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I. ESTADO DE LA CUESTIÓN Y MARCO TEÓRICO

I.4 LA CLASIFICACIÓN DE LOS H IMNOS

1. ESTRUCTURA Y CONTENIDO

1.1. Estructura hímnica

El Himno a Ártemis de Calímaco, junto con el Himno a Zeus y el Himno a Delos, presentan una estructura tripartita similar a la de los Himnos Homéricos y a la de los himnos cultuales epigráficos, y que puede sintetizarse en: evocación – parte descriptivo-narrativa – petición.1 Detallamos el contenido a continuación.

 Evocación (vv. 1-3): 2

- Mención del nombre de la diosa (tema del canto) y de sus principales características;

1 Para la estructura de los Himnos Homéricos, himnos cultuales epigráficos e Himnos de Calímaco, véase

Vamvouri Ruffy (2004: 27-66). Para la particular similitud del Himno a Ártemis con los Himnos Homéricos, véase Fain (2004). Para la importantísima influencia formal y temática del Himno Homérico a Apolo 3 sobre el Himno a Ártemis, véase, entre otros, Bing & Uhrmeister (1994: 29-30), Vestrheim (2000), Fain (2004), Petrovic (2007: 222-223), Stephens (2015: 104).

2 Denominada evocatio por Calame (1995) citado por Vamvouri Ruffy (2004: 29), ya que la divinidad no es

invocada directamente (lo que constituiría una invocación), sino que es presentada en tercera persona y aparece como el objeto del canto anunciado. Aquí se presenta con la apertura hímnica tradicional: nombre de la divinidad, verbo de alabanza, predicación; cf. Bing & Uhrmeister (1994: 20).

 Parte descriptivo-narrativa (vv. 4-258):3

- Escena en el Olimpo de Ártemis niña y Zeus. Peticiones a su padre (perpetua virginidad, muchas epíclesis, arco y flechas, túnica corta, ninfas como servidoras, todas las montañas y una sola ciudad: vv. 6-27); aceptación de su padre y dones adicionales que él le concede: tres veces diez ciudades donde será diosa principal, y otras muchas donde será honrada junto con otras deidades; protección de caminos y puertos (vv. 28-40a);

- Búsqueda de sus atributos (vv. 40b-109): ninfas, armas, perros, ciervas para su carro. - Invocación (v. 110)

- Armas, cinturón y carro de oro (vv. 110-111)

- Primera serie de preguntas dirigidas a la diosa (vv. 113-121) sobre acciones llevadas a cabo por primera vez (dónde dirigió su carro; dónde encendió su antorcha; primeros blancos de sus flechas)

- Castigo a la ciudad de hombres injustos (vv. 122-128) - Bendiciones a la ciudad de hombres justos (vv. 129-135)

- Súplica: que el poeta y sus amigos vivan en la ciudad de los justos; petición del canto eterno sobre Ártemis (vv. 136-137)

- Poema que canta/cantará a la diosa (vv. 138-141)

- Llegada al Olimpo (v. 142-169): Heracles (vv. 145-161), Amnisíades que atienden a sus ciervas (vv. 162-167), recepción por los dioses, asiento al lado de Apolo (vv. 168-169) - Coro de ninfas en torno de Ártemis (vv. 170-182)

- Segunda serie de preguntas dirigidas a la diosa: favoritos de Ártemis: lugares (isla, monte, puerto, ciudad) y compañeras (ninfas y heroínas) (vv. 183-224)

- Invocación (v. 225)

- Sitios de culto (Mileto, Samos, Arcadia, Éfeso) (vv. 226-258) - Invocación (v. 259)

 Petición y cierre (vv. 260-268):4

3 También llamada epica laus por Calame, está consagrada al elogio del dios. Su función principal es motivar

la petición que se formula en la tercera parte. Miller la llama mid-section, y, como Janko, distingue dos partes fundamentales: descriptio, que describe la naturaleza del dios, los lugares que frecuenta, sus compañeros y sus funciones; y narratio, que en general cuenta un episodio o secuencia de episodios biográficos del dios. Hay himnos mixtos que combinan ambas formas (Vamvouri Ruffy, 2004: 28-29).

- Recomendaciones a los fieles (vv. 260-267) - Saludo y petición final (v. 268)

1.2. Estructura temática

Además de la estructura tripartita típica de los Himnos Homéricos y los himnos cultuales epigráficos, hay una estructura temática del Himno que combina dos motivos: el de la vida salvaje (que comprende la caza, las montañas, las fieras, las ninfas y compañeras de cacería) y el de la ciudad o vida civilizada (templos, santuarios, ciudades, puertos).

Luego de la evocación (vv. 1-3), una primera parte del Himno (vv. 4-182) tiene como tema el desarrollo y crecimiento de la diosa. El diálogo con Zeus (vv. 4-40) se relaciona con la caza, los coros, las montañas, la virginidad, que son los pedidos de Ártemis (vv. 6-25) en su primera etapa; la respuesta de Zeus se vincula con la ciudad, los altares, los santuarios, los puertos y los caminos que él le concede sin que ella lo pida (vv. 29-39). En el itinerario de la diosa, que viene a continuación, ella se dedica primero a reunir los atributos que le pidió a su padre (los relacionados con la caza y los coros, vv. 40-110) recorriendo Grecia; luego, cuando ya es considerada “diosa” (θεή, v. 112), y luego de llegar a Asia (Misia, v. 117) a través de su arco (y de su antorcha) comienza su vinculación con las ciudades, castigando a la ciudad de hombres injustos, y beneficiando a la ciudad de hombres justos (vv. 113-135).5 Con una súplica a la diosa en la que el poeta habla de sí mismo y de su canto, el Himno se hace autorreferencial y “lleva” a la diosa al Olimpo (vv. 136-169), adonde ya puede llegar y ocupar su lugar con todo derecho, pues ya se ha cumplido lo que ella misma pidió, y la función justiciera y protectora de ciudades que Zeus le ha otorgado. La escena en el Olimpo (y esta primera parte) concluye con un coro de ninfas danzando a su alrededor en muchos lugares que le rinden culto (vv. 170-182).

A continuación comienza la segunda gran parte del Himno, que trata del ámbito de Ártemis (vv. 183-258): sus compañeras de caza en el mito, ninfas y heroínas (vv. 189-224); y las

4 Denominada preces por Calame, es la parte final, que contiene la petición. Esta solicita el favor del dios y se

polariza sobre el canto y la invitación del dios a regocijarse. En general en los Himnos Homéricos expresa un interés individual; según Calame, los Himnos constituyen una ofrenda al dios, y establecen un contrato de reciprocidad del tipo dout des (Vamvouri Ruffy, 2004: 29).

5 El itinerario de la diosa va en dirección Sur (Creta) – Oeste (Sicilia, Arcadia) – Norte (Hemo Tracio) y

culmina en el Este (Asia), abarcando todo el mundo conocido. África es incluida a través de la mención de la ninfa Cirene (vv. 206-208). Cf. Petrovic (2007: 227 y n. 157).

ciudades, santuarios y lugares de culto que los mortales construyeron para ella (vv. 225- 259), culminando con Éfeso, el santuario que supera incluso a Delfos, y que la diosa siempre está pronta a defender.

Finalmente el cierre del Himno (vv. 260-267) adopta la forma de cuatro admoniciones relacionadas con el culto dos de ellas, y con la caza y la virginidad las otras dos. El saludo final (v. 268) encomienda a la diosa el canto del poeta.