Antes de iniciar el análisis de las zonas críticas es necesario recalcar algu‑ nas particularidades del objeto de estudio. Costa Rica es un país unitario, en este sentido las provincias no tienen una representación territorial fuerte, ni cuentan con un gobierno provincial. El territorio se organiza en 81 cantones, lo que hace difícil la coordinación por políticas públicas provinciales en contra de la delincuencia. Políticamente las provincias funcionan para elegir a los 57 diputados del país, una vez elegidos en el plenario deben funcionar como bancada partidista, ya que no existe una cámara territorial (senado) que se encargue de la legislación sobre asuntos territoriales. Al tratarse de un país tan pequeño (51.100 km² según el Instituto Geográfico Nacional) es normal que se gobierne de esta
manera, pero las consecuencias que esto ha traído con respecto a las provincias costeras y específicamente Limón son evidentes.
Vale la pena concentrarse en el análisis de la provincia de Limón cuyo territorio presenta varias características particulares. En primer lugar es la única provincia que se ubica en la costa Atlántica y que tiene frontera tanto con Nicaragua como con Panamá, convirtiéndose así en un puente entre los continentes, el mar caribe y el resto del país. Adicionalmente tienen una diversidad cultura específica ya que cuenta con una alta población afrocaribeña, así como indígenas —especialmente en el Atlántico sur— la misma está dividida en 6 cantones (Limón, Pococí, Siquirres, Talamanca, Matina y Guácimo).
El Atlas del Desarrollo Humano Cantonal de Costa Rica (2011) presenta información muy importante desagregada de manera cantonal, siguiendo la línea del Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (pnud) que ha «impulsado el enfoque de desarrollo humano como la visión que debe prevalecer en los esfuerzos orientados para alcanzar el desarrollo» (Atlas del Desarrollo Humano Cantonal de Costa Rica, 2011: 10). Se utilizan estos indicadores ya que están disponibles para todos los cantones del país y tienen una visión del desarrollo más completa que aquellos indicadores netamente económicos.
El primer componente relevante para analizar es el Índice de Desarrollo Humano cantonal (
idh
c)5 para el caso de Costa Rica en 2005 y 2009 (mapas 1 y 2). Es posible observar que de los 6 cantones limonenses Talamanca y Matina se ubican con unidh
c «bajo», mientras que Guatuso, Pococí, Guácimo y Limón muestran un índice «medio bajo», claramente todos los cantones de la provincia limonense se mantienen en los peores niveles del idhc, situación bastante distinta al compararlas con el resto del país donde se observa mayor variabilidad a lo interno de cada provincia. Y en ninguno de los 6 cantones de la provincia de Limón hay un idhc «medio alto» o «alto», que si se presentan en otras partes del territorio del país.5 «Para calcular el idhc se utiliza: vivir una vida larga y saludable (me‑ dida por la Esperanza de Vida al Nacer), tener educación (medida por la Tasa de Alfabetización de Personas Adultas y la Tasa Neta de Matriculación en Primaria y Secun‑ daria) y gozar de un nivel de vida digno (medido por el Índice de Bienestar Material que emplea el consumo eléctrico residencial por cliente como variable «proxy» del ingreso per cápita cantonal). En resumen, el IDHc combina, para cada uno de los cantones del país, los subíndices de Esperanza de Vida (iev), de Conocimiento (ic) y de Bienestar
El segundo índice relevante para este trabajo es el de Pobreza Humana cantonal (
iph
c)6, en este caso es posible observar mejoras en la provincia de Limón entre el 2005 y el 2009. Queda en evidencia que en este periodo la provincia pasó de uniph
c «medio alto» a «medio bajo» y en esta me‑ dida la situación de los habitantes de Limón parece haber mejorado. No obstante, es evidente que los cantones con menores índices de pobreza humana cantonal se ubican en el centro del país y las situación de las costas es bastante más precaria. Se observa además que el pacífico sur en la provincia de Puntarenas no ha mejorado durante los años estudiados y la mayoría de los cantones se mantienen con un iphc «alto» o «medio alto», es decir que la situación de los pobladores del pacifico sur de Costa Rica tienen mayores privaciones y posibilidad de vivir en exclusión social que el resto del país.A través de este análisis queda claro que la problemática de la violencia en Limón no se encuentra aislada de otros problemas sociales como lo dejan en evidencia el idhc que se han presentado en esta sección. Adicio‑ nalmente, se observa una marcada diferencia en el desarrollo del centro del país y las costas.
Vale la pena también detenerse un momento para analizar los asenta‑ mientos pobres de Costa Rica. Para esto se tomará la información del Ca‑ tastro Nacional de Asentamientos en Condición de Pobreza que considera que este tipo de condiciones de vivienda representan «el máximo símbolo de exclusión social del desarrollo actual de los países latinoamericanos» (Mora Villalta, 2013: 20). Que se debe principalmente a la clara diferencia de vivienda y acceso a servicios que tienen este tipo de asentamientos 6 «Para medir el iphc se utilizan las tres dimensiones básicas del desarrollo humano, empleadas en relación con el idhc, pero planteadas como privaciones, y se añade otra dimensión relacionada con la exclusión social. Por esa razón, su cálculo incluye, en lo relativo al componente de Longevidad, la posibilidad de morir a una edad relativamente temprana (medida por la Probabilidad al Nacer de No Sobrevivir a los 60 años). El componente de Conocimiento, en el caso de Costa Rica, incluye la exclusión del mundo de la lectura y las comunicaciones (medida por el Porcentaje de personas adultas mayores de 18 años que tienen un nivel académico aprobado menor al tercer grado de educación primaria). El componente de Vida Digna incluye el Porcentaje de personas pobres (pobreza material), y el de Exclusión Social, la Tasa de desempleo a largo plazo (cuatro meses o más de desempleo). A diferencia de los otros índices, la cifra resultante del IPHc se presenta en porcentajes. El valor más bajo y deseable del iphc es 0%, conforme se aleja de este valor, las privaciones que se observan son mayores» (Atlas del Desarrollo Humano Cantonal de Costa Rica, 2011: 24).
que además generalmente se ubican en terrenos en desuso por grupos de población en condiciones de pobreza y pobreza extrema, lo que les impide tener acceso a una vivienda legal.
La información recabada muestra que en el 2013 en Costa Rica existen 394 asentamientos en condición de pobreza, la mayoría de estos se en‑ cuentran en San José (104) y Limón (90), estas dos provincias acaparan casi la mitad del total de asentamientos pobres del país, seguidos por Alajuela (58), Puntarenas (45), Guanacaste (38), Cartago (30) y finalmente Heredia con 29 asentamientos Mora Villalta (2013: 2013: 17). A pesar de que hacer una investigación de causalidad sobrepasa los objetivos presentes en investigación es evidente que existe una dinámica territorial interesante cuando se analiza la violencia a la luz de indicadores socio‑demográfi‑ cos. En esa medida que aquellas provincias donde se producen la mayor cantidad de delitos y violencia también concentran la mayor cantidad de asentamientos pobres es un dato interesante.
Adicionalmente, el informe resalta que la distribución de estos asen‑ tamientos a lo largo del territorio de cada una de las provincias no es homogéneo, es decir que también se presentan desigualdades geográ‑ ficas en cada una de las provincias. Es así que de acuerdo con el Mora Villalta (2013: 2013: 18) hay 161 asentamientos clasificados como urbanos y 233 que se ubican en territorio rural. Esta información también es muy importante ya que se evidencia que hay una concentración de la pobreza rural, que representa un problema menos visible que la pobreza urbana y más sistemático.
Finalmente, vale la pena destacar que los cinco cantones con mayor cantidad de asentamientos son: Pococí (39), San José (30), Puntarenas (27), Matina (25) y Los Chiles (24). De esos cantones Pococí, Matina y Los Chiles son considerados rurales, así mismo tanto Pococí como Matina se encuentran en la Provincia de Limón. Mientras que Los Chiles es un cantón fronterizo con Nicaragua Mora Villalta (2013: 2013: 19).
La desigualdad, la pobreza y la exclusión social pueden limitar el acceso de las personas a mejores niveles de vida, así como fomentar mayores probabilidades de delinquir, en esta medida de acuerdo con el Estado de la Nación (2015: 86) «Desde la perspectiva del desarrollo humano, la desigualdad, la pobreza y la exclusión social son situaciones que privan a las personas de las posibilidades de «ser y actuar», es decir, afectan el aprovechamiento de las oportunidades y capacidades, dificultan el cre‑
este acápite que la provincia de Limón tiene altos niveles de desigualdad y exclusión social en comparación con otras provincias, sin embargo de manera general existe una marcada diferencia entre las costas y el centro del país. A continuación se exponen las conclusiones más importantes que es posible extraer de la información recopilada en esta investigación.