II. Discusión del estudio casos-control
2. Exploración oftalmológica Interpretación de los resultados
No hemos observado diferencias en la mejor agudeza visual corregida de los casos y controles.
2.2. Grado de opacificación del cristalino
Según la clasificación de opacidades del cristalino LOCS III, la catarata de tipo nuclear es la más frecuente en ambos grupos. Sin embargo, la proporción de catarata cortical y de catarata subcapsular es mayor en los casos que en los controles, siendo esta diferencia estadísticamente significativa. Aún así, este hecho parece tener poca relevancia clínica, al no existir diferencias entre ambos grupos en cuanto a agudeza visual corregida.
2.3. Resultados de PIO
Los niveles de PIO se encuentran dentro de los valores normales y no existen diferencias entre ambos grupos.
115 3. PREVALENCIA DE PEX
3.1. Prevalencia de PEX en la muestra general
Nueve pacientes en total presentaban síndrome PEX, por lo que en nuestro estudio, la prevalencia global de PEX en pacientes con y sin cardiopatía isquémica es del 3,33%. En la literatura, la prevalencia del síndrome PEX varía ampliamente debido a diversas razones, como diferencias raciales o étnicas; distribución de la edad y sexo en la cohorte estudiada; criterios clínicos utilizados para diagnosticar el síndrome; la habilidad del examinador a la hora de detectar los signos precoces de la enfermedad etc. Por otra parte, diversos casos de PEX pueden pasar desapercibidos y no ser diagnosticados, bien por mala dilatación pupilar o bien por una exploración incompleta o deficiente del cristalino en la lámpara de hendidura (Ritch, 2001).
3.2. Prevalencia de PEX en la población general
La prevalencia de PEX en los controles ha sido del 1,6%. Esta cifra es muy inferior a la observada en otros puntos de España, tal y como se detalla más adelante. En el diseño del estudio se excluyeron a todos los pacientes intervenidos de catarata, pero a su vez, de manera indirecta, también se excluyeron a aquellos en cuya historia clínica aparecía el diagnóstico de catarata, aunque no estuvieran intervenidos. Esta prevalencia pertenece a un grupo de pacientes en cuya historia no tienen el diagnóstico de catarata ni de cardiopatía isquémica, por lo que este grupo no representa a la población general. Este dato es importante tener en cuenta a la hora de comparar prevalencias en la población general. Es esperable que la prevalencia de PEX en una muestra sin catarata y sin cardiopatía isquémica sea inferior a la observada en una muestra seleccionada aleatoriamente del censo poblacional o del censo de un centro de salud sin aplicar dichas restricciones. La prevalencia de PEX observada en los casos y en los controles ha sido del 3,33%. Pensamos que esta cifra se acerca más a una población general, por lo que utilizaremos esta prevalencia a la hora de comparar con otros países.
La PEX existe en todo el mundo, aunque las prevalencias varían ampliamente de un país a otro. Clásicamente, los países escandinavos son los que presentan mayor tasa de PEX. Las tasas más altas en personas mayores de 60 años se han registrado en Islandia (alrededor de 25%) y Finlandia (cerca del 20%) (Forsius, 1979; Krause, 1988), presentando niveles algo inferiores en países como Noruega, Suecia y Dinamarca. Los Judíos rusos que emigraron a EEUU presentan alta prevalencia de PEX (Levey, 1995).
Las comparaciones más significativas son aquellas realizadas por el mismo observador entre diferentes poblaciones. De esta forma, Aasved encontró prevalencias del 6,3%, 4% y 4,7% en pacientes mayores de 60 años que estaban ingresados en residencias de tercera edad en Noruega, Inglaterra y Alemania, respectivamente (Aasved, 1975). Forsius estudió pacientes mayores de 60 años provenientes de diferentes orígenes, como lapones, esquimales, islandeses, indios peruanos y tunecinos. En sus resultados llama la atención el hallazgo de prevalencias del 0% en esquimales de Groenlandia frente a 21% en esquimales de Islandia (Forsius, 1979).
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La prevalencia de PEX en EEUU es generalmente similar a la de Europa Occidental. En el
Framingham Eye Study se publicaron prevalencias del 0,6% en grupos de edad de 52-64 años y
del 5% en edades comprendidas entre 75-85 años (Liebowitz, 1980). En poblaciones caucásicas del sur de EEUU la prevalencia es menor (prevalencia de 1,6% en 2121 pacientes mayores de 60 años) (Cashwell, 1988). Los afroamericanos presentaron una menor prevalencia que los caucásicos en este país (Cashwell, 1988; Ball, 1988).
La prevalencia de PEX puede incluso variar entre diferentes países con un medio ambiente similar y que se encuentran a pocos kilómetros de distancia. En un estudio realizado por Kozobolis en cuatro distritos de la Isla de Creta en pacientes mayores de 40 años, se encontraron prevalencias entre 11,5 y 27% (Kozobolis, 1997). En Francia la prevalencia global en mayores de 70 años es del 5,5% (en un estudio realizado por diferentes observadores), siendo del 20,6% en Brest (noroeste del país) y del 3,6% en Toulon (costa mediterránea) (Colin, 1988). Ringvold y cols. encontraron ratios del 10,2%, 19,6% y 21% en tres municipios muy próximos en el centro de Noruega (Ringvold, 1987).
Las razones subyacentes de las diferencias de la prevalencia tanto entre diferentes poblaciones como en poblaciones más homogéneas todavía permanecen desconocidas. Los patrones de distribución geográfica se pueden explicar por variaciones genéticas regionales o por influencia del medio ambiente. Las personas que viven en latitudes más bajas (Arabia Saudí, Grecia, Irán) desarrollan el síndrome PEX a edades más tempranas (Ringvold, 1999). La exposición a la luz solar (radiación ultravioleta) puede o no estar relacionada (Forsius 1988; Taylor 1979; Heriot, 1983).
Por último, es probable que la prevalencia real del síndrome PEX sea superior a la que se detecta en base a una exploración clínica con lámpara de hendidura. Krause y cols. al estudiar mediante microscopia 100 cristalinos obtenidos de 98 pacientes tras extracción intracapsular de catarata, detectó la existencia de PEX en el 33% de los casos, de los cuales sólo en la mitad había existido un diagnóstico preoperatorio (Krause, 1978). Larsen estudió 100 ojos
postmortem de 50 pacientes mayores de 70 años; tras el estudio microscópico, el 12%
presentaban PEX, frente al sólo 3% en la exploración mediante lámpara de hendidura (Larsen, 1969).