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La escritura del estado del arte

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Capítulo IV. Proceso y proyecto Acciones que lo configuran

IV.3. La escritura del estado del arte

Una estrategia a tener presente siempre es ver otros trabajos, cómo están hechos (por su- puesto, no para plagiarlos, sino para aprender viendo resultados concretos). Así que también en esta situación nos será útil ver otros estados del arte, cómo han sido encarados, cómo están estructurados, cuál es el criterio que organiza la exposición escrita.

Es importante que exista uneje que unifique el argumento del escrito, generalmente estruc- turado desde lo más general hacia lo más específico hasta llegar al objetivo mismo de nuestro

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trabajo. Se trata de ir llevando al lector hacia el interés particular de nuestra indagación. Un criterio para organizar las distintas consultas bibliográficas es el cronológico, comenzando por los trabajos fechados más antiguamente. Este enfoque nos dará la oportunidad de contex- tualizar históricamente las investigaciones y teorías, si ése es nuestro interés. Es importante ir articulando los temas, a través de títulos y subtítulos, de manera que no se fragmente el texto. De ninguna manera un estado del arte puede asemejarse a un fichado de artículos y libros. En realidad, este fichado es sólo el punto de partida.

Cuando no tenemos demasiado entrenamiento en la escritura de este tipo de trabajos, pode- mos comenzar realizando un cuadro sinóptico para organizar nuestras ideas, el eje, etc., pero la escritura, el desafío de la página en blanco, debe resultarnos un estímulo para escribir, aun cuan- do no estemos demasiado satisfechos. Soltar la mano, animarse, y luego ir corrigiendo, a través de la observación de otros escritos bien hechos. A escribir también se aprende escribiendo.

A su vez, a medida que vayamos registrando por escrito todo nuestro conocimiento con ayuda del fichado, seguramente afirmaremos nuestras ideas, quizá advirtamos algunas dimen- siones no demasiado consideradas con anterioridad, o bien tomaremos conciencia de que ne- cesitamos revisar más bibliografía sobre algún punto. En fin, el estado del arte, además de ser uno de los componentes del proyecto del cual derivaremos nuestro marco teórico –otro de los componentes obligados–, nos servirá para reafirmar nuestro conocimiento, aun cuando ello implique modificar luego algún aspecto del planteamiento o la formulación del problema.

Cómo citar los artículos y libros en el estado del arte

Cuando desarrollamos un escrito de este tipo, es necesario citar siempre aquello que decimos cuando nos referimos a una investigación o una teoría científica. Debemos “validar”, demostrar que lo que afirmamos respecto de un concepto puede ser confirmado por el lector con sólo dirigirse al texto del cual lo hemos estudiado y/o citado textualmente. Lo mismo ocurre cuando explicamos en el texto la metodología y los resultados de un trabajo de investigación, pues la persona que lee nuestro relato puede consultar a su vez la revista, el libro o la compilación de la cual hemos estudiado el caso. Por tanto, hemos de ser cuidadosos cuando elaboramos las des- cripciones de estos trabajos, respetando lo que verdaderamente dicen sus autores. A menudo, uno puede incluir una breve discusión con esos resultados. En ese caso, sí tenemos libertad de elaborar nuestros argumentos pero siempre habiendo resguardado la fidelidad al texto original con el cual discrepamos, en todo o en parte. Si citamos en forma textual debemos colocar co- millas, de modo que el lector sepa que no es que nos apropiamos indebidamente del trabajo intelectual de otra persona, sino que creemos pertinente incluir el párrafo tal cual su autor lo ha construido (puede ser porque es un párrafo especialmente ilustrativo, por ejemplo). En general estas citas no suelen ser extensas. En el caso de la transcripción de uno o varios párrafos que superen (aproximadamente) los 3 renglones, éstos se colocan en un párrafo aparte, espacián- dolo del texto principal. No se ponen comillas, pero para destacarlo se deja sangría del lado izquierdo y se utiliza un cuerpo de letra más pequeño que el que usamos en nuestro texto3. Ahora, si nos referimos a los resultados hallados por otros investigadores pero en nuestras pro- pias palabras, ponemos una referencia que puede incluir el autor y el año (ejemplo: Bourdieu, 1977), o bien como nota al pie de página. Cuando no citamos en forma textual, no necesitamos poner el número de página, aunque sí los restantes datos bibliográficos ya mencionados.

No hay una única forma de citar, pero damos a continuación uno de los ejemplos más co- rrientes.

Ejemplo 1

El siglo XIX inaugura una concepción distinta del individuo humano según la perspectiva de varios sociólogos. Para Nisbet:

3 El lector podrá encontrar también la cita de un párrafo extenso colocado con doble sangría. Hay que considerar que existen modalidades alternativas que suelen ser empleadas según los autores y ediciones.

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La premisa histórica de la estabilidad innata del individuo es puesta a prueba por una nueva psicología social que deriva la personalidad a partir de los estrechos contextos de la sociedad, y que hace de la alie- nación el precio que debe pagar el hombre por su liberación de tales contextos. En lugar del orden natural tan caro a la Edad de la Razón, ahora tenemos el orden institucional -la comunidad, el parentesco, la clase social- como punto de partida de filósofos sociales de opiniones tan divergentes como Coleridge, Marx y Tocqueville. (...) Finalmente, la idea misma de progreso es objeto de una nueva definición, funda- da no ya sobre la liberación del hombre respecto de la comunidad y la tradición, sino sobre una especie de anhelo de nuevas formas de comunidad social y moral (Nisbet, 1977:22).

Como puede observarse, entre paréntesis se escribe el apellido del autor, luego va coma y año de la edición, seguido de dos puntos con el número de la página correspondiente al párrafo citado, y se cierra paréntesis. La cita obviamente está incluida en el cuerpo del texto y no va al pie de página ni como nota final.

Ejemplo 2

En el número 2 del Annèe con el título “La definition des phènomenes religieux” (Durkheim, 1899) el autor afirma que la religión no es solamente una filosofía obligatoria ni tampoco ex- clusivamente una disciplina práctica, sino lo uno y lo otro a la vez, dado que, en ella, el pensa- miento y la acción son inseparables.

Dado que aquí hacemos referencia a un artículo pero no transcribimos textualmente nada del mismo, nos limitamos, de manera similar a la anterior, a poner entre paréntesis el apellido del autor y una coma seguida del año de edición (Durkheim, 1899).

Ejemplo 3

Otra forma de citar es colocando los datos al pie de la página correspondiente. En un pro- cesador de texto, hacemos clic con el mouse en “Insertar” y seleccionamos “Nota al pie de página” y, una vez allí, el tipo de numeración que preferimos. Como podrán observar, es la modalidad seguida en este libro. Colocamos el apellido del autor, luego la coma, la inicial del primer nombre seguida de un punto y finalmente los datos de la publicación: título, ciudad, editorial y fecha. El orden de los datos varía de acuerdo al criterio que se siga. Como ejemplo, presentamos dos variantes:

Modo a)

Althusser, L., Ideología y aparatos ideológicos de Estado, Buenos Aires, Nueva Vi- sión, 1974.

Modo b)

Althusser, L., (1974) Ideología y aparatos ideológicos de Estado, Buenos Aires, Nue- va Visión.

Notas al pie y notas finales

A menudo, a medida que se desarrolla el texto, vemos la necesidad de agregar alguna acla- ración, pero advertimos que nos desestructura el texto, lo vuelve engorroso o poco ágil, ha- ciendo perder de vista el punto central de lo que estamos hablando. En esos casos, recurrimos a las notas al pie donde, sin alterar el núcleo del texto, podemos no obstante dejar constancia de una tema relevante en relación con el tema central. Ustedes verán que ese recurso también

lo utilizamos en este trabajo. Cuando son citas textuales se rigen por lo antedicho, respecto a referenciarlas adecuadamente. Si son muy extensas, suelen ir como notas finales (al final del capítulo o al final del libro). En todos los casos deben ir numeradas. A veces el escritor prefiere enviar directamente todas sus notas al final. Dentro de las normas de escritura académica, exis- ten opciones a las cuales se puede recurrir según nuestra preferencia. Y es importante siempre cuidar de escribir con nuestras propias palabras, lo que habla de honestidad intelectual, en especial cuando nos apropiamos, por parecernos pertinentes e interesantes, de teorías e ideas previamente desarrolladas por otros ya que, como venimos afirmando, la investigación científica se basa en el trabajo de otros y, por lo tanto, hay que dejar constancia de esos aportes que nos servirán para producir nuestra propia contribución de conocimiento.

La diferencia entre la investigación bibliográfica para la confección del estado

del arte y para la investigación de diseño exploratorio

El trabajo de revisión bibliográfica constituye toda una investigación conceptual, a la manera de una investigación teórica dentro de la investigación empírica; aporta los materiales para la confección del estado del arte a la vez que da como resultado el conocimiento necesario sobre el tema y las particularidades del objeto en estudio. En relación con lo anterior, queremos rea- lizar una distinción entre la exploración conceptual del objeto para su recorte, esto es, la cons- trucción teórica basada en un conocimiento actualizado del tema, y las investigaciones cuyos diseños son en sí mismos de carácter exploratorio.

Nos encontramos ante un diseño de tipo exploratorio4 cuando los objetivos centrales de la investigación se orientan al descubrimiento de categorías descriptivas y analíticas, con el pro- pósito de producir teoría. En otros casos, cuando no existe un conocimiento amplio sobre el problema, el investigador considera el diseño exploratorio como una primera etapa, para pasar a posteriori a una segunda, consistente en la formulación de hipótesis explicativas en el marco de un diseño causal.

En resumen, es necesario diferenciar lo que es undiseño exploratorio de lo que es la prime- ra fase de planteamientos correspondientes a la instancia de validación conceptual, donde se realizan “exploraciones” y “discusiones” en base a un conocimiento actualizado sobre el tema, buscando las posibles respuestas al problema.

¿Qué es una revista científica?

Podemos decir que una revista científi ca es, básicamente, una colec- ción de artículos de investigación publicados en un área específi ca por algún grupo de investigadores, que podrían pertenecer, por ejemplo, a un instituto de investigaciones en algún establecimiento superior de en- señanza.

Las revistas científi cas tienen un comité de evaluadores científi cos y un comité editorial que fi guran en la primera hoja de la misma. Al fi nal, suelen fi gurar los requisitos para la presentación de los trabajos. La se- cuencia es la siguiente: un investigador que está realizando un trabajo sobre algún tema específi co, cuyos resultados al momento le interesa publicar, se remite a las condiciones y requisitos estipulados por la pu- blicación en la que desea ser incluido, escribe un artículo que responde- rá al formato requerido y envía las copias estipuladas que irán a los di- ferentes evaluadores científi cos. Generalmente, se trata de un conjunto de tres expertos en el tema que desconocerán su identidad de la misma forma que él no conocerá la de sus evaluadores. Esto se hace para ase- gurar la objetividad y una evaluación justa. El dictamen generalmente tiene las siguientes opciones:

4 “Las instituciones encargadas del control de gestión de proyectos de investigación no siempre reconocen que la exploración pueda ser ‘la estrategia metodológica’ de una investigación como tal y, de hecho, los tratados sobre metodología tradicionales no incluyen ningún capítulo específico sobre métodos heurísticos. (...) Esta tendencia se ha revertido en las últimas décadas, y hoy existen importantes autores que legitiman la perspectiva y tarea de la exploración (...)”. Samaja, op. cit., p. 225.

85 Aceptación inmediata: no requiere modifi caciones pues el artí- culo se considera excelente.

Aceptación con modifi caciones: el artículo es bueno pero re- quiere algunas modifi caciones indicadas por los evaluadores. Rechazo con sugerencias de modifi caciones: el artículo, si bien en el momento no es aceptado, podría ser retrabajado en función de las observaciones y ser presentado en otra oportunidad. Rechazo inmediato: implica que el artículo es inaceptable. Una vez que los evaluadores o revisores han llegado a un acuerdo, se comunica al autor la decisión, o dictamenI. Es importante tener presente

que siempre podemos preguntar a profesores e investigadores sobre las fuentes primarias que podemos consultar. Ellos, o bien pueden facilitar- nos un libro o varios, o bien asesorarnos sobre cómo conseguirlos. Tam- bién suele haber convenios interbibliotecarios, por lo cual consultar con el encargado de las bibliotecas al respecto puede resultar útil.

Toda revista científi ca tiene un índice, veremos ahora cómo y para qué hacer uso de ellos. Los índices nos dan un rápido panorama de lo que encontraremos en la revista. Luego de identifi cados los trabajos que nos interesan, veremos que al inicio de cada artículo existe un resumen o abstract. Conviene leerlo, ya que nos otorgará una síntesis muy útil para saber si debemos leer todo el artículo o no.

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