1. Introducción
2.2. Bases teóricas
2.2.3. Factores de riesgo
2.2.3.2. Estado nutricional del ternero
La alimentación del ternero es un factor muy importante mucho más en los primeros días de nacido, porque de ello dependerá el crecimiento y el estado de salud en el periodo neonatal, tiempo en el que el ternero puede ser expuesto a patógenos que serán de mucho perjuicio en su salud si se le da una muy buena alimentación al ternero desde que nace generará muy buenos resultados durante el resto del crecimiento. (García et al., 2006)
La alimentación láctea materna es el soporte del ternero durante las semanas posteriores al nacimiento, la leche es un alimento muy rico en nutrientes; proteínas, vitaminas y minerales; Los terneros requieren 10 a 12 % de su peso por litro de leche para suplir sus requerimientos (3,78 litros para un ternero de 43kg) dentro de las 2 horas después del nacimiento.(García et al., 2006)
Se ha demostrado que en las 2 horas de nacido la absorción de los anticuerpos es de un 100%. Entre las 4 – 6 horas disminuye el 70% en cambio si se da a las 10 – 12 horas la absorción llega a 0. La razón de esta
disminución en el tiempo de absorción, es que el intestino va perdiendo capacidad de absorber los anticuerpos por eso se recomiendo que el calostro se lo de manera rápida. (Hazard, 2018)
2.2.2.3.2. Calostro
El consumo temprano y adecuado del calostro juega un papel determinante e importante para la salud y la resistencia del ternero (Gladys Bilbao, 2013); para que este tenga un adecuado desarrollo este debe ser ingerido en el menor tiempo posible después del nacimiento. (Rivera, 2017). El calostro es una mezcla de secreciones lácteas y de componentes del suero sanguíneo que se acumulan en la glándula mamaria en el último tercio del periodo de gestación de la vaca y viene a ser la primera secreción después del parto (Wardhani, 2015), es considerado como la primera fuente de alimento del ternero neonato. Hay varias causas de que el calostramiento del bovino no se realice de la manera correcta, puede ser debido a la habilidad materna de la vaca (García et al., 2006). Las vaquillonas pueden estar sometidas a un nivel alto de estrés y dolor por ser vacas primerizas que se puede agravar si en el momento del parto se presenta algún problema como un parto distócico y de larga duración, dejándola exhausta y débil haciendo que su conducta cambie y retrase el amamantamiento del ternero (García et al., 2006).
El calostro bovino posee más proteína que la leche normal (14% vs 3.2%); más grasa (6.7% vs 3.2%) y mayor cantidad de minerales y vitaminas. Posee linfocitos T y B, células macrófagas, hormonas como la insulina, también tiene factores de crecimiento; lo más importante contiene las inmunoglobulinas encontramos tres tipos en el calostro materno; 85% la IgG, 5% IgA e 7%IgM,
encargadas de aportar las defensas necesarias para que la cría se desarrolle y esté preparada contra las enfermedades que puedan afectar su salud en el periodo neonatal interrumpiendo el desarrollo del ternero e inclusive pudiendo provocar su muerte (García et al., 2006).
2.2.2.3.3. Calidad del calostro
La calidad del calostro se puede determinar a través de un calostrómetro, el cual estima la concentración de inmunoglobulinas a través de la determinación de la gravedad específica de la muestra, considerándose de excelente calidad aquel con concentraciones mayores a 50 mg/ml. (Quiroga, 2012). El primer calostro que reciba el ternero debe tener las mejores condiciones y esto se refiere a que tenga la textura, el color adecuado y lo más importante que esté libre de patógenos, ya sean estos provenientes de la vaca o adquiridos por el medio ambiente en el momento del ordeño, debe contener gran cantidad de Inmunoglobulinas en este caso como son (IgG, IgA, IgM) (García et al., 2006)
La edad de la vaca puede influir en la cantidad de inmunoglobulinas en el calostro, las vaquillonas presentan reducido número de Igs, el aumento de Ias inmunoglobulinas ese da hasta el cuarto parto donde finalmente se estabiliza. También la calidad se afecta por el goteo de las ubres que se puede dar antes del parto, disminuyendo la concentración de Igs en el calostro (García et al., 2006)
Las terneras recién nacidas dependen de la absorción de las inmunoglobulinas (Igs) presentes en el calostro dentro de las primeras horas de vida para protegerse contra enfermedades infecciosas en la etapa temprana de vida (Elizondo, 2015).
Adecuadas concentraciones séricas de Igs entre las 24 y 48 horas de vida se han asociado con una disminución en la morbilidad y mortalidad en el periodo pre destete, mejora en la ganancia de peso, edad reducida al primer parto y mayor producción de leche en la etapa de lactancia (Elizondo, 2015). 2.2.2.3.4. Cantidad de calostro
Las cantidades de calostro producidas por la vaca deben ser aprovechadas por el ternero. Deben consumir de 3-4 litros en la primera hora y 3 litros adicionales en las siguientes 12 horas; porque a medida que la vaca avanza en el periodo de lactancia y aumenta la cantidad de leche producida las concentraciones de anticuerpos serán mínimas (García et al., 2006). 2.2.2.3.5. Agua
El agua es un elemento de vital importancia para el organismo, cumple un rol importante en el funcionamiento metabólico para que se lleve a cabo la digestión y absorción de los nutrientes, funcionamiento de los órganos, facilita el transporte de los alimentos , fluidez de la sangre , también es un regulador del pH controla la alcalinidad y la acidez de fluidos orgánicos; la cantidad de agua requerida va a depender del peso corporal, cuando el consumo de agua es afectado y el organismo presenta la disminución del 6% del contenido de agua se ocasionan los problemas en la salud del animal (García et al., 2006). El consumo de agua se relaciona con la cantidad de M.S que come y con el ambiente; mientras la temperatura del ambiente esta elevada la cual existirá mayor desgaste y deshidratación a nivel corporal para así poder controlar el calor y regular la temperatura corporal. El agua que consumen los animales en los hatos debe de ser de buena calidad y en especial debe de estar libre de patógenos que puedan afectar la salud animal (García et al., 2006).