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Estudios relacionados con estrategias para la enseñanza de la lectura en la

Capítulo 2. Marco teórico

2.8. Estudios relacionados con estrategias para la enseñanza de la lectura en la

Reconociendo la importancia de los primeros acercamientos a la lectura y sus implicaciones sociales, Flórez, Restrepo, y Schwanenflugel (2009) en su estudio denominado “Promoción del alfabetismo inicial y prevención de las dificultades en la lectura: Una experiencia pedagógica en el aula de preescolar” pusieron en práctica tres estrategias reconocidas en relación con el desarrollo de la iniciación a la lectura o “alfabetización inicial” como lo denominan las autoras y dos estrategias innovadoras que en otros estudios habían logrado resultados satisfactorios, pero que no habían alcanzado aún niveles mayores de receptividad por parte de los docentes. Las estrategias aplicadas fueron: Lectura de cuentos, conocimiento ortográfico y el ambiente impreso por una parte y la conciencia fonológica y el aumento del vocabulario por otra.

También se tuvieron en cuenta los niveles de motivación y las relaciones personales que se generan en torno al aprendizaje inicial de la lectura y el compromiso familiar con respecto a esta competencia y cómo éstos afectan el proceso. Luego de aplicar las estrategias en cuatro grupos (1, Estrategias innovadoras; 2, Estrategias universales; 3, Métodos combinados; 4. Grupo muestra), se llegó a la conclusión que el grupo en el que se aplicaron todas las estrategias logro una mejor apropiación de la

lectura, la compresión y la conciencia fonológica, por tanto, esta experiencia es una muestra de cómo antes de la apropiación total del lenguaje alfabético, es posible empezar a desarrollar competencias lectoras, claves para el éxito o fracaso en los procesos de enseñanza formal de la lengua escrita.

Por su parte González (2009) en un artículo titulado “Lectura compartida de cuentos: Una experiencia en España y México” analizó el trabajo realizado por cuatro docentes de educación infantil de España (2) y México (2), con 6 grupos de 3 niños en cada clase, entre los 5 a los 6 años de edad. El objetivo de este estudió fue analizar cómo se podían construir conocimientos de forma conjunta a través de la lectura comprensiva de cuentos infantiles. Las maestras enfocaron su metodología en el constructivismo social de Vygotsky, por lo cual consideraban que la conversación como estrategia de comprensión en la etapa pre lectora, permitía acercar al grupo de estudiantes a construir conocimientos conjuntos a través del andamiaje a partir de la lectura de cuentos infantiles: “Con la ayuda de la maestra los niños son capaces de ir rescatando la estructura del cuento” (González, 2009, p.399).

Las estrategias utilizadas se dividieron en cuatro categorías: la repetición y la reproducción, que partían del conocimiento dado, y la reelaboración y la aportación por medio de las cuáles se llegaba a la construcción de nuevos conceptos. Se concluyó, en primer lugar que la disposición y apropiación de las maestras fue relevante en el resultado de cada estrategia, y que a lo largo del tiempo en todos los grupos aumento el uso de estrategias de construcción, pero desde diversos enfoques y con diferentes resultados.

Bajo parámetros similares, en el estudio titulado: “La lectura de textos expositivos: estrategias de interacción para acercar los textos a los niños” (Rosemberg, Borzone de Manrique y Diuk, 2003, p. ) realizado en centros de apoyo escolar con dos grupos de niños entre 6 y 8 años, se parte de la importancia que las teorías socio culturales de la enseñanza – aprendizaje y de la psicología cognitiva dan a la interacción verbal en el desarrollo lingüístico y cognitivo, especialmente en la infancia.

Muestra como diferentes estudios realizados coinciden en encontrar relevante el paso de la narración al discurso narrativo y luego al discurso expositivo y la influencia de este proceso tanto en las interacciones en situaciones de lectura, como en los procesos propios de lectura y comprensión lectora. Coinciden con Pappas (1991, 1993, citado por Rosemberg, Borzone de Manrique y Diuk, 2003,) en que “Los niños pequeños de 5 y 6 años tienen mayores habilidades de las generalmente pensadas para procesar y

comprender textos expositivos”( p.126). Su estrategia consistió en realizar una inducción verbal sobre la lectura y su objetivo, llevar a cabo la lectura, formular preguntas, aportar comentarios, explicaciones y saberes previos, retomar todo lo construido a partir de preguntas de la maestra y construir finalmente nuevos conceptos. Concluye resaltando los beneficios del uso de estas estrategias para la construcción de representaciones mentales y el fortalecimiento de la. Zona de Desarrollo Próximo (ZDP)

Desde otra perspectiva, Flórez y Arias (2010) desarrollaron un estudio titulado “Evaluación de conocimientos previos del aprendizaje inicial de lectura” en el cual a partir de la aplicación de pruebas psicológicas estandarizadas a 491 niños entre los 4 y los 7 años, estudiantes del grado preescolar obligatorio transición en escuelas públicas y privadas de todos los estratos económicos, habitantes de las ciudades de Bogotá y Chía,

se buscó evaluar el dominio de los niños en relación a las habilidades básicas que deben desarrollar para la adquisición de la lectura y la escritura formales, es decir las

habilidades que deben desarrollarse en el grado transición.

Partieron de la base teórica que indica dos conocimientos previos básicos, uno relacionado con el reconocimiento de las palabras, que contribuye posteriormente al proceso de decodificación, y otro relacionado con el conocimiento del mundo, del vocabulario, las estructuras de la expresión verbal y el contexto general de cómo se produce la cultura escrita, relevantes en los futuros procesos de comprensión lectora.

Los procesos cognitivos a evaluar fueron: bases de desarrollo general previo, bases de desarrollo lingüístico previo, habilidad cognitivo – motora de base, conocimiento del vocabulario, conocimiento del uso de sonidos que representan unidades lingüísticas, conocimiento del nombre y el sonido de las letras y conocimiento de usos complejos del lenguaje oral. Los resultados mostraron puntajes promedio en las pruebas de

inteligencia, desarrollo del lenguaje y producción narrativa; los puntajes bajos se encontraron en el conocimiento fonológico y conocimiento del vocabulario.

También pudo evidenciarse que los estratos 1 y 2 fueron los que presentaron mayores deficiencias en todas las pruebas, lo que puede relacionarse con la falta de oportunidades y los métodos de enseñanza pobres en las escuelas en estos estratos. Se concluye que deben brindarse oportunidades para desarrollar el aprendizaje temprano de las habilidades de lectura y comprensión lectora, como antecedentes a la lectura formal, antes que el cerebro termine sus periodos de maduración críticos, a través de ambientes enriquecidos y experiencias significativas de lectura.