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1.4. Dimensión somática.

1.4.4. Evacuación intestinal.

El estreñimiento es el estado en que el individuo experimenta un cambio en la función intestinal normal, caracterizado por una reducción de la frecuencia y/o por la eliminación de heces secas y duras. Si la masa fecal se endurece, el adulto mayor es incapaz de eliminarla, lo que le puede producir una impactación fecal. Así mismo debido a la prolongada irritación de la mucosa, causada por una gran masa fecal inmóvil, es posible que se provoque una diarrea mucosa o la fuga de materia fecal.

Las percepciones del adulto mayor sobre cuál es una función intestinal normal pueden variar. Algunos adultos mayores creen que si no tienen una defecación diaria están estreñidas. La función intestinal normal puede variar desde tres movimientos por día hasta tres por semana. Algunos adultos mayores se medican a sí mismos innecesariamente. La evacuación de las heces corporales depende de que exista un sistema nervioso central intacto y centros neurales intactos en la pared del tramo intestinal inferior. La urgencia para defecar está provocada por los estímulos de la masa fecal sobre estos nervios. La hidratación adecuada permite al cuerpo eliminar líquido en las heces, evitando que éstas se resequen y provoquen estreñimiento.

Los adultos mayores pueden emplear laxantes y enemas de manera regular, lo cual provoca hábito. La inactividad o inmovilidad prolongadas, consecuencia de una enfermedad crónica, pueden incrementar el riesgo de estreñimiento. Los cambios del estado mental provocados por el proceso de envejecimiento, pueden deteriorar la capacidad del adulto mayor para responder o incluso reconocer la necesidad de defecar. La ansiedad inhibe el peristaltismo por la acción de la adrenalina y del sistema nervioso simpático.

La inmovilidad puede provocar una falta de intimidad durante el acto de eliminación. Los factores ambientales que provocan algún cambio en las rutinas de la vida diaria, por ejemplo viajar, pueden potenciar el estreñimiento.

Las personas que viven solas y no tienen la energía o el deseo de comer una dieta equilibrada, o bien, comen alimentos muy refinados y comida de fácil preparación que es baja en fibras.

Algunos adultos mayores no comen regularmente a causa de la disminución de su apetito, alteraciones en la dentadura, problemas económicos, incapacidad para prepararse su propia comida, cambio en su agudeza olfativa y gustativa o anorexia.

Pueden producirse cambios en el estado mental del adulto mayor a consecuencia de la deshidratación o la impactación fecal. Además las personas mayores corren el riesgo de sufrir algunas enfermedades cuando se les administran analgésicos o relajantes musculares. Por esta razón conviene evaluar con anterioridad al adulto mayor y tomar medidas preventivas.

1.4.5. Lívido

Al tocar el tema de la sexualidad en población adulto mayor, nos enfrentamos a un doble inconveniente: ahondar en las particularidades de la vejez, suele resultar una tarea agobiante no sólo por la falta de información y datos investigados al respecto, también porque la problemática de esta etapa es generalmente abordada desde sus caracteres negativos, sin valorizar, ni considerar las ganancias y riquezas que alcanzar dicha etapa trae aparejada.

El segundo problema es el referido a la Sexualidad. Si bien estamos habituados a hablar de ella, y desde Freud en adelante abundan autores que han desplegado todo un cuerpo teórico al respecto, al estudiar la sexualidad, sus manifestaciones, anormalidades normalidad, etc. y aunque mantenemos enérgicamente la diferencia entre sexualidad y sexo, cuesta no incidir en paradigmas que pretenden similitud, como si la sexualidad se definiera exclusivamente por medios genitales o sexo.

En los últimos años se tenía la idea que la menopausia indicaba el final del goce sexual en las mujeres, teniendo la idea que la sexualidad necesariamente solo debería acceder a la maternidad.

Esta costumbre incide en la crianza de las mujeres y aunque el cambio es lento, y progresivo, se debe aceptar que la definición de la sexualidad en la edad adulta sólo responde al puro deseo de sentir afecto, placer, de disfrute, de otro cuerpo.

Durante siglos se tuvo la idea de que sexualidad con reproducción van de la mano, rechazando así el goce de la sexualidad al adulto mayor; muchas personas, en su mayoría jóvenes, siguen observando la actividad sexual como una facultad que se va disminuyendo al límite de perder interés en aquellos que se encuentran en la etapa de vida adulta, se relaciona directamente el deseo con la edad.

Como idea general, las personas no se transforman sino que solo envejecen. En resultado las personas que mostraban poca vocación hacia el sexo en su juventud, tienden a renunciar este tipo de actividad y excusarse bajo la idea de la edad. Aquellos con inclinación sexual activa continúan con la actividad y aun con las limitaciones de sus capacidad físicas, pero seguirán con sintiéndose joven aún con edad avanzada.

La estimación de la actividad sexual en el adulto mayor de ambos sexo tiene que incluir una perspectiva múltiple, más que una falencia intrínseca de la sexualidad, entendiéndose en una agrupación de factores (patologías cardiovasculares, daño en el endotelio y vasos del “área genital, cáncer o enfermedades degenerativas, problema psíquicos, falta de consumo de buenos alimentos antioxidantes” y hábitos nocivos, que afecta negativamente sobre la sexualidad.

La actividad sexual en el adulto mayor tiene relación con las características psicológicas, físicas y biográficas de forma particular, de la pareja, de su comprensión y la comunicación, así como del socio culturalidad en donde vive. La realidad es que la edad adulta presenta ciertas modificaciones en la función sexual, pero cotejando con otras modificaciones característicos de la edad como la pérdida progresiva de la visión, la facultad vital, estas alteraciones son mínimos, la fisiología sexual se mantiene a diferencia de “otras funciones”.

“Se estimaba que a cierta edad se menoscaba todas las capacidades; hoy se sabe que no es unidireccional, ni universal, ni irreversible. Debemos llegar a conocer el sentido que cada edad puede tener, en lugar de imponer los valores de otra edad”.

En esta etapa de vida la actividad sexual, no es interpretada como un afán enfocado a una relación carnal, es un concepto mucho más amplio; se trata del disfrute, del roce corporal y el acercamiento con la pareja, también la certeza de sentirse amado.

Desde el punto de vista de la vitalidad funcional, el deterioro sexual empieza a los 30 o 35 años, siendo progresivo y muy cambiante de persona a personas, la diferencia en el acto carnal de la juventud y en el adulto mayor es la energía que se emplea.

Se ha desarrollado un amplio concepto a lo largo de las etapas de la vida, no se huye ningún momento, solo cambia, “en su presentación a lo largo del desarrollo funcional vital, tanto por factores psicológicos, sociales y biológicos”.

“Los ensayos efectuados en mayores de 65 años en diferentes países evidencian que al pasar esa edad persiste la actividad sexual en un porcentaje apreciable de casos”.

Esta variación fisiológica que ocurre en la tercera edad. Existe una secuencia de modificaciones en la funcionalidad. Pero esto no significa que se relaciona con la desaparición sexual. “En varones dentro de las alteraciones anatómo/funcionales tenemos:

Los espermatozoides reducen su potencial de movilización dentro de la conglomeración del semen, además disminuye en afluencia función, de manera gradual a partir de los 40 años. Aunque más del 50% de varones de 70 años tiene una generosa espermatogénesis, idóneo para poder proveer una buena capacidad para poder expandirse”.

“A los 70 años de edad, Las gónadas masculinas mantienen su tamaño normal, pero existen cambios degenerativos en los conductos seminíferos, disminución del grosor del epitelio germinales e disminución de las células germinales”. (23)

“La fabricación de espermatozoide está normalizado por la hormona FSH, y está a su vez, por el eje hipotalámico”.

En la producción de semen forma parte de tres estructuras:

 “Vesículas seminales: que cambian estructuralmente, entre los que forma

parte lo que se percibe como deterioro amiloidea y la modificación en la musculatura por tejido conectivo. El líquido seminal normal es en buen porcentaje rico en fructuosa, fuente de vitalidad que facilita la movilidad y el ascenso”.

 La próstata: “se hace menos flexible y de manera gradual degenera, cada

vez más acelerado. Las glándulas prostáticas inician su involución entre los 35-50 años, a los 60 años en su totalidad la próstata glandular evidencia defecto en su funcionalidad, y cuando se superan los 65 años de edad, se percibe masas duras en un número cada vez mayor de sacos glandulares”.

 “Las glándulas de Cowper: funcionan produciendo un líquido alcalino,

insuficiente en la cantidad, pero con función de equilibrar los restos ácidos urinarios de la uretra distal, es disminuida la producción de líquido en los adultos mayores de edad avanzada”.

En la edad adulta, el líquido seminal va decayendo gradualmente, y además disminuido en cantidad y cualidad funcional.

“En el adulto mayor la testosterona disminuye, a la par que la actividad sexual. La testosterona es necesaria y esencial para la conservación de los caracteres sexuales secundarios, y no es el único factor que participa en esta función, ya que se ha demostrado que los adultos mayores con buenos niveles de testosterona muestran una deficiente respuesta sexual” (24).

El argumento podría ser:

 El defecto fisiológico de “las aminas cerebrales, de la vía dopaminérgica”.  Disminución “de la sensibilidad de receptores adrenérgicos, concordado

con el curso del de la edad adulta, para otras funciones del organismo”. “Cambios en la conducta y en la respuesta sexual”:

 Toma “más tiempo para logra una erección” (En el adulto mayor puede

prolongarse hasta más 10 minutos).

 Mayor prolongación del coito.

 “La erección del varón que sobrepasa el medio siglo de años flexible

debido a que elasticidad de los vasos sanguíneos se pierde y los músculos son poco vigorosos, lo que disminuye la intensidad de erección pero en buenas condiciones de salud le hará perder totalmente la capacidad de mantener un acto sexual normal”. (25)

 “El descenso de la eyección en cuanto a la cantidad normal y la fuerza de

expulsión debido a una disminución potencia de los músculos eyaculadores y, por lo que, de sus crispamientos durante el orgasmo, este factor es muy poco relevante”.

 El periodo de detumescencia del órgano genital masculino, se produce en menor tiempo, así como el periodo refractario aumenta.

 “La erección podría atenuarse, terminar o recuperarse en una o en varias

oportunidades durante el acto carnal prolongado y en ocasiones el órgano genital masculino no alcanza una completa ingurgitación hasta instantes antes de la eyaculación. Esto se relaciona con la intensidad de los estímulos sexuales”. (26)

 “Un componente natural a considerar es que las erecciones nocturnas,

que en todo varón se manifiesta mientras están en la fase MOR de sueño acompañado de movimientos oculares rápidos tiempo instante al despertar, no se relacionan con el pasar de los años. Este incidente no es tomado en cuenta por muchos varones aún en su juventud, por lo que su descenso en la madurez no se refiere con frecuencia”.

 “En el adulto mayor priman la excitación ocasionada por coqueteos,

caricias y juegos previos sobre las zonas erógenas del cuerpo y la estimulación directa de los genitales. Al no lograr la erección satisfactoria

o total hasta que la compañera de caricias, constituye una prueba veraz de que en esa etapa predominan los reflejos medulares, y no una disminución de la vitalidad sexual”. (27)

 El adulto mayor puede disfrutar adecuadamente del coito sin culminación o necesariamente llegar al orgasmo.

 Con el paso de la edad adulta se puede eyacular en uno o dos de cada tres relaciones o coitos y esto no está relacionado con la insatisfacción.

 Los requerimientos en los adultos mayores pueden satisfacerse en una o dos veces por semana y ser apropiado para su confort.

 “En la población adulta mayor, también puede disminuir la llamada fase

de inevitabilidad eyaculatoria. efectuada en pocos segundos a la eyaculación y en ella el hombre sabe de qué va a eyacular y pierde el control. El adulto mayor lo hace sin este aviso, que es funcionamiento de la contracción muscular de las vías seminales, pero experimenta la segunda fase del orgasmo con normalidad”.

 “Al llegar a la edad geriátrica disminuye el ascenso de los testículos

dentro del saco escrotal antes de la eyaculación, relacionada a la acción de los músculos crémateríanos”. (28)

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