• No se han encontrado resultados

Está demostrado que el hecho de empezar la

In document EL IMPERATIVO DE LA CALIDAD (página 35-37)

instrucción en la primera

lengua del educando no

sólo mejora los resultados

del aprendizaje, sino que

además resulta más rentable

porque reduce las tasas

de repetición de curso y

de deserción escolar.

con cautela, es posible flexibilizar las distintas vías que abren paso a la profesión docente. Por ejemplo, el talento y la motivación podrían tomarse en igual consideración que un determinado nivel de educación formal.

En los principales modelos de formación inicial, la duración de la instrucción formal puede oscilar entre cero y cinco años, el periodo de prácticas puede ser largo o corto, y los costos por alumno suelen ser relativamente elevados. Los modelos que prevén periodos de prácticas largos necesitan que haya un número suficiente de escuelas con capacidad para entrenar a los futuros docentes. En Cuba, la totalidad de la formación inicial se efectúa en las escuelas. En algunos casos, la formación en las escuelas se puede combinar con el aprendizaje a distancia, a condición de que los futuros docentes reciban el material y apoyo adecuados. En los programas de formación se da una tendencia a subestimar el tiempo que necesitan los futuros profesores para dominar las materias que enseñan. Además, ocurre a menudo que los encargados de la formación no conocen a fondo la realidad cotidiana de las escuelas.

Se debe invitar a los encargados de la elaboración de políticas de educación de muchos países a que se replanteen el equilibrio entre la formación inicial y la formación durante el trabajo. Los docentes recién titulados necesitan un gran apoyo, sobre todo durante el primer año de ejercicio de la profesión. Es rentable orientar las inversiones hacia la formación práctica. Las mejores prácticas de apoyo profesional permanente comprenden una estructura incitativa que muestra a los docentes las ventajas que supone una mejora de su competencia profesional y alienta a las escuelas a hacer de la mejora del aprendizaje un elemento medular de su visión de la educación.

Baja de las remuneraciones

En muchos países en desarrollo, la remuneración de los docentes es demasiado escasa para permitirles vivir decorosamente (véase el Recuadro sobre Sierra Leona).

A lo largo del tiempo, las remuneraciones de los docentes han tendido a disminuir con respecto a las de grupos sociales comparables. En 1975, el promedio de los sueldos de los docentes de primaria en los países en desarrollo era seis veces superior al PIB por habitante, pero en 2000 esa proporción se había reducido casi a la mitad. Esta tendencia es particularmente acusada en el África de habla francesa, donde esa proporción sólo alcanza hoy un tercio de su anterior nivel (véase el Cuadro 4.1).

En algunos países de ingresos elevados o medios, la remuneración de la mayoría de los docentes aumentó en valor real en el decenio de 1990, mientras que en algunos países de bajos ingresos disminuyó en más de un 20% en valor real. En muchos países africanos, los sueldos de los docentes en valor real en el año 2000 eran inferiores a los del decenio de 1970.

En 2001, al finalizar la guerra civil de once años que desgarró Sierra Leona, se suprimieron los derechos de escolaridad y se ofrecieron comidas gratuitas en todas las escuelas, lo cual trajo consigo un espectacular aumento de la escolarización en la enseñanza primaria. Los efectivos escolares se triplicaron en menos de cuatro años y el número de alumnos por clase superó la cifra de setenta. Un 20% de los maestros de las escuelas de primaria financiadas por el Estado no figuran en la nómina de funcionarios estatales. Muchos de ellos son voluntarios que han recibido una formación profesional escasa o nula. Algunos son remunerados en especie por las comunidades. A finales de 2003, el sueldo medio mensual de los maestros de la enseñanza primaria estatal ascendía a 50 dólares. En valor real, la remuneración de los maestros se ha reducido a más de la mitad desde mediados del decenio de 1990. La mayoría de los maestros tienen que mantener una familia de cuatro a cinco personas con menos de 2 dólares diarios. Además, el abono de los sueldos suele efectuarse con retraso. En las zonas urbanas, los maestros obtienen ingresos suplementarios dando clases particulares. Se dice que algunos maestros no enseñan

deliberadamente la totalidad del programa de estudios, obligando así a los alumnos a acudir a las clases particulares. En las zonas rurales, es corriente que los maestros vendan bizcochos o golosinas a los alumnos durante el recreo. Pese a que la desmoralización aumenta entre los docentes, ha disminuido algo su absentismo laboral, que a finales de 2001 alcanzaba un 20%.

Sierra Leona: la difícil situación de los maestros de primaria

Cuadro 4.1: Proporción entre el sueldo medio de un maestro de primaria y el PIB por habitante, por región (1975-2000)

(países con un PIB por habitante inferior a 2.000 dólares en 1993)

Fuente: Véase el Capítulo 4 de la versión íntegra del Informe de Seguimiento de la EPT en el Mundo 2005. Todos los países con un PIB por

habitante inferior a 2.000 dólares

África

Países de habla inglesa Países de habla francesa Sahel

Asia América Latina

Oriente Medio y África del Norte

6,6 4,6 4,3 3,7 8,6 6,3 6,0 4,4 4,4 3,5 3,6 4,2 11,5 8,0 6,3 4,8 17,6 11,8 8,2 6,4 3,7 2,7 2,5 2,9 2,7 2,9 2,3 2,3 5,6 2,8 3,3 3,3 2000 1992 1985 1975

Las medidas tendentes a reducir el nivel medio de remuneración de los docentes no sólo pueden crear tensiones peligrosas, sino que además pueden mermar gravemente la calidad de la educación. La carga de los sueldos se puede aliviar con otras medidas como la creación de clases con más alumnos –cuando sea posible– y la enseñanza a niveles heterogéneos o en clases alternas, con tal de que esas medidas se apliquen con el debido cuidado en un contexto apropiado.

Atraer docentes

Para conseguir la EPU hacen falta muchos más maestros. En los países donde ha aumentado recientemente el número de niños escolarizados, el número de alumnos por maestro es de 60 o más. Varios países de África y Asia contratan por periodos cortos a docentes auxiliares, otorgándoles remuneraciones y prestaciones inferiores a las de sus colegas titulares. Los gobiernos se hallan ante el dilema de apoyar a los auxiliares sin agravar las condiciones de empleo de los titulares.

Es necesario establecer un marco nacional bien definido para dotar a todas las escuelas con docentes. Puede redundar en perjuicio de la calidad la asignación de docentes a puestos de trabajo en escuelas rurales de zonas cuya lengua no dominan con soltura. Puede ser necesario crear incentivos –por ejemplo, ofrecer la posibilidad de efectuar más estudios u otorgar subsidios de vivienda – para que los docentes vayan a trabajar a zonas rurales apartadas y lograr así que todas las escuelas cuenten con profesores calificados.

In document EL IMPERATIVO DE LA CALIDAD (página 35-37)

Documento similar