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Exploración de mercado de coco en la CEDA de La Laguna, Torreón, Coahuila

Capítulo 3 Prospectiva de mercados y desarrollo de contactos para coco fruta en las Centrales

3.2 Exploración de mercados en diferentes ciudades de México

3.2.9 Exploración de mercado de coco en la CEDA de La Laguna, Torreón, Coahuila

Torreón cuenta con una CEDA y un mercado local ubicado en la Colonia Alianza, por lo que recibe este nombre. El mercado Alianza fue el precursor del primero, y se encuentra en la parte vieja de la ciudad. El volumen al mayoreo se comercializa fundamentalmente en la CEDA, en virtud de sus ventajas logísticas (mejores accesos por carreteras, diseño arquitectónico, etc.) y porque mucho del crecimiento urbano de la población se desplazó hacia el municipio de Matamoros. Esto significo una pérdida de la importancia relativa del mercado tradicional de la Alianza, lo que explica que este ultimo venda fundamentalmente al menudeo e incluso actualmente se provea de las bodegas de la CEDA.

La comercialización de coco en Torreón comenzó con diferentes bodegueros de la Alianza, aunque siempre uno o dos han manejado volúmenes importantes. Uno de estos bodegueros importantes de la Alianza fue el Sr. Héctor Pérez Adame, tels 01 (831) 7 12 21 14, el cual hasta hace pocos años se retiró de la venta al mayoreo del coco. Esto se debe a la ubicación de su negocio, su edad y pérdidas económicas.

Actualmente los Señores José Luis y Rafael Bazan Bazan son los bodegueros (Número 4) de la CEDA con volúmenes relativamente mayores. Ambos tienen mas de 20 años con la comercialización de frutas y hortalizas de temporada, incluyendo el coco. Cada uno comercializa dos camiones de 15 mil cocos al mes, lo que significa un volumen de 60 mil cocos. Sus proveedores son de Cihuatlán, Jalisco, aunque también han traido coco de Colima; sin embargo, observaron que este coco tiene tamaños muy variables, y el mercado demanda coco de diámetro grande, por lo que ya no se abastecen de este estado.

La composición de la carga de cada camión es aproximadamente 10 mil cocos destopados (pelados) y 5 mil jimados (en rombos). Observaron que el problema con el transporte del

coco, sobre todo el destopado, es que se revientan y la copra se echa a perder por la acción de hongos. El precio de venta del coco en la CEDA es de 5 pesos por unidad.

Los clientes más importantes son los carritos de fruta picada, tianguis, fruterías fijas o ambulantes (en camionestas), y en menor medida la industria dulcera de Parras, Coahuila y el coco que se utiliza para ornamentar alimentos. Este ultimo caso se da para la decoración de platillos de mariscos en banquetes de hoteles, restaurantes y eventos sociales. Por tanto, los canales de venta siguen siendo los tradicionales. Debe observarse que muchos de estos clientes pagan a crédito, que va de 30 a 60 días, lo cual crea fuertes presiones para los bodegueros, los cuales deben hacer lo mismo con sus proveedores. También se observa una temporalidad para la producción de dulce de coco, el cual se concentra en los meses de frio, por lo que la demanda de coco por estos agentes no es constante todo el año.

La necesidad de otorgar créditos a los clientes así como otras restricciones al comercio han implicado que pocos bodegueros se dediquen al comercio del coco al mayoreo. Una de estas restricciones es la basura que genera pelar los cocos, la cual representa un costo para el comerciante. La otra restricción es que el comercio de coco complementa y solo se explica por la venta de otras frutas, dado su bajo volumen. Pero la venta de todo tipo de frutas y hortalizas se ve mermada por el establecimiento de tiendas comerciales, las cuales se ubican en lugares estratégicos para venta al menudeo (colonias y salidas a poblaciones). En este sentido el consumidor comienza a comprar en Soriana, Walt Mart, Ley, etc., en lugar de las fruterías fijas y tianguis, las cuales tradicionalmente se surten de la CEDA. Esto implica una caída o estancamiento de volúmenes de ventas de los bodegueros de la CEDA, aunque se observe un incremento de la población consumidora.

Aspectos coyunturales también pueden explicar el estancamiento del consumo del coco. En particular, la economía de Torreón durante finales de los 90’s y hasta el 2002 se basó mucho en la maquiladora (ropa, etc.), a partir del 2003 y con la salida de maquiladoras cayó el empleo y con ello muchos negocios de venta al menudeo. Esto les pego muy fuerte a todos los que venden alimentos, incluyendo fruteros, bodegueros, etc. Actualmente se observa una continua recuperación del empleo, pero no del consumo, lo cual se refleja en las ventas de coco.

Sin embargo, aun en este clima adverso para el negocio afirmaron que ellos han observado incrementos en las ventas de coco, sobre todo porque ofrecen un mejor tamaño, calidad por selección, crédito, y porque otros bodegueros han dejado el negocio.

Los entrevistados afirmaron que están interesados en trabajar directamente con los productores; sin embargo, su experiencia les ha mostrado lo difícil que es hacer negocio con ellos. En particular, afirmaron que los productores no conocen los problemas de la comercialización, por lo que no siempre se responsabilizan por la selección (es decir coco con las características que pide el consumo, con agua, copra blanda o maciza), el tiempo de entrega; ni le quieren entrar a compromisos de crédito, etc., por lo que a veces es inevitable trabajar con coyotes.

3.2.10 Exploración de mercado de coco en la Cd. de Monterrey, Nvo. León