La entrada de especies invasoras acostumbra a provocar la progresiva simplificación de los ecosistemas. Su rápida expansión genera una fuerte presión sobre determinadas especies autóctonas, hasta el punto de desplazarlas o incluso eliminarlas, en los casos más extremos. Las causas de este efecto pueden darse por depredación, competencia o como consecuencia de alteraciones profundas del hábitat.
En el medio acuático hay diversas especies, tanto de flora como de fauna, que son invasoras y potencialmente generadoras de los efectos descritos anteriormente. Los mecanismos de entrada de estas especies, aunque son muy diversos, van siempre asociados de forma directa o indirecta a la actividad humana.
En el caso de la flora, las principales especies con carácter invasor en los ecosistemas vinculados a las aguas continentales son, en Catalunya, la caña americana (Arundo donax), la robinia (Robinia pseudoacacia) y el ailanto (Ailanthus altissima). Por lo que respecta a la fauna, la mayoría son peces de aguas continentales, aunque también tienen un peso importante otros invertebrados como el visón americano (Mustela vison) y la tortuga de Florida (Trachemys scripta elegans), así como algunos invertebrados como el cangrejo rojo americano (Procambarus clarkii), el cangrejo señal (Pacifastacus leniusculus) y el mejillón cebra (Dreissena polymorpha). Por lo que respecta a la flora en aguas costeras, la especie principal que hay que considerar es la Caulerpa racemosa.
Cuantificación y localización
El alcance de la implantación de especies invasoras de flora en las riberas del DCFC se hace difícil de valorar con precisión por la falta de información fiable sobre la distribución territorial, aunque la presencia más o menos generalizada de estas especies es conocida en todas las cuencas.
En el caso de la caña americana se ha podido cuantificar la abundancia aproximada en las riberas de algunas cuencas a partir de datos proporcionados por la Agència Catalana de l’Aigua (véase el apéndice IIB). El hecho de que no todas las cuencas de la demarcación aparezcan en la Tabla X-15 se debe a la falta de datos, no a la inexistencia de caña.
Tabla X–14 Abundancia y porcentaje respecto a la superficie total de la caña americana (Arundo
donax). Fuente: elaboración propia a partir de datos proporcionados por la Agència
Catalana de l’Aigua (véase el apéndice IIB). Cuenca Superficie total de la ribera (ha) (1) Superficie caña (ha) % respecto a la superficie total Muga 1.428 230 16 Fluvià 3.180 30 1 Ridaura 86 5 6 Tordera 878 26 3 Besòs 971 94 10 Baix Llobregat 329 108 33 Francolí 685 126 18
(1) Criterios de anchura de ribera definidos en el apéndice IIB.
Por lo que respecta a la fauna, el cangrejo rojo es probablemente la especie invasora más extendida en los ríos del DCFC. Su efecto sobre la biota de los sistemas fluviales es muy elevada, pero el efecto más severo es sobre las poblaciones de cangrejo autóctono (Austropotamobius pallipes), ya que la especie invasora es portadora de una enfermedad, la afanomicosis, que resulta mortal para el cangrejo autóctono.
La tortuga de Florida ha sufrido una rápida expansión por los sistemas fluviales porque tiene una tolerancia muy elevada a la contaminación.
La distribución del visón americano se centra básicamente en la Catalunya central y húmeda.
El mejillón cebra (Dreissena polymorpha) es una especie acuática con un elevado potencial invasor que provoca importantes daños económicos y ambientales. En Catalunya, su presencia se detectó por primera vez en el año 2001 en el meandro de Flix.
En los últimos muestreos realizados en el año 2008 no se han detectado larvas ni adultos de mejillón cebra en el DCFC. Su presencia en la cuenca del Ebro (principalmente en los embalses de Ribarroja y Flix) genera un elevado riesgo de invasión en el DCFC. Para minimizar este riesgo se aplican medidas preventivas y de control.
De entre las especies de peces alóctonas, destacan por su abundancia y distribución la carpa (Cyprinus carpio), el pez rojo (Carassius auratus) y la gambusia (Gambusia holbrooki).
Las masas de agua donde las especies de peces alóctonas presentan una mayor incidencia son los embalses. Se trata de hábitats que no existen de forma natural en las cuencas fluviales de la demarcación, razón por la que las especies de peces autóctonas no están especialmente adaptadas, y en cambio, la presencia de especies no autóctonas es generalizada. En el lago de Banyoles, aunque se trata de una masa de agua natural, la situación es muy parecida a la de la mayoría de embalses y en sus aguas viven un mínimo de siete especies de peces introducidas.
En los ríos, la presencia de especies de peces invasoras también es relevante. Las cuencas de la Muga, el Fluvià, el Ter y el Llobregat son las más afectadas por lo que respecta al número y amplitud de distribución de las especies invasoras que habitan. En zonas húmedas la problemática se focaliza principalmente en una especie concreta: la gambusia. Buena parte de los humedales y lagunas del litoral catalán, incluidos los Aiguamolls de l’Empordà y las zonas húmedas del Delta del Llobregat y del Delta de l’Ebre, albergan poblaciones importantes.
En las aguas costeras existe un riesgo de entrada de especies invasoras, especialmente vinculado al tráfico de embarcaciones. Aunque, hasta ahora, la presencia de especies invasoras en el litoral catalán no había provocado una presión significativa, a finales del 2008 se detectó la presencia de la especie invasiva Caulerpa racemosa en los fondos sedimentarios frente a las costas del Garraf. Aunque aún no se ha podido cuantificar la magnitud de esta expansión, hay que destacar que esta especie ha demostrado una capacidad invasora igual o mayor que la ya conocida Caulerpa taxifolia en zonas próximas a la costa catalana, en las costas de Valencia y Baleares. Habrá que seguir en un futuro la evolución de esta especie para determinar su alcance y valorar las consecuencias. Dado que el descubrimiento de esta especie es muy reciente, no se puede hacer aún una evaluación de su expansión en cada masa de agua.