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3. ANÁLISIS DEL SECTOR DE LA INDUSTRIA PRODUCTORA DE HUEVOS EN NICARAGUA.

3.1 Caracterización general del sector 1 Condiciones Básicas

3.1.2 Estructura de Mercado.

Número de vendedores.

De acuerdo con información del MAGFOR, en el país existen unas 150 granjas productoras de huevos ubicadas de la siguiente manera: en Managua 23, en Masaya 73, en Chinandega 11, en Jinotega 6, en Nueva Segovia 2, en Madriz 4, en Estelí 1, en León 7, en Carazo 9, en Chontales 4, en Boaco 3, en Granada 3, Rivas 2, Atlántico Sur y Matagalpa 1 respectivamente.

Por el lado de la producción, los principales proveedores de esta industria son los productores de alimentos balanceados para aves, que junto a las pollitas y los productos veterinarios, representan el 75% del costo total de producción.

Los proveedores de alimentos son siete en total, están diversificados y cuatro de ellos están integrados verticalmente hacia delante, ya que tienen sus propias granjas productoras de huevo. Como se observa, están en mejor posición de negociación que los compradores, porque son menos, y es una materia prima fundamental en el proceso productivo.

En cuanto a las pollitas se está negociando con tres proveedores fundamentales que son empresas internacionales, que por su alto nivel de especialización elevan los costos de cambio de los proveedores.

Los productos veterinarios son distribuidos por importadores nacionales, siete en total, son productos especializados y producidos por transnacionales que imponen barreras de entrada a nuevos competidores.

Distribución de vendedores por tamaño.

En la actualidad no se tiene información que determine la capacidad instalada de producción de huevos en el sector de la mediana y pequeña industria, sin embargo, se está desarrollando un censo que determinará esta condición. La información que se tiene actualmente es la siguiente:

Dos productores que tienen entre 60 mil y 100 mil ponedoras. Ocho productores que tienen entre 40 mil y 59 mil ponedoras. Diez productores que tienen entre 10 mil y 39 mil productores. Ciento treinta y dos productores con menos de 10 mil ponedoras.

Si se realiza un cálculo matemático, con la producción de huevo obtenida en el 2014, 546 millones de unidades, y las dividimos entre el rendimiento promedio anual de una ponedora que según fuentes de APEMEPAN es de 290 unidades al año, se puede obtener un aproximado del número de ponedoras en el país, el cual sería de más de 1.8 millones a nivel nacional.

Diferenciación del producto.

En la actualidad, no existe un nivel de diferenciación muy marcado del producto, ya que los consumidores no muestran preferencia por las marcas, excepto en los supermercados, pero en las pulperías y mercados populares el consumidor compra el huevo sin importar qué empresa lo produjo.

El elemento más importante observado por un consumidor de bajos ingresos es el precio en relación con el de otros alimentos.

Barreras de entrada y al movimiento.

Una de las barreras de entrada es el marco legal administrativo que deben cumplir los propietarios de una granja avícola, ya que el huevo por ser un producto de origen animal y consumo masivo, el Estado ejerce ciertos controles a través de instituciones como el MAGFOR y el MINSA, para garantizar la inocuidad del producto. Estos controles están orientados a asegurar la salud de los consumidores y la calidad del producto.

Otra barrera de entrada al sector, es el acceso a las materias primas esenciales, como son las pollitas de un día de nacido, el alimento balanceado para las aves y las medicinas y vitaminas para mejorar su rendimiento, ya que por ser pequeños y medianos productores, sus pedidos son pequeños y no pueden conseguir precios competitivos para realizar importaciones en el caso de las aves y las medicinas.

Como se mencionó al inicio de esta investigación, en esta industria existen dos grupos estratégicos, le de granjas altamente tecnificadas y el de las granjas pequeñas y de producción artesanal.

Las principales barreras al movimiento, que impiden el paso de una granja pequeña o mediana sin tecnificación, al otro grupo, son las siguientes:

La elevada inversión de capital en tecnología que transforme sus procesos productivos y los convierta en procesos más eficientes. Además, el

financiamiento de un proyecto de este tipo es de difícil acceso, pues en el país la banca de fomento a la producción es incipiente y el sistema financiero nacional tiene requisitos que provoca que los avicultores no sean sujeto de crédito.

Al realizar una inversión de este tamaño, las empresas avicultoras grandes operan en niveles de producción similares a las economías de escala, por lo cual tienen una ventaja competitiva en costos de producción.

Una tercera barrera al movimiento, es que las empresas grandes están integradas verticalmente hacia atrás, contando con sus propias plantas de producción de alimento balanceado para aves, obteniendo con ello una ventaja competitiva en costos y además se convierten en proveedores de su competencia, al suplir a las pequeñas y medianas empresas avícolas de esta importante materia prima.

Barreras de salida y reducción.

La principal berrera de salida de esta industria es que las instalaciones para una granja avícola son muy especializadas, por muy artesanales que sean, por lo cual no se pueden utilizar para otra actividad, deben cambiarse totalmente. Esta barrera puede ser considerada de poca importancia porque la inversión en instalaciones es baja, sin embargo hay que tomar en cuenta que para un pequeño o mediano productor es muy posible que esa inversión sea todo su patrimonio familiar.

Estructuras de costos:

Los principales elementos del costo de producción de los huevos son el alimento balanceado para las aves, la pollita de un día de nacida y las medicinas, que sumados representan el 75.46% del costo total. Los costos de producción son afectados por la tendencia alcista de los alimentos balanceados y por la poca integración vertical de los pequeños y medianos productores, quienes se ven obligados a comprar a terceros este insumo crucial para su producción, por no contar con sus plantas de alimentos propias.

Existen otros elementos del costo que son menos incidentes tales como la mano de obra que representa aproximadamente un 3.7%, y la mortalidad y selección es del 2.7% aproximadamente.

Número de compradores.

De acuerdo con el INIES, el huevo es uno de los dos alimentos que se consumen en todos los hogares nicaragüenses, por tanto los potenciales consumidores finales del huevo son todos los habitantes del país, en teoría. Sin embargo la cadena de comercialización muy difícilmente lleva el huevo del productor hasta el consumidor de forma directa. Los principales clientes de los productores son los intermediarios detallistas, las pulperías y establecimientos comerciales de los principales mercados locales. Los productores pequeños y medianos no atienden el segmento de supermercados e instituciones del estado porque en este tipo de segmento las ventas son de crédito y los pagos los realizan uno o hasta dos meses después.

Integración vertical.

El grupo estratégico de las pequeñas y mediana empresas avícolas, no está integrado verticalmente y la principal consecuencia es que dependen de terceros para poder obtener los insumos más importantes del proceso, el alimento, las pollitas y las medicinas y hasta las mismas pollitas de un día de nacidas.

Diversificación.

En el grupo estratégico de las empresas medianas y pequeñas, se ha presentado una diversificación subsidiada por el gobierno, ya que a través de su programa “Hambre Cero” y en coordinación con APEMEPAN, el gobierno central compra a los pequeños y medianos productores avícolas pollitas de entre 18 y 20 semanas, listas para romper postura a un precio de U$6. Esto ha significado para las granjas más pequeñas una fuente adicional de ingresos que ha

promovido el desarrollo de sus instalaciones y por ende de su capacidad productiva.

En el 2011, el gobierno central compró unas 230 mil pollitas y en el año 2012 se vendieron al Estado unas 240 mil pollitas a un precio unitario por lo menos igual que el año pasado (U$6), de acuerdo con fuentes de APEMEPAN. Para el 2014 esta demanda por parte del gobierno se redujo a 200 mil pollitas.

3.1.3 Conducta.

Estrategias de precios.

Las empresas más grandes son las que fijan el precio en el mercado y lo hacen en función de tres elementos básicos, los costos de producción, el margen de utilidad esperado y el comportamiento de la demanda. Gracias a que estas empresas operan a niveles de eficiencia productivas similares a una economía de escala, tienen márgenes de ganancias más grandes y por ende mayor flexibilidad al momento de fijar sus precios.

Otro elemento clave para la fijación del precio es el comportamiento de la demanda, la cual, entre otros factores está determinada por el aumento de la población, los precios de los productos sustitutos (como el queso) y la capacidad de compra de las personas, que toman en consideración el precio relativo del huevo respecto de otros productos alimenticios.

Por otro lado, las empresas más pequeñas y menos tecnificadas, tienen que ser más conservadoras en sus políticas de fijación de precios, porque tienen desventajas en cuanto a sus estructuras de costos, debido a su bajo nivel de tecnificación. En este sentido, sabiendo que ofrecen al mercado un producto de menor calidad, durabilidad y que cuesta más producirlo, sacrifican cierto nivel de rentabilidad para poder competir en el mercado con los grandes y su producción la venden a precios inferiores. (Ver anexo 2),

Estrategias de producción.

La estructura de la oferta de esta actividad se basa en el ciclo productivo del huevo, según información de APEMEPAN, una pollita debe criarse durante un período de 18 a 20 semanas, pero llega a su pico productivo a las 28 semanas.

De acuerdo con esta información las empresas avícolas toman sus decisiones de producción con ocho meses de anticipación, prediciendo el comportamiento de la demanda. En el caso de los pequeños y medianos productores de huevos, que no tienen ninguna incidencia sobre la fijación del precio del mercado, se convierten en tomadores de precios, de acuerdo con la dinámica del momento en el mercado, fijada por los más grandes productores. Estrategias de promoción.

En cuanto a este tipo de actividad, ya se ha mencionado anteriormente, que la estrategia del sector es impulsar su producto sin diferencias de marcas, sólo como el huevo con todos sus beneficios nutricionales. Además, no se realiza una estrategia individual de cada empresa, ni las más grandes, ya que no existe incidencia de las marcas en el mercado, la promoción se realiza a través de organizaciones gremiales como ANAPA Y APEMEPAN, quienes sí están llevando a cabo campañas de promoción que incentiven el consumo del huevo en la población del país.

Inversiones en plantas.

En cuanto a los pequeños y medianos productores, no realizan inversiones importantes en sus granjas debido al pobre acceso al financiamiento del que son objeto por parte del sistema financiero nacional, cuyas tasas de interés son muy altas para poder hacer rentable una inversión de este tipo.

Sin embargo, de acuerdo con información de APEMEPAN, los pequeños y medianos productores avícolas, tenían planeado invertir durante el año 2014, unos ocho millones de dólares en sus plantas productoras, siempre y cuando se garantizara la estabilidad en el sector, es decir que el gobierno no continúe con

prácticas que limiten los resultados de sus operaciones, no se obtuvo información si estas inversiones se realizaron.

Investigación e innovación.

En este punto la industria avícola nicaragüense está totalmente en cero, ya que no existe ninguna iniciativa que sea verdaderamente importante en la actualidad, las únicas innovaciones genéticas que se han realizado son importadas.

Tácticas legales.

En este punto la industria avícola nicaragüense no ha tenido problemas o no ha centrado su interés, debido a que existe un marco jurídico muy bien definido, el cual debe ser cumplido por cada productor, porque hay que recordar que se produce un artículo de consumo masivo.

3.1.4 Ejecutoria.

Eficiencia de producción y asignación.

En el grupo de los pequeños y medianos productores avícolas, que no cuentan con la tecnología necesaria para mejorar sus rendimientos, la eficiencia en producción y asignación tiene un nivel muy bajo, pues, como ya se mencionó anteriormente, basan su producción y asignan sus recursos en función del ciclo del huevo.

Avance tecnológico.

En el sector de la pequeña y mediana empresa los niveles tecnológicos aplicados en las granjas avícolas son casi nulos, pues sus procesos son casi artesanales, o lo que se llama en el medio, producción de piso con nidos. Efecto de la inflación.

A nivel casero, la inflación no ha representado un problema para esta industria, pues se encuentra en niveles manejables que no pasan de un dígito, situación que los economistas llaman inflación moderada, que no produce mayores distorsiones en la economía.

En la actualidad el precio del maíz amarillo tiene una tendencia a incrementarse menos pronunciada que en años anteriores, pues de enero a julio 2015 el incremento en el precio fue de 2.8%, observar la siguiente figura.

Figura No. 3.2: Precio internacional del Maíz amarillo duro enero-julio 2015.

Fuente: www.indexmundi.com

En relación al precio de la soja, el precio se ha derrumbado desde el 2005 al 2015, se ha reducido en un 47%. Esto se puede observar en la siguiente figura. Figura No. 3.3: Comportamiento del precio internacional de la Soja 2005-2015.

Otro de los componentes del alimento de las aves es el sorgo, el cual presenta un comportamiento relativamente estable, pues su precio se ha incrementado en un 101.67% de julio 2005 a julio 2015, un promedio de incremento anual del 10.17%. Esto se puede observar en la siguiente figura: Figura 3.4: Comportamiento del precio internacional del Sorgo. 2005-2015.

Fuente: http://www.indexmundi.com/es

Se puede concluir que los productores tienen un escenario bastante estable en lo que se refiere a los principales componentes de su materia prima principal, el alimento de las aves. Se puede decir que con la reducción del precio de la soja, puede provocar que el precio del alimento se reduzca o por lo menos se mantenga estable.

Rentabilidad.

Debido a sus desventajas en cuanto a costos, producto de la poca inversión tecnológica en sus plantas, los pequeños y medianos productores se ven obligados a sacrificar un determinado margen de utilidad y vender a precios inferiores para poder competir con las grandes avícolas y vender su producción.

Calidad del producto.

La calidad del producto también es regida por los niveles de tecnología que se utilizan en las granjas, por tal razón la calidad del producto salido de una granja tecnificada es superior a la producción del pequeño y mediano productor con cierto o ningún nivel de tecnificación de su granja. Por ejemplo, un huevo producido en una granja tecnificada puede durar en buen estado hasta los 21 días, mientras si el huevo es producido en una granja, se puede decir, de producción artesanal, puede durar unos 12 días en buen estado.

Otro punto importante son los estándares de higiene que manejan las pequeñas y medianas empresas avícolas, pues sus procesos de producción son artesanales, por ejemplo, al ser criadas en galeras de piso, las gallinas al poner el huevo pueden tener contacto con el estiércol de las aves, lo cual podría tener consecuencias negativas en la salud humana al consumirlo.

No contar con una planta procesadora de alimentos para las aves, también es una desventaja en la calidad del producto final, ya que los proveedores muchas veces venden alimentos con una calidad inferior a la que necesitan las aves para su óptimo desempeño.

Todos estos puntos, afectan la calidad de la producción de las pequeñas y medianas empresas avícolas y por ende los niveles de rentabilidad son menores para poder competir con las grandes avícolas que están altamente tecnificada.

Empleo.

La producción del huevo tiene un efecto de arrastre de otras actividades económicas como la producción de sorgo nacional, que es completamente absorbida por la industria avícola, aportando al sostenimiento de la actividad agrícola. La producción del huevo también colabora con el crecimiento económico nacional mediante la generación de unos 75 mil empleos, de los

cuales 15 mil son directos, de acuerdo con cifras publicadas en la página de internet “El sitio del huevo”.

3.2 Análisis de las cinco fuerzas competitivas y de la acción de

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