3.5.1.- Flora
En las últimas décadas ha surgido un nuevo problema para la conservación de la biodiversidad biológica: las especies alóctonas. La introducción por parte del hombre de especies que no son nativas de una determinada zona puede tener consecuencias no siempre fáciles de prever. Las razones de tal introducción son de lo más diversas: entre otras, por motivos ornamentales, para restauraciones de la cubierta vegetal que frenen la erosión, como cultivos para disponer de materiales para diversos fines, para alimentación… o simplemente son consecuencia de introducción accidental al importar otras especies.
En este apartado no se hace mención a especies alóctonas que no llegan a reproducirse sin ayuda del hombre en el territorio. Las alóctonas que más interesan desde el punto de vista de gestión y conservación son aquellas que tienen carácter invasor-transformador del hábitat en el que se instalan. Por ello se han elaborado unas fichas con datos básicos sobre estas plantas en relación con su presencia en Urdaibai y San Juan de Gaztelugatx (ver Anexo sobre información adicional de flora alóctona).
En el trabajo de campo se ha realizado una cartografía del hábitat Eunis E5.1 que incluye las comunidades herbáceas y arbustivas alóctonas invasoras no exclusivamente ruderales.
Se ha estructurado la información en tres niveles. El primero ha sido el inventario de la flora durante el proceso de cartografiado de hábitats en el campo; el segundo es la adaptación de la información de presencia, con los matices locales que se han podido registrar en las prospecciones, y el tercero es la adaptación a la estructura de contenidos diseñada por el GV, para sus programas de gestión de vegetación alóctona y que se materializan en la «Diagnosis de la Flora Alóctona Invasora de la CAPV» (Campos y Herrera, 2009).
Dentro del elenco total detectado, que no alcanza evidentemente el 100% de los taxones exóticos potencialmente existentes, se hace una selección de los considerados, en general, como más impactantes (en concomitancia con los criterios señalados del GV, pero no en todos los casos). Sobre esta selección se incluye información más exhaustiva y se proponen medidas a modo y manera de las propuestas para los elementos clave de gestión de los ZEC.
Se trata de comunidades herbáceas, generalmente de porte medio- alto, constituidas por especies exóticas que frecuentemente se comportan como invasoras. Estas especies compiten con las comunidades herbáceas y arbustivas autóctonas, pueden constituir una grave degradación de los bosques naturales la sucesión ecológica hacia la climax local. En la zona se
– Documento 1. DIAGNÓSTICO -
- Las formaciones graminoides de alto porte a cargo de la denominada Hierba de la pampa, Carrizo de la pampa o Plumero (Cortaderia selloana), que invaden prados y campos abandonados, taludes, desmontes, bordes de pistas forestales, etc. Compiten con el carrizal y también se introducen a veces en los bosques autóctonos.
- Los matorrales de Chilca (Baccharis halimifolia). Fue introducida al parecer por cazadores para crear lugares de cría y refugio de aves acuáticas. Es una especie ligeramente resistente a la salinidad, que prolifera en la cola de algunos estuarios y también en marismas que ven entorpecido o interrumpido su flujo intermareal por la presencia de diques.
- Los cañaverales de Caña común (Arundo donax). Cultivados con cierta frecuencia en riberas fluviales, en ambiente de praderías, caseríos, etc. En menor medida también hay algunas plantaciones de Bambú (Phyllostachis sp.).
- En las playas y dunas, especies como Chamaesyce polygonifolia y Spartina versicolor (S. patens) suponen una seria amenaza para la vegetación natural, particularmente en el caso de la primera, que compite con la muy amenazada y actualmente extinta en la Reserva Chamaesyce peplis (Euphorbia peplis). En algunos sistemas dunares y rellenos también hay presencia de Oenothera glazioviana y O. x fallax. Otra invasora de zonas degradadas y ruderalizadas de los arenales es Arctotheca calendula.
- En los acantilados litorales se asilvestran algunas especies como el arbusto Pittosporum tobira (que también puede hacerlo en dunas y orlas forestales), o Senecio cineraria. También aparece en estos ambientes y en otros taludes no muy alejados de la costa Dittrichia viscosa, una planta mediterránea considerada alóctona.
- Una planta invasora frecuente en las alisedas de Urdaibai, aunque sin llegar a formar comunidades propias reconocibles, es Tritonia (Crocosnia) x crocosmiiflora.
Se pueden mencionar otras especies consideradas invasoras potenciales que se han encontrado asilvestradas en las afueras de caseríos, tales como Acanthus mollis, Tropaeolum majus, Impatiens balsamifera, Bidens aurea, Tradescantia fluminensis (esta última tiene propensión a invadir el sotobosque de alisedas). Otras tienen propensión a encontrarse en lugares ruderalizados húmedos como Cyperus eragrostis, o en ambientes de orla de bosque de zonas antropizadas como Senecio mikanioides y Lonicera japonica. Otras especies alóctonas invasoras han llegado a tal grado de compleja interrelación con los biotopos en los que crecen, que se consideran dentro de otros códigos, como comunidades ruderales (Conyza spp., Aster squamatus, Bidens aurea, Bromus willdenowii, Coleostephus myconis, Amaranthus spp., Oxalis latifolia, Coronopus didymus, Lepidium virginicum, Echinochloa crus-gallii, Sporobolus indicus, Datura stramonium, etc.), prados húmedos ruderalizados (Paspalum dilatatum, P. distichum), roquedos nitrificados (Cymbalaria muralis (especie de introducción al parecer muy antigua), Erigeron karvinksianus), e incluso dentro de los hábitat de la Directiva tales como 1330 (Paspalum vaginatum).
– Documento 1. DIAGNÓSTICO -
+. CATÁLOGO DE TAXONES Y CARACTERÍSTICAS (ver Apéndice con la descripción de las características de estas especies)
+. ESPECIES ALÓCTONAS SUBESPONTÁNEAS DEL ÁMBITO DE