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Capitulo II: Marco Teórico

2.3. Embarazo

2.4.3. Influencia De Los Factores Biosociales En El Embarazo Adolescente

2.4.3.3. Factor Salud

Tipo de seguro: La adolescente gestante cuenta con seguro de cualquier tipo: Seguro Integral de Salud (SIS), Fuerzas Armadas del Perú (FAP), Ejército, etc.

Controles prenatales: En la mayoría de los casos, independientemente del nivel social del que proceda la adolescente embarazada, la asistencia al control prenatal se inicia cuando la situación del entorno familiar empieza a estabilizarse, lo que generalmente ocurre de la mitad del embarazo hacia adelante. El que la adolescente reciba tardíamente una adecuada atención médica, es un factor que agrava aún más la condición de riesgo durante la gestación, la cual en sí misma ya se encuentra comprometida.22

Frecuencia con la que se deben realizar las atencionesLa atención prenatal debe iniciarse lo más temprano posible, debiendo ser periódica, continua e integral: 26

La frecuencia óptima de atención prenatal es la siguiente:

 Una atención mensual hasta las 32 semanas

 Una atención quincenal entre las 33 y las 36 semanas

 Una atención semanal desde las 37 semanas hasta el parto

Se considera como mínimo que una gestante reciba 6 atenciones prenatales, distribuidas de la siguiente manera:

 Dos atenciones antes de las 22 semanas,

 La tercera entre las 22 a 24 semanas,

 La cuarta entre las 27 a 29,

 La quinta entre las 33 a 35,

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Embarazo no planificado: La mayor parte de los embarazos en adolescentes no son planificados lo cual causa un serio conflicto emocional que a su vez influye en el estado fisiológico de la adolescente, alterando sus hábitos alimenticios, ya que al no ser un embarazo planificado las adolescentes se encuentran en una situación de incertidumbre sobre su estado y el proceso de afrontar la situación puede ser más largo que en una mujer adulta.5 El impacto

de salud tampoco será menor, sobre todo si consideramos que casi el 60% de los embarazos en adolescentes no fueron planificados. Según la Primera Encuesta Nacional de la Juventud del 2011, cerca del 30% de adolescentes declaraba “cercanía con algún conocido que se ha realizado un aborto”. 25

El embarazo no deseado representa un riesgo entre adolescentes. El 15% de abortos en el mundo (cifra que está alrededor de los 2 millones) ocurren en mujeres de 15-19 años de edad.27 Además de los riesgos que implica, pueden

ser considerables las complicaciones: hemorragias, septicemia, anemia, laceraciones vaginales, abscesos pélvicos, perforaciones del útero y esterilidad secundaria, entre otras.22

El embarazo en la adolescencia, principalmente, en menores de 15 años, se puede asociar a complicaciones durante la gestación, parto y puerperio. Los aspectos biológicos (inmadurez ginecológica y anatómica de la pelvis), psicológicos y socioculturales en la adolescente embarazada, repercuten en su resultado perinatal con consecuencias para la salud pública y de costos, tanto para la madre como para la familia y la sociedad. Los riesgos para resultados adversos entre las adolescentes embarazadas son mayores en comparación con las mujeres de más edad, incluyendo desnutrición, tabaquismo, abuso de sustancias, anemia, malaria, Síndrome de Inmune deficiencia Adquirida (VIH/SIDA) e Infección de Transmisión Sexual (ITS).27

La mortalidad materna ha sido la segunda causa de muerte entre las adolescentes (15-19 años) en todo el mundo desde el año 2000.27

Estrechamente vinculado con lo anterior están las muertes maternas evitables, de no haberse producido estos embarazos o de no haberse producido su deterioro. En las adolescentes de nuestro país las razones de mortalidad maternas (RMM) son desproporcionadamente más altas que las registradas para

45 las mujeres en edad reproductiva, sobre todo en la sierra y selva, llegando en esta última a valores de 453 muertes maternas por cien mil nacidos vivos en el periodo 2007-2011, según lo muestra un reciente estudio de la Dirección General de Epidemiología del Ministerio de Salud del Perú y el Fondo de Población de las Naciones Unidas (UNFPA). Estos valores demuestran claramente la inequidad existente, lo que justifica no solo una atención en términos geográficos. Adicionalmente, hay que considerar que, según registros de vigilancia epidemiológica, algunas muertes maternas en este grupo de edad son producidas por suicidios, situación sobre la cual es escasa la información acerca de su magnitud y contexto.25 Luego del embarazo se pueden considerar los

efectos vinculados con la nutrición y desarrollo, no solo de la propia madre sino también del recién nacido. En el Perú es mayor la probabilidad de que los hijos de las adolescentes multíparas (alrededor del 2% de las gestaciones entre las adolescentes) experimenten bajo peso al nacer o que sean pequeños para la edad gestacional, comparadas con quienes no son multíparas a esa edad. Resultados de otros estudios evidencian una importante diferencia entre las madres adolescentes y las adultas en términos de peso del recién nacido, más aún en la adolescencia temprana. Los resultados nutricionales, sin embargo, pueden ser revertidos.25

Esto está asociado a la inequidad en educación, seguridad social en salud, además de otras barreras para que las gestantes adolescentes accedan al control prenatal (CPN). Un 30-40% de adolescentes no se adhieren al CPN, convirtiendo a la adolescencia es un determinante importante de la adherencia al CPN, el cual está vinculado con prematuridad, bajo peso al nacer y mortalidad neonatal. Por otro lado, los hijos de madres adolescentes tienen mayor riesgo de morbimortalidad, entre los cuales se destacan un mayor riesgo de prematuridad y bajo peso al nacer, sepsis, sífilis congénita y mortalidad entre los hijos de madres adolescentes.27 Un elemento adicional es que todos estos aspectos, a

la larga, afectan el estado nutricional del niño, en estrecha asociación con un intervalo intergenésico corto, más aún si es menor a 18 meses. En el Perú, en madres adolescentes de 15 a 19 años, dicho intervalo se mantiene alrededor de los 25 meses, mientras que en los otros grupos de edad es casi el doble.25

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Suplementos: Recientemente se está prestando mucha atención a la importancia de la nutrición preconcepcional y de los primeros meses del embarazo para el nacimiento de niños sanos. Si bien es verdad que los cuidados preconcepcionales no son la estrategia más adecuada en las adolescentes, ya que es frecuente que se trate de embarazos no esperados, sí serían útiles las estrategias de prevención primaria, encaminadas a mejorar la salud nutricional de las adolescentes en general, con esfuerzos dirigidos a mejorar los hábitos alimentarios y conseguir un crecimiento y un peso adecuados en este grupo de edad.28

La adecuada suplementación es en base a:

 Suplementación con hierro

La administración profiláctica de suplementos de hierro es gratuita en todo establecimiento de salud y se debe iniciar a partir de las 14 semanas de gestación y durante el puerperio. Dado que las necesidades de hierro se incrementan durante el embarazo, la alimentación no alcanza a cubrir dichas necesidades, por lo que se recomienda suplementar con sulfato ferroso y, de esta manera, prevenir su deficiencia. EI efecto de la suplementación es a corto plazo orientado a los grupos de riesgo, dentro de las cuales se encuentran las mujeres gestantes.29 Se recomienda que la mujer gestante reciba

suplementación con sulfato ferroso:

 A partir de las 14 semanas del embarazo.

 Dosis diaria de 300 mg (60 mg de hierro elemental).  Hasta dos meses después l parto.

En casos de mujeres gestantes que inician el control prenatal después de las 32 semanas de embarazo, la dosis debe ser de 600 mg de sulfato ferroso (120 mg de hierro elemental).

 Suplementación de ácido fólico

La administración profiláctica de ácido fólico que se brinda a toda gestante es de 500 µg, hasta las 13 semanas de gestación. A partir de las 14 semanas la dosis recomendada de ácido fólico es de 400 µg, y va acompañada con la dosis de sulfato ferroso (60 mg), esta última suplementación debe continuarse hasta el

47 segundo mes después del parto.29 Se estima que aproximadamente el 50% de

los casos de defectos del tubo neural se pueden prevenir con una adecuada ingesta de ácido fólico desde unos meses antes de la concepción y durante los primeros meses de la gestación.

 Suplementación de Calcio

Es la administración profiláctica de calcio (2000 mg al día), que se brinda a la gestante desde las 20 semanas de gestación hasta el parto. 29

Cuadro 1: Suplementación preventiva de Hierro y Ácido Fólico en la mujer gestante y puérpera30

INICIO

ADMINISTRACIÓN

DOSIS PRODUCTO DURACIÓN

Gestante a partir de la semana 14 de gestación 60 mg de hierro elemental + 400ug. de Ácido Fólico Tableta de Sulfato Ferroso + Ácido Fólico O Tableta de Hierro Polimaltosado + Ácido Fólico 1 tableta al día hasta los 30 días post parto

Gestantes que inician atención prenatal después de la semana 32 120 mg de hierro elemental + 800ug. de Ácido Fólico 2 tabletas al día hasta los 30 días post parto Puérperas 60 mg de hierro elemental + 400ug. de Ácido Fólico 1 tableta al día hasta los 30 días post parto