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Capítulo 5: Diseño de un uniforme

5.2 Explicación de las decisiones de diseño

El vestuario que se propone consiste en una chaqueta en la parte superior, entallada modelando la silueta, con cuello mao. En el delantero tiene un cruce simulando doble

abotonadura, con tres botones funcionales, y tres

ornamentales, y dos broches snap internos para que quede correctamente prendida la chaqueta, y resulte práctico y elegante a la vez al personal en el momento de uso. En el lateral izquierdo, un bordado comunica la insignia de la compañía. Las mangas son base y llevan una presilla como elemento particular de la sastrería, que a la vez funciona como un detalle en la prenda, en el extremo inferior.

El tono elegido es el azul oscuro, diferenciado del casi

negro que posee actualmente la firma, con detalles en blanco, respetando los colores institucionales, y en dorado haciendo alusión a la bandera de origen. La combinación de ambos

proporciona sobriedad y elegancia, y remite a colores náuticos en cuanto a efecto visual, desprendiéndose de tonalidades que poco tienen que ver con la compañía, el rubro, y el país al que pertenece.

Continuando con la descripción de esta prenda, lleva un recorte en la cintura en color blanco con ribetes y

aplicación de galones en dorado, reemplazando el tradicional lazo colocado entre presillas, que resulta poco funcional para este trabajo, ya que se debe atender que esté siempre correctamente colocado, e incluso que no se salga de su base. Sin embargo, se buscó la manera de resaltar la condición de mujer y de otorgarle un valor agregado a la prenda, sin intervenir en el trabajo que con ella se debe realizar.

En la espalda un recorte generando un vuelo irregular, con mayor longitud hacia el centro, produce un efecto de

movimiento y aspecto volátil, que distingue a la prenda y la vincula con el rubro que está representando. Sumado a esto, la incomodidad que les ocasiona a algunas tripulantes llevar prendas ceñidas al cuerpo, que marquen demasiado su silueta, se podría decir entonces, que la prenda cumple con los

conceptos de imagen, diseño y funcionalidad.

Debajo se plantea un vestido, ya que luego del diálogo con quienes ejercen el oficio durante el trabajo de campo, la utilización de dos prendas, resulta poco efectivo para la vestimenta y su cuidado, y la compañía nunca implementó esta tipología. El mismo lleva un escote cuadrado, con ribetes en dorado, bolsillo sastre en lateral izquierdo con ribetes,

debajo el bordado de la empresa, un recorte en cada lateral generando entalle, y tiene un largo modular a la rodilla, con una tabla abierta en cada lateral. Este recurso de la

moldería se incorpora con el fin de proporcionar la

confortabilidad necesaria, principalmente en los momentos de despegue y aterrizaje, donde la tripulación debe permanecer sentada, frente a los pasajeros. De esta forma, se evita la pronunciada apertura que se produce con la implementación de tajos, por el estiramiento de la prenda, y se logra a la vez una correcta movilidad sin perturbar las tareas del personal.

Las mangas son cortas, para que se adapten a todas las estaciones del año, y para que el tejido, al ser plano, no interfiera en el trabajo a desempeñar, condicionando el estiramiento. En el extremo inferior cuentan con una

presilla, con ribetes en dorado, y en la cintura el mismo recorte que posee la chaqueta, trabajado de igual manera.

El acceso es un cierre central en la espalda, oculto bajo una vista a contratono, con ganchos hembra-macho en el extremo superior del vestido. El recorte central culmina en una tabla abierta otorgado aún, mayor movilidad en el extremo inferior.

Para el momento del servicio se presenta un chaleco, colocado por encima del vestido, con pinzas de entalle en laterales, bordado con isologo en lateral izquierdo, el recorte

característico en la cintura, utilizado en todas las prendas superiores, y bolsillos debajo de la primera cadera, con un tamaño suficiente para guardar elementos que los pasajeros pueden solicitar durante el traslado. Con asimetría entre delantero y espalda, dispone del mismo recorte que la

chaqueta proporcionando cierto desplazamiento y caída de la prenda. Se busca así, mantener la elegancia del primer

conjunto, aún en esta etapa, evitando caer en la simpleza comúnmente vista en el uniforme perteneciente a este período, y de los aspectos que lo convierten en un prenda típicamente de servicio, despojándola del sentido estético, y

considerando sólo el plano funcional.

Con la finalidad de brindar agilidad y utilidad a quienes deben vestir el traje, se sugiere botones que simulan un cruce central para este chaleco de servicio, con una hilera ornamental, y otra paralela, que cierran del lado interno como un broche snap, es decir se impide la pérdida de tiempo colocando cada botón con su correspondiente ojal, en el

memento de colocación de la prenda y cambio.

Como abrigo, un tapado amplio tipo capa, en línea A, con un cuello bajo, de gran apertura y diseño que remite a la

bandera nacional, junto con las mangas evasé, permite el

debajo, especialmente teniendo en cuenta el vuelo de la chaqueta.

Los detalles como las presillas en las mangas, el recorte en la cintura, y el bordado institucional, están presentes

transmitiendo una coherencia y elementos constantes en la línea. Los botones exteriores del cuello son decorativos. Se utilizan internamente broches snaps en el cuello, y largo de la prenda, priorizando el bienestar y adaptándose al ritmo de trabajo.

Con respecto a los accesorios, un pañuelo en blanco y dorado colocado en el cuello, diseñado y cocido de manera tal, que no se deba realizar un nudo determinado, sino que ya esté armado, logrando así una evidente uniformidad y liberación de la exigencia de mantener en adecuada condición y postura el accesorio, con dos botones, forrados en la misma tela del producto, en la parte trasera para que la persona lo ajuste adaptándolo a su medida, y una cartera azul de un cuero similar al natural, para disminuir su peso, con detalles en dorado, conservan la estética planteada y complementan la propuesta. Para el calzado se idearon dos modelos, ambos en color azul y ribete en dorado en la capellada, y el

correspondiente a la etapa de embarque y aterrizaje, cuenta con una tira con ribetes, y botón ornamental, como las

presillas del traje, y un taco de mayor altura que el ideado durante ascenso, vuelo crucero, y aterrizaje.

En cuanto a los tejidos a emplear, se sugiere algodón plano para el vestido, ya que es la prenda en contacto con la piel, por la tanto se requiere de cierta suavidad, y eludir para ella, el uso de materiales sintéticos, sería una buena opción que libraría a los tripulantes de prendas calurosas y poco agradables al tacto. Sin embargo no se debe desconsiderar el hecho de que para este trabajo la prolijidad resulta

fundamental, y el algodón al ser una fibra natural es más propensa a las arrugas que las sintéticas, razón por la cual se debería realizar al tejido un acabado antiarrugable que disminuya considerablemente esta condición natural. Para el resto de las prendas, los tejidos sintéticos no

representarían un problema, ya que no están en contacto directo con la piel. De todas maneras para la chaqueta una gabardina de algodón también podría funcionar, realizándole el mismo proceso que el vestido. Utilizar tejidos nacionales para reducir costos y con la diferencia realizar el acabado correspondiente es una buena alternativa, de modo que muchas veces se importa poliéster a costos que superan el algodón nacional.

Otra cuestión a reparar, es la combustión en los tejidos, ya que este trabajo se expone a situaciones de riesgo y aún en estos momentos el uniforme debe estar pensado al servicio del usuario, sin entorpecer su labor y contribuyendo a un

acertado ejercicio de las actividades. Por consiguiente, lo oportuno sería recubrir la prenda, o el acabado previamente mencionado, con alguna solución retardante de llama, que mejore su resistencia al fuego.

Para el tejido interno de todas las tipologías se propone un estampado institucional que consolida la línea, ya que en prendas como la chaqueta y el chaleco donde está a la vista la forrería, se puede emplear para destacar y transmitir una vez más la imagen de la empresa. En el cuerpo c del proyecto se muestra el rapport del estampado con sus características.

En cuanto a los avíos, según lo investigado en el Instituto Nacional de Tecnología Industrial (INTI), el día lunes 7 de junio del 2010, y lo concluido con la docente Liliana Thelma, no hay vigente una norma que impida el uso de los materiales plástico y metal en el vestuario de la aeronáutica. Tanto en las normas Internacional Organization for Standadization (ISO), en Internacional Standars Worldwide (ASTM), ni en

Asociación Española de Normalización y certificación (AENOR), se detallan cláusulas específicas para este tipo de

uniformes, delimitando los procedimientos y elementos que se deben utilizar. Los reglamentos para la seguridad en la

indumentaria, obtenidos de estos organismos, regulan el trabajo de tipo industrial, donde el empleo de ciertos materiales pone en riesgo la vida y salud de los

trabajadores.

Dos tripulantes de la firma LAN y Aerolíneas Argentinas afirmaron no tener ninguna restricción en cuanto a los materiales que utilizan durante el vuelo, sólo aclaró el

tripulante de LAN que la tela de su uniforme tiene un proceso que retarda la combustión.

En conclusión se puede ver que ningún aspecto del vestuario se deja librado al azar, las decisiones con sus

correspondientes justificaciones, evidencian que se

mantuvieron en todo momento las ideas rectoras que dieron origen al proyecto, desarrollando una línea de prendas que se adaptan a ellas en todo sentido, desde lo morfológico, los valores cromáticos, especificaciones de diseño y detalles, avíos y aplicaciones, accesorios y materiales.

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