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3. MATERIALES Y MÉTODOS

3.8. Evaluación de plaguicidas químicos y biológicos para el control de T.

3.8.1. Efectividad de las aplicaciones

Para desarrollar estos estudios se ejecutaron tres experimentos en el período comprendido entre junio de 2007 y septiembre de 2009. En el primero se ensayaron productos para el control de larvas y pupas en el suelo. El segundo se dirigió al control de adultos en el follaje y en el tercero se combinaron las aplicaciones al suelo con las realizadas al follaje. Las concentraciones correspondientes a los hongos y nematodos entomopatógenos se establecieron según los resultados en los ensayos de laboratorio referidos en el acápite 3.6. Los hongos entomopatógenos B. bassiana y M. anisopliae fueron adquiridos en la Unidad Provincial de Control Biológico de Sancti Spíritus, con su certificado de calidad (Tabla 3, Anexo 3). Los nematodos provenían del CREE “Luis A. Bergnes” del MINAZ Villa Clara.

En todos los experimentos se plantó el clon ‘INVIT B 98-2’.

Experimento #1. Aplicaciones al suelo: Los tratamientos fueron los siguientes: 1. B. bassiana aplicada en el fondo del cantero en el momento de la plantación. Concentración: 250 000 conidios por gramo de suelo (52,7 gramos por parcela en 5L de agua (11,07x1010 conidios por parcela).

2. M. anisoplie aplicado en el fondo del cantero en el momento de la plantación. Concentración: 200 000 conidios por gramo de suelo (25,3 gramos por parcela en 5L de agua) (8,86 x 1010 conidios por parcela).

3. H. indica aplicado en el fondo del cantero al momento de la plantación y a los 40 días. Concentración: 797 760 ij3 por parcela (368mL por parcela en 5L de agua).

4. H. indica aplicado en el fondo del cantero en el momento de la plantación y a los 40 días. Concentración: 2 659 200 ij3 por parcela (1 220mL por parcela en 5L de

agua).

5. H. indica aplicado a los 40 días de la plantación. Concentración: 2 659 200 ij3 por

parcela (1 220mL por parcela en 5L de agua). 6. Control sin aplicación.

La concentración de nematodos fue de 2 160 000 ij3 por litro de biopreparado.

Experimento #2. Aplicaciones al follaje.

Este experimento incluyó un plaguicida químico como estándar (Carbarilo) y los tratamientos fueron los siguientes:

1. Thiacloprid, Beta-Cifluthrin (Monarca 11,25 SE), a razón de 1,0L de producto comercial por hectárea (2,56mL por parcela en 5L de agua).

2. B. bassiana. Concentración: 1x107 conidios por mililitro, en una solución final de 5L por parcela (5x1010 conidios por parcela).

3. M. anisopliae. Concentración: 1x107 conidios por mililitro, en una solución final de 5L por parcela (5x1010 conidios por parcela).

4. Carbarilo (Carbaryl PH 80), a razón de 1,7 kg de ingrediente activo por hectárea (4,4 gramos de ingrediente activo por parcela en 5L de agua).

5. Control sin aplicación.

Experimento #3. Aplicaciones al suelo y al follaje:

Este experimento se realizó en el período comprendido entre el 2 de mayo de 2008 y el 17 de septiembre de 2009, el que abarcó las dos épocas de plantación del boniato.

Las concentraciones de B. bassiana y M. anisopliae en aplicaciones al suelo por cada tratamiento, se reflejan en las Tablas 4 y 5, Anexos 3 y 4; las referentes a H. indica aparecen en la Tabla 6, Anexo 4.

Los tratamientos fueron los siguientes:

1. B. bassiana aplicada en el fondo del cantero en el momento de la plantación y en aplicaciones al follaje con una concentración de 1x107 conidios por mililitro en una solución final de 5L por parcela (5x1010 conidios por parcela).

2. M. anisoplie aplicadoen el fondo del cantero en el momento de la plantación y en aplicaciones al follaje con una concentración de 1x107 conidios por mililitro, en una solución final de 5L por parcela (5x1010 conidios por parcela).

3. H. indica aplicado en el fondo del cantero en el momento de la plantación, y posteriormente a los 40 días (797 760 ij3∙parcela-1), más aplicación al follaje con

Thiacloprid, Beta-Cifluthrin (Monarca 11,25 SE) a razón de 1,0L de producto comercial por hectárea (2,56mL por parcela en 5L de agua).

4. H. indica aplicado a los 40 días (2 659 200 ij3∙parcela-1), más aplicación al follaje

con M. anisopliae con una concentración de 1x107 conidios por mililitro, en una solución final de 5L por parcela (5x1010 conidios por parcela).

5. Aplicaciones al follaje con Thiacloprid, Beta-Cifluthrin (Monarca 11,25 SE) a razón de 1,0L de producto comercial por hectárea (2,56mL por parcela en 5L de agua), alternando con Carbarilo (Carbaryl PH 80) a razón de 1,7 kg de ingrediente activo por hectárea (4,4 gramos de ingrediente activo por parcela en 5L de agua). 6. Control sin aplicación.

En todos los casos las aplicaciones al follaje se realizaron a partir de la presencia de dos a tres adultos por planta, según refiere la metodología de Señalización y Pronóstico para los crisomélidos en el cultivo del boniato (MINAG, 2005b). Una vez que estos fueron detectados, las aplicaciones se mantuvieron con una frecuencia quincenal.

Al volumen de hongo a inocular por parcela se le adicionó 0,5% de producto tenso activo. Para la aplicación de los productos se utilizó una Asperjadora Manual (Solo 425 – 475 Kleinmotoren GMBH. Alemania) con capacidad para 15 litros, en el horario entre 5:00 p.m - 6:00 p.m.

Previo a la aplicación de los productos en el suelo, fue necesario calcular la masa del suelo a tratar en un surco, considerando el perfil aproximado del cantero (Cuba, 2007) (Figura 2, Anexo 5).

Para determinar la densidad aparente, se siguió la metodología empleada por Bonilla y Cancino (2001).

En los tres experimentos las evaluaciones de los resultados se realizaron al momento de la cosecha (120 días) y se empleó la metodología descrita en el acápite 3.5.

3.8.2. Evaluación de la efectividad económica de los resultados experimentales

La evaluación económica se realizó utilizando el método del Presupuesto Parcial, el que indica que no se incluyen todos los costos de producción, sino sólo los que son afectados por los tratamientos alternativos considerados (CIMMYT, 1988). La misma fuente señala que los costos que varían son los relacionados (por hectárea) con los insumos comprados, mano de obra y maquinaria que cambian de un tratamiento a otro.

La base de cálculo utilizada incluyó los insumos materiales y productos agrícolas (Tablas 7 y 8, Anexo 5).

Se realizaron los análisis necesarios para determinar la efectividad económica de cada tratamiento utilizando la metodología empleada por Maza et al. (2008), en la que se simplifica el análisis y se intenciona a la determinación del valor del incremento de la producción, una vez deducido el monto del costo de cada aplicación o tratamiento. Se plantea a partir de la siguiente formulación:

E = Vipn - Ct

Donde:

E= Efectividad Económica.

Vipn= Valor del incremento de la producción de la variante nueva.

Ct = Costo del tratamiento.

Se tomaron en cuenta los resultados del año 2008 (epígrafe 4.8, Tabla 31), relacionados con el indicador Rendimiento (t·ha-1) en los diferentes tratamientos. Se calcularon los costos variables, referidos fundamentalmente a aquellos en que se incurren por concepto de Gastos de Materiales Directos. Se calculó el incremento de

los rendimientos agrícolas con calidad comercial en relación al tratamiento testigo para cada caso, así como su significación en valor. Al valor resultante de cada uno de ellos se le dedujo el monto de gastos por concepto de Gastos de Materiales Directos y se obtuvo la Efectividad económica, lo que posibilitó la elección del mejor tratamiento desde el punto de vista económico.

3.9. Influencia del momento de cosecha en las afectaciones a las raíces