3.4. Manejo de la fertilización
3.4.1. Evaluación del estado nutricional
La capacidad del palto de extraer y utilizar los nutrientes minerales se refleja en la con- centración de cada nutriente en los tejidos, por lo que el análisis químico de las hojas proporciona una valiosa información acer- ca del estado nutricional del árbol. Aun- que el suelo es casi siempre la fuente de nutrientes minerales, un análisis de éste proporciona información acerca de la can- tidad total de un nutriente disponible y no sobre la cantidad extraída. El análisis de suelos tampoco da resultados consistentes y no refleja la adecuación de los nutrientes para los paltos. Por ello, aunque en mu- chos casos el análisis foliar no muestra una relación directa entre la concentración de nutriente en el tejido y el rendimiento, aún es el mejor método para establecer el esta- do nutricional del árbol.
En la mayoría de los países productores de paltas, los agricultores fertilizan sus árbo- les para mantener la concentración de ni- trógeno en las hojas entre 2,0 a 2,6%. Sin embargo, una adecuada interpretación del análisis de las hojas del palto se logra sólo con un análisis de hojas del crecimiento de primavera, las que deben colectarse duran- te los meses de marzo y abril. Se ha de- mostrado que ocurren cambios estaciona- les en los niveles de Ca, K, N, B, Fe y Mn durante la temporada, por lo que las mues- tras de hojas tomadas en otras épocas del año o en otros períodos de crecimiento,
tienen poco valor para el diagnóstico de deficiencias debido a que los datos anali- zados no están calibrados con los datos de rendimiento y crecimiento del árbol. El palto Hass almacena una proporción sig- nificativa de su nitrógeno en los brotes. Con una pérdida de 10 a 20% en las hojas en cada primavera, existe una considerable pér- dida de nitrógeno del árbol y para el huerto (1,8 a 3,5 Kg N/ha). Algo de ese nitrógeno puede ser reutilizado por el árbol en la me- dida que la hojarasca se descompone. Con una cosecha de 10 toneladas de fruta por hectárea en cv. Hass en un año, se remue- ven aproximadamente 28 Kg de N por hec- tárea. Si el rendimiento se incrementa des- de 10 toneladas a 20 toneladas por hectá- rea y por año, habrá un costo total de 56 Kg de N/ha. A un nivel de 30 ton/ha, el costo es de 84 Kg de N/ha al año. Un incremento de 20 a 30% en crecimiento vegetativo implica un costo de 14 a 21 Kg de N/ha al año. El momento de demanda crítica de nitró- geno en palto se estima que corresponde al período de caída de frutos, caracteriza- do por la competencia entre el desarrollo de los frutos nuevos y el crecimiento vegetativo. Si las reservas de nitrógeno del suelo o de la planta están rápidamente dis- ponibles, es posible satisfacer el requeri- miento del árbol por nitrógeno en esos períodos críticos. Sin embargo, en suelos de baja retención, la disponibilidad de N en el suelo es baja, por lo que el rendimien-
to depende en gran parte de la aplicación de nitrógeno en los períodos de alta de- manda. Se ha planteado que la aplicación de una dosis extra de nitrógeno al árbol en los períodos críticos de su fenología aumentaría el rendimiento. Así los resulta- dos de experimentos realizados en Califor- nia, sugieren que en un año de produc- ción baja, los paltos Hass se beneficiarán de recibir una cantidad extra de nitrógeno a salidas de invierno.
La fertilización nitrogenada debiera aplicar- se de acuerdo a una curva de absorción de las plantas durante el año, lo que se rela- ciona con muchos factores, entre ellos la demanda hídrica del ambiente, la tasa de
uso del elemento, etc. Sin embargo, a modo de referencia, se debiera aplicar ni- trógeno después de cuaja, mediante fuen- tes como úrea o nitrato de amonio. En ár- boles recién establecidos, el nitrógeno debe aplicarse desde plantación, hasta enero o marzo (según tamaño del árbol). Mientras más tarde se realice la fertilización, mayor es el riesgo de daño por heladas.
En brotación y floración es recomendable aplicar potasio (K), zinc (Zn) y boro (Bo), antes del “flush” de crecimiento vegetativo. Aplicaciones de potasio y fósforo son ne- cesarias si existe deficiencia, lo cual puede observarse en los resultados del análisis foliar (Cuadro 13).
CUADRO 13
Parámetros nutritivos utilizados en Chile para análisis foliar de palto NUTRIENTE DEFICIENTE RANGO NORMAL EXCESO
N (%) 1.6 1.6-2.8 3.0 P (%) 0.14 0.14-0.25 0.3 K (%) 0.9 0.9-2.0 3.0 Ca (%) 0.50 1.0-3.0 4.0 Mg (%) 0.15 0.25-0.80 1.0 S (%) 0.05 0.20-0.60 1.0 Mn (mg kg-1) 10-15 30-500 1000 Fe (mg kg-1) 20-40 50-200 7 Zn (mg kg-1) 10-20 40-80 100 B (mg kg-1) 10-20 40-60 100 Cu (mg kg-1) 2-3 5-15 25 Cl- (%) ? - 0.25-0.50 Na (%) ? - 0.25-0.50
Algunos síntomas acusan la falta de nutrien- tes en los árboles. Por ejemplo, deficiencias de magnesio pueden manifestarse como clorosis marginal en V invertida, lo que se observa en hojas antiguas. Este problema puede corregirse con aplicaciones de sulfato de magnesio al suelo o foliar. Deficiencia de hierro, por su parte pueden manifestar- se como una clorosis internerval, que se observa en hojas nuevas. Este problema se corrige con aplicaciones de ácido fosfórico al suelo, con el fin de bajar el pH, si este fuera alto y el motivo de la baja disponibili- dad de hierro. Sin embargo, algunos sue- los tienen bajo contenido de este elemen- to, y en este caso aplicaciones de sulfato de hierro al suelo son recomendables.