniobras mágicas y místicas: adivinación, ayunos y terapia del cuerpo del enfermo con cuyes vivos e invocaciones inentendibles para los no iniciados” (Espinoza, 2011, pág. 172). Las otras técnicas vinieron junto al catolicismo que tenía consigo una carga de técnicas y recursos.

Tabla 12: Técnicas y procedimientos de diagnostico

Procedimientos Elementos Adivinatorios Cartomancia Quiromancia Lectura de coca Jobeo Alumbre Sueños Tradicionales Físicos Pulseado Palpación Examen de orina Examen de iris Examen de lengua Examen de uñas Pestañas

Físico-Mágicos Qaqopa: cuy, ratón, lagarto Mágico-religiosos Apusuyo

Trance chamánico Conversaciones

Fuente: Hugo Delgado (s.f.)

Luego de la etapa del diagnóstico le sigue la terapia propiamente dicha. Para esta etapa se recurre a cientos de recursos; se les puede emplear en simultáneo, combinándolos o de forma aislada. Todo ese uso dependerá del tipo del padecimiento diagnosticado. También hay malestares que exigen que se empleen un recurso tras otro de forma sucesiva. De todos estos repertorios se encuentran entre plantas, animales, minerales, cantos, acciones rituales. Los recursos pueden ser de directa aplicación en el que existe una relación de contacto con la persona y dentro de esta, están los insumos de productos vegetales, animales y minerales. También habría que anotar que dentro de esta se emplean partes del cuerpo humano, ya sea con ombligo de recién nacidos, cera de oído, saliva, leche materna, excremento, orina, grasa, cabello y hueso. También existen recursos de aplicación indirecta o que no implica tener contacto con la persona tratada;

entre estas están las danzas y acciones rituales. En este grupo están los distintos pagos ofrecidos a las deidades andinas, llamamiento de alma, sacrificios con animales, rezos en el altar de la iglesia, peregrinaciones católicas26 o cargos patronales. Sobre este último

se dice que es bueno ser mayordomo de una fiesta patronal porque la Virgen María sanara sus males y traerá prosperidad en su hogar.

Sobre los insumos provenientes de plantas, minerales y animales, se dispone de las plantas que crecen en el mismo medio geográfico. La mayoría de las plantas con propiedades curativas que utilizan son nativas. Las plantas de otro origen son sembradas en huertos y las que no crecen en el medio geográfico las compran de los naturistas. Las plantas tienen propiedades curativas en determinado tiempo de maduración, en determinado tipo de preparación y combinación, en determinadas partes geográficas y en determinadas partes de la misma planta. Se las emplea de diversas formas y curan decenas de malestares (Ver Anexo 2). Los animales empleados también son nativos de la zona que viven en el mismo lugar o bien son oriundos de la yunka (amazonía). La vaca, la oveja, el burro, el conejo, la abeja y el gato son animales introducidos. De los animales son útiles determinadas partes, para lo cual no necesariamente implica sacrificarlos (Ver Anexo 3). En cuanto a los minerales se ha venido incorporando crecientemente nuevos elementos venidos de otros lados. Muchos de estos minerales tienen connotación sagrada.

El diagnóstico y tratamiento de la enfermedad tiene un contenido mágico-religioso que viene a tener un sustento en la psicoterapia complementada con una medicina racional- empírica, que se caracteriza por el uso de plantas, animales y minerales. Estas últimas están sujetas a una doble función mágica y racional. “Dentro de la parte racional o empírica empleada por los chamanes andinos existen otras prácticas que muestran un mayor grado de racionalidad; entre ellas tenemos la qhaqopa (masajear), el ch’onqay (chupar), el walthay (fajar o envolver), suysuy (cernir o sacudir), el chutay (jalar), el paskay (desatar), el watay (amarrar)” (Carmona, 2009, pág. 26).

26 Las peregrinaciones van desde subir al calvario del Cerro Intitiyanqa que está en el mismo Haquira,