• No se han encontrado resultados

3. Estructura

3.1. Propuestas de estructura del Salmo 37

3.1.5. Estructuras basadas en la repetición de términos

Se presenta aquí una serie de trabajos dedicados al Sl 37 utilizando las técnicas que algunos llaman de «análisis estructural». Dado que los autores de estos trabajos interactúan aprovechando los aportes de otros para corregir sus propios análisis, resulta complicado presentar un desarrollo cronológico. La siguiente presentación se centra en los últimos análisis de cada autor.

174 La misma división es ya un tanto inconstante: el autor anuncia seis partes; luego llama «Unterabschnitt» a vv. 21-22, «Abschnitt V.» a vv. 23-29, para llamar luego «vierter (!) Abschnitt» a vv. 30-34, y finalmente «fünfter Absatz» a vv. 33-40 (suponemos que se refiere a vv. 35-40, cf. p. 209). Con buena voluntad se pueden entender cinco partes, de las cuales la tercera está subdividida en dos «Unterabschnitte».

Alden (1974)175

Tuvo el mérito de presentar por primera vez un análisis de una cantidad grande de Salmos (21, tomados de Sl 1–50) desde la perspectiva del uso del quiasmo176. Propone para el Sl 37 la siguiente estructura:

1-8 A. Exhortación al justo a ignorar al malvado y confiar en Dios 9 B. Esperar y heredar la tierra

10-15 C. El justo hereda; el SEÑOR destruye a los malv. que traman 16 D. Los pobres son bendecidos, aunque sean pobres

17 E. El SEÑOR sostiene al justo 18a F. El SEÑOR guía al justo 18b G. El justo hereda

19 H. El justo recibe 20a I. El malvado perece

20c J. El malvado como un sacrificio 21a I. El malvado no da

21b H. El justo da

22 G. Los benditos heredan 23 F. El SEÑOR guía al justo 24 E. El SEÑOR sostiene

25-26 D. Los benditos pueden ser pobres pero no abandonados

27-33 C. El SEÑOR ama al justo, que heredará; el malvado, aunque trama, morirá 34 B. Esperar y heredar la tierra

35-40 A. Dios destruye al malvado pero salva al justo

Más allá de la impresión inicial positiva, el control de la estructura en detalle muestra debilidades serias. A nivel metodológico, las supuestas correspondencias no son suficientemente claras y se basan en criterios bastante variados. Se da una repetición de términos significativos en B y en E (esta última es la correspondencia más clara, donde también la idea es semejante, y no es de las que están repetidas muchas veces en el Salmo). La relación entre las partes G existe a nivel de la idea, no de los términos utilizados. En el caso de las secciones A, siendo tan largas en comparación con las demás, es dudoso que toda la relación que postula el autor sea entre (v. 38, un verbo muy repetido en el Salmo) y (v. 2, que significa allí más bien «languidecer» que «cortar»). En lo que respecta a las demás: es sumamente cuestionable que la idea de «tramar» (C) sea «preminente» en vv. 27-33, como pretende el autor; y no se ve dónde aparece la idea de que el bendito puede ser pobre en vv. 25-26 (D), o de que el Señor «guía» al justo en v. 18a (F). Por otra parte, no son tenidas en cuenta otras correspondencias terminológicas fuertes que sí existen, como Hit. (vv. 4.11), y (vv. 21.26) o (vv. 6.28.30.33). En definitiva, se verifica la tendencia a forzar los datos que el mismo autor parece reconocer al inicio177.

175 R. L. ALDEN, «Chiastic Psalms», 24.

176 El autor define el quiasmo como «the inversion of the order of words in two correspondent parallel phrases, clauses or stichoi», 12. En la práctica, asumemásdedosfrases; es lo que J.-N. ALETTI – F. J. TRUBLET, Approche, 73, llaman estructuras «concéntricas». Otros prefieren reservar la denominación «concéntrica» para la estructura que tiene un solo elemento central y no dos, como en este caso.

Aletti – Trublet (1983)

En su obra sobre los Salmos en una perspectiva poética178, los autores presentan una estructura de Sl 37,1-34 en tres secciones «concéntricas», basados en la repetición del vocabulario:

1. vv. 1-9

a 1 «no te enciendas contra los malvados»

b 2 «como» (la hierba), «como» (lo verde) c 3 «cuenta con YHWH y haz (el bien)» d 4 c’ 5 «cuenta con él, él hará (= actuará)» b’ 6 «como» (la aurora), «como» (el mediodía) a’ 7-9 «no te enciendas contra» (2 veces) «los malvados»

177 R. L. ALDEN, «Chiastic Psalms», 13.

178 J.-N. ALETTI – F. J. TRUBLET, Approche, 73. Una estructura semejante presenta M. GIRARD, Analyse structurelle I, 291-294. Si bien las coincidencias implican claramente dependencia literaria por parte de este último, 21, n. 45, su análisis del Salmo está más desarrollado. Se considera abajo la reelaboración del mismo en

su obra posterior.

2. vv. 10-22

a 10-12 «impío», «poseerán la tierra», «justo» b 13 «ve venir su día»

c 14-15 «los impíos», «serán quebrados (se romperán)» c’ 16-17 «impíos», «serán quebrados (se romperán)» b’ 18-19 «YHWH conoce los días»

a’ 20-22 «los impíos», «impío», «el justo», «poseerán la tierra»

3. vv. 23-34

a 23 «su camino le agrada»

b 24-26 «YHWH lo tiene de la mano», «no he visto al justo abandonado»

c 27-28b «YHWH ama el derecho»

d 28c-29b (suerte opuesta de malvados/justos) c’ 30-31 «su lengua enuncia el derecho» b’ 32-33 «YHWH no lo abandona a su mano»

a’ 34 «guarda su camino»

El planteo muestra una mayor coherencia metodológica: los autores consideran sólo las repeticiones de vocabulario, y en esto son consecuentes.

Sin embargo, la exclusión de los vv. 35-40 resulta un escollo muy fuerte para aceptar esta propuesta. La acusación de menor habilidad estructural por parte del autor en la parte final de su obra179 no basta para explicar el hecho. Por otra parte, vuelven a aparecer los mismos problemas detectados en la estructura anterior: repeticiones significativas que no son tenidas en cuenta –probablemente porque no entran en su esquema–; vocabulario muy recurrente que algunas veces es considerado y otras no; irregular extensión de las secciones.

Girard (1984, 1996)

179 Así sentencia M. GIRARD, Analyse structurelle I, 295.

En su voluminoso comentario totalmente dedicado al análisis estructural, el autor analiza el Sl 37 también en base a la repetición de términos180. Retomando su trabajo anterior de 1984, logra incluir ahora hasta el v. 38, dejando los vv. 39-40 como epílogo, fuera de sus estructuras de «díptico quiástico». El método empleado va de la estructura más amplia hacia las más pequeñas, sin excluir la posibilidad de estructuras superpuestas181.

La macro-estructura no tiene grandes novedades. Sigue la división arriba expuesta, en tres partes –vv. 1-9.10-22.23-38– más un epílogo –vv. 39-40–; de modo que las mismas críticas siguen teniendo valor aquí. El estudio, mucho más detallado y exhaustivo182, pone también más en evidencia un límite de este tipo de análisis: en un Salmo tan dominado por la repetición de ideas y términos, se hace difícil por momentos delimitar claramente las secciones a partir de este solo criterio. Reconociendo este problema183, el autor encuentra una salida viendo en vv. 9.21-22 un débordement structurel, que en la práctica hace que los mismos cumplan un rol estructural en dos partes al mismo tiempo. La verdadera estructura que propone es, por tanto: 1-9.9-22.21-38+39-40, algo que está lejos de representar una situación ideal.

pertinentes, sobre todo a nivel de las micro-estructuras, donde la repetición de términos parece cumplir una función unificante184.

Auffret (1990, 2003)

180 M. GIRARD, Psaumes I, 624-627, clasifica el Salmo dentro de su «primera clase», es decir, los que presentan estructuras basadas casi exclusivamente en repeticiones de términos, 124-125.

181 En nuestro texto llega a encontrar hasta tres estructuras superpuestas en cada una de las partes principales.

182 Es justo notar que el autor muestra un claro interés por superar el nivel de la descripción formal para llegar a partir de ella a una comprensión mayor del texto.

183 M. GIRARD, Psaumes I, 636: «On éprouve un peu plus de peine à bien découper la suite du psaume et à faire ressortir les liens structurels, tant les récurrences pleuvent».

184 Sería sobre todo el «cuarto nivel» de su análisis. Cf. por ej. M. GIRARD, Psaumes I, 631, vv. 4-5.7-9; 635, vv. 14-15.16-17.18-19; 641, vv. 21-26(!).27-29.

En sus dos trabajos sobre Sl 37185, el autor analiza minuciosamente, según es su estilo, todas las posibles recurrencias de términos y pares de palabras a fin de dilucidar la estructura del poema. Su metodología se mueve en sentido inverso a la de Girard, partiendo de las estructuras más pequeñas para llegar a las globales. Su propuesta final divide el Salmo en tres partes: 1-9.10-20.21-40186. Rechaza la idea del «desborde» en vv. 9.21-22, aunque incorpora varios «encabalgamientos» en su tercera parte.

En su primera parte (vv. 1-9) retoma la distinción que hacía en su estudio anterior entre las actitudes propuestas en las exhortaciones –«invitación»– y las consecuencias de las mismas –«motivación»–. La estructura resultante, consignando las principales recurrencias, se presenta en la Tabla 2187.

La segunda parte (vv. 10-20) está subdividida en tres secciones: 10-11.12-15.16-20. Su primera estructura, en la que diferenciaba entre «comportamiento» y «sanción», ahora es reemplazada por una más matizada: comportamiento de los malvados, sanción de los mismos y motivación al bien. Esto responde mejor a los datos del texto188, pero quita armonía a la estructura189. De esta segunda parte vale la pena tener en cuenta el estudio de las secciones; aunque no tanto las correspondencias a nivel de las micro- estructuras.

Tabla 2

185 P. AUFFRET, «Confiance»; ID., «Les justes». Tratándose de estudios de 31 y 37 páginas respectivamente, la presentación aquí será necesariamente sintética y evitará entrar en detalles.

186 La propuesta anterior lo dividía en cuatro: 1-9.10-20.21-33.(33)34-40, con el v. 33 en doble función. Dado que el mismo autor la abandona, dejamos de analizarla aquí, y remitimos al análisis de la misma en N. LOHFINK, Psalm 37, 64-66.

187 El esquema más completo, aunque con errores tipográficos, está en P. AUFFRET, «Les justes», 136. 188 Antes incluía como «sanción» o recompensa vv. 11.17b-19, que no es tan claro que lo sean; y consideraba v. 16 como «comportamiento».

189 Comparar P. AUFFRET, «Confiance», 21, con ID., «Les justes», 141. Tampoco convence el «quiasmo» que encuentra en vv. 10-20, de forma AB”B’A’A» (!), 143.

Invitación Motivación respecto de Yhwh respecto de los malvados 1.

«no te acalores» «hacen» de parte de los malvados

2.

«Porque como...» de parte de Yhwh

3-4a.

«ten confianza» «Yhwh» 5abα. «Yhwh» «tu camino»

7ab. «Yhwh»

7c-8b.

«no te acalores», «hace(r)» 9a. «porque los que hacen el mal...» 4bc. «él te dará...»

5bβ-6.

«él hará...» «como...» 9bc.

«Yhwh»

La tercera parte, como es de esperar, es la más frágil. Siguiendo con la lógica de análisis, también clasifica los tipos de afirmaciones y encuentra cuatro: 1) comportamiento orientado a Yhwh (no distingue entre exhortación y descripción); 2) efectos de tal docilidad; 3) comportamiento del malvado; 4) efectos. Esta clasificación le permite estructurar de un modo relativamente claro vv. 21-28; a partir de allí los criterios de organización necesariamente cambian. En su estructura final, reduce las cuatro secciones de Girard a tres: 21-26.27-32.33-40. Para incorporar los vv. 39-40 a la estructura se vale de la partícula (v. 40c)190, y sus análisis lo llevan a incluir no menos de tres chevauchements en vv. 26b-28, vv. 28d-32 y vv. 27-32, respectivamente; cada uno, eso sí, con su correspondiente estructura interna.

En una evaluación general, aparece como lo más original de esta propuesta el intento de clasificar las afirmaciones en comportamiento y efectos, positivos y negativos191. Este esquema, sin embargo, no basta para dar cuenta de todo el texto, que se resiste a dejarse atrapar en el mismo. Otra característica propia es la utilización sistemática de los «pares de palabras»192 para encontrar correspondencias. El procedimiento en cierto modo no hace más que añadir relaciones a las ya existentes, que son muchas. En lo demás, sufre de los mismos problemas encontrados en las demás propuestas de estructura basadas en la repetición de términos.

190 Cf. P. AUFFRET, «Les justes», 158, un procedimiento por demás sospechoso. En la microestructura, 156, toma también la repetidísima palabra «justos» (v. 39), aunque no así la de «malvados» (v. 40).

SepodríadeciramododeconclusióndeestapartequeSl37tampoco se presta para un análisis exclusiva o primariamente basado en la repetición de términos193. Si el contenido se repite, también lo hacen las palabras. Parece que la respuesta sobre su organización hay que buscarla por otro lado.

Documento similar