1. INTRODUCCION 4.1. Evolución termal de tamaño y forma del ala 4.1.3 Evolución termal de las características del ala Aproximadamente 20 años después de presentarse las clinas geográficas para el polimorfismo cromosómico en Suramérica y Norteamérica, se registraron también clinas latitudinales para la longitud del ala que fueron morfológicamente equivalentes a las clinas originales del Viejo Mundo. Esta situación, junto a los experimentos de evolución termal, en los que la adaptación a bajas temperaturas resulta consistentemente en un incremento del tamaño corporal (Anderson 1966; Powell 1974; Cavicchi et al., 1989; Patridge et al., 1994), han llevado a la mayoría de las investigaciones a concluir que las clinas geográficas en tamaño del cuerpo en Drosophila son el resultado de la adaptación a diferentes temperaturas. 4.1.3.1.Tamaño del ala Los resultados de este trabajo muestran que, aunque hay un efecto del régimen de selección termal que es evidente dos años después de establecidas las poblaciones experimentales, con una disminución de la longitud promedio del tamaño del ala (WL) y el tamaño del centroide (CS) a la temperatura optima (18ºC), no hay indicación de una tendencia lineal de cambio con la temperatura. Además las poblaciones adaptadas al calor (moscas criadas a 22ºC) no fueron más pequeñas que sus equivalentes adaptadas al frío (moscas criadas a 13ºC) y por el contrario sus longitudes promedio fueron similares en ambas temperaturas extremas (13ºC y 22ºC), por lo que no es completamente cierto que la adaptación a baja temperatura conlleva invariablemente a la evolución de un tamaño corporal más grande en Drosophila. Estos resultados, contrarios a las conclusiones de los estudios previos de evolución termal, podrían tener explicación en primer lugar debido al poco tiempo transcurrido de evolución termal en el laboratorio, dado que los estudios similares que han demostrado cambios en el tamaño corporal en poblaciones experimentales, las han mantenido por largos periodos de tiempo (Anderson 1973; Cavicchi et al., 1989; Patridge et al., 1994a), y en segundo lugar, por la falta de control en las condiciones de cría de los estudios anteriores, cuyos resultados podrían haber sido dependientes del régimen de crecimiento larval. Todo lo cual confirmaría lo propuesto por Partridge y French (1996), de que el crecimiento larval parece tener un papel importante en el establecimiento de las diferencias en tamaño del cuerpo en experimentos de selección termal y, por tanto, podría tener también un papel en el establecimiento de las clinas del tamaño corporal. 4.1.3.1.1. El tamaño celular y el número celular Por otro lado, los análisis de los componentes celulares, el área celular y el número celular, muestran un patrón similar al descrito para la longitud promedio del tamaño del ala, con una interacción significativa entre temperatura y sexo, aunque con una respuesta más representativa en hembras a nivel de área celular (que disminuye a 18ºC), mientras que en machos es más importante el número celular (que disminuye igualmente a 18ºC). Esto permite, en términos generales, decir que la reducción mencionada para el tamaño del ala en el régimen de selección óptimo (18ºC), parece estar mediada tanto por el área celular como por el número celular, lo cual parece confirmar lo encontrado por Partridge et al. (1999), donde la respuesta correlacionada con el tamaño decreciente del ala depende tanto del área celular, como por del número celular, contrariamente a lo propuesto por otros, donde las diferencias en el tamaño del ala son completamente una consecuencia de la divergencia del tamaño celular (Robertson 1959; Cavicchi et al., 1985; Partridge et al., 1994a). De esta manera, se puede decir que los detalles por los que las clinas de tamaño se desarrollaron parecen ser contingentes con un origen en la base celular de las diferentes clinas de tamaño (Calboli et al., 2003a), o en el segmento en particular del ala causante de la clina (Huey et al., 2000; Santos et al., 2004). 4.1.3.1.2. Relación entre el polimorfismo de inversión y la variación clinal del tamaño del ala Las diferencias en tiempo de aparición entre las clinas latitudinales para polimorfismo cromosómico (5 años después de la colonización) y para tamaño del ala (20 años después) (Huey et al., 2000; Gilchrist et al., 2001, 2004; Calboli et al., 2003a), sugieren que el tamaño corporal en las poblaciones del Nuevo Mundo probablemente no está relacionado con los ordenamientos génicos implicados en las clinas latitudinales. Asimismo, los resultados de este estudio muestran claramente que las clinas latitudinales para el polimorfismo de inversión cromosómico y el tamaño corporal están desacopladas, no hay una relación positiva entre los ordenamientos génicos y la longitud promedio del ala, aunque si un efecto significativo de los cromosomas A, E y O en el tamaño corporal. Lo que resulta particularmente importante ya que estos cromosomas son homólogos a los que han sido implicados en el control de las clinas latitudinales del tamaño corporal en D. melanogaster (2R y 3R, Gockel et al., 2002; Calboli et al., 2003b) y en D. buzzatti (cromosoma 2 homólogo al cromosoma O de D. subobscura). Las correlaciones entre el tamaño del cuerpo y las inversiones polimórficas han sido observadas en diferentes especies de Drosophila (Betrán et al., 1998; Stalker 1980; Van Delden y Kamping 1991; Gockel et al., 2001, 2002; Calboli et al., 2003b; Knibb et al., 1981; Knibb 1982; Weeks et al., 2002; James et al., 1995; Van't Land et al., 2000) y particularmente en muestras europeas de D. suboscura que apuntan a una relación positiva entre el tamaño del ala y la dosis del ordenamiento génico estándar en esta especie (Prevosti 1967; Orengo y Prevosti 2002; Krimbas 1967). Sin embargo, los resultados tan diversos en estos estudios, muestran simplemente la dificultad a la hora de entender los efectos del polimorfismo de inversión de Drosophila en la variación clinal del tamaño corporal. En lo que respecta al presente estudio, los resultados no excluyen lo observado para las clinas de tamaño corporal del Viejo Mundo (Prevosti 1955; Misra y Reeve 1964; Pfriem 1983; Pergueroles et al., 1995) y por el contrario, se corresponden con la falta de correlación en las muestras analizadas del Nuevo Mundo, lo cual podría explicarse como un producto del efecto fundador que ocurrió durante la colonización. 4.1.3.2. Forma del ala En contraste con las clinas latitudinales claramente definidas para el tamaño del ala, no existe un patrón consistente entre la latitud y la forma del ala en Drosophila. En D. subobscura el índice de forma (L1/WL) aumenta con la latitud en Europa y disminuye en Norteamérica (Huey et al., 2000), pero no muestra ninguna tendencia lineal en Suramérica (Gilchrist, comunicación personal 2002). En lo que respecta a este estudio, el índice de forma, así como los análisis de variación de forma del ala, no revelan ninguna tendencia lineal con la temperatura, pero exhiben un efecto significativo del régimen de selección termal. El índice de forma muestra que la porción basal del ala (L1) en hembras incrementa a las temperaturas extremas (13°C y 22°C) en contraste con la temperatura óptima (18°C), y en machos es significativamente más alta únicamente a la temperatura de 13°C, lo que es compatible con el patrón de contraste hallado en las poblaciones de la región paleártica (una correlación positiva entre el índice de forma y la latitud) y en las poblaciones recién colonizadas de Norteamérica (una correlación negativa con la latitud; Huey et al., 2000). El efecto significativo del régimen de selección termal en la variación de forma del ala en ambos sexos, está asociado a cambios localizados en determinados landmarks, con algunas ligeras diferencias entre sexos. Los efectos de la variación entre individuos están distribuidos en forma relativamente igual entre todos los landmarks y con fuerte dependencia entre ellos. Estos exhiben un movimiento en la dirección de un aspecto ampliado y estrecho del ala, así como una relación inversa entre la longitud del segmento basal o proximal (aumento L1) y la longitud del segmento distal (disminuye L2) de la vena longitudinal IV, tal y como se ha observado ya en los estudios de Gilchrist et al., (2001) en muestras europeas y norteamericanas. En general, los contrastes entre los patrones para forma y tamaño del ala de este estudio, así como en otros estudios en la misma línea (Weber 1990, 1992, Weber et al., 1999, 2001; Bitner-Mathe y Klaczko 1999 a y b; Birdsall et al., 2000; Klingenberg y Zaklan 2000; Zimmerman et al., 2000; Gilchrist y Patridge 2001), sólo parecen indicar que hay diferentes propiedades genéticas paradel la forma y el tamaño ala, las cuales muestran una variación profusamente estructurada y localizada para la forma. 4.1.3.2.1. Tasas de divergencia genética para forma del ala La tasa de evolución del tamaño del ala y su divergencia, estimadas a escala continental, son consideradas muy rápidas en D. subobscura (Huey et al., 2000; Gilchrist et al., 2001). Sin embargo, la estima de las tasas de divergencia evolutiva del cambio de forma del ala en las poblaciones experimentales, demuestran que dichas tasas pueden ser tan rápidas o incluso más rápidas que aquellas estimadas para el tamaño del ala (Gilchrist et al., 2001). Hay una variación de forma significativa y consistente a través de las poblaciones replicadas para el régimen de selección termal en ambos sexos, con diferencias significativas detectadas por comparación "post hoc" cuando se contrastaron las temperaturas de 18ºC vs 13ºC o 22ºC en hembras, y 13ºC vs 22ºC en machos. Esta alta tasa de divergencia genética en un periodo corto de evolución termal en laboratorio, podría explicarse en relación al carácter adaptativo de los cambios de forma del ala. La forma del ala responde a selección divergente en el mismo sentido que la mayoría de los caracteres cuantitativos, con algunos genes causando pequeños efectos localizados (Weber et al., 1990, 1992). Esto sugiere abundantes cambios en el desequilibrio de ligamiento de las inversiones en las especies de Drosophila subobscura ricas en inversiones, particularmente en muestras derivadas de poblaciones fundadoras colonizadoras del Nuevo Mundo. 4.1.3.2.2. Relación entre el polimorfismo de inversión y el índice de forma del ala El stock de selección termal ha divergido para varios ordenamientos génicos sin diferencias entre las poblaciones replicadas. Sin embargo, se observa una relación fuerte entre las formas variables y las tendencias de la dosis estándar; concretamente, el índice de forma disminuye marcadamente cuando se incrementa la dosis de los ordenamientos cromosómicos estándar, lo que parece dejar claro un papel del polimorfismo de inversión de D. subobscura en el efecto biométrico en la forma del ala y la importancia de aquellos en la formación de las clinas de forma en las poblaciones colonizadas de Norteamérica (Huey et al., 2000). Por lo tanto, los cambios en las frecuencias de los ordenamientos génicos como una respuesta a la temperatura, probablemente subrayan los cambios correlacionados en la forma del ala debido al desequilibrio de ligamiento presente en las inversiones génicas. Por otro lado, este estudio revela indicios posibles de que las clinas de forma en Norteamérica sean anteriores a las clinas de tamaño, dadas las diferencias en tiempo marcadas entre el desarrollo de las clinas del polimorfismo de inversión y las de tamaño, así como, por la posibles relaciones entre los ordenamientos cromosómicos estándar y las clinas de forma del ala. Los análisis realizados con los datos reportados por Pergueroles et al., (1995) cuatro años después de la colonización inicial en Norteamérica, y antes de que la clina de tamaño se desarrollara, parecen ser concluyentes, ya que confirman que el índice de forma disminuye con la latitud. Esta tendencia es igualmente evidente en muchas muestras recientes (Gilchrist et al., 2001), lo que pone en duda el supuesto de “incertidumbre o imprevisibilidad” de las clinas geográficas de D. subobscura en las poblaciones colonizadas norteamericanas (Huey et al., 2000). 4.2. Análisis de los efectos de la variación genética en las dimensiones del ala, en In document Evolución termal del polimorfismo cromosómico y la morfometría del ala de una población experimental de Drosophila subobscura (página 130-135)