MOVILIDAD TERRITORIAL Y CALIDAD DE VIDA, NUEVAS FORMAS, NUEVOS PROCESOS, SU INCIDENCIA EN EL ESPACIO
2. Desplazamientos múltiples y migraciones locales.
2.1. Esquemas de movilidad, factores explicativos
Existen diversas teorías que procuran explicar el fenómeno de la movilidad, con las limitaciones propias de tratar de revelar comportamientos sociales complejos.
En el conjunto de las teorías explicativas, la más popularizada es la denominada teoría de
expulsión-atracción que procura explicar por qué individuos, familias o comunidades se han
trasladado, en qué medida y con qué dirección.
En los traslados influyen tanto factores de expulsión en el lugar de origen como factores de atracción en el lugar de destino. R. Martines Verdú (2008), afirma que el inglés Ravenstein fue quien primero formuló esta teoría en 1889, luego de analizar los datos del censo de 1881 de Inglaterra y Gales. Ravenstein desarrolló los primeros trabajos sobre migraciones, constituyendo la base empírica sobre la que se construirá el modelo explicativo migratorio conocido en la comunidad científica como push-pull. Según este último, existen una serie de elementos asociados al lugar de origen que empujan (push) a abandonarlo al compararlo con las condiciones más ventajosas que existen en otros lugares (factores pull asociados al posible destino). La decisión de emigrar queda limitada a las motivaciones individuales de los inmigrantes, presuponiendo total libertad de acción.
J. Rodríguez Vignoli (2004) expresa que el más conocido intento de formular un modelo capaz de pronosticar la evolución de los flujos migratorios fue el efectuado por Zelinsky en la década del setenta (Zelinsky, 1971 citado por Rodríguez Vignoli, J., 2004)). Asociado con el modelo clásico de la transición demográfica Zelinsky planteó su hipótesis de la "transición de la movilidad", en la que sostiene que la dirección y magnitud de las corrientes migratorias pasan por cinco fases, superpuestas con cinco etapas del desarrollo de las sociedades:
1- sociedad tradicional premoderna; 2- sociedad en estado inicial de transición; 3- sociedad en estado avanzado de transición; 4- sociedad avanzada;
5- sociedad futura super avanzada.
En la primera fase existiría escasa migración, la movilidad está asociada básicamente a las prácticas de uso de la tierra, reglas comerciales, situaciones bélicas, relaciones sociales y rituales religiosos.
En la segunda fase, se desata la migración masiva hacia las ciudades (antiguas y nuevas) y hacia áreas de colonización y de tierra libre (en los países donde hay frontera agrícola y
demográfica amplia).
En la tercera etapa, se modera la migración hacia las ciudades, pero sigue predominando la corriente campo-ciudad. También se reduce el flujo hacia las áreas de frontera (cuya extensión ha disminuido considerablemente) y la emigración desde los países centrales declina o cesa casi por completo. Finalmente, continúa la extensión de los flujos de movilidad, los que se hacen más complejos.
En la cuarta fase, la movilidad residencial se extiende aunque presenta oscilaciones coyunturales; continúa la migración campo-ciudad, pero decrece su importancia tanto absoluta como relativa; se incrementan los intercambios entre ciudades así como los desplazamientos dentro de áreas metropolitanas; decae el poblamiento de fronteras; comienzan los flujos masivos de trabajadores poco calificados desde zonas con bajo nivel de desarrollo; hay un aumento de la movilidad y circulación global de trabajadores altamente calificados, aunque sus patrones son diversos y cambiantes; se produce un aumento de la movilidad global con fines turísticos o de búsqueda de ambientes gratos.
En la quinta fase, se desacelera la migración residencial y algunas modalidades tradicionales de circulación por el mejoramiento de los medios de interacción y trabajo a distancia: aumenta la movilidad intraurbana y continúa desarrollándose la circularidad global; se hacen más probables los controles sobre la migración interna e internacional.
Otros autores, tal como señala R. Martínez Verdú (2008), consideran una serie de factores diferenciadores de las migraciones como son la edad, el estado civil, el nivel educativo. Respecto de la edad afirman que la movilidad será mayor entre los adultos jóvenes comprendidos entre los veinte y treinta y cuatro años de edad, quienes poseerían mayor propensión a migrar.
Ciertos esquemas evolutivos de la migración distinguen conceptos como: metropolización, suburbanización, contraurbanización, desconcentración, desconcentración concentrada, ciudad dispersa, etc. Bajo este conjunto de conceptos los distintos esquemas explicativos plantean un ordenamiento por fases del proceso de urbanización y dentro de cada fase sugieren sentidos, magnitudes y tipo de migración. Según Tuirán (2000 citado por Rodríguez Vignoli, J., 2004), “entre los autores que han desarrollado esquemas que efectúan con descripciones relativamente ajustadas a la realidad conocida están: P. Hall (1980) —quien distingue seis etapas del proceso urbanizador, con la primera marcada por la migración concentradora atraída por fuerzas centrípetas y la última por el renacimiento rural—, Berry (1980) —quien asocia las etapas iniciales de la urbanización con predominio de la migración campo-ciudad y migración desde la periferia de las ciudades hacia el centro, las etapas intermedias con paulatino incremento de la migración hacia la periferia de las ciudades tanto desde el campo como desde otras ciudades y desde el centro de la misma ciudad, y las etapas finales con un retorno al campo o a ciudades pequeñas”.
También deben ser mencionados según J. Rodríguez Vignoli (2004), los modelos de expansión barrial que se relacionan con patrones de migración intraurbana. Los más tradicionales siguen una lógica de ciclo de vida según el cual todos los vecindarios experimentarían una continuidad de estados que parte con el crecimiento, sigue con el estancamiento y termina con el deterioro.
Las decisiones de migrar estarían relacionadas con la etapa del ciclo de vida, así durante la juventud predominan motivaciones laborales y/o educacionales ya que es un período de formación intelectual y/o de inserción en el mercado laboral. Durante la adultez se combinan motivaciones laborales, residenciales y familiares, por lo que es frecuente la búsqueda de un espacio propio con superficie y condiciones ambientales idóneas para la crianza. Por último, en la madurez predominan consideraciones relativas al ambiente externo, como seguridad, clima, calidad ambiental, disponibilidad de servicios, existencia de pares, etc., mientras que los requerimientos de espacio se reducen (Rodríguez Vignoli, J., 2004: 22).
“En definitiva las teorías de las migraciones suelen ser parciales y limitadas, en el sentido de que sirven para explicar una faceta o un aspecto de las mismas o para arrojar luz sobre una determinada característica o, bien, son aplicables a determinados tipos de migraciones en ciertos contextos y no en otros” (Martínez Verdú, R., 2008:13).