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Estudios de metodología observacional en balonmano

2. Antecedentes

2.1. Estudios de metodología observacional en balonmano

Se realizó una investigación bibliográfica con el objetivo de encontrar estudios que se hayan ocupado del análisis del balonmano en buscadores especializados como OvidSP (Publicaciones internacionales), la Base de datos de tesis doctorales del Ministerio de Educación y Ciencia (TESEO), la base de datos sobre tesis doctorales de la Generalitat de Catalunya (TDX), el archivo digital de la Universidad Politécnica de Madrid (UPM) , el programa Endnote u otros buscadores vinculados a publicaciones de menor impacto dentro del ámbito de los deportes de equipo y del balonmano en concreto.

A partir de esta revisión comprobamos que son muchos los entrenadores e investigadores que se interesaron por el estudio de las diferentes variables que aparecen en el juego, destacando entre ellas las zonas de finalización, los goles conseguidos en las diferentes fases del ciclo de juego, los sistemas defensivos u

Análisis de las finalizaciones de los jugadores extremo en balonmano. ofensivos utilizados o las diferencias entre el juego realizado en igualdad, inferioridad o superioridad numérica. Otros estudios han valorado, a partir del análisis cuantitativo, el reconocimiento de los patrones de juego establecidos o los planteamientos estratégicos que aparecieron en los diferentes campeonatos. Desde el punto de vista estadístico prácticamente en cada gran cita internacional, podemos encontrar multitud de datos referentes a los partidos realizados. A partir de 1998, la European Handball Federation (E.H.F) ha venido publicando un estudio estadístico de todos los campeonatos de Europa en sus diferentes categorías. Ciñéndonos a los Campeonatos Masculinos de categoría absoluta, podemos referenciar los análisis que Cerwinski (1998, 2000) realizó de los Campeonatos de Italia 1998 y Croacia 2000, en los que el autor simplemente expuso los datos recogidos durante la competición destacando a los equipos que mejores registros habían obtenido en distintas variables. Mocsai (2002) realizó el análisis del Europeo de Suecia 2002, y añadió al modelo de Cerwinski la comparación entre algunas variables como fueron el número de lanzamientos respecto al el número de goles conseguidos o los porcentajes de acierto en función de las zonas desde donde se producían éstos. El análisis de la siguiente competición europea de selecciones celebrada el 2004 en Eslovenia, fue realizada conjuntamente por Sevim y Taborsky (2004), estos autores se apartaron de la mera reseña estadística que pasó a ser tratada por una empresa informática alemana (WIGE DATA) y se dedicaron al estudio de variables que creyeron podían influir en el desarrollo de los partidos y su resultado final como el momento en el cual se solicitaban los “tiempos muertos”, la duración de los ataques de los equipo, el lugar ocupado por los jugadores que finalizaban las situaciones de contraataque, los sistemas defensivos más utilizados o los medios básicos que los equipos utilizaban con mayor asiduidad. El austríaco Pollany (2006) realizó el análisis del europeo que se celebró el 2006 en Suiza, se apoyó en la estadística oficial de la empresa WIGE DATA y comparó los resultados ya estandarizados de las dos últimas ediciones de campeonatos europeos estableciendo diferencias entre las variables estudiadas.

Análisis de las finalizaciones de los jugadores extremo en balonmano. Al efectuar esa comparación Pollany obtuvo como conclusiones principales el aumento del número de goles en los partidos y la utilización generalizada del contragol (1) (acción de saque de centro rápido después de haber recibido gol en contra). Otro de los aspectos que el autor resaltó es la importancia de la variable recuperación de balón puesto que los equipos que presentaban la mayor media de recuperaciones por partido consiguieron las medallas de oro y bronce. Hergeirsson (2008) realizó un análisis cualitativo del Europeo masculino de Noruega 2008 en el que como uno de los datos más significativos presentó el mantenimiento de la media de ataques por partido a la vez que el descenso de la eficacia de los mismos en un 2,5% de media respecto al anterior campeonato europeo.

Como referencia de alguno de los estudios que valoran la evolución del juego a través del análisis de datos podemos citar al autor español Oliver (2003) que analizó las variaciones existentes a partir del análisis comparativo entre las competiciones de los JJOO de Sidney 2000 y el mundial masculino de Portugal 2003 y extrajo como conclusiones más notorias desde el punto de vista ofensivo la disminución de la media de los tiempos de ataque y el aumento las acciones de contraataque y contragol.

Desde el punto de vista defensivo la conclusión obtenida fue mayor utilización de sistemas defensivos cerrados muy contundentes que no comportaron un incremento estadístico de sanciones disciplinarias.

Pokrajac (2008) comparó y valoró las los datos estadísticos del Campeonato de Europa de Noruega 2008 con campeonatos anteriores obteniendo como resultado principal que para obtener la victoria cada vez era mayor la necesidad de mejorar los porcentajes de eficacia en el lanzamiento ya que las diferencias en el marcador final eran más ajustadas.

(1) Mantenemos el término “contragol” a pesar de que no figure en el Diccionario de la Real Academia Española (R.A.E) para seguir la terminología utilizada por Gutiérrez (2004).

Análisis de las finalizaciones de los jugadores extremo en balonmano.

Rogulj (2000) que concluyó su investigación sobre la influencia de los lanzamientos en el Mundial de Egipto 1999 argumentando que el resultado final de un partido no venía condicionado ni por la cantidad de lanzamientos ni por la zona desde donde se producían, sino únicamente por la eficacia conseguida en

ellos, o Taborsky (2008) cuyas conclusiones sobre los JJOO de Pekín’08

hemos visto anteriormente.

En base al objetivo de querer profundizar en el estudio tanto de aspectos generales como de aspectos muy concretos de las diferentes variables del juego, y especialmente centrados en la búsqueda de interrelaciones entre ellas, destacaremos a continuación diversos estudios que sin dejar de lado el análisis cuantitativo valoraron diversas variables cualitativas.

En 1993 Lasierra publicó una serie de propuestas generales de observación y análisis de las acciones de juego y las interacciones motrices en el balonmano con el objetivo de facilitar su definición. Magalhaes (1999) estudió la liga portuguesa de primera división y la relación entre algunos factores de eficacia y la clasificación final obtenida por los equipos.

Figueiredo (1999) realizó un estudio de los equipos de alto rendimiento portugueses con el objetivo de determinar los modelos de juego ofensivo utilizados adaptando al balonmano el concepto de secuencia de ataque que Garganta (1997) había desarrollado distinguiendo en su análisis tres fases: recuperación de la posesión del balón, construcción del ataque y conclusión. Montero, Quiñonero y Chirosa (2001): construyeron una hoja de registro que incluyó datos cuantitativos y cualitativos para la observación de un equipo de balonmano a la que denominaron “Crilu”. Esta propuesta supuso un gran paso para el posterior desarrollo de herramientas de observación más potentes.

Ávila (2003) trabajó sobre un sistema observacional para el análisis del

lanzamiento durante el Mundial de Francia 2001, y relacionó esa variable desde una doble perspectiva la situación en que se produce la acción de juego y el

resultado de ésta. Gruić, Vuleta, Milanović, y Ohnjec, (2005) analizaron por

Análisis de las finalizaciones de los jugadores extremo en balonmano. Croacia 2003 sin encontrar factores de rendimiento o éxito comunes a los cuatro grupos y concluyendo que en este estudio los modelos de éxito eran diferentes en cada equipo y casi en cada partido. En 2006, Óscar Gutiérrez presentó en su tesis doctoral en la cual desarrolló un sistema de observación del rendimiento para valorar el rendimiento táctico en balonmano a través de los coeficientes de eficacia mediante una aplicación informática que el mismo diseñó y a la cual denominó Sortabal V.1.0. Salesa (2008), analizó la posibilidad de disminuir el número de errores en los ataques de balonmano en categorías de formación a partir del trabajo por objetivos. El autor propuso la aplicación de estrategias provenientes de la psicología deportiva aplicadas al balonmano y la utilización de la metodología observacional para observar conductas y registrar las variables objeto de estudio. Obtuvo como principales conclusiones que el programa de intervención no provocó estadísticamente una mejora, que los errores no estaban en función del nivel del oponente y que los errores más numerosos en estas categorías eran los de pase y recepción.

Cada uno de los autores citados incorporó variables, definiciones, conceptos o consideraciones sobre los procesos de análisis cuantitativos y cualitativos del balonmano. La metodología observacional utilizada por muchos de estos autores y la organización de variables en criterios y categorías que cada uno ha utilizado para confeccionar instrumentos ad hoc, ha sido de gran ayuda para estructurar y definir los objetivos de este estudio.

2.2. Estudios de metodología observacional en otros

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