La verdad de que Jesús es el Hijo de Dios no es resultado de ninguna relación física entre Dios y la madre de Jesús. (Su nacimiento no requirió de una relación sexual... De hecho, los cristianos consideran esa suposición como herejía.)
La Biblia enseña que Jesús, que es Dios eternamente, dejó el cielo para nacer en la tierra en sangre y carne —al igual que todos los hijos humanos. Sin embargo, al contrario de los hijos humanos, él nunca pecó —una realidad que los musulmanes no niegan. El Hijo es la representación exacta del Padre celestial en carácter moral, atributos divinos y esencia. La Biblia dice:
“...el cual, siendo el resplandor de su gloria, y la imagen misma de su sustancia, y quien sustenta todas las cosas con la palabra de su poder, habiendo
efectuado la purificación de nuestros pecados por medio de sí mismo, se sentó a la diestra de la Majestad en las alturas”
(Hebreos 1:3).
La razón por la que los musulmanes deberían creer que Jesús es el Hijo de Dios es que todos los cuatro evangelios se refieren a él usando esas palabras exactas. Debido a que el Corán enseña que los evangelios vinieron de Alá (Sura 3:2–3) y que las palabras de Alá no pueden ser cambiadas (Sura 10:64)...
• Todos los musulmanes fieles deben creer que el evangelio de Mateo proviene de Alá y no puede ser alterado. Ese evangelio afirma lo siguiente:
— Simón Pedro dijo...
“Respondiendo Simón Pedro, dijo: Tú eres el Cristo, el Hijo del Dios viviente.” (Mateo 16:16). — Los discípulos que vieron a Jesús andar sobre el agua dijeron:
“Entonces los que estaban en la barca vinieron y le adoraron, diciendo: Verdaderamente eres Hijo de Dios” (Mateo 14:33).
— Los soldados romanos llegaron a la misma conclusión:
“El centurión, y los que estaban con él guardando a Jesús, visto el terremoto, y las cosas que habían sido hechas, temieron en gran manera, y dijeron: Verdaderamente éste era Hijo de Dios” (Mateo 27:54).
• Todos los musulmanes fieles deben creer que el evangelio de Marcos viene de Alá y no puede ser alterado. Ese evangelio afirma que...
— Los espíritus de demonios cayeron a los pies de Jesús y clamaron diciendo:
—“Tú eres el Hijo de Dios” (Marcos 3:11). Y otro demonio identificó a Jesús, diciendo:
“... ¿Qué tienes conmigo, Jesús, Hijo del Dios Altísimo? Te conjuro por Dios que no me atormentes” (Marcos 5:7).
“Mas él callaba, y nada respondía. El sumo sacerdote le volvió a preguntar, y le dijo: ¿Eres tú el Cristo, el Hijo del Bendito?” Y Jesús le dijo: Yo soy” (Marcos 14:61-62).
— El centurión romano reconoció la identidad de Jesús después de su muerte: “... Verdaderamente este hombre era Hijo de Dios” (Marcos 15:39).
• Todos los fieles musulmanes deben creer que el evangelio de Lucas viene de Alá y no puede ser alterado. Ese evangelio registra que...
— El ángel del Señor anunció a María que Jesús iba a nacer:
“Este será grande, y será llamado Hijo del Altísimo; y el Señor Dios le dará el trono de David su padre...; Respondiendo el ángel, le dijo: El Espíritu Santo vendrá sobre ti, y el poder del Altísimo te cubrirá con su sombra; por lo cual también el Santo Ser que nacerá, será llamado Hijo de Dios” (Lucas 1:32,35).
— Dios el Padre habló desde los cielos durante el bautismo de Jesús diciendo:
“y descendió el Espíritu Santo sobre él en forma corporal, como paloma, y vino una voz del cielo que decía: Tú eres mi Hijo amado; en ti tengo complacencia” (Lucas 3:22).
— Los demonios que Jesús echó fuera de varias personas lo identificaron a gran voz diciendo:
“Al ponerse el sol, todos los que tenían enfermos de diversas enfermedades los traían a él; y él, poniendo las manos sobre cada uno de ellos, los sanaba. También salían demonios de muchos, dando voces y diciendo: Tú eres el Hijo de Dios. Pero él los reprendía y no les dejaba hablar, porque sabían que él era el Cristo” (Lucas 4:40–41).
• Todos los musulmanes fieles deben creer que el evangelio de Juan proviene de Alá y no puede ser alterado. Ese evangelio registra que...
— Juan el Bautista testificó diciendo:
“Y yo le vi, y he dado testimonio de que éste es el Hijo de Dios” (Juan 1:34). — Marta dijo:
“Le dijo: Sí, Señor; yo he creído que tú eres el Cristo, el Hijo de Dios, que has venido al mundo” (Juan 11:27).
— El apóstol Juan proclamó:
“Hizo además Jesús muchas otras señales en presencia de sus discípulos, las cuales no están escritas en este libro. Pero éstas se han escrito para que creáis que Jesús es el Cristo, el Hijo de Dios, y para que creyendo, tengáis vida en su nombre” (Juan 20:30–31).
G. Cómo conocer la verdad acerca de la Trinidad
Equivocadamente, los musulmanes afirman que la Biblia enseña la adoración de tres dioses (tri-teísmo). La verdad es que la Biblia proclama en muchos pasajes que sólo hay un solo Dios verdadero (monoteísmo).
“Oye, Israel: Jehová nuestro Dios, Jehová uno es” (Deuteronomio 6:4)
Los musulmanes también creen equivocadamente que la Trinidad consta del Padre del Hijo y la madre de Jesús —ese mal entendido lo afirmó Mahoma. Sura 5:116 dice: “¡He aquí! Alá dirá: ‘Oh Jesús, el hijo de María! ¿Por qué me dijiste que te adorara a ti y a tu madre en lugar de a Alá?”
• La Biblia enseña que dentro de un solo Dios, coexisten tres personas distintas, iguales, eternas y
— Al Padre se le llama Dios.
“Trabajad, no por la comida que perece, sino por la comida que a vida eterna permanece, la cual el Hijo del Hombre os dará; porque a éste señaló Dios el Padre” (Juan 6:27).
— Al Hijo se le llama Dios.
“En el principio era el Verbo, y el Verbo era con Dios, y el Verbo era Dios. Este era en el principio con Dios. Todas las cosas por él fueron hechas, y sin él nada de lo que ha sido hecho, fue hecho... Y aquel Verbo fue hecho carne, y habitó entre nosotros (y vimos su gloria, gloria como del unigénito del Padre), lleno de gracia y de verdad” (Juan 1:1–3, 14).
“Mas del Hijo dice: Tu trono, oh Dios, por el siglo del siglo; cetro de equidad es el cetro de tu reino” (Hebreos 1:8).
— Al Espíritu Santo se le llama Dios
“Y dijo Pedro: Ananías, ¿por qué llenó Satanás tu corazón para que mintieses al Espíritu Santo, y sustrajeses del precio de la heredad? Reteniéndola, ¿no se te quedaba a ti? y vendida, ¿no estaba en tu poder? ¿Por qué pusiste esto en tu corazón? No has mentido a los hombres, sino a Dios” (Hechos 5:3–4).
• La Biblia presenta los atributos de la deidad de cada persona de la Trinidad —atributos que sólo pueden asignarse a Dios.
dioses omnipotente (Todopoderoso)
— El Padre
“¿Hay para Dios alguna cosa difícil? Al tiempo señalado volveré a ti, y según el tiempo de la vida, Sara tendrá un hijo” (Génesis 18:14).
— El Hijo
“...sabiendo Jesús que el Padre le había dado todas las cosas en las manos, y que había salido de Dios, y a Dios iba...” (Juan 13:3).
— El Espíritu Santo
“Y cuando él venga, convencerá al mundo de pecado, de justicia y de juicio.... con potencia de señales y prodigios, en el poder del Espíritu de Dios; de manera que desde Jerusalén, y por los alrededores hasta Ilírico, todo lo he llenado del evangelio de Cristo” (Juan 16:8; Romanos 15:19).
diosesomnisciente (Todo lo sabe)
— El Padre
“Si nos hubiésemos olvidado del nombre de nuestro Dios, o alzado nuestras manos a dios ajeno, ¿No demandaría Dios esto? Porque él conoce los secretos del corazón” (Salmos 44:20–21).
— El Hijo
“Ahora entendemos que sabes todas las cosas, y no necesitas que nadie te pregunte; por esto creemos que has salido de Dios” (Juan 16:30).
— El Espíritu Santo
Jesús dijo: “Mas el Consolador, el Espíritu Santo, a quien el Padre enviará en mi nombre, él os enseñará todas las cosas, y os recordará todo lo que yo os he dicho” (Juan 14:26).
dioses omnipresente (esTá en Todo lugar)
— El Padre
“¿Soy yo Dios de cerca solamente, dice Jehová, y no Dios desde muy lejos? ¿Se ocultará alguno, dice Jehová, en escondrijos que yo no lo vea? ¿No lleno yo, Dice Jehová, el cielo y la tierra?” (Jeremías 23:23–24).
— El Hijo
“...enseñándoles que guarden todas las cosas que os he mandado; y he aquí yo estoy con vosotros todos los días, hasta el fin del mundo. Amén” (Mateo 28:20).
— El Espíritu Santo
“¿A dónde me iré de tu Espíritu? ¿Y a dónde huiré de tu presencia? Si subiere a los cielos, allí estás tú; Y si en el Seol hiciere mi estrado, he aquí, allí tú estás” (Salmos 139:7–8).
Durante la conversación inicial con un musulmán, es mejor evitar usar la palabra trinidad porque ellos consideran que ésta es la adoración de tres dioses y por lo tanto, es equivalente al politeísmo. Cuando quiera aclarar lo relativo a la Trinidad, utilice analogías exactas y tal vez el término Dios. (Por ejemplo, en matemáticas 1 × 1 × 1 = 1.)