Primer Plato:
Baño tibio con esencia de vainilla, burbujas rosadas, rodeado con velas románticas y acompañado de una
copa de champagne helado.
Segundo Plato:
Suave masaje con aceite de lavanda en todo el cuerpo, en una cama llena de enormes y suaves cojines. Incluye
fresas cubiertas con chocolate, directamente en tu boca.
Tercer Plato:
Momentos románticos y estimulantes para maniobrar con los labios, respirar de manera intensa y hacer el
amor inspiradamente.
Postre:
Abrazarnos toda la noche, saboreando delicados besos y pasear por la tierra de los sueños en los brazos del
otro.
¡Esto acabará con ella! Toma el menú, compra los ingredientes y planéalo paso a paso. Primero necesitas asegurarte de que tu casa y tu baño estén limpios. Esto incluye lavar tus sábanas.
Ve a la tienda y compra los pétalos de rosa, las velas y una botella de champaña no muy cara. Puedes conseguir aceite para el cuerpo, fresas y el chocolate en cualquier supermercado. ¡Los ingredientes faltantes sólo son sus cuerpos!
Para un toque adicional, imprime el menú en una imprenta o en tu computadora y quémale ligeramente los bordes al papel para que parezca antiguo. Pégala en tu puerta, o mejor aún, entrégala en su casa.
Escóndete cuando ella entre a tu casa; déjale instrucciones para que camine sobre el sendero de pétalos de rosa hacia el baño y se desvista mientras le das una copa de champaña. Cuando se la des, usa una manera formal de hablar; como lo haría un mesero.
Lava su espalda. Al salir del baño, cúbrela con una toalla tibia, luego guíala hacia tu recámara. Antes de planear esta gran noche, podrías aprender una técnica de masaje, compra un libro sobre el tema en la librería.
A las mujeres se les facilita comunicar sus necesidades. Apreciarían que los hombres hicieran lo mismo. Si quieres que ella haga algo en particular, pídeselo. Asimismo, pregúntale que puedes hacer para excitarla más.
En general, a las mujeres les gustan dos tipos de hacer el amor: romántico y juguetón. Hay suficiente espacio para dos en la recámara; sólo toma en cuenta que arruinarías un momento perfecto riéndote por algo.
¿Obtendrás más relaciones íntimas en el futuro? Asegúrate de tomar nota de las necesidades de la mujer e intenta satisfacerlas. Muy a menudo, los hombres estamos tan asombrados de que esa mujer haya accedido a tener relaciones íntimas que las tenemos sin tratar de asegurarnos de que nuestra pareja esté disfrutando.
Todo se reduce a ser considerado. Si no sabes, pregúntale, esto no te hará parecer como inexperto; no preguntar, si lo hará. También, asegúrate de no burlarte de ninguna parte de su cuerpo, ¡Ninguna!
Las mujeres son muy sensitivas con sus cuerpos, así que elogia todo lo que te guste de ella, incluyendo su desempeño en las relaciones íntimas. A ellas también les gusta saber que están obteniendo buenos resultados.
¿Qué actitudes deberías evitar en la cama? Bueno, para los principiantes: no hables sobre tus conquistas anteriores. No desean saber sobre la técnica que le gustaba tu ex- novia. No empieces a preguntar “¿Quién es tu papi?” hasta que estés seguro de que ella esta lista para hablar impúdicamente.
El mayor problema que tenemos los hombres es no ponernos a la altura de la ocasión, es no incluir juegos sexuales en el menú del amor. A las mujeres les gustan los juegos previos para excitarse y les ayudan a llegar al orgasmo. Trata de extender el tiempo previo al sexo genital tanto como sea posible y así, estarás seguro de que ella la ha pasado bien
Unas palabras de precaución: a menos que estés listo para ser papá, no asumas que una mujer está usando un método anticonceptivo, aunque ella te lo diga. Conozco docenas de mujeres que aseguran que toman anticonceptivos, aún cuando se olvidan de tomarlos y corren el riesgo de quedar embarazadas. Algunas mujeres desean embarazarse porque asumen que eso significa matrimonio.
En vez de arriesgar tu futuro y tu salud, toma el control de tu protección; nunca permitas que alguien más lo haga por ti. Además, cuando se llegue el momento de discutir tu historia sexual, sé honesto con ella sobre si has tenido una o cien parejas.
Después de las relaciones íntimas no te pongas la ropa y salgas por la puerta. Los hombres frecuentemente manejamos estas situaciones con pánico. El que los hombres se vayan inmediatamente enoja a las mujeres y exigen saber que es lo que hicieron mal. En sus mentes, algo hicieron mal porque ya no estás con ellas. También deberías evitar el ser muy cariñoso luego de una noche de sexo casual. Ser muy afectuoso causa que se sienta extasiada por tu manera de hacer el amor y no desearás que ella caiga demasiado rápido.
Si quieres irte a las 3 de la mañana, puedes hacerlo; pero dile que tienes problemas para dormir fuera de tu casa, así que te debes ir, pero que disfrutaste mucho su compañía. ¡Nunca le digas a una mujer que la llamarás si no vas a hacerlo! Te meterás en un problema si le pides su número telefónico y nunca la llamas. Te rastrearán, te encontrarán y te pondrán en un aprieto al preguntarte por qué no las llamaste.
Si te quedas la noche, pero no planeas buscarla en el futuro, haz que la mañana sea ligera. No la compadezcas y comiences a parlotear sobre lo mucho que te gusta, “pero...”.
Si haces esto probablemente te enfrentarás a un rostro bañado en lágrimas; entonces te sentirás obligado a quedarte y a hacer que ella se sienta mejor. Mejor, resiste la necesidad de decirle que la llamarás y sólo habla sobre los planes que tienes para ese día, sin incluirla.