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para poner en práctica durante el tiempo que consideremos necesario, muchos de los participantes de esta investigación siguen demostrando aún (2017) que el curso (2016) fue mucho más que una oportunidad para investigar, competir y demostrarse a sí mismos y a los demás sus capacidades. Seis meses después de finalizado el proyecto son varios los factores que permiten asegurar que el curso quedó en sus vidas como una ruta que la mayoría de estos estudiantes Titán siguen recorriendo. Me explico: este año lectivo, por decisión de la señora rectora, yo continuo siendo la directora de grupo de estos jóvenes quienes ya están cursando el último año académico del bachillerato (11°). Soy también nuevamente, su profesora de inglés y español. Esto me ha permitido evidenciar los comportamientos autónomos de todo el grupo sin el rol de investigadora.

De manera satisfactoria he escuchado a algunos docentes (matemáticas, sistemas, biología y filosofía) opinar que la actitud y desempeño del grupo ha mejorado bastante frente a la del año anterior que de por sí ya era buena. Estos comentarios se han dado de manera informal en charlas conmigo y de manera formal en reuniones académicas. Me he permitido continuar nutriendo el diario de campo durante los primeros seis (6) de este año lectivo para lograr hacer un balance del grupo 10-2 antes, durante y después del proyecto. Me pareció ético y necesario enseñar a los estudiantes al inicio de este año lectivo, sus resultados estadísticos comparativos de las evidencias de regulación cercanas a los 28 comportamientos al inicio y al final del curso. Este fue un momento de reflexiones mutuas.

La mayoría de estudiantes estuvieron de acuerdo con sus avances numéricos frente al tema del desarrollo de su autonomía. Seis meses después de esa socialización aún en debates varios sobre educación, lenguaje y cultura, desde el área de español, sigo escuchando frases como esta: “yo estoy de acuerdo con su filosofía de la autonomía. Es la mejor manera de avanzar en la vida. Ganar el ICFES y no esperar que todo lo enseñen los profesores”. Anexo al anterior comentario existen evidencias que demuestran el impacto del proyecto. Ellas se encuentran en el grupo de Facebook correspondiente al grado. Allí consigna diversas publicaciones académicas. En varias de ellas se puede observar la palabra autonomía como en la siguiente, donde una estudiante ha tomado como costumbre este año lectivo, recordar a sus compañeros el cúmulo de tareas para cada fin de semana. Así:

El mejoramiento este año radica entonces, en el deseo de aprovechar las horas

académicas y buscar el alcance de logros comunes. Existe una unión grupal que permite el avance rápido en el syllabus ya que surgen en cada clase, estudiantes-monitores que apoyan a quienes aún no alcanzan el dominio de los temas. En cuanto a mis clases, se nota a un grupo consciente de las exigencias que este año lectivo tiene para ellos. Es así como han aceptado con beneplácito seguir trabajando de manera autónoma los temas de mis asignaturas en casa y de manera grupal, trayendo a clase informes de las reuniones y los avances, aprovechando en clase, la retroalimentación que hago de los ejercicios que ellos han resuelto sin mi orientación.

Aquellos que fueron participantes activos del proyecto y aquellos que no lo fueron tanto, están demostrando este año una práctica verdadera de autonomía, a pesar de tener que enfrentar un horario más extenso que el año lectivo anterior, debido a la implementación de la jornada única (2017), la cual inicia a las 6:30am y culmina a las 3:30p.m. Varios

estudiantes después del colegio se dirigen hacia sus lugares de trabajo (patrocinio SENA) para regresar a sus hogares a las 10:00 p.m. Finalmente, varios de estos mismos jóvenes que salen de sus casas temprano en la mañana y no regresan hasta la noche, vuelven a levantarse temprano el sábado para asistir, de manera voluntaria e invirtiendo dinero, a la capacitación pre-ICFES. Este contexto exigente al final de la cadena académica sugiere que la autonomía debe estar al inicio de la formación. Cada año lectivo requiere de aprendices dispuestos a luchar por sus proyectos de vida, actuando desde sus intereses sin esperar a que un docente llegue a encontrar por ellos, la ruta del conocimiento. En este

mismo sentido me doy la libertad de sintetizar las opiniones que a lo largo del curso (triangulación de entrevistas focales y diario de campo: talleres), dieron los participantes sobre los factores claves para el desarrollo de la autonomía. A saber:

EL PROCESO DE LA AUTONOMÍA FACTORES QUE LA IMPIDEN 1. La pereza

2. Una mala actitud

3. Falta de confianza propia y en los demás

FACTORES QUE LA FAVORECEN 1. La disciplina

2. La disposición 3. La responsabilidad 4. El esfuerzo

5. Proponer

6. Trabajar para uno mismo 7. Actuar por uno mismo 8. Deseo propio

9. Iniciativa por parte del estudiante y del docente

10.Motivación de parte del docente /Automotivación por parte del aprendiz 11.Interés por aprender

12.Interés por enseñar

13.Diálogo docente-estudiante

14.Conocer al estudiante más allá de su rol (del aula) 15.Conocer al docente más allá de su rol (del aula) Tabla 19: Factores claves del desarrollo de la autonomía desde la perspectiva de los estudiantes.

Este cuadro refleja un sentir auténtico de unos jóvenes con una visión de la educación donde los roles de docente y estudiante deben entrelazarse desde una base de diálogo, concertación, motivación y credibilidad mutua. Las primeras voces de los participantes frente a los temas y estrategias de enseñanza por mi parte, tuvieron un tono de interés por lo lúdico. En la medida que el proyecto avanzaba se realizaban reflexiones con base en

alcance de los mismos, más allá del aprendizaje solamente desde los temas de interés y la lúdica. Se hizo hincapié en que aprender es simplemente la salida más rentable a las desigualdades sociales. Se dejó el mensaje que lo que verdaderamente debe motivar al mejoramiento continuo es la determinación de concretar los proyectos de vida, de los cuales algunos de ellos requieren de una preparación en educación superior y otros menos

exigentes a nivel académico y que el mundo requiere de hombres y mujeres capaces de resolver problemas cotidianos, con habilidades para la vida, con pensamiento crítico y con gran sentido de aporte positivo a la sociedad.

La investigación tuvo desde el principio un componente de práctica de la autonomía el cual permitió el diálogo escolar. En un principio la práctica se realizó desde la asignación de trabajos en el área de inglés, irradiándose hasta el área de español y luego hasta otras áreas no dirigidas por mí. Esto significa que las actividades iniciales tuvieron un

reconocimiento de nota académica. Por ejemplo, hubo un ejercicio de trabajo de 13 horas de autonomía independiente que fue propuesto por la investigadora. Lo anterior significa que los dos primeros ejes de este proyecto tuvieron un énfasis de entrenamiento en la autonomía, siendo el último eje el decisivo para que los participantes se reconocieran como aprendices autónomos convirtiéndose ellos en los orientadores de las clases, quienes

decidieron ocupar el escenario que normalmente ha pertenecido al docente. Los estudiantes actuaron durante esta última etapa de manera voluntaria, la cual empezó cinco meses después de la socialización del proyecto. Tanto docente como participantes desde el año lectivo anterior ya conocían el terreno del diálogo pedagógico y del trabajo basado por

proyectos, la variable nueva introducida para lograr realizar un proyecto verdaderamente basado en la autonomía fue la del entrenamiento y la de proponer la investigación y la preparación de materiales didácticos. Es decir, en la medida en que investigaban, se preparaban para enseñar a sus pares. El liderazgo fue entonces, el complemento de este último eje (ABP y materiales didácticos). Fue ese motor que impulsó a los expositores a buscar las mejores estrategias como aprendices y como estudiantes-docentes, siempre desde el respeto por la docente titular con quien se apoyaron cuando consideraron fue necesario.

En otras palabras, los intereses individuales y grupales, la innovación, la autoestima y el trabajo en equipo se hicieron presentes en los ambientes de aprendizaje que rodearon la investigación. Este es el panorama grupal, sin embargo, existen algunos casos particulares donde no hubo mayor decisión hacia la práctica de la autonomía. Para conocer los avances individuales ver anexo 15 que muestra la estadística de entrada y salida de aquellos

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