La mayoría de autores coinciden al indicar que la narración inicia en 8,27 ya que el componente geográfico aquí es determinante. Mientras que la escena anterior sucede cuando llegan a Betsaida 8,22 aquí se indica un nuevo comienzo cuando Jesús con sus discípulos van hacia los pueblos de Cesarea de Filipo 8,27; la escena se enmarca pues en un nuevo escenario geográfico. Los personajes también aquí, son determinantes. Para la organización en la narración inmediatamente anterior los personajes principales, sin duda alguna son Jesús y el ciego que es curado, mientras que los discípulos no aparecen. De tal manera que la reaparición de los discípulos en 8,27 contribuye a pensar en una nueva escena.
También la forma del relato es un elemento a tener en cuenta, luego de la introducción se sitúa la acción, la cual se construye en forma de diálogo así: Pregunta de Jesús, respuesta de los discípulos, nueva pregunta de Jesús, nueva respuesta de los discípulos, específicamente Pedro, y luego se da la orden de callar, de tal manera que 8,27 muestra la ambientación de este diálogo.
Por último la temática también permite pensar en 8,27 como un nuevo comienzo, debido a que la escena anterior, que nos muestra a Jesús sanando a un ciego, cierra la primera parte; a partir de 8,27 de lo que se trata es de averiguar por la identidad de Jesús, que como ya indicamos en repetidas
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ocasiones es el trasfondo de toda la primer parte del Evangelio; pero allí son otros los que se han cuestionado sobre la identidad de Jesús y los que han intentado responder esa pregunta, mientras que ahora en 8,27-30 es Jesús mismo quien propone la cuestión a sus discípulos.
Podemos indicar que el texto de manera interna presenta la siguiente estructura:
Introducción 8,27a
Primera pregunta de Jesús 8,27b
Primera respuesta de los discípulos 8,28 Segunda pregunta de Jesús 8,29a
Respuesta dada por Pedro 8,29b
Mandato de callar 8,30
Esta estructura nos permite representar una unidad de sentido, ya que de manera clara se puede entender el dialogo que se da entre Jesús y sus discípulos, el cual presenta una idea que define un claro objetivo y además es determinante. Y aunque 8,31- 33, amplía y enriquece el sentido de 27-30, como lo hace el contexto anterior, 22,26. Esta estructura nos permite leer el texto de manera unitaria y tener el sentido completo de lo que se desea plantear.
Dentro de la sencillez de la estructura, podemos observar cómo ha sido elaborada para que las respuestas dadas por los discípulos cumplan el objetivo que se ha trazado el evangelista: mostrar cual es la identidad de Jesús, de tal forma que la primera respuesta agrupa todas esas preconcepciones existentes en torno a la persona de Jesús, y además en la línea de la revelación, y la segunda respuesta representa su culmen o el ZITZ IM LEBEN19 de la narración si de alguna forma es posible llamarle así.
Entonces la primera respuesta además de recoger lo expuesto ya en las primeras narraciones nos permite entender el contexto que se vive en la época, puesto que ella pone de manifiesto cual es esa concepción social del momento frente a la identidad. Por ello se puede decir que el hecho de que
19 Término alemán que se traduce como Situación en la vida, creada por el teólogo Hermann
Gunkel. Que indica una situación sociológica y teológico-litúrgica en cuyo ámbito toma forma y adquiere una función propia un texto o expresión lingüística determinada. A través de él es posible captar el referente de los textos, la situación que contribuye a la inteligibilidad de los mismos y el contexto dentro del cual se entrecruzan los diversos géneros literarios.
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Marcos no cite abiertamente la identidad de Jesús sino que lo manifieste paulatinamente hasta llegar a 8,30 se da por esas concepciones antiguas de la identidad que el evangelista en esta primera respuesta pone de manifiesto, aunque no de manera explícita.
Según Malina y Rohrbaugh “como Jesús rechazo su estatus de honor adscrito al abandonar a su familia y dedicarse a viajar de un lado para otro, y su conducta se desviaba de la que se podía esperar por su nacimiento, había que proponer otros medios de identificar su poder y estatus.”20 De ahí la
importancia de la respuesta a esta primera pregunta ya que pone de manifiesto la escala de honor en la cual ya se encontraba Jesús y no por su condición social, si no que a pulso con sus hechos y acciones había logrado alcanzar, aunque no era la correcta o mejor dicho la que se esperaba que fuera, si muestra una transformación de su identidad dentro del colectivo social de la época y una aclaración de su estatus.
Recogiendo todo lo expuesto anteriormente podemos decir que la estructura interna de esta narración pone de manifiesto varios rasgos y características del entorno social que el evangelista desea evidenciar.
También que las respuestas se fueron dando de esta forma porque muestran esa evolución no solo teológica que se da en el momento sino la social frente a la persona de Jesús y la forma como sus coterráneos fueron identificándolo.