6.1 CONTEXTO GENERAL DE LA MADRE ADOLESCENTE
8. PRESENTACIÓN Y ANALISIS DE LOS RESULTADOS
8.2 ESTIMACION PORCENTUAL DE LA MODIFICACION DE CONOCIMIENTOS EN LAS MADRES ADOLESCENTES SOBRE CUIDADOS BASICOS AL
RECIEN NACIDO
La alimentación es un cuidado primordial para el recién nacido, por lo cual la madre adolescente debe tener los conocimientos apropiados para satisfacer sus necesidades básicas. Por ello, para la efectiva lactancia del bebé se establecieron cuatro categorías: Tipo de alimentación, importancia, frecuencia y posiciones
para lactar al recién nacido.
Dentro del tipo de alimentación, la leche materna es el mejor alimento y la mejor bebida que puede darse de manera exclusiva a los niños hasta los seis meses y junto con otros alimentos hasta los dos años, ya que ésta suple de manera completa todos los requerimientos necesarios para su salud y sano desarrollo. Pero observando los resultados pre-test, en este estudio, el 70% de las madres adolescentes identifican la lactancia materna como alimento exclusivo para el recién nacido y el 30% restante no identifica este alimento como exclusivo, sino que por el contrario los caldos de carne, de pollo, fríjol y verduras hacen parte de la alimentación de manera cotidiana en el recién nacido. (Gráfico No. 5).
En relación con el conocimiento de las madres adolescentes sobre la importancia
de la lactancia materna, se encontró que el 43.3% de las madres adolescentes identifican los beneficios no solo para el recién nacido sino para la madre, el padre y la familia. De donde se concluye30: que favorece la salud, el crecimiento y desarrollo del recién nacido, no tiene costo, disminuye molestias en la mamá y favorece el vínculo entre padres e hijos, así como lo muestra la literatura. El 56.7% no identifica la importancia de la lactancia materna, con lo cual se pone en riesgo la salud del recién nacido, debido al desconocimiento que presenta la madre adolescente, quien pone de manifiesto que ella brinda lactancia materna a su recién nacido por ser una práctica común pero sin conocer la importancia que esto conlleva. (Gráfico No. 5).
En relación a la frecuencia de la lactancia materna en el recién nacido se identificó que el 70%, de las madres adolescentes están informadas que debe ser aproximadamente de 2 a 3 horas y de esta manera se están supliendo las necesidades de crecimiento, desarrollo y nutrición en el recién nacido. Por el
30 30
MALDONADO, Josefa, SERRANO, Pilar, CALERO, Carmen. MARTINEZ, Ana, RELLO, Consuelo, MONTE, Covadonga. Lactancia materna. Suplemento de salud entre todos. Otoño 2002 No. 85. Disponible en: http://www.sid.cu/galerias/pdf/puericultura/lme.pdf. Consultado Julio 2008.
contrario, el 30% restante desconoce la frecuencia en la alimentación siendo una constante en cuanto a menos de 1 hora y mas de 7 horas, poniendo en riesgo el bienestar del recién nacido.(Gráfico No. 5).
Es importante tener en cuenta que no solo la lactancia materna y la frecuencia de la alimentación proporciona un adecuado estado nutricional al recién nacido, sino que junto con ellas es vital, una adecuada posición para lactar tanto de la mamá como del recién nacido, ya que la comodidad permite que el bebé se adapte más fácilmente y que la madre esté cómoda, facilitando y manteniendo la lactancia. Con base en la revisión de la literatura, se señalan dos posturas ideales para una lactancia eficaz: Sentada o acostada, en las cuáles tanto la madre como el bebé están cómodos, garantizando el agarre del pezón y de la mayor parte de la areola para una lactancia eficaz.
El 46.7% de las madres adolescentes identifican en el pre-test las 2 posiciones
ideales para lactar, generando una alimentación eficaz y aportando un buen estado nutricional y un óptimo crecimiento y desarrollo en el recién nacido, así mismo, como ratifica el marco teórico, pero contrario a ello el 53.3% de las madres adolescentes no identifican ninguna posición de las descritas en la revisión de la literatura, lo cual afecta el estado de salud de la madre, ya que la mala postura genera dolor de espalda, lumbar y acumulación de grandes cantidades de leche, y en el recién nacido se pone en riesgo su nutrición, generando un factor de riesgo la madre para el bienestar del recién nacido. (Gráfico No. 5)
A partir de la aplicación de un programa educativo es significativo para esta investigación los resultados obtenidos en el pos-test, ya que el 93.3% de las madres adolescentes identifican el tipo de alimentación con la lactancia materna de manera exclusiva, lo cual llama la atención por la modificación del conocimiento por parte de ellas. El 6.7% restante incluye en la alimentación del recién nacido, la lactancia materna alternándola con agua de diferentes productos como anís, canela y las hierbas en general. Cabe anotar que este porcentaje, aunque es bajo, se debe a creencias culturales de las madres adolescentes. También debemos mencionar que el rango de diferencia entre el Pre-test y el Post-test es del 23.3% de modificación de conocimientos. (Gráfico No. 6)
Así mismo es revelador que los conocimientos de las madres adolescentes sobre
la importancia de lactancia materna, se vieron reflejados en un incremento del
96.7% siendo beneficioso para la salud del recién nacido, y aunque se presentó un 3.3% en el cual las madres adolescentes no identifican esa importancia, la lactancia materna hace parte de la alimentación al recién nacido por simple costumbre y no porque verdaderamente conozcan los beneficios de la misma. El rango de diferencia a partir del Pre-test es del 53.4% con respecto a la modificación de conocimientos identificados en el Post-test. (Gráfico No. 6)
Los conocimientos de las madres adolescentes sobre la frecuencia en la lactancia materna a partir de la aplicación del programa educativo se transformaron considerablemente, ya que se identificó un 90%, de modificación en el conocimiento en las madres adolescentes para brindar una alimentación de manera adecuada al recién nacido, favoreciendo su proceso de crecimiento y desarrollo y su óptimo estado de nutrición, mientras que el 10% de las madres adolescentes no identificaron la frecuencia en la alimentación, se encontraron respuestas como brindarle alimentación al recién nacido igual que a un adulto, 3 veces al día, poniendo en riesgo el óptimo desarrollo, bienestar y estado nutricional del recién nacido. En el Post-test, el rango de diferencia con respecto a la modificación del conocimiento por parte de las madres adolescentes es del 20% a partir del pre-test. (Gráfico No. 6)
La modificación de conocimientos evidenciada en el pos-test a partir de la aplicación del programa educativo, acerca de posiciones para lactar fue de 93.3%, lo cual es un porcentaje significativo debido a la apropiación de la información dada mediante el programa educativo, velando por la alimentación efectiva en el recién nacido, mediante la adecuada posición para lactar no solo de la madre sino
de su hijo, y aunque el 6.7% de las madres adolescentes no identificaron ninguna de las posiciones para lactar, velan por proporcionar lactancia materna de la manera mas cómoda posible para ellas y para su bebé. Siendo del 46.6% el rango de diferencia que determina la modificación del conocimiento teniendo en cuenta el pre-test y pos-test en las madres adolescentes. (Gráfico No. 6).
La higiene es otro de los cuidados indispensables para mantener una salud óptima en el recién nacido. Se identificaron los conocimientos en cuanto a:
frecuencia, importancia y precauciones al bañar el bebé, importancia y precauciones en el cambio del pañal, cuidado del cordón umbilical y precauciones
al vestirlo. Recomendando la importancia que la madre adolescente tenga los
conocimientos necesarios para brindarle a su hijo. Los resultados pre-test de los conocimientos de las madres adolescentes sobre la higiene en el recién nacido se presentan en el gráfico No. 7.
Una de las actividades más importantes para la higiene adecuada del niño, es el baño que puede realizarse todos los días, desde los primeros días de nacimiento, usando agua tibia y jabón neutro. Se encontró que un 83.3% de las madres adolescentes poseen conocimiento en cuanto a la frecuencia del baño, lo cual es significativo, según la literatura, ya que aporta bienestar al recién nacido, y el 16.7% desconoce la frecuencia del baño, encontrándose respuestas de cada tercer día, una noche si otra no, debido al desconocimiento y temor para realizar esta actividad diaria.
Además de ser una actividad de higiene, el baño diario facilita el vínculo padres e hijo, estimula el desarrollo psicomotor, brinda experiencias sensitivas y es un elemento de juego, cuya importancia desconocen las madres adolescentes, ya que se identificó un 73.3% de desconocimiento por parte de ellas. En cuanto a las
precauciones que se deben tener a la hora de bañar al recién nacido la encuesta
arrojó que un 63.3%, desconoce este cuidado lo cual pone en riesgo la salud del recién nacido, ya que lo expone a pérdida de temperatura, golpes, alergias, quemaduras, irritaciones, ahogamiento por descuido de la madre, entre otros.
En relación al cuidado del muñón umbilical, el cual se desprende entre el 5 y 10 día, se debe realizar la limpieza a diario con Clorhexidina o una solución yodada o en cada cambio de pañal, preferiblemente, vigilando la presencia de sangrado, secreciones y la piel enrojecida alrededor de esta zona, lo cual puede indicar un problema de salud en el recién nacido. Se encuentra que un 36.7% de las madres adolescentes conocen el cuidado del muñón umbilical, y un 63.3% desconoce este cuidado poniendo en riesgo la salud del recién nacido.
Otro de los cuidados importantes es el cambio de pañal, ya que se debe realizar varias veces al día. Si no se realiza, existe una alta probabilidad de causar daño en la salud del bebé debido a la falta de conocimiento. El 43.3% de las madres adolescentes conocen la frecuencia en el cambio del pañal que se debe realizar cada vez que este orinado o tenga deposición, evitando de esta manera problemas de salud en el recién nacido, como dermatitis de pañal, situación alarmante por el desconocimiento que presentan las madres adolescentes siendo evidente por un 56.7%.
Así mismo las precauciones que se deben tener en cuenta en el cambio de pañal son desconocidas por parte de la madre adolescente ya que solo el 60% de las madres adolescentes las conocen y el 40% restante ni siquiera habían pensado en estas precauciones para con sus recién nacidos.
Por último, otro de los aspectos importantes en la higiene y la salud del recién nacido, según diversos autores, son las precauciones al vestir al bebé, considerándose una actividad que es inherente a la cotidianidad de la madre adolescente, en donde el recién nacido debe usar ropa cómoda, amplia, limpia y adecuada para el clima, preferiblemente de algodón, con botones o broches que faciliten la manipulación del niño en momentos como el cambio de pañal,
encontrándose un conocimiento pre-test en las madres adolescentes del 60% garantizando una salud y bienestar en el recién nacido, pero un 40% no identifica el conocimiento sobre las precauciones en el recién nacido aumentando el riesgo de producir alergias en la piel, enfermedades, infecciones y probablemente accidentes.
A partir de la aplicación del programa educativo, la transformación del conocimiento por parte de las madres adolescentes a partir del pos-test, en cuanto a la frecuencia del baño fue de 100%, siendo apropiada la información por parte de las madres adolescentes, brindando al recién nacido comodidad y bienestar con la realización de este cuidado de manera acertada. De modo específico el rango fue de 16.7% en cuanto a modificación de conocimientos por parte de las madres adolescentes con respecto al conocimiento pre-test. (Gráfico No. 8)
En cuanto a la importancia del baño en el recién nacido y a las precauciones a la hora del mismo, se identificó la modificación del conocimiento de las madres adolescentes en un 96.7% y un 93.3% respectivamente, lo cual es importante por el reconocimiento del baño como actividad estimulante del sistema circulatorio, de los sentidos y principalmente una forma de fortalecer el vínculo entre madre e hijo, Como lo afirman autores, siendo un factor favorable ya que la madre adolescente realizará el baño velando por los beneficios para con el recién nacido y teniendo precaución a la hora de bañarlo. Con un rango de modificación de conocimientos
en las madres adolescentes de 70% y 56.4% respectivamente en relación con el pre-test. (Gráfico No. 8)
El conocimiento de las madres adolescentes en cuanto al cuidado del muñón
umbilical, se encontró que un 93.3% modificó el conocimiento, siendo evidente por
que el 6.7% no identificó estos cuidados, situación que pone en riesgo la salud del recién nacido. Siendo el rango de modificación de conocimientos en las madres adolescente de 40% con respecto al pre-test. (Gráfico No. 8)
En cuanto a la frecuencia en el cambio del pañal, a partir del pos-test el conocimiento de las madres adolescentes señaló un 90% de modificación, disminuyendo así el factor de riesgo de salud del recién nacido, no solo en cuanto a la dermatitis del pañal sino a problemas urinarios e infecciosos, lo cual indica la apropiación de conocimientos por parte de las cuidadoras del recién nacido, ya que solo el 10% no identificó la frecuencia en el cambio del pañal.
Así mismo otra condición de higiene en el recién nacido son las precauciones en
el cambio de pañal, que luego de la aplicación del programa educativo se modificó
considerablemente, ya que el 93.3% de las madres adolescentes identificaron el lavado de manos con agua y jabón, enjuagando y secándose cuidadosamente para evitar la contaminación de agentes microbianos que pueden ser perjudiciales para el recién nacido. Con un rango de modificación de conocimientos de 33% teniendo en cuenta el cuestionario pre-test. (Gráfico No. 8)
El conocimiento en cuanto a las precauciones al vestir al recién nacido se modificó en un 96.7% en las madres adolescentes, ya que identifican las precauciones de vestir al recién nacido como el cambio de ropa el cual se debe realizar cada vez que este sucio para evitar la irritación de la piel, luego de alimentarlo o cuando elimine; de lo contrario, se debe cambiar diariamente con ropa previamente lavada, sin residuos de detergentes ni perfumes que puedan irritar la piel del niño, y el 3.3% de las madres adolescentes no identificaron las precauciones para con el recién nacido a la hora de vestirlos, debido a que para ellas es una costumbre diaria. Con un rango de modificación de conocimientos de 36.7% con respecto al pre-test. (Gráfico 8)
El recién nacido no controla fácilmente la temperatura por lo tanto es necesario tener muy en cuenta todas las formas de pérdida de calor o ganancia excesiva del
mismo, conocer la temperatura normal y la importancia de la termorregulación,
evitando condiciones de riesgo para el recién nacido, siendo la temperatura óptima corporal un equilibrio entre la producción de calor y la pérdida del mismo31.
Para tener en equilibrio al recién nacido la madre adolescente debe conocer las formas como el bebé puede ganar o perder calor, a partir de ello los resultados obtenidos en el pre-test, en cuanto al conocimiento de las madres adolescentes sobre la termorregulación en el recién nacido no sobrepasa el 23%, lo cual llama la atención debido al bajo conocimiento que presentan las madres adolescentes para el cuidado de la salud del bebé colocándolo en riesgo.
En cuanto a los mecanismos de pérdida y ganancia de calor por parte del recién nacido se identificó el conocimiento pre-test de las madres adolescentes en un 13.3%, ya que sólo 4 de las 30 madres adolescentes conocen estos mecanismos de conducción, convección, radiación y evaporación; mientras que el 86.7%
31
VENTURA, Junca. Patricio. Manual de pediatría. Neonatología. Termorregulación. Pontificia Universidad
Católica de Chile. 2007. Disponible en:
http://escuela.med.puc.cl/paginas/publicaciones/ManualPed/RNTermorreg.html
desconoce totalmente los mecanismos de pérdida y ganancia de calor en el recién nacido, generando un riesgo para la su salud. (Gráfico No. 9)
En relación con la importancia de la termorregulación en el recién nacido, se identifica un bajo porcentaje en el pre-test, por parte de las madres adolescentes, siendo evidente por un 23.3%. El 76.7% desconoce, de manera general, la importancia de la termorregulación en el recién nacido, situación que es preocupante debido a que la madre ignora que el recién nacido no puede regular su temperatura ya que es un ser indefenso y dependiente 100% de la ella. (Gráfico No. 9)
La temperatura del recién nacido se puede identificar por su estado general, si está calmado, en reposo, tranquilo o por el contrario se muestra inquieto y llora, por un desequilibrio térmico, así mismo signos como el color de la piel, sudor frío o caliente de ciertas partes del cuerpo, como las manos, que pueden dar una apreciación de la temperatura del bebé. Esta afirmación se hace con base en la literatura; por ello es necesario que la madre adolescente conozca los parámetros normales de la temperatura del niño.
En relación con la temperatura, el 10% de las madres adolescentes es decir 3 de 30 madres adolescentes, identifican en el pre-test la temperatura normal en el recién nacido, la cual se debe encontrar entre 36.5 – 37.5 ºC (Gráfico No. 9). Mientras que el 90% de las madres adolescentes, es decir las 27 restantes, no conocen la temperatura del recién nacido, encontrándose respuestas como temperatura normal menor de 35ºC o mayor de 38ºC, situación preocupante debido a que serían casos de hipotermia y fiebre respectivamente, lo cual estaría indicando un problema de salud en el recién nacido.
A partir de la aplicación del programa educativo en donde se enfatizó de manera reiterada los cuidados del recién nacido, específicamente la termorregulación, se evidenció la modificación de conocimientos de manera significativa, teniendo en cuenta que en el pre-test los conocimientos están por debajo del 23%; se identificó un 90% de conocimientos como un gran avance para el cuidado óptimo del bebé, en cuanto a los mecanismos de pérdida y ganancia de calor, por cuanto se identifican situaciones en las cuáles se pone en riesgo al recién nacido como ponerlo junto a una pared o tener la ventana abierta entre otros y solo el 10% no identificó de manera clara la terminología aunque las actividades quedaron claras. Siendo 76.7% el rango de modificación de conocimientos por parte de las madres adolescentes, teniendo en cuenta sus conocimientos identificados en el pre-test. (Gráfico No, 10)
Los conocimientos identificados en las madres adolescentes en el pos-test, señalan la importancia de la termorregulación en el recién nacido en un 86.7% teniendo una modificación y aunque no es tan marcada, para el bienestar del recién nacido es muy importante, ya que según la bibliografía consultada está ligada la temperatura en el recién nacido con la presencia de enfermedad, convulsiones y mal estado en general, ya que no es el frió o el calor lo que puede perjudicar al niño, son los cambios bruscos y frecuentes de temperatura sin la debida protección y vigilancia por parte de una persona que conozca y pueda identificar condiciones adversas para la termorregulación del bebé. Teniendo un rango de 63.4% en cuanto a la modificación de conocimientos por parte de las madres adolescentes a partir de los resultados en el pre-test. (Gráfico No. 10)
En cuanto a los resultados post-test, se identificó que los conocimientos de las madres adolescentes sobre temperatura normal en el recién nacido se encuentra en 93.3% indicando la modificación y apropiación del conocimiento a partir de la información suministrada en el programa educativo, aportando de manera significativa, a la prevención de enfermedades del recién nacido, reafirmando planteamientos del marco teórico. En donde el rango en cuanto a la modificación de conocimientos partiendo de los resultados obtenidos en el pre-test fueron de