CAPÍTULO 7. NATURALEZA Y EVOLUCIÓN DE LOS PALEOFLUIDOS EDAD DE LA
7.1. Estudio de Inclusiones Fluidas
7.1.1. Estudio Microtermométrico
Las inclusiones fluidas de un cristal son un testigo de los fluidos contemporáneos con la formación de la roca que las aloja, o de los fluidos que intervinieron más tarde, y que se introdujeron a través de fracturas. El objeto de este estudio es conocer la naturaleza y evolución de los paleofluidos que dieron lugar a la mineralización.
El método de estudio y análisis de inclusiones fluidas se han expuesto en el Capítulo 2 (apartado 2. 2.7)
Se han estudiado las inclusiones fluidas en muestras de sondeos del yacimiento de Monte Piñor, en las que se habían realizado estudios petrográficos, metalogénicos y de Microsonda Electrónica, con objeto de seleccionar y conocer las diferentes generaciones de los minerales que alojan las inclusiones, establecer su relación con la paragénesis de la roca y observar los rasgos deformativos que puedan ser de interés para la presencia y movilización de fluidos en la roca.
Debido a que el objetivo de esta investigación es la mineralización, se seleccionaron muestras de tramos de testigos de sondeos cuyo contenido en oro fuera superior a 2 ppm, en milonitas, ultramilonitas de gneises y en brechas de milonitas y ultramilonitas indiferenciadas, litologías que contienen mayor parte de la mineralización.
Este muestreo fue realizado en los sondeos 5A, 5Z, 6 A, 6Z, 7Z. De las muestras tomadas se confeccionaron diversas láminas doblemente pulidas, sin embargo, en la mayorparte de ellas o bien no se encontraron inclusiones fluidas o bien, su tamaño no era adecuado para poder realizar estos estudios. Únicamente ha sido posible realizar el estudio microtermométrico en el cuarzo de las brecha de milonitas, procedentes del sondeo 6 A, a una profundidad comprendidas entre 43 y 44m, y entre 77 y 78 m.
Descripción de las muestras estudiadas:
De visu, las zonas del testigo estudiada se tratan de una brecha silícea, con restos de milonita, en la se observan pequeñas venillas de cuarzo y arsenopirita. El estudio petrográfico de las muestras correspondientes a profundidades de 43.65m y 40.20 m, ha confirmado la textura milonítica de todas ellas, pero presentan diferencias
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composicionales. La primera de ellas es un gneis biotítico mineralizado, constituido por cuarzo, biotita y feldespato potásico, como minerales principales y minerales opacos como accesorios. La segunda, es una ultramilonita de granito, con abundante sericita diseminada.
La muestra 77,78 m, es una milonita indiferenciada, con bandas de sericita, alternando con otras silíceas. Los minerales opacos son, arsenopirita, pirita, marcasita, pirrotina, calcopirita, esfalerita y electrum (determinado en MSE). En esta muestra, están representadas las paragénesis temprana y tardía (ver Capítulo 5) y ha resultado ser la más idónea para el estudio de inclusiones fluidas. Hay que señalar que el tramo comprendido entre 77 y 78m de profundidad, tiene un contenido en Au de 17 gr/t. Como ya se ha citado, la silicificación asociada a la mineralización, es un hecho frecuente en todo el yacimiento y distintos tipos de cuarzo están presentes en la totalidad de los procesos de deformación.
En los procesos que dieron lugar a la concentración de los minerales metálicos, se originaron cuarzos con distintas morfologías, que permiten diferenciar tres generaciones (Q1, Q2, Q3). El estudio microscópico y microtermométrico de las inclusiones fluidas de estos cuarzos, ha servido de ayuda para establecer las distintas paragénesis metálicas.
Se ha denominado Q1 al cuarzo simultáneo con los procesos de deformación dúctil (en milonitas y ultramilonitas), como Q2, al cuarzo presente en pequeñas vetillas que cortan y se adaptan al bandeado milonítico, correspondiente a los procesos de deformación dúctil-frágil y Q3 al cuarzo más tardío (frágil) que corta dicho bandeado. Además, aparecen finas vetas tardías de carbonatos y adularia, sin mineralización aparente.
El estudio microtermométrico se ha llevado a cabo en estas tres generaciones de cuarzo, si bien en ocasiones es difícil su diferenciación, especialmente entre Q1 y Q2 y en las vetas tardías de cuarzo y carbonatos.
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Hay que señalar el tamaño de las inclusiones dificulta también el estudio. A pesar de ello y el número limitado de inclusiones, el estudio se ha podido llevar a cabo y obtener resultados fiables.
Estudio de las inclusiones fluidas
Se hace a continuación una síntesis de los diferentes de tipos de inclusiones observadas, y en los cuadros adjuntos se indican sus características individuales (Cuadro 7.1)
Desde el punto de vista morfológico pueden son de los siguientes tipos:
- Bifásicas: líquido +vapor (es el tipo más frecuentes en las muestras estudiadas) - Monofásicas (muy escasas)
Su homogeneización se realiza en fase vapor y fase líquida.
Desde el punto de vista morfológico, son redondeadas y geométricas e irregulares (Figura 7.1).
En relación con su cronología, Q1 contienen numerosa inclusiones primarias mientras que en Q2 son escasas o su pequeño tamaño impide su estudio. Ambos tipos de cuarzo, contienen inclusiones secundarias. En algunas muestras de Q3 se ha podido observar que engloba relictos de cuarzos anteriores.
Una vez realizados los procesos de enfriamiento – calentamiento en un número representativo de inclusiones, se determinó en gran parte de ellas una composición compleja que evidencian compuestos CH4, CO2 y NaCl. Estas inclusiones fueron analizadas en microsonda Raman y sus resultados se recogen en los cuadros 7.1 y 7.2. Los datos microtermométricos de las inclusiones estudiadas y el análisis de Microsonda Raman han permitido trazar las isocoras (Figura 7.2) y obtener las temperaturas y presión mínimas de formación. El resultado de todos estos estos trabajos ha permitido conocer la presencia de tres fluidos diferentes, tal como se expone a continuación.