6. METODOLOGÍA
6.1 La Etnografía
De acuerdo a LeCompte & Schensul (1999), la etnografía tiene como propósito principal la comprensión de la vida social y cultural de las comunidades, las instituciones u otros escenarios. Este enfoque privilegia la visión émica, es decir, pretende descubrir lo que los miembros de una comunidad hacen y las razones que le dan a lo que hacen, antes que interpretarlo desde una posición personal o desde una disciplina.
Un aspecto clave de este enfoque es la falta de control que tiene el investigador sobre el grupo observado, pues éste es sólo un invitado en un contexto natural. Es por esto que se dice que la etnografía no es generalizable pues estudia la cultura en un espacio y tiempo local y por lo tanto no tienen como fin último la replicabilidad ni la generalización de los resultados. Sin embargo, sirve como base para hipótesis o interpretaciones que se pueden explorar.
Anteriormente, la investigación etnográfica tomaba largos periodos de tiempo de observación y exploración sobre varios factores que intervenían en la comunidad. Hoy en día, los investigadores se enfocan en un aspecto particular y buscan orientarlo a una dimensión concreta y clara.
El producto final de la investigación etnográfica es un documento que constituye una interpretación teóricamente informada de la cultura de la comunidad, la institución o el escenario observado. En la etnografía se pueden diferenciar dos tipos de investigaciones: el primero es la investigación aplicada que busca el entendimiento de problemas socioculturales para así solucionarlos y crear un cambio positivo en las comunidades o instituciones observadas. El segundo es la investigación básica que busca describir el contexto estudiado en profundidad sin necesariamente hacer propuestas de intervención para resolver problemas detectados. A continuación se mencionan las características propias de un estudio etnográfico (Ídem, pp. 9-19):
Los ojos y oídos del observador son el medio primario para la recolección de datos. El estudio se realiza en un contexto natural.
Se requiere interacción cara a cara con los participantes y para esto el investigador debe ganarse la confianza de los participantes.
El análisis muestra las perspectivas y comportamientos de los participantes donde se puedan visualizar las opiniones y visiones de los sujetos de manera auténtica.
Se utilizan múltiples fuentes de datos tanto cuantitativos como cualitativos. Generalmente, el investigador comienza con un estudio cualitativo o exploratorio para encontrar qué está pasando realmente y a partir de esto decidir que variables clave deben ser investigadas cuantitativamente.
Se investigan comportamientos y creencias en contexto. Lo que se dice, hace o cree no puede ser estudiado sin comprender primero el contexto social, político, cultural, económico y personal de los participantes.
6.1.1 Etnografía en el aula de clase
Según Cambrá (2003), la etnografía educativa intenta entender lo que sucede en las aulas, un propósito que va más allá de una simple revisión de las actividades o metodologías de enseñanza. Lo que nos lleva a explorar lo que sucede en el aula es el deseo de conocer lo que aún no es claro en el aula. Se parte de una conceptualización de la clase como escenario sociocultural, que busca describir la cultura al observar lo que los miembros hacen, lo que se proponen y el sentido que le dan a lo sucedido durante las interacciones. El aula se concibe entonces como una mini-cultura inmersa en la cultura escolar y en la sociedad. La investigación etnográfica es una manera de situarse frente a la realidad social y educativa y frente al conocimiento de esta realidad.
La investigación empírica en el aula persigue básicamente tres intereses: primero, analizar el discurso educativo que tiene lugar en la interacción y proceso de construcción de significados. Segundo, explorar el discurso producido por los aprendices. Finalmente, descubrir las manifestaciones de las voluntades subyacentes de los participantes con su sistema de representaciones (Ídem, p. 15) Para la autora el objetivo de la etnografía en la educación, es explorar la naturaleza de los hechos sociales particulares del mundo del que hacemos parte; comprender los fenómenos que tienen lugar en las situaciones educativas, descubrir las diferentes clases de significación de la vida social e interpretar las acciones
humanas como componentes de una cultura. Se profundizan en los hechos cotidianos buscando el sentido de las interacciones desde la perspectiva de los participantes interpretando los valores y normas subyacentes a esto.
Es importante hacer énfasis en que a la etnografía educativa le interesa la realidad de las situaciones educativas. No se aborda la clase buscando lo que debe ser o la clase ideal sino lo que sucede en realidad. Se busca observar lo que piensan los participantes y cómo esto se refleja en sus acciones e interacciones. Al concentrarse en la clase como un grupo social o comunidad cultural, se puede abordar la manera singular de comunicación que tienen los miembros de la clase de lengua. Es por esto que no se busca generalizar los resultados del estudio de caso sino aceptar la singularidad de la clase. En otras palabras, la etnografía busca comprender holísticamente los procesos complejos de la clase para poder conocer las dificultades y transformarlas y así mejorar e innovar teniendo en cuenta el contexto y sus necesidades particulares. La investigación podría contribuir entonces a la formación y desarrollo profesional del docente gracias a sus resultados significativos y específicos del aula de clase.