CAPÍTULO III. MODELO TEÓRICO METODOLÓGICO PARA EL DESARROLLO DEL CLIMA
3.3 Evaluación de la propuesta
3.3.3 Evaluación del modelo en sus resultados
Como fue expresado en el capítulo metodológico, para la evaluación del modelo en sus resultados se realizó un experimento natural y formativo. Por tanto, se comparan los resultados antes de la intervención, con los obtenidos luego que esta finaliza y se muestran las transformaciones logradas. Las comparaciones estadísticas de los resultados antes y después de la intervención utilizando la prueba de Mc Nemar se ofrecen a continuación:
En la evaluación de los motivos deportivos, los resultados demuestran cambios muy significativos (0.0000 < 0.01). Antes de la intervención existía un predominio de deportistas que no combinaban los motivos deportivos. Esto se pudo corroborar tanto en la técnica de los 10 deseos (27 deportistas para un 90 %), como en los ítems del cuestionario de clima motivacional al deportista dedicados a evaluar esta variable (26 deportistas para un 86.7 %). Se detectaban en mayor medida la presencia de motivos centrados en el rendimiento y en menor medida motivos deportivos centrados en la tarea. Sin embargo, luego de la intervención la tendencia en los deportistas en estudio, era a la combinación en los motivos deportivos, en el caso de la técnica de los 10 deseos 27 deportistas para un 90 % y en el cuestionario de clima motivacional al deportista 26 deportistas para un 86.7 %. Estos resultados son presentados íntegramente en el anexo 21.
Al evaluar la variable autovaloración, los resultados muestran cambios muy significativos (0.0000 < 0.01). Al inicio de la intervención existía un predominio de autovaloraciones inadecuadas en los deportistas, tanto por exceso (46.7%) como por defecto (43.3%). Esto se puso de manifiesto en las diferentes técnicas empleadas para el estudio de la autovaloración, en las cuales los resultados fueron coincidentes en estos términos. Sin embargo, luego de la intervención predominaron las autovaloraciones adecuadas, 25 deportistas para un 83.3%. Estos resultados son presentados íntegramente en el anexo 22.
Con relación a los estados emocionales, en el caso de la tensión, se producen cambios muy significativos (0.0000 < 0.01). En el caso de los resultados de las observaciones de señales de tensión y en los ítems del cuestionario de clima motivacional al deportista donde se evaluaba la tensión, antes de la intervención, 28 deportistas para un 93.3 % presentaban descontrol en los estados emocionales de tensión, tanto por excitación como por inhibición. De la misma forma en el autoinforme vivencial se pudo corroborar dicho descontrol emocional en los estados de tensión al presentarse en 29 deportistas para un 96.7%. Luego de realizada la intervención, los resultados
apuntaban al control en los estados emocionales de tensión, en el caso de las observaciones y los ítems del cuestionario se presentó en 27 deportistas para un 90% y en el autoinforme vivencial en 28 deportistas para un 93.3%. En el anexo 23 estos resultados son presentados íntegramente.
Los comparación de los resultados antes y después de la intervención en los estados emocionales de frustración reflejan cambios favorables y muy significativos (0.0000 < 0.01). Al evaluar esta variable antes de la intervención, se pudo comprobar que el 100% de los deportistas presentaban no tolerancia a la frustración. Sin embargo, luego de la intervención predominó la tolerancia a la frustración, presentándose en 20 deportistas para un 66.7% en las observaciones, en 22 deportistas para un 73.3% en el autoinforme vivencial y en los ítems del cuestionario de clima motivacional al deportista que evaluaban esta variable en 21 deportistas para un 70%. El anexo 24 corrobora lo anteriormente expuesto.
Al evaluar la influencia de los agentes socializadores antes y después de la intervención los cambios fueron muy significativos (0.0000 < 0.01). En el caso de la familia, al aplicar el cuestionario de clima motivacional antes de la intervención, se detectaron 24 familias no facilitadoras de la actividad deportiva para un 80%, presentándose 14 familias centradas en el rendimiento (46.7%) y 10 familias desinteresadas (43.3%). Luego de la intervención se logró que las 30 familias para 100% mantuvieran una actitud facilitadora de la actividad deportiva. En los ítems del cuestionario de clima motivacional al deportista que evaluaban esta variable los resultados obtenidos fueron coincidentes. Esta información se corrobora en el anexo 25.
Al comparar los resultados de la influencia de los compañeros de equipo antes y después de la intervención se produjeron cambios muy significativos (0.0000 < 0.01). Al inicio de la intervención, al evaluar esta variable el 100% de los deportistas ejercía una influencia negativa sobre el grupo al potenciar metas centradas en el rendimiento y actitudes que afectan la autorregulación. Al finalizar el proceso interventivo la situación fue diferente pues se logró que los compañeros de equipo en el 100% de los casos ejercieran una influencia positiva al potenciar actitudes favorables que contribuyen a la autorregulación del comportamiento. Estos resultados se presentan en el anexo 26.
La triangulación de la información aportada por cada una de los métodos y las técnicas luego de la intervención nos mostraba la existencia de dos grupos de deportistas:
El primer grupo integrado por 25 luchadores (83.3%) presentó una regulación motivacional basada en la combinación de motivaciones de rendimiento y de autoperfeccionamiento. Estos deportistas se
plantean metas que en el orden del perfeccionamiento físico, técnico, táctico, teórico y psicológico deben cumplir previamente para darle cumplimiento a la meta de rendimiento y tienen conocimiento de las características personales que poseen para darle cumplimiento a sus metas. La adecuación de la autovaloración se caracteriza por una mayor flexibilidad, la integridad y la riqueza de contenido. En el caso de los estados emocionales se expresa control de los estados de tensión al emplear recursos psicológicos que garantizan la activación del organismo, con un efecto movilizador, asegurando la realización de la actividad. En el caso de la frustración se presentó en 5 deportistas la tolerancia a frustración identificada con la paciencia, la ausencia de vivencias penosas y reacciones violentas a pesar de la existencia de situaciones conflictivas o difíciles y en otros 5 casos reacciones situacionales de displacer al presentar reacciones emocionales negativas ante situaciones difíciles o conflictivas, las que desaparecen rápidamente pues hacen uso de sus mecanismos de autorregulación. En estos casos, la familia era facilitadora de la actividad deportiva y el grupo ejercía una influencia positiva al potenciar metas orientadas a la tarea y a la mejora de las ejecuciones y el aprendizaje y contribuyendo a la conformación de una imagen positiva del deportista, no existe presión grupal hacia el rendimiento.
El segundo grupo, integrado por 5 luchadores (16.7%) la regulación motivacional está basada en la combinación de motivos de rendimiento y de autoperfeccioanmiento, aunque las motivaciones de autoperfeccionamiento declaradas operan formalmente por carecer de la fuerza dinámica necesaria para regular el comportamiento. En estos deportistas la autovaloración no cumple con su función autorreguladora, ya que en estos deportistas no existía correspondencia entre las metas que ellos se plantean, las cuales son esencialmente de rendimiento, y el trabajar sobre el perfeccionamiento de cualidades físicas, técnicas, tácticas y psicológicas. En estos casos se observaban limitaciones en la efectividad de la autovaloración como mecanismo de autorregulación de la personalidad, al no asimilar y mostrarse inestables ante resultados que no se correspondían con sus niveles de aspiraciones. Desde el punto de vista emocional se manifestaban con descontrol en los estados de tensión pues sus recursos psicológicos para garantizar la realización de la actividad se encontraban desajustados. En el caso de la frustración mostraban no tolerancia al expresar vivencias emocionales negativas ante la presencia de situaciones conflictivas o difíciles. En estos casos la familia se manifestaba como facilitadora de la actividad deportiva y el grupo ejercía una influencia positiva.