4. MÉTODOS FORMATIVOS PARA DIRECTORES
4.4. Estilos de aprendizaje
Cada persona aprende de forma distinta mediante un proceso interno que, en la mayoría de los casos, es inconsciente y que depende de múltiples factores. Esta forma de aprender personal es lo que llamamos "estilo de aprendizaje". Depende de las características personales de tipo cognitivo, afectivo y fisiológico que determinan cómo cada uno percibe, interacciona y responde a las situaciones de aprendizaje.
El conocimiento por parte del enseñante de los estilos de aprendizaje preponderantes en cada uno de sus alumnos y las características de personalidad que ello conlleva, le ayudará a distribuir las tareas de forma que el proceso de enseñanza sea más efectivo.
Los distintos estilos de aprendizaje de alumnos y enseñantes, que indican sus preferencias y diferencias deben ser tenidos en cuenta, por tanto, al diseñar los procesos de enseñanza aprendizaje. Es evidente que si el enseñante debe ser un buen facilitador del aprendizaje del alumno, un conocimiento de la forma en que mejor aprende éste le será de gran ayuda para planificar una enseñanza eficaz. Se enseña mejor si el método se ajusta a las preferencias perceptivas del alumno. Por otro lado, es importante que el enseñante reflexione sobre su propio estilo de aprendizaje: parece demostrado que se tiende de forma inconsciente a organizar los procesos de enseñanza- aprendizaje según la forma más favorable al propio estilo. Enseñamos como nos gustaría que nos enseñaran a nosotros.
Para que el enseñante pueda conocer el estilo de aprendizaje del alumnado y utilizar este conocimiento al planificar el proceso de enseñanza-aprendizaje, es preciso, por tanto:
• Que tenga un instrumento que le permita determinar cuál es el estilo de aprendizaje de cada uno de ellos.
• Que conozca las características personales que se derivan de cada uno de esos estilos, y que sepa qué situaciones favorecen el aprendizaje para cada uno de ellos.
Tipos de estilos de aprendizaje y características de cada uno.
Vamos a basarnos en los trabajos de Honey y Mumford14. Ellos realizaron un test para la determinación de estilos de aprendizaje basado en la determinación del peso de los distintos rasgos cognitivos, efectivos y fisiológicos.
Seguiremos, por tanto, la clasificación de estos autores. Ninguno de los estilos que definen es superior a los demás ni indica mayor inteligencia; al estudiar a personas de brillante historial académico, se encuentra que puede predominar en ellas tanto un estilo como otro. Sin embargo, es raro encontrar alumnos o alumnas que no presenten rasgos de todos ellos; lo ideal sería que estuvieran equilibrados, pues demostraría la capacidad de la persona de aprender cualquiera que fuera la situación.
Honey y Mumford clasifican los estilos de aprendizaje en: activo, reflexivo, teórico y pragmático, y describen así sus características:
Activos: Las personas que tienen preponderancia de estilo activo se implican plenamente y sin prejuicios en nuevas experiencias. Son de mente abierta, nada escépticos y acometen con entusiasma las tareas nuevas. Son gentes del aquí y el ahora y les encanta vivir nuevas experiencias.
Sus días están llenos de actividad. Piensan que por lo menos una vez hay que intentarlo todo. Tan pronto como desciende la excitación de una actividad, comienzan a buscar la próxima. Se crecen ante los desafíos que suponen nuevas experiencias, y se aburren
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con los largos plazos. Son personas muy de grupo que se involucran en los asuntos de los demás y centran a su alrededor todas las actividades.
Reflexivos: A los reflexivos les gusta considerar las experiencias y observarlas desde diferentes perspectivas. Recogen datos, analizándolos con detenimiento antes de llegar a ninguna conclusión. Su filosofía consiste en ser prudente, no dejar piedra sin mover, mirar bien antes de pasar. Son personas que gustan considerar todas las alternativas posibles antes de realizar un movimiento. Disfrutan observando la actuación de los demás, escuchan a los demás y no intervienen hasta que no se han adueñado de la situación. Crean a su alrededor un aire ligeramente distante y condescendiente.
Teóricos: Los teóricos adaptan e integran las observaciones dentro de teorías lógicas y complejas. Enfocan los problemas de forma vertical escalonada, por etapas lógicas. Tienden a ser perfeccionistas. Integran los hechos en teorías coherentes. Les gusta analizar y sintetizar. Son profundos en su sistema de pensamiento, a la hora de establecer principios, teorías y modelos. Para ellos, si es lógico, es bueno. Buscan la racionalidad y la objetividad huyendo de lo subjetivo y de lo ambíguo.
Pragmáticos. El punto fuerte de las personas con predominancia en estilo pragmático es la aplicación práctica de las ideas. Descubren el aspecto positivo de las nuevas ideas y aprovechan la primera oportunidad para experimentarlas. Les gusta actuar rápidamente y con seguridad con aquellas ideas y proyectos que les atraen. Tienden a ser impacientes cuando hay personas que teorizan. Pisan la tierra cuando hay que tomar una decisión o resolver un problema. Su filosofía es "siempre se puede hacer mejor, sí funciona es buena señal.
Estos estilos de aprendizaje tienen una correspondencia con las fases que debería tener un aprendizaje ideal:
Teniendo en cuenta lo anterior, las personas con preponderancia en cada uno de los estilos de aprendizaje citados realizarán mejor las tareas ligadas a cada una de las fases.
Por ello, será interesante en la enseñanza procurar, en la medida de lo posible, que existan personas de los distintos estilos en cada uno de los grupos.
A partir de esta descripción de los estilos de aprendizaje, Honey y Mumford describen una serie de características de cada uno de ellos, que determinan sus campos de destrezas.
Aspectos que favorecen el aprendizaje para los que tienen predominante cada uno de los distintos estilos.
Según las características anteriores se propone:
Situaciones que favorecen el aprendizaje de las personas que tienen preferencia alta o muy alta en Estilo Activo
Intentar cosas nuevas, nuevas experiencias y oportunidades. Competir en equipo. Generar ideas sin limitaciones formales o de estructura. Resolver problemas. Cambiar y variar las cosas. Abordar quehaceres múltiples. Dramatizar. Representar roles. Vivenciar situaciones de interés o de crisis. Acaparar la atención. Dirigir debates, reuniones. Hacer presentaciones. Intervenir activamente. Arriesgarse. Sentirse ante un reto con recursos inadecuados y situaciones adversas. Realizar ejercicios actuales. Resolver problemas como parte de un equipo. Aprender algo nuevo, algo que no sabía o no podía hacer antes. Encontrar problemas y dificultades exigentes. Intentar algo diferente, dejarse ir. Encontrar personas de mentalidad semejante con las que pueda dialogar. No tener que escuchar sentado una hora seguida. Poder realizar variedad de actividades diversas.
En enseñanza las personas con preponderancia en este estilo de aprendizaje tenderán a dar una respuesta pronta y probablemente poco meditada, por lo que el enseñante habrá de insistir, seguramente, en que reflexionen y argumenten sus respuestas a la luz de la documentación que tengan que estudiar. Por sus dotes de buenos dinamizadores del trabajo en grupo, y por su rapidez y eficacia en la búsqueda de información, es
conveniente que el enseñante proponga a una persona de este tipo como participante en cada uno de los grupos. También pueden desempeñar el papel de coordinadores del trabajo de grupo en actividades de resolución de problemas, no así en aquellas de contenido teórico, en las que se deba realizar una síntesis final argumentada. Seguramente serán entusiastas de la modalidad de enseñanza online por la novedad que supone, pero impacientes ante cualquier problema de comunicación, y esperarán un feedback rápido.
Situaciones que favorecen el aprendizaje de personas con preferencia alta o muy alta por Estilo Reflexivo:
Observar. Reflexionar sobre actividades. Intercambiar opiniones con otras personas con previo acuerdo. Llegar a las decisiones a su propio ritmo. Trabajar sin presiones ni plazos obligatorios. Revisar lo aprendido. Investigar detenidamente. Reunir información. Sondear para llegar al fondo de la cuestión- Pensar antes de actuar. Asimilar antes de comentar. Escuchar. Distanciarse de los acontecimientos y observar. Hacer análisis detallados. Realizar informes cuidadosamente ponderados. Trabajar concienzudamente. Pensar sobre actividades. Ver con atención una película o video sobre el tema. Observar a un grupo mientras trabaja. Tener posibilidad de leer o prepararse de antemano algo que le proporcione datos. Tener tiempo suficiente para preparar, asimilar, considerar. Tener posibilidades de oír los puntos de vista de otras personas, aún mejor, variedad de personas con diversidad de opiniones.
El enseñante deberá proporcionar a este tipo de personas la información sobre lo que se deberá trabajar con la mayor antelación posible. Tendrá que vigilar su participación, al menos en los primeros días de la semana, dado que son remisas a dar su opinión a no ser que tengan muchos datos. Deberá tener en cuenta que son personas adecuadas para realizar una síntesis de las ideas del grupo, por lo que puede proponerles como coordinadores en aquellas actividades de contenido teórico. También son las personales ideales para la realización de los informes del grupo, o de fin de semana.
Situaciones que favorecen el aprendizaje de las personas con preferencia alta muy alta en Estilo Teórico.
Sentirse en situaciones estructuradas que tengan una finalidad clara. Inscribir todos los datos en un sistema, modelo, concepto o teoría. Tener tiempo para explorar metódicamente las asociaciones y las relaciones entre ideas, acontecimientos y situaciones. Tener la posibilidad de cuestionar. Participar en una sesión de preguntas y respuestas. Poner a prueba métodos y lógica que sean la base de algo. Sentirse intelectualmente presionado. Participar en situaciones complejas. Analizar y luego generalizar las razones de algo bipolar, dual. Llegar a entender acontecimientos complicados. Recibir, captar ideas y conceptos interesantes, aunque no sean inmediatamente pertinentes. Leer u oír hablar sobre ideas y conceptos bien presentados y precisos. Tener que analizar una situación compleja. Enseñar a personas exigentes que hacen preguntas interesantes. Encontrar ideas y conceptos complejos capaces de enriquecerte. Estar con personas de igual nivel intelectual.
Algunas características de la enseñanza es que deben ser muy estructuradas y con los objetivos claramente definidos, la hacen muy adecuada para este tipo de personas. También es fácil en este tipo de enseñanza, utilizar actividades de preguntas y respuestas, que estimulan su aprendizaje; el enseñante deberá procurar proponer preguntas que supongan cierta dificultad, un reto a su capacidad, con tiempo para darles ocasión de analizarlas desde diferentes puntos de vista. Este tipo de personas son ideales para realizar la síntesis de actividades de tipo rifi-rafe en las que actúa como "analizador' de las propuestas del grupo. Muchas veces, el enseñante online deberá estimular con preguntas individuales que les obliguen a ampliar las propuestas al grupo.
Situaciones que favorecen el aprendizaje de los que tienen preferencia alta o muy alta en el Estilo Pragmático.
Aprender técnicas para hacer las cosas con ventajas prácticas evidentes. Estar expuesto ante un modelo al que puede emular. Adquirir técnicas inmediatamente aplicables en
su trabajo. Tener posibilidad inmediata de aplicar lo aprendido, de experimentar. Elaborar planes de acción con un resultado evidente. Dar indicaciones, sugerir atajos. Tener la posibilidad de experimentar y practicar técnicas con asesoramiento o información de retorno de alguien experto. Ver que hay un nexo evidente entre el tema tratado y un problema u oportunidad que se presenta para aplicarlo. Ver la demostración de un tema de alguien que tiene un historial reconocido. Percibir muchos ejemplos o anécdotas. Ver películas o videos que demuestren cómo se hacen las cosas. Vivir una buena simulación, problemas reales. Recibir muchas indicaciones prácticas y técnicas. Tratar con expertos que saben que son capaces de hacer las cosas ellos mismos.
El enseñante deberá remarcar en su comunicación con este tipo de alumnos la importancia práctica de lo que se está trabajando. Si el alumno o alumna está trabajando o realizando algún estudio, será de gran ayuda para el enseñante partir de los problemas que pueda encontrar en su empleo. Será importante apoyar los argumentos con ejemplos y tener en cuenta que el estudio de casos es una de las actividades que más motivan a este tipo de personas.