• No se han encontrado resultados

Expectativas de cambio de vivienda inmediato 1 5

In document INMIGRACIÓN Y VIVIENDA ESPAÑA (página 152-157)

5. Movilidad residencial

5.3. Expectativas de cambio de vivienda inmediato 1 5

Casi la mitad de los inmigrantes encuestados (44%) afirma que tiene proyecto de cambiar de domicilio en el plazo de un año. El mayor subgrupo piensa comprar (17,6%), seguido por quie- nes esperan alquilar un piso independiente (15,4%) y, a mayor distancia, por quienes planean mudarse a una habitación subarrendada (9,5%). Menos del 2% tiene otras expectativas, muy va- riadas, que van desde retornar al país de origen, emigrar a otro país, hospedarse en un albergue o, simplemente, cambiar de casa «ocupada».

Quienes más esperan cambiar de vivienda son los que actualmente viven en régimen de sub- arriendo (el 53%); les siguen los que disponen actualmente de un alquiler independiente (43%); en cambio, sólo el 6% de los propietarios planea cambiar a otra vivienda en propiedad. Si deja- mos aparte a los que ya tienen vivienda propia, las expectativas de los otros dos grupos son cla- ras: quienes ahora están subarrendados planean disponer de una casa de alquiler independiente y los que ya han logrado esa situación esperan conseguir antes de un año una casa en propiedad (ver gráfico 47). La tendencia general es la misma que la de la población autóctona: hacerse pro- pietario. En la situación actual sólo lo ha conseguido un 13% pero hay otro 16% que tiene en pro- yecto hacerlo en el plazo de un año. Otra cosa es que efectivamente lo logren, ya que para un grupo importante el bajo nivel de ingresos y la incapacidad de ahorro lo vuelven imposible. De

GRÁFICO 47

EXPECTATIVAS DE CAMBIAR DE CASA EN EL PLAZO DE UN AÑO POR PARTE DE QUIENES VIVEN EN SUBARRIENDO O ALQUILER INDEPENDIENTE

13,6 2,4 13,9 32,3 56,6 48,7 23,8 8,7 0 20 40 60

Subarriendo (actual) Alquiler independiente (actual)

%

No planean cambiar Proyecto de subarriendo Proyecto de alquiler independiente Proyecto de casa en propiedad FUENTE: Encuesta IOÉ 2005.

hecho, el 49% de quienes viven en subarriendo y el 57% de los inquilinos independientes no tie- nen proyecto de cambiar de vivienda a corto plazo.

Estas expectativas varían en función del tiempo de estancia en España, el nivel de renta de los hogares, la cualificación laboral, el nivel de estudios y el estatuto legal. A mayor tiempo de resi- dencia, mejor posición socioeconómica y mayor seguridad jurídica, más proyectos de conseguir una casa en propiedad o, al menos, en alquiler independiente. La variable más discriminante, de nuevo, es la posición económica, medida en función del nivel de ingresos mensuales de los ho- gares: las expectativas de quienes tienen rentas bajas se centran en el subarriendo o el alquiler in- dependiente (el 80% de los casos); los de renta más alta, en la propiedad (72%); y los de renta media, en una posición intermedia entre los dos grupos anteriores(ver Gráfico 48).

La variable nivel de renta es mucho más decisiva que el tiempo de estancia en España. Se obser- va que quienes llevan en España menos de dos años pero pertenecen a hogares con renta alta tienen una situación privilegiada: el 9% es ya propietario de su casa, el 57% vive en alquiler inde- pendiente y el 31% en una habitación subarrendada; de estos últimos, dos terceras partes tienen

GRÁFICO 48

EXPECTATIVAS DE CAMBIAR DE CASA EN EL PLAZO DE UN AÑO POR NIVEL DE RENTA DE LOS HOGARES 19,9 5,9 2,0 20,4 27,6 9,1 0 10 20 30

Nivel de renta de los hogares

% con plan de m

udanza

Proyecto de subarriendo Proyecto de alquiler independiente Proyecto de casa en propiedad

Baja (–900 /mes) Media (901-1.800 /mes) Alta (+1.800 /mes)

planes de mudarse en el próximo año, ya sea a una casa en propiedad (uno de cada cuatro) o a un alquiler independiente (tres de cada cuatro).

En cuanto a la edad y el estado civil, son más proclives a mudarse de casa las personas entre 31 y 40 años y las casadas con la familia en España. Las más jóvenes y solteras tienen menos planes de mudanza y su objetivo más habitual es conseguir un alquiler independiente. Los mayores de 40 años, aunque son quienes menos piensan en cambiar, tienen como proyecto principal conse- guir casa en propiedad.

Por comunidades autónomas, quienes más tienen en proyecto cambiar de domicilio son los re- sidentes en la Comunidad Valenciana. En especial, resulta interesante comprobar que la expecta- tiva de comprar una casa en el plazo de un año es el doble en esa comunidad (29%) que en Ma- drid (13%) o Cataluña (15%), en clara correspondencia con el mayor precio de la vivienda en estas dos últimas comunidades. Tanto en Madrid como en Cataluña, en conjunto, son más fre- cuentes los proyectos de pasar a vivir en alquiler independiente que los de hacerse propietarios. En cuanto a Madrid, la comunidad con los precios más caros, es la única en que los proyectos de mudarse a otra casa en subarriendo superan a los de vivir en alquiler independiente o en propie- dad. El Gráfico 49 recoge estas diferencias por comunidades autónomas.

Por regiones de origen, las diferencias son también importantes. Por una parte, están los co- lectivos latinoamericano y africano, con muchos más planes de mudanza (49% y 44%, respec- tivamente) que el europeo del este (29%). Además, este último grupo se define más por el al-

GRÁFICO 49

PLANES DE CAMBIO DE VIVIENDA POR COMUNIDADES AUTÓNOMAS

39,1 41,9 48,9 0 20 40 60

Comunidad residencial actual

% con plan de m

udanza

Plan de subarriendo Alquiler independiente Propiedad

C. Valenciana Madrid Cataluña

quiler independiente (10%) y el subarriendo (9%) que por la propiedad (8%), mientras los lati- noamericanos y africanos optan más por la compra (21% y 20%, respectivamente) que por el alquiler independiente (17% y 16%) y, en mucha menor medida, por el subarriendo (10% y 8%). Podría suponerse que esta diferencia se debe a que los europeos del este, a pesar de sus mejo- res indicadores socioeconómicos, han llegado a España más tarde que los otros grupos: el 38% de la muestra encuestada ha venido hace menos de dos años, lo que sólo ocurre al 24% de los africanos y al 26% de los latinoamericanos. Pero si nos fijamos sólo en la submuestra de personas que han llegado en los últimos dos años, se puede observar que las diferencias por regiones de origen siguen siendo apreciables: os latinoamericanos recién llegados muestran una movilidad residencial mucho mayor que los europeos del Este y los africanos unas expec- tativas más centradas que los demás en pasar a vivir en propiedad y en alquiler independiente (ver Gráfico 50).

5.4. Comparación de la vivienda actual con la del país de origen:

«la de allí era mejor»

Se podría suponer que la precariedad relativa de las condiciones de alojamiento en relación a la población autóctona se debe a la pervivencia de costumbres y formas de vivienda del país de origen, no a procesos de segregación habitacional. Muchos inmigrantes procedentes de países

GRÁFICO 50

PLANES DE CAMBIO DE VIVIENDA POR REGIONES DE ORIGEN DE LOS INMIGRANTES CON MENOS DE DOS AÑOS DE ESTANCIA EN ESPAÑA

32,4 48,6 55,9 0 25 50 75

Inmigrantes con menos de 2 años de estancia en España

% con plan de m

udanza

Plan de subarriendo Alquiler independiente Propiedad

Latinoamericanos Africanos Europeos del este

periféricos estarían acostumbrados a vivir hacinados, con poco equipamiento, etc. Podemos poner a prueba parcialmente este supuesto extendiendo el análisis de la movilidad residencial al tiempo anterior a la llegada a España, a fin de comparar la vivienda actual con la última que tuvie- ron en el país de origen. Para ello, incluimos en el cuestionario una pregunta en la que se les pe- día comparar y valorar algunos aspectos del último alojamiento de su país de origen y el que tie- nen actualmente en España: la amplitud de la vivienda, la comodidad, la tranquilidad y la frecuencia de visitas. En todos estos aspectos la inmensa mayoría valora más la casa que dejaron que la que tienen aquí. El aspecto que más echan de menos es la recepción de visitas (90%), se- guido de la amplitud de la casa (84%), la comodidad (81%) y, por último, la tranquilidad (72%). Esto significa, por tanto, que el supuesto de partida era falso y probablemente fruto de un prejui- cio hacia los inmigrantes de la periferia.

No existen diferencias significativas por sexo, comunidades autónomas o niveles de renta. Por regiones de origen, los africanos hacen valoraciones más positivas de la vivienda en España en cuanto a comodidad y tranquilidad, pero echan de menos la amplitud y la recepción de visitas122

en su casa de África.

Diferencias más apreciables en la valoración de la casa de origen aparecen en función de la mo- dalidad de tenencia de la vivienda en España: como era de esperar, los propietarios valoran me- nos negativamente su vivienda actual (aún cuando entre ellos siguen siendo más los que prefie- ren la última casa que tenían en su país). En cuanto al tiempo de estancia en la emigración, los que llevan poco tiempo valoran más el alojamiento de su país (el 65% se encuentran en sub- arriendo) que quienes llevan más de cinco años. Estos ya disponen en España de mejor casa y, además, es posible que piensen menos en su país de origen, lo que no impide que sigan siendo mayoría los que valoran más su vivienda de origen, sobre todo en lo concerniente a la recepción de visitas (ver Gráfico 51).

Esta unánime preferencia por la vivienda en el país de origen implica una valoración negativa, al menos relativamente, de la que tienen en España. Aparte de lo que esto pueda suponer en el ba- lance de ventajas y desventajas del proyecto migratorio, indica que los inmigrantes están mayori- tariamente insatisfechos de lo que han encontrado en materia de vivienda y que, en la medida que les sea posible, tratarán de mejorar la situación.

122 Propiamente el tema de las visitas, más que una característica de las viviendas, tiene que ver con distintas cultu-

ras de sociabilidad (costumbres, redes y ritmos de vida), que influyen las formas de relación (como visitarse en las ca- sas, práctica menos frecuente en España, especialmente en las zonas urbanas).

In document INMIGRACIÓN Y VIVIENDA ESPAÑA (página 152-157)