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existencia de criterios, valoraciones y decisiones propias internamente determinadas y existe un alto nivel de elaboración personal e

implicación afectiva.

Teniendo en cuenta las categorías expresadas se definen tres niveles de elaboración y estructuración de los proyectos vitales:

Bajo nivel de estructuración y elaboración del proyecto: hay pobreza de expresión y de cada elemento falta unidad e integridad de los componentes. Por su expresión el proyecto tiene baja capacidad reguladora.

Nivel medio de estructuración y elaboración del proyecto: falta elementos que le dan coherencia e integración. Existe elaboración personal, pero se manifiesta formalismo en las respuestas. En algunos casos falta riqueza de elaboración y no se puede determinar un fuerte compromiso afectivo. Los motivos se expresan de forma muy general. Existe la definición de algunos objetivos parciales y tareas, pero falta nivel de concreción y precisión, así como no están determinados todos los medios y vías, pero si algunos de los más importantes.

Hay definición de la perspectiva temporal, como tendencia general. Se expresan algunas referencias personales que le da fundamento al proyecto. Hay dificultades con el nivel de riqueza y no se elabora en su integridad. Existe cierta reflexión (motivación de la personalidad al mundo y de este a la personalidad), el proyecto muestra un nivel de regulación pero hay incoherencia en las cuestiones generales.

Alto nivel de estructuración y elaboración del proyecto: el sujeto es capaz de expresar la unidad, la integración de los elementos del proyecto que se ha expresado con elaboración personal, compromiso afectivo y

riqueza. Existe precisión y claridad en las definiciones de las motivaciones conscientes que lo integran.

Se caracterizan las tareas y objetivos parciales, las vías y los medios, concretando la perspectiva temporal de realización así como se integran las referencias vitales que sostiene la elaboración. Existe un alto nivel de reflexión en la elaboración del proyecto y este posee una alta capacidad reguladora.

Las categorías fueron evaluadas a través de las preguntas en la siguiente forma:

El contenido: a través de las respuestas que da el sujeto a las preguntas 1, 2, 3, 4, 5.

El objetivo general: a través de las respuestas que el sujeto da a las preguntas 1 y 2.

Las metas y objetivos parciales: a través de las respuestas ofrecidas a las preguntas: 3,4 y 14.

Las vías y medios: a través de las respuestas que ofrece a las preguntas 2, 12, 13, 1, 15 y 16.

La motivación: a través de las respuestas que ofrece a las preguntas 3, 4, 6, 7, 9,10.

La significación: a través de las respuestas emitidas sobre las interrogantes 1, 2, 3, 4, 5.

La perspectiva temporal: a través de las respuestas que el sujeto da a la pregunta 8

El compromiso personal afectivo: mediante las respuestas otorgadas a las preguntas 8, 9 y 10.

Experiencias vitales: mediante las respuestas dadas a las interrogantes 5,6 y 11.

Capacidad reguladora: a través de las respuestas brindadas a las interrogantes 9, 11, 13, 1, 15, 16.

Escala Autovalorativa de Dembo-Rubinstein (Ver Anexo 5)

La escala original fue creada por el psicólogo norteamericano T. V. Dembo y modificada por S. L. Rubinstein (1970), con el objetivo de conocer la autovaloración y consciencia de la enfermedad en niños y adultos, por lo que a través de este método se estudia la actitud del paciente hacia sí mismo.

Consta de cuatro parámetros planteados por el autor, los cuales son: Salud, Felicidad, Carácter e Inteligencia. En nuestro caso en específico, utilizamos una modificación de la prueba, teniendo en cuenta los intereses de la investigación utilizamos los siguientes indicadores:

• Salud • Felicidad • Carácter • Inteligencia • Belleza • Sexo • Autoconfianza

Estos parámetros que miden diferentes aspectos de la personalidad, se ubican en un talonario con líneas verticales del mismo tamaño, con una longitud de 15 cm., las cuales tienen escrito en el extremo superior cada uno de los indicadores antes señalados. Se le presentan al sujeto en hojas individuales en forma de pequeños libritos y cada una se vincula a otras categorías.

Aplicación:

Al sujeto se le van presentando las categorías representadas en cada escala del talonario de forma consecutiva, con la condición de que no debe ver la siguiente y se le ofrecen las siguientes instrucciones:

“Supongamos que en esta línea se encuentran todas las personas del mundo de acuerdo con las categorías señaladas. En la parte superior se ubican las que más intensamente expresan el sentimiento o categoría dada y en la parte inferior las que con menos fuerza lo manifiestan. Debes precisar donde está tú lugar entre todas esas personas y marcarlo con una señal”

Las instrucciones pueden repetirse o aclararse si es necesario, pero no se debe comentar nada que pueda influir en la ubicación del sujeto.

Después de la ubicación se lleva a cabo un interrogatorio experimentalmente provocado, relacionado con los indicadores propuestos y la relación que establece el sujeto con cada uno de ellos, haciendo énfasis en el porqué de esa ubicación, el concepto que tiene el sujeto de cada uno de los indicadores, etc. Esta entrevista recoge varias preguntas que complementan la prueba, y son las siguientes, que ejemplificaremos con el indicador felicidad:

• ¿Qué entiende usted por felicidad?

• Qué personas consideras felices e infelices? • ¿Por qué usted se ubica ahí?

• ¿Qué le falta para alcanzar la felicidad pura, completa? • ¿Dé que depende ello?

De igual forma se realiza el interrogatorio para cada uno de los parámetros. El cuestionario no es rígido, puede variar en dependencia del caso, siempre y cuando se conserve el contenido y el objetivo de la prueba.

Calificación:

El análisis es cualitativo, se realiza de acuerdo con la ubicación que nos da el sujeto, según los niveles que se le dan y sus respuestas en el interrogatorio, lo cual permite encontrar si hay correspondencia o no entre lo expresado por el sujeto y la ubicación que da. Esto nos señala la tendencia general de la autovaloración que él posee: sobrevaloración, subvaloración o autovaloración

adecuada. El análisis se realiza teniendo en cuenta que las personas ajustadas con autovaloración adecuada (existiendo en ellas correspondencias entre el nivel de aspiraciones y las posibilidades reales para alcanzar las metas), tienden a ubicarse en la zona media, mientras que las personas con autovaloración inadecuada tienden a ubicarse en los extremos.

Con esta técnica no pretendemos obtener conocimientos acabados acerca de la autovaloración de los sujetos, sino algunos elementos que después serán constatados con el resto de la investigación.

Composición “¿Quién Soy?” (Ver Anexo 6)

Según F. González Rey (1989) la composición como instrumento tiene la ventaja de su carácter totalmente abierto, lo cual permite obtener una información individualizada, portadora de múltiples indicadores relevantes sobre los que es necesario trabajar. Es una importante vía para determinar la integración de un contenido psicológico en una formación psicológica de la personalidad.

Referente a nuestra investigación, el objetivo de la composición dentro de la misma es profundizar en la autovaloración del sujeto.

Aplicación:

Para la aplicación de la técnica propusimos el título “Quién Soy” con el objetivo de crear un espacio donde los estudiantes pudiesen elaborar libremente sus expresiones, vivencias y características personológicas.

Las categorías para su evaluación incluyen: contenido, vínculo afectivo y elaboración personal.

Contenido: se observa la riqueza de las categorías utilizadas, la orientación simultánea hacia los otros y hacia sí mismo, la riqueza de valores e intereses, la posición de principios y compromisos.

Vínculo afectivo: se manifiesta en la energía, en la fuerza que se expresa en el contenido.

Elaboración personal: se manifiesta en la congruencia y homogeneidad individualizada del contenido, en la alta conceptualización individual, en la integración necesaria y elaborada, personalizada en todas las partes del contenido expuesto.

Logo Test elaborado por Elizabeth Lukas (Ver Anexo 7)

Este cuestionario tiene como fundamento las ideas de Víctor Frankl sobre la posibilidad del hombre de encontrar el sentido en tres categorías de valores: los llamado valores de creación (actividad, productividad), valores vivenciales (contemplación, emocionalidad) y valores de actitud (capacidad heroica en relación con sobrellevar golpes del destino y sufrimiento). Esto es catalogado por el autor como poder de resistencia de espíritu (V. Frankl, citado por A. L Valdés, G. Sanabria Díaz, 2001)

Descripción de la prueba:

El logo-test está constituido por tres partes; una parte inicial, la cual investiga nueve categorías concretas de realización personal. Estas posibilidades se engloban en:

1. Propio bienestar (posiciones, vida placentera, comer beber, etc.) 2. Autorrealización ( auto educación, éxito, presencia)

3. Familia (hijos, hogar, lograr independencia económica, padres.) 4. Ocupación principal (formación, estudio, profesión, trabajo.)

5. Sociedad (amor, contacto social, deberes sociales). 6. Interés (ciencia, saber, pasatiempo, deportes, viajes.) 7. Experiencias (querer vivir experiencias, naturaleza, arte.) 8. Servicio a ideales (religión, política, reformas.)

9. Necesidad vital (salud, autoabastecimiento en la necesidad.)

La segunda parte evalúa manifestación de las frustraciones existenciales y la tercera exige una autovaloración y una proyección de la persona respecto a las metas de su vida, su éxito o no y la actitud que asume ante esto.

Procedimientos: se orienta al sujeto que responda sí o no en los aspectos que coincide o no en la primera parte de las propuestas. Puede no contestar en caso de que le sea difícil decidirse.

Cuando se procede a efectuar la segunda parte, el sujeto deberá expresar con qué frecuencia (a menudo, de vez en cuando o nunca) tuvo las experiencias que se describen en el test.

Al finalizar (tercera parte), se presentan tres casos que describen situaciones vitales y el sujeto debe decidir según su criterio cual de los protagonistas de las situaciones dadas, es más feliz y cuál sufre más, explicando luego en pocas frases su propio caso: lo que siempre ha buscado, lo que alcanzó o no y qué actitud tiene ante ello.

Calificación:

Nosotros utilizamos las respuestas dadas al cuestionario en función de:

La primera parte nos permitió evaluar tal y como lo propone esta técnica las facetas de la vida en las que la persona ve para sÍ posibilidad concreta de realización. El primer item se corresponde con el propio bienestar, el segundo con la autorrealización, el tercero esta relacionado con la familia, los siguientes desde la cuarta has el nueve pertenecen a la ocupación, sociedad, interés, experiencia y servicio a ideales respectivamente.

Otorgamos una puntuación de 0, 1, 2, en dependencia de la respuesta que el sujeto da en cada item (donde 1 es un valor neutro, 0 el mas positivo, y 2 el más negativo). Esto nos permitió valorar cuantitativamente aquellas esferas donde el sujeto encuentra posibilidades de realización y que constituye a su vez fuentes de motivación en la regulación de su comportamiento cotidiano.

A través de la segunda parte evaluamos la presencia de frustraciones existenciales. En esta parte también otorgamos una puntuación de 0, 1, y 2 a cada respuesta dada por la persona. Este nos permite ubicar al sujeto en un nivel alto de frustración existencial cuando obtiene como máximo 0-6 puntos, un nivel medio cuando obtiene 7 puntos, y un nivel mínimo cuando obtiene una puntuación de 14 puntos.

La tercera parte nos permite conocer los valores de creación, valores vivenciales y los valores de actitud presentes en los estudiantes. A través de las respuestas a las dos preguntas sobre los casos presentados.

1. ¿Cuál de estos hombres (mujeres) era más feliz? 2. ¿Cual de estos hombres (mujeres) sufre más?

Este criterio nuestro es corroborado con el ejemplo personal que se le solicita en la última parte del cuestionario y a su vez, con las respuestas dadas en la primera parte.