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Los aspectos considerados en los capítulos anteriores permitieron observar una transición activa de la vegetación hacia estados de mayor embastecimiento o densificación, especialmente en el estrato arbustivo, aún en las zonas pastadas por el ganado (ver Capítulo 4). Según se observó en otros territorios (Bartolomé et al., 2000), los procesos de incremento en volumen y biomasa del estrato arbustivo a partir de ciertos valores de cobertura llegan a limitar o incluso impedir el tránsito de personas y animales, con lo que estos espacios podrían no encuadrarse dentro de lo que la SEEP

Referencias Arbolado denso

Arbolado sotobosque denso Arbolado ralo

Cultivos

Pasto arbustivo denso Pasto arbustivo Pasto herbáceo

Porcentaje de cobertura

(Ferrer et al., 2001) denomina “pastos arbustivos”. Similar efecto se produce en el sotobosque de los espacios arbolados (Torrano, 2001; Casasús et al., 2007). Estas dos situaciones fueron encuadradas en este prototipo bajo la denominación de “pasto arbustivo denso” y “arbolado con sotobosque denso”. Cabe agregar que ante la suspensión de los cultivos estos espacios son rápidamente colonizados por especies arbustivas (Lloret et al., 2002; Benjamin et al., 2005; García-Ruiz et al., 2005), produciendo un cambio del tipo de cobertura hacia pastos arbustivos.

Las dos nuevas categorías de vegetación comentadas en el párrafo anterior se caracterizan, por una parte, por alejarse del paisaje tradicional del Parque (Montserrat, 2001) y por perder heterogeneidad y diversidad, y además, por el incremento en el riesgo de incendios (Moreira et al., 2001; Lloret et al., 2002), aspecto que fue rescatado para la simulación del comportamiento del fuego, asignando a estas nuevas categorías mayores probabilidades de ignición y de continuidad.

El estado de pasto arbustivo denso puede generar las condiciones apropiadas para la emergencia y consolidación de especies de porte arbóreo (Grant, 2006), que conforme se desarrollan convierten la cobertura en un arbolado con sotobosque denso. Por competencia por el espacio y los recursos, los árboles ejercen un dominio sobre las especies arbustivas, y según el tipo de asociación estas últimas comienzan a reducir su presencia (Grant, 2006) hasta convertirse en pasto con arbolado denso. Este aspecto fue incorporado en el modelo SMA, de modo que en una secuencia de transiciones y mediante el paso por diferentes estados, la mayor parte del territorio adopta esta formación vegetal, que fuera referida como la situación de equilibrio antes del comienzo de la intervención humana (Montserrat, 1986).

En el Escenario 1, la desaparición de la actividad agraria ha producido una rápida homogeneización del territorio, ya que la mayoría de las coberturas vegetales se han reducido drásticamente a favor de un aumento del pasto con arbolado denso. Esta homogeneización conllevaría cambios importantes en la estructura del paisaje y en la diversidad de hábitats disponibles (Luoto et al., 2003), lo cual podría suponer una

amenaza para la biodiversidad tanto de la flora como de la fauna presente en dichos hábitats (Tallowin et al., 2005).

En el mismo sentido, los estudios realizados por Lasanta-Martínez et al. (2005) en el Pirineo Central indican que el abandono de la actividad agraria experimentado durante la segunda mitad del siglo pasado ha tenido como consecuencia un considerable incremento de los pastos arbustivos y arbolados, en detrimento de otros tipos de vegetación. Aunque en su caso estimaban que esto pudiera tener ciertos efectos positivos sobre el control de la erosión del suelo y la escorrentía, consideraban otros efectos negativos como la pérdida de hábitats, la homogeneización de la vegetación y el consecuente incremento de los riesgos de incendio, así como la reducción de la capacidad de carga ganadera de la zona estudiada.

Por ello, es necesario valorar las consecuencias que ofrece este escenario, sobre todo si tenemos en cuenta los resultados presentados en el Capítulo 3 que muestran, por un lado, el proceso de intensificación de la producción ovina y su relación con el descenso en el uso de recursos de pastoreo, y por otro, los problemas de continuidad a corto-medio plazo de muchas explotaciones. Además, la última reforma de la PAC puede acelerar el abandono de la actividad agraria en estas zonas, puesto que al desacoplarse parcialmene la percepción de subvenciones de la producción, puede haber ganaderos que no consideren conveniente mantener sus rebaños y el número de explotaciones se reduzca.

El escenario de simulación con incendios (Escenario 2) reflejó la transformación en los estados afectados hacia el estado de pasto herbáceo y un nuevo inicio de la secuencia de estados en función de la evolución natural, de acuerdo a lo que normalmente ocurre en este tipo de ambientes (Pérez e Ibarra, 2003). Se pudo observar una distribución más irregular de la porción de territorio ocupado por cada cobertura afectada, debido a que las modificaciones consideradas ocurrían en un período de tiempo muy breve. Cabe destacar que la proporción final de los distintos estados cuando el prototipo tiende al equilibrio resulta diferente de los otros escenarios. Esto es debido a que en los espacios afectados por incendios se avanza hasta estados cuya cobertura

tiene mayor probabilidad de ignición, con lo que parte del territorio es afectado por el fuego de manera recurrente. Esta circunstancia reflejó la situación de permanencia cíclica de una secuencia de estados, debido a que estos espacios son colonizados por comunidades vegetales pirófitas que predisponen a la recurrencia del fuego (Pérez, 2002; Delitti et al., 2005). Esto también indica que mas allá de las proporciones finales de las distintas coberturas, podrían surgir nuevos estados cuya característica sea la recurrencia del fuego y que actualmente no son propios de este agro-ecosistema.

Estas comunidades vegetales, principalmente constituidas por unas pocas especies que rápidamente colonizan el espacio dando protección al suelo, cumplen un destacado papel en la autorestauración del ecosistema. No obstante, sus cualidades no son las propias de estos ambientes (Montserrat, 2001) ya que en general poseen baja diversidad y excluyen a las especies endémicas y especializadas, con lo que se alejan de lo que para estos espacios se procura en términos ambientales (EEA, 1999).

La evolución de la simulación con mantenimiento de las actividades agrarias (Escenario 3) evidenció una mayor estabilidad, debido a que aunque aproximadamente la mitad del territorio siguió la evolución natural, también se representó la situación actual de estas actividades (Asensio et al., 2004). Así, la porción del espacio utilizado por explotaciones agrarias mantuvo su estado actual por interrupción de los procesos de densificación de la vegetación. Para esto, se asumió que las áreas ocupadas por las explotaciones mantienen su paisaje y formas biológicas tradicionales (Vicente et al., 2000; Aldezábal, 2001). De este modo, distintas coberturas que bajo el escenario de evolución natural tienden prácticamente a desaparecer, bajo este escenario se mantienen en mayor proporción, evidenciando una mayor heterogeneidad del territorio.

En este aspecto y conforme se expusiera en los capítulos precedentes de esta memoria, merece resaltarse la contribución de la actividad ganadera a los objetivos ambientales para estos territorios. Por otra parte, el mantenimiento de esta actividad resulta importante en términos de la preservación del paisaje tradicional y cultural del PSCG. Por lo tanto, parece claro que para cumplir los objetivos de conservación de este

por la PAC, las explotaciones agrarias deben seguir existiendo y debe mantenerse, y si es posible incrementarse, el pastoreo del ganado.

Para concluir este apartado podemos subrayar que la concepción de la evolución de la vegetación bajo el modelo de estados y transiciones (Westoby et al., 1989; Grant, 2006) resultó especialmente adecuada para representar el comportamiento de un sistema complejo, en el que confluyen características físicas de alta heterogeneidad (Papanastasis y Chouvardas, 2005), así como usos históricos y actuales del territorio de gran variabilidad espacial.

4.2 La simulación Multi-Agente como herramienta de gestión participativa