Capítulo 1. Familia, Mercado y Estado
1.4. Evolución de los hogares
La estadística sobre las familias se asienta, entre otros análisis, sobre la explotación de la Encuesta de Población Activa y del censo, en especial del censo de viviendas familiares y hogares, al objeto de elaborar indicadores que permitan analizar la evolución de la familia, así como, los cambios sociales que afectan a la misma. Sin embargo, en la mayoría de los documentos no se hace referencia a la familia extensa cuando esta no conforma un solo núcleo en la vivienda, por lo que en cierta medida queda excluida pese a ser un grupo social básico en muchas sociedades.
En realidad, la mayoría de las encuestas toman como unidad de análisis al hogar, diferente a la unidad familiar. Según la metodología del Instituto Nacional de Estadística (en adelante INE), se considera un hogar al ―conjunto de personas que residen habitualmente en una misma vivienda familiar, independientemente de su nexo familiar‖87
, por ejemplo, varios estudiantes que conviven en una vivienda conforman un hogar sin núcleo y no son una familia. Ahora bien, pese a la anterior definición, una persona que vive sola, a efectos estadísticos, también conforma un hogar, pero no familiar. Por otra parte, el INE entiende por familia la compuesta por un grupo de personas vinculadas por lazos de parentesco, de sangre o políticos, que habita un hogar. No obstante, en tanto que vivienda y hogar no coinciden en términos estadísticos, para determinar los hogares familiares se recurre a un concepto alternativo de familia, el
85Cifras INE.15 de Mayo. Día Internacional de las familias. 3/2009. Pág. Web INE.
86 INE: Notas de Prensa. Estadísticas de nulidad, separación y divorcio. Año 2010, septiembre de 2011.
Pág. Web INE.
87Cifras INe. Boletín informativo, ―15 de mayo. Día Internacional de la Familia, 2/2004, p. 1. Según este
―núcleo familiar‖; de modo que, se reduce la familia a los vínculos de parentesco más estrechos, por lo que una pareja en núcleo sin hijos se considera hogar familiar. Como consecuencia, en el hogar familiar ―los hijos deben ser solteros, no emparejados y no tener, a su vez, algún hijo con esas características porque en caso contrario, podrían formar núcleo propio‖88
. Esa determinación del hogar familiar, basada en la alianza de dos progenitores, así como en la filiación descendente, puede dar lugar a confusiones, ya que si una familia nuclear con uno o más hijos regresa al hogar parental por falta de recursos, no se obtiene un solo hogar con hijos mayores dependientes, si no que se tienen dos hogares.
En base a lo anterior, el INE establece dos tipos básicos de hogares, los ―familiares‖ y los ―no familiares‖; al mismo tiempo clasifica a los hogares familiares en tres ítems principales: parejas en núcleo con o sin hijos; monoparental con hijos menores de 18 años, y ―otros hogares familiares‖89
. En cualquier caso, aunque los indicadores utilizados recientemente por el INE continúan dificultando la cuantificación sociológica de los diversos tipos de familia, el desglose que se realiza es significativo; ya que, por una parte, indica la aminoración de la función reproductora y de cuidado de los hijos como un determinante de la familia. Por otra parte, al omitir el estado civil, denota que el matrimonio tiende a perder relevancia como fundamento de una familia.
No obstante, al objeto de poder desarrollar la evolución de las familias nos centraremos en la comparación de los tipos de hogares existentes entre los años 2000 y 2008, siguiendo la clasificación del INE90.
88Cifras INe, ―Cambios en la composición de los hogares‖, 6/2004. Pág. Web INE.
89 En el documento sobre la metodología de la Encuesta Continua de Presupuestos Familiares del INE,
publicada en 2010, se indica que la muestra teórica se da en número de viviendas titulares, mientras que la muestra efectiva se expresa en número de hogares; ya que, en cada vivienda seleccionada se investiga el hogar u hogares que conviven en una misma vivienda. Sobre los tipos de hogares familiares y no familiares, véase INE: Mujeres y Hombres en España 2010, página WEB del Instituto de la Mujer, pp. 17-18. Los ―Otros hogares no familiares‖ comprenden los ―hogares unipersonales‖ y ―otros no familiares‖.
90
En tanto la realización del censo demográfico no comienza hasta el mes de septiembre de 2011, según el INE los indicadores sobre el período de crisis económica no estarán disponibles hasta bien avanzado el año 2012, por lo que las reflexiones sobre los tipos de hogares se limitaran en este epígrafe al año 2008.
Tabla 1.1. Tipos de hogares familiares 2000-2008. Porcentajes de los tipos de hogares familiares sobre el total de hogares en España. Variaciones porcentuales en el período 2000-2008
2000 2008
Miles % sobre el total de hogares
Miles % sobre el total de hogares % variación 2008/2000 Total de hogares en España 13.526,0* 100,0 16.978,0 100,0 25,5 Parejas en núcleo 9.698,8 71,7 11,406,0 67,2 17,6 Sin hijos 2.531,5 18,7 3.550,6 21,0 40,3
Con hijos menores de 18 años
4.301,1 31,8 5.019,4 29,5 16,7
Con hijos de 18 años y más años
2,866,2 21,2 2.836,0 16,7 -1,8
Monoparental con hijos menores de 18 años
403,3 3,0 568,1 3,3 40,9
De madre sola 342,3 2,5 494,6 2,9 44,5
De padre solo 61,1 0,5 73,5 0,4 20,3
Otros hogares familiares 1,486,6 11,0 1.804,7 10,6 21,4
Total de hogares familiares
11.588,7 85,7% 13.778,8 81,1% 18,9
Fuente: Elaboración propia. Datos INE. Mujeres y hombres en España 2010, pp. 17 y 18. * Resultado de sumar el total de hogares familiares con el total de hogares no familiares.
Como se puede observar en la Tabla 1.1., en el período comprendido entre el año 2000 y el año 2008, la evolución del porcentaje de los hogares familiares es ―significativamente‖ descendente, pasando casi de un 86% al 81% del total de hogares en España. De ellos, la mayoría (67,2%) está compuesto por parejas en núcleo y sólo un 3,3% corresponde a familias monoparentales con hijos menores de 18 años; si bien el porcentaje de familias monoparentales es superior si se tienen en cuenta aquellas con hijos mayores de 18 años, pero cuyo valor queda inmerso en la categoría de ―otros hogares familiares‖. Por otra parte, entre el año 2000 y el año 2008, se incrementa el número de parejas sin hijos en un 2%, mientras que las parejas con hijos descienden del 53% al 42,2%, casi un 7%. Asimismo, se refleja un ligero ascenso porcentual de las familias monoparentales con hijos menores de 18 años, si bien en éstas lo más llamativo es el hecho de que ese ascenso recaiga en los hogares de madre sola, así como que el porcentaje de variación entre el año 2000 y el año 2008 registre el porcentaje más elevado, con un 44,5%, de todos los ítems.
Según los datos (Tabla 1.1.), el descenso mayor se registra en los hogares de parejas con hijos de 18 y más años, que bajan porcentualmente un 3,5%; registrando la única variación porcentual negativa del período, con un -1,8%. Este hecho, unido al ascenso de las familias monoparentales hace pensar que, debido al auge económico del período anterior, muchos jóvenes pudieron independizarse de sus padres, antes de la etapa 2010-2012, siendo esta una tendencia que puede haber cambiado de sentido en los años siguientes, debido a la recesión económica, cuya repercusión en el mercado de trabajo afecta de manera más fundamental a los más jóvenes91. Por lo demás, en la etapa 2000- 2008 desciende el porcentaje relativo a ―otros hogares familiares‖, en un 0,6%.
En consecuencia, el modelo de familia nuclear predominante sigue siendo la constituida por una pareja con hijos, con un 57% del total de hogares familiares; en tanto que, la familia monoparental solo representa el 4% de ese total. Este último porcentaje es superado, además, por el correspondiente a otros tipos de familia, así como por el porcentaje relativo a lo que se puede considerar como fundamento de una unidad familiar (pareja en núcleo).
Tabla 1.2. Porcentajes de los subtipos de hogares familiares sobre el total de cada tipo de hogares. 2000-2008
2000 2008
Miles % Miles %
Parejas en núcleo 9.698,8 100,0 11,406,0 100,0
Sin hijos 2.531,5 26,1 3.550,6 31,1
Con hijos menores de 18 años 4.301,1 44,3 5.019,4 44,0 Con hijos de 18 años y más años 2,866,2 29,5 2.836,0 24,8
Monoparental con hijos menores de 18 años 403,3 100,0 568,1 100,0
De madre sola 342,3 84,4 494,6 87,1
De padre solo 61,1 15,6 73,5 12,9
Otros hogares familiares 1,486,6 100,0 1.804,7 100,0
Fuente: Elaboración propia. Datos INE. Mujeres y hombres en España 2010, p. 17.
Elaborados los porcentajes de los subtipos de hogares familiares sobre el total de cada tipo de hogares, para el período 200-20008 (Tabla 1.2), se observa también la misma tendencia en la variación de los porcentajes de los hogares con parejas en núcleo. Dentro de ese tipo de hogares, se aprecia una correlación entre el incremento porcentual del
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La variación diferencial registrada en los porcentajes o tasas de empleo, referente a los años 2009-2010, fue de -3,4 para los jóvenes de 16 a 24 años (Meixide Vecino, 2010: 75).
número de hogares con parejas sin hijos, con un 5%, y el descenso registrado en el número de hogares con parejas con hijos de 18 y más años, con una caída del 4,7% en el año 2008 respecto al año 2000. Con relación a las familias monoparentales, en la Tabla 1.2, el porcentaje de descenso que se obtiene en los hogares de padre solo (-2,7%) se iguala al porcentaje en el incremento relativo a los hogares de madre sola, que pasan del 84,4% al 87,1% del total de hogares monoparentales. Por lo demás, los hogares de 5 y más miembros descendieron, en el período, casi cinco puntos porcentuales; ya que, en el año 2000, el porcentaje de los mismos se situaba en un 13% sobre el total de hogares y, en 2008, ese porcentaje era del 8,2% (INE)92.
En otro orden de cosas, de los casi 17 millones de hogares en el año 2008, el 20% eran ―hogares no familiares‖, con o sin menores de 18 años. Del total de esos hogares, el 94% correspondía a hogares unipersonales. Por otro lado, del total de hogares unipersonales, el 57,4% tenían como persona principal una mujer.
Como resultado del porcentaje de hogares monoparentales respecto al total de hogares familiares (4%), se debe señalar que la importancia dada a ese tipo de familias reside en la vulnerabilidad de sus miembros ante la pobreza y la exclusión social, pues registra la tasa de riesgo de pobreza más elevada. Con el objetivo de documentar ese hecho, la Tabla 1.3 recoge los porcentajes relativos a la tasa de riesgo de pobreza correspondientes a los diversos hogares.
Tabla 1.3. Tasa de riesgo de pobreza por tipos de hogar. Año 2011. En porcentajes. Un adulto con uno o más niños Dos adultos con uno o más niños Otros hogares con niños dependientes Dos adultos sin niños Hogares unipersonales Otros hogares sin niños dependientes Total población residente Sin alquiler imputado 38,9 24,0 24,9 18,6 24,6 16,0 21,8 Con alquiler imputado93 33,8 22,5 26,0 11,3 11,3 13,1 18,1
Fuente: Elaboración propia. Datos: INE, Encuesta de Condiciones de Vida, datos provisionales, 201294.
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INE: Análisis Sociales. Indicadores 2011. (31/05/2012).
93 Hace referencia a la imputación del valor de la vivienda en la que reside el hogar, en propiedad o cedida
En la tabla 1.3., se observa que la mejor opción familiar, para una persona adulta sin alquiler imputado, frente al riego de pobreza consiste en formar una pareja en núcleo sin hijos; por otra parte, la diferencia de porcentajes entre vivir solo en un hogar (24,6%) o formar una familia nuclear con dos adultos con hijos (24,0%) es reducida. En consecuencia, no sólo por razones afectivas, sino también por razones económicas, la sociedad favorece la cohabitación residencial. No obstante, al margen de los sentimientos pero según el patrimonio privado (con alquiler imputado), una persona puede elegir entre vivir sólo o compartir como una pareja su proyecto de vida sin que por ello varíe el riesgo de pobreza; pues, en esos subtipos de hogares el porcentaje coincide en un 11,3%. Además, ese porcentaje es 5 puntos inferior al porcentaje relativo a la población residente en España, así como la menor de la correspondiente a los demás subtipos de hogares con alquiler imputado. La tabla anterior, también refleja que la imputación del alquiler en ―otros hogares con niños dependientes‖ incrementa el porcentaje en la tasa de riesgo, al contrario que en los demás casos, en parte a causa del descenso en ayudas públicas; por otra lado, en coherencia con la conceptualización de carga familiar, indica que los niños incrementan el riesgo de pobreza. Por lo demás, el porcentaje de la tasa de riesgo de pobreza, sin alquiler imputado, de un hogar monoparental con hijos se sitúa en casi el 39 %, lo que representa una gran diferencia en relación con el porcentaje correspondiente a un hogar unipersonal, así como respecto al correspondiente al hogar biparental.