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espacios estén infrautilizados aumenta su percepción como

In document Hábitat y tiempo para la convivencia (página 73-77)

Plaza Roja: pese a estar considerada como un espacio cuyo diseño cumple con los requisitos en materia de seguridad, existen grupos dominantes que condicionan parcialmente su uso por parte de otras personas.

Plaza del Pedraforca: es un espacio ubicado en un extremo del bar- rio, junto a un barranco y en una calle sin salida.

Fotografías 43 y 44. Extremo de la plaza del Pedraforca que da a un barranco, y parte alta de la plaza Roja de la Ciutat Meridiana donde se sitúan los grupos que dominan simbólicamente el espacio.

Ciutat Meridiana: la configuración del barrio en sí genera numerosos espacios ocultos e inaccesibles, aunque poco a poco se están mejo- rando.

Fotografías 45 y 46. Espacios inaccesibles y ocultos en el barrio.

Parque de Joan Miró: la zona posterior presenta un desnivel que genera un límite cerrado del parque hacia la calle, si bien ahora se ha abierto mediante una entrada, pero es muy puntual.

Paula Montal: se podría mejorar la seguridad del espacio con la apertura hacia la calle de Calàbria, lo que conferiría más usos a la zona posterior, actualmente con poca visibilidad.

Fotografías 47 y 48. Zona del jardín de Paula Montal que da a la calle de Calàbria, con poca visibilidad y donde se podría practicar una entrada, y zona del parque de Joan Miro situada junto a la calle de Tarragona, con distintos desniveles y límites.

Espacios deteriorados, con carencias en materia de higiene y man- tenimiento que provocan sensación de degradación

Se trata de espacios poco cuidados, con deficiencias materiales en el pavi- mento y un mobiliario urbano en malas condiciones y con carencias en materia de limpieza. Transmiten una sensación de abandono que rebasa los límites estrictos del espacio y se extiende al resto del barrio, perjudicando al imaginario colectivo. Las carencias materiales y la falta de higiene hacen que las personas dejen de utilizarlos o que sean infrautilizados.

Ciutat Meridiana: presenta algunos espacios entre bloques que no cuentan con mantenimiento y están degradados (véanse también las fotografías 45 y 46).

Características del barrio que no favorecen el encuentro de las per- sonas

La existencia de edificios exclusivamente residenciales y la ausencia de mezcla con otros usos —como los comerciales— u otros servicios en el barrio, así como la falta de accesibilidad y conexión entre los distintos espa- cios públicos y equipamientos, lo que dificulta el acceso a ciertos espacios o el predominio de la movilidad vehicular en la mayor parte del barrio, son factores que disminuyen las posibilidades de contacto entre las distintas personas e incrementan las posibilidades de segregación social.

El Escorxador: presenta calles por las que únicamente se transita o que están ocupadas por bares que mercantilizan el uso de las aceras, o las aceras están ocupadas por motos aparcadas, con ausencia de bancos que permitan, además de descansar, la reunión y la estancia.

El Escorxador: en las calles del barrio, a pesar del ancho de las ace- ras y la accesibilidad, predomina la movilidad en coche.

Fotografías 49 y 50. Terrazas ocupando la mayor parte de la acera, lo que dificulta el tránsito y la estancia en la calle, y calles con predo- minio de movilidad motorizada.

Ciutat Meridiana: la dificultad topográfica, pese a las mejoras reali- zadas, provoca que las personas prefieran principalmente los espacios próximos a las viviendas en detrimento de los espacios centrales del barrio. Podría dotarse estos espacios de más elementos que los con- viertan en atractivos, como juegos diferentes u otros equipamientos.

Fotografías 51 y 52. Espacios intermedios, próximos a las viviendas, poco cuidados y sin dotación de elementos urbanos

Actividades que solo atraen a personas del barrio

Los equipamientos, servicios y espacios públicos solo van dirigidos a las personas del barrio, por lo que no existe la oportunidad de mezclarse con personas residentes en otras zonas, ni de que otras personas conozcan el barrio y puedan desarrollar una opinión propia acerca del mismo.

Ciutat Meridiana: los tiempos del barrio responden de forma casi exclusiva a los de sus residentes, ya que corresponden únicamente a las actividades del día a día, como hacer la compra, ir al colegio, al ins- tituto o a alguno de los equipamientos del barrio, como la biblioteca o el centro cívico. Por su ubicación, no es un barrio de paso hacia otros lugares de la ciudad, lo que limita la mezcla social.

Prioridad vehicular que no se adapta a los ritmos de la vida cotidiana

El tránsito vehicular es el que define los ritmos del barrio, dificultando la movilidad a pie o en vehículos no motorizados.

El Escorxador: las personas que viven en el barrio suelen desplazar- se a pie; las aceras son anchas y los recorridos planos y accesibles, pero la presencia de automóviles y la intensa actividad de la calle como sitio de paso rápido perjudica las relaciones sociales espontáneas del día a día.

4.2. Factores que contribuyen

a la convivencia

En el entorno físico existen elementos materiales e inmateriales que facilitan la interacción y las relaciones sociales.

La convivencia se basa en que personas con diferentes características pue- dan mantener una relación más o menos profunda y en armonía, de forma ocasional o prolongada, a lo largo del tiempo.

El espacio público, las calles y los equipamientos constituyen el escenario en el que pueden producirse encuentros entre distintas personas. Un requi- sito fundamental para la

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