• No se han encontrado resultados

Capítulo 1. El contexto político de la dictadura franquista

1.2. Etapas por las que pasó el régimen franquista

Establecer las etapas en las que se dividió el franquismo es una tarea muy complicada si tenemos en cuenta que son muchas las clasificaciones, y aunque la mayoría de los autores señalan como fundamental el año 1959 y los Planes de Estabilización, por lo que supuso para el desarrollo de España, la periodización se da en buena medida en relación a las variables que fueron analizadas para el desarrollo de cada investigación.

Desde la perspectiva puramente económica, en la España del franquismo se reconoce una primera etapa durante los tiempos de la posguerra de 1939 a 1951 (un momento histórico caracterizado por una gran depresión económica unida a un cuasi completo aislamiento internacional), y dos etapas más tras la Segunda Guerra Mundial: de 1956 a 1959, donde la dictadura se mantiene inalterable y necesita un desarrollo económico, y de 1959 a 1973, cuando el régimen pone en marcha el programa de desarrollo económico y modernización en la vida política.

Especial importancia guarda para uno de los entrevistados el año 1959: “con la llegada de los tecnócratas al Gobierno y el Plan de estabilización, es un momento de cambio, pero de cambio de modernización de..., modernización económica. En ese momento empiezan a autorizarse las inversiones norteamericanas en España de una manera masiva, es cuando empieza incluso a industrializarse Madrid, porque hasta ese momento ha estado industrializado prácticamente solo Cataluña y el País Vasco. Y empiezan los famosos “Planes de desarrollo” que conducen los tecnócratas, básicamente bajo el amparo político del eterno vicepresidente del Gobierno, almirante Luis Carrero Blanco, y del comisario del Plan de desarrollo, y hombre del Opus Dei manifiesto, Laureano Pérez Rodó.” (E3, 2010.)

El profesor Tusell, que dedicó algunos de sus libros a hablar de las dificultades que genera un régimen tan extenso y cambiante en el tiempo para ser dividido, se decidió, finalmente, por establecer tres etapas:

1. ª La de la tentación fascista y la supervivencia (1939-1951): caracterizada por los coqueteos de Franco con el fascismo, la posguerra, el aislamiento internacional y la supervivencia.

2. ª La de los años del consenso (1951-1965): el apogeo del régimen. Para el año 1951 España ya había superado la dura posguerra y comenzaba a tener

reconocimiento y estatus internacional; a finales de 1950 entró en la FAO, en 1951 aumentó su presencia en la Unión Postal Internacional, en la Organización Mundial de la Salud y en la Organización Internacional de Aviación Civil, y en 1952 en la UNESCO.

3. ª La del desarrollo económico, apertura y tardo franquismo (1966-1975). Esta última época se caracterizó por un incremento considerable del turismo y un aumento de las inversiones extranjeras (motivadas por una mano de obra barata y por la existencia de un mercado en expansión), también la emigración supuso uno de los motores de la economía nacional. Entre otros elementos la apertura comercial española o los cambios habidos en la industria y la sociedad favorecieron el desarrollo español.

Sin embargo, y debido al cariz de la investigación, es necesario inclinarse por una clasificación más alejada de lo puramente económico y más relacionada con los niveles de apertura censora del régimen; por tanto resulta lógico decantarse por la clasificación que empleó la profesora Elisa Chuliá, en su libro El poder y la palabra. Prensa y poder político en las dictaduras. El régimen de Franco ante la prensa y el periodismo, al estar basada en la política de prensa que se aplicó durante el régimen franquista, al hallarse íntimamente relacionada con el tema de censura que tanto nos preocupa en esta investigación.

Etapas que tienen que ver con el momento por el que pasaba la dictadura y su relación con la prensa: implantación, afianzamiento o institucionalización. 1. ª Implantación (1936-1948): la necesidad de protección y de aislamiento que precisaba el régimen convirtió a la prensa en un instrumento al servicio del Estado y en un medio de propaganda política. Para llegar a ese punto de control absoluto de la información debían tenerse en cuenta todos aquellos

elementos partícipes en el proceso informativo: periodistas, empresas editoras y mensajes.

Durante este tiempo se crearon mensajes adoctrinadores ideológicamente, y artificiales en cuanto a la realidad por la que estaba pasando España y los españoles, la respuesta: el miedo transformado en silencio que residía en la sociedad, la cual se encontraba aislada, temerosa y debilitada.

2. ª Afianzamiento (1949-1962): en esta época la dictadura fue evolucionando hacia lo que la profesora Chuliá denominó “Estado de Normas” (2001: 19). Se empezaron a cuestionar los medios de los que hacía uso el Gobierno para controlar la prensa y se comenzó a demandar un cambio efectivo. Las primeras quejas las suscitó la Iglesia, que usó sus medios para expresar en alto su disconformidad con la Ley de Prensa de 193814. A la Iglesia se le sumaron las empresas editoras y los periodistas; ninguno estaba de acuerdo con el control directo que sobre la información hacía la dictadura.

En la sociedad los sectores más formados e inquietos alejaron de ellos las sensaciones de temor que otros compatriotas suyos tuvieron en otro tiempo, decidiéndose a intercambiar noticias y opiniones para compensar las limitaciones informativas. Se estaban generando corrientes de opinión contrarias a la legalidad establecida.

14

La Ley de Prensa de 1938, fue creada para controlar férreamente toda publicación que se editase durante la Guerra Civil. Se caracterizaba por permitir la censura previa y por el establecimiento de consignas, es decir, por la inserción en las publicaciones de determinados contenidos políticos favorables al régimen por parte del Ministerio de Información y Turismo.

Está Ley de Prensa llegó sin cambios hasta la década de los 60, lo que forzó a los políticos a intervenir en un debate semipúblico sobre la bondad del régimen jurídico de la prensa y la necesidad de sustituir el marco legal (Chuliá, 2001: 222).

3. ª Institucionalización (1963-1977): mucho se debatió durante esta época para que se aprobase la Ley de Prensa de 1966, y tras producirse podemos afirmar que aumentaron las inestabilidades para la gobernabilidad del Estado, en la medida que la ciudadanía comenzó a percibir una realidad más plural y heterogénea, y una cierta vulnerabilidad en la dictadura de Franco.

El por qué del uso de esta clasificación es claro, en todas las dictaduras existe un deseo evidente por controlar lo que los ciudadanos pueden llegar a conocer de la realidad de su país y del extranjero, por este motivo desde el Gobierno se ponen en marcha todos los mecanismos de los que disponen para controlar los flujos de información libre y eso solo resulta posible con el control de la prensa, de los demás medios de comunicación y de la cultura, el objetivo: evitar que se genere una opinión pública contraria a esa dictadura, para evitar ponerla en peligro.

Así fue como actuó Franco, desde su régimen autoritario optó por controlar todo aquello que pudiera generar inestabilidades con su mensaje, y por eso estableció mecanismos de control sobre la prensa, el cine, los textos musicales, las obras de teatro, etc.

Y aunque podríamos extendernos en otros temas mucho más de lo referido hasta aquí, e incluso detenernos en cada uno de los aspectos que conformaron el régimen, nos ocuparemos de la censura de prensa y cultural, al ser de gran importancia para el desarrollo de la investigación.

1.3. La lucha por el aperturismo en la España de los años 60: la Iglesia y