estratos más altos del bosque.
Recolección y manejo de frutos y semillas
La recolección de los frutos debe llevarse a cabo durante los meses de septiembre a diciembre, mo- mento en el cual la mayoría de ellos han empezado a hacer la dehiscencia. La cosecha se debe hacer directamente del árbol, utilizando para ello un medio de escalado seguro que no maltrate la corteza. Una vez se colectan los frutos y con el fin de extraer la semilla, se pueden poner al sol durante 2 horas, aproximadamente, o hasta que hagan dehiscencia. Se recomienda cubrir los frutos con un cedazo fino para evitar que las semillas se dispersen.
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Almacenamiento de las semillas
Las semillas no se dejan conservar por mucho tiempo, a temperatura ambiente pierden comple- tamente la viabilidad en menos de un mes. Almacenadas en nevera a 4 ºC presentan a los dos meses una germinación entre 2,5 y 6,3% cuando son sembradas en un sustrato de tierra y arena (Proporción 2:1).
Siembra y germinación
Aunque las semillas de esta especie no requieren tratamiento pre-germinativo, para obtener por- centajes de germinación altos, superiores al 90%, se recomienda sembrarlas frescas, esto es, in- mediatamente después de la recolección. Semillas que llevaban un par de semanas después de su cosecha puestas a germinar en papel absorbente alcanzaron una potencia germinativa del 50%. La germinación del chaquiro amargo es epigea, ocurre entre 7 y 9 días después de la siembra, mostrando su máximo en el día 13.
Manejo de las plántulas
Para la propagación se puede utilizar tierra mezclada con arena en proporción 2:1. Las plántulas inicialmente crecen muy lento y no soportan la plena exposición por lo que se recomienda su- ministrar sombra parcial mientras permanecen en el vivero. El material se encontrará listo para trasplante en campo cuando alcance los 20 a 25 cm de altura, es decir, entre seis y ocho meses después de haber germinado.
Agentes dañinos
Hasta el momento no se ha observado ataque de plagas ni enfermedades en las semillas, sin embargo, en árboles adultos se ha presentado la defoliación completa por el ataque de hormigas que consumen sus hojas.
Usos generales
La madera de esta especie se utiliza para pisos, vigas, durmientes de ferrocarril, construcción en general, mangos para herramientas e implementos deportivos. También se utiliza para gabinetes, muebles finos o partes visibles de estos, puertas, ventanas, chapas decorativas y contrachapados, barcos, botes, artesanías y carpintería en general.
Estado de conservación
Categorización. No ha sido evaluado por la UICN.
Observaciones empíricas en la jurisdicción. Es un árbol de gran porte que sobresale en los estratos más altos del bosque y aunque no se reporta en ninguna categoría de amenaza, su preferencia por áreas bien conservadas, su alta demanda como maderable y la destrucción de su hábitat, están afectando negativamente sus poblaciones.
Medidas de conservación implementadas. En el año 2000 Corantioquia incluyó esta especie dentro del programa de conservación e inició la búsqueda de fuentes semilleras en el municipio de Anorí. Definió su fenología reproductiva, el calendario de recolección de sus frutos, desarrolló el protocolo de propagación y llevó a cabo la producción de plántulas en el vivero de la Estación Biodiversidad de Piedras Blancas.
Hernandiaceae
Gyrocarpus americanus
Jacq.
Volador
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Características botánicas
Árbol pionero que alcanza entre 20 y 30 metros de altura, aunque es usual encontrar individuos que solo miden de 10 a 16 metros. Copa redondeada por la tendencia a ramificar desde muy abajo. Ramas torcidas y quebradizas. Corteza lisa de color gris claro, con jugo cáustico. Madera blanda, liviana y poco resistente; de color blanco con tintes grises; grano que varía de recto a irregular. Fácil trabajabilidad.
Hojas simples, alternas, enteras o trilobuladas, de ovadas a orbiculares, con pecíolos largos even- tualmente pubescentes; agrupadas al final de las ramas; haz verde oscuro y envés verde claro. Flores pequeñas, cuando están en botón son de una coloración verde pálido y no es fácil dife- renciarlas individualmente, pero a medida que se van desarrollando se tornan de color amarillo crema y se pueden distinguir las flores femeninas de las masculinas, están agrupadas en panículas terminales ramificadas. El fruto es una sámara dura, leñosa, con base redonda que mide entre 1,7 y 2,1 cm de largo y de 1,3 a 1,6 cm de diámetro; posee 2 alas de 10,7 a 12,7 cm de longitud, las cuales son angostas en la base y más anchas y redondeadas hacia el ápice. Cada fruto contiene una sola semilla que mide entre 1,2 y 1,3 cm de largo y de 1,0 a 1,1 cm de diámetro. Un kilogramo contiene entre 1.735 y 1.816 semillas
Especies similares
Por el parecido de las hojas se puede confundir con Heliocarpus americanus, pero en ésta los bordes de los lóbulos de la hoja son dentados y los frutos son pequeños y cubiertos de pelos en la superficie exterior.
Aspectos ecológicos y distribución local
Esta especie se encuentra principalmente en el bosque seco, crece bien en suelos de arenosos a pedregosos, con buen drenaje, levemente ácidos a alcalinos y con pendientes de leve a fuertes. Se distribuye principalmente en alturas que van de 0 a 700 msnm. Es común en claros, bosques fuertemente intervenidos y secundarios y al borde de carreteras y potreros.
En el departamento de Antioquia se le ha encontrado en los municipios de Caramanta, Olaya, Santa fe de Antioquia y Sopetrán, entre otros.
Floración y fructificación
La floración es abundante y sincrónica; se concentra principalmente durante los meses de noviem- bre a enero, es decir, al final de la segunda temporada anual de lluvias en la zona de distribución y al inicio de los meses más secos del año. Para pasar de botón a flor abierta tardan aproximada- mente 30 días. Pese a que las flores tienen un color poco vistoso, es posible diferenciar la especie con facilidad debido a que, simultáneamente con la floración, pierde completamente sus hojas. Los frutos empiezan a hacer su aparición en enero y su desarrollo y madurez tarda poco más de sesenta días, tiempo en el cual pasan de una coloración verde a café oscuro. La cosecha de los frutos maduros debe hacerse en el momento de mayor concentración de ellos y antes que inicien su dispersión, esto es, durante los meses de abril y mayo, coincidiendo con el aumento en la precipitación.