B. La organización Es la segunda función del
2.2.3. Textos narrativos
2.2.3.2. Factores constructivos A Fábula
Mieke Bal (1995) define a la fábula como “una serie de acontecimientos lógica y cronológicamente relacionados que unos actores causan o experimentan”. En otras palabras podríamos decir que la fábula viene a ser la realidad que se evoca en el texto. Realidad que se constituye en el material preliterario o materia prima que servirá para la construcción de la historia. Para su mejor comprensión veamos la fábula de un asesinato en el siguiente esquema:
Como observamos, todos los acontecimientos de esta fábula siguen el orden cronológico de la realidad. Por tanto, debemos hablar de una correspondencia entre fábulas de las narraciones y las “fábulas reales”, o sea, entre lo que hace la gente y lo que hacen los actores de las fábulas inventadas por el escritor. Sino existiese ninguna homología por muy abstracta que fuese los Juan estafa a Manuel Manuel se enfada y decide asesinar a Juan Manuel compra un revólver va a la casa de Juan encuentro asesinato huida de Manuel investigación policial…
lectores no podríamos entender las narraciones. En síntesis, la fábula se construye de acuerdo a la lógica de los acontecimientos reales.
A partir de la definición formulada, la investigadora distingue dos elementos constitutivos de la fábula: Elementos mutables o “procesos”, aquí se enmarcan los acontecimientos; y elementos fijos u “objetos”, en estos se encuentran los personajes, lugares y cosas. Ambos elementos tienen una relación de interdependencia: no hay procesos sin objetos y viceversa.
a. Los acontecimientos
Bal (1995) define al acontecimiento como la transición de un estado a otro que es causado o experimentado por lo actores. Esta transición, aclara la autora, habrá de entenderse como un proceso, o por lo menos como parte de un proceso aún mayor. Cada acontecimiento u proceso, se entreteje a otros procesos, formando así estructuras llamadas secuencias, las mismas que están dotadas de tres funciones: la posibilidad (o virtualidad), el acontecimiento (o realización) y el resultado (o conclusión).
b. Los actores
Son los agentes que causan o experimentan un acontecimiento. Todos los actores tienen una intención, es decir, aspiran a un objetivo. Esta intención se concretiza en la consecución de algo
agradable o también en la huida o destrucción de algo que es desagradable y perjudicial.
Desde el punto de vista de su “intencionalidad”, los actores se clasifican en “actantes”. Bal (1995) siguiendo a Greimas distingue las siguientes parejas de actantes:
• Sujeto y objeto
El sujeto es el individuo que desea algo o a alguien. Sus acciones están siempre dirigidas a la obtención del objeto. Normalmente, se encarna en una persona o en un animal u objeto personificados.
El objeto, se refiere al algo o al alguien que desea el sujeto. A diferencia del sujeto, éste no es siempre una persona o personificación, puede ser un bien material o simbólico (riqueza, poder, posesiones, sabiduría, belleza, etc.), también puede ser un estado que el sujeto quiere alcanzar. Lo expuesto se puede visualizar en el siguiente esquema:
Cuento Actor/actante-sujeto Función Actor/actante-objeto
Los crímenes de la calle morgue Dupin quiere descubrir al asesino Pulgarcito Pulgarcito quiere tener un retorno seguro
• Dador y Receptor
La intención del sujeto no es suficiente para alcanzar su objetivo. Existen poderes, que bien le permiten que alcance su meta o bien se lo imposibilitan.
El dador es un actante constituido pro todo aquello que apoya al sujeto en la realización de su intención, tiene el suficiente poder para proveer el objeto. En la mayoría de los casos no es una persona, sino una abstracción, por ejemplo la ambición, la sociedad, la inteligencia, el destino, etc.
El receptor, suele coincidir con la persona del sujeto. Desea para sí algo o a alguien.
Cuento Actor/actant e -dador Función Actor/actante -receptor Los crímenes de la calle morgue su capacidad de análisis lo hace posible para su propia satisfacción (Dupin)
Pulgarcito su inteligencia lo logra para sí y para sus hermanos (Pulgarcito)
• Ayudante y Oponente
El ayudante es quien auxilia al sujeto en sus intentos por conseguir el objeto. A diferencia del dador, la ayuda de este actante resulta insuficiente para alcanzar la meta.
El oponente, dificulta el accionar del sujeto. La presencia de éste, hace que en la fábula surga la tensión e intriga y por lo tanto despierte el interés.
Cuento Actor/actante - ayudante Actor/actante - oponente
Los crímenes de la calle morgue el amigo de Dupin las declaraciones erradas de los testigos y el dueño del gorila
Pulgarcito la esposa del gigante y las botas la noche, los pájaros que se comen las migas
y los poderes olfativos del
gigante
A manera de corolario, se puede afirmar que sin actantes no habría relaciones, sin relacione son habría procesos y finalmente no habría fábula. Aquí radica la importancia de este elemento.
c. El tiempo
El tiempo es una realidad inherente a la fábula, puesto que esta implica sucesión de acontecimientos que se desarrollan en un cierto espacio temporal y en un determinado orden cronológico.
- Duración. Esta referida al lapso
La duración suele ser variable, pudiendo abarcar desde horas, días, hasta meses y años. Por ejemplo, la fábula de Pulgarcito tiene una duración de tres días, mientras que la fábula de La Caperucita Roja sólo dura medio día.
Mieke Bal (1995) distingue dos tipos de duración, la primera denominada “crisis” o periodo más o menos breve, mientras que la segunda “desarrollo” o lapso más largo en que suceden los acontecimientos.
- Orden. Al hablar de orden, nos
estamos refiriendo a la secuencia lógica y natural que siguen los acontecimientos. Por ejemplo, ante el hecho de que alguien retorne a su hogar, implica que primero ese alguien tuvo que haberse ido; igualmente el que se de una reconciliación, significa que primero tuvo que haberse dado una riña.
d. Los personajes
Son los agentes ficticios que desarrollan la acción relatada por el narrador. Por la importancia en el desarrollo de la acción, los personajes pueden ser principales o secundarios. Según su grado de participación en la historia éstos se organizan en:
- Personajes principales
encuentra el protagonista, quien es el que lleva el peso del desarrollo argumental y es el centro de interés de la historia narrada. Es un personaje redondo, es decir, evoluciona a lo largo de la narración. Generalmente en toda narración aparece el antagonista un personaje negativo, “el malo”, que se enfrenta al protagonista.
- Personajes secundarios
(elementos complementarios). Complementan
la acción, su función se limita a dar credibilidad a los movimientos realizados por el protagonista. Suelen formar parte de las escenas de grupo. Suelen ser personajes planos que no evolucionan.
De acuerdo a su desarrollo o evolución dentro de la narración los personajes se dividen en:
- Personajes planos. Son planos
aquellos personajes que siempre se comportan de la misma manera, no evolucionan y nos muestran un único aspecto de sí mismos, por lo que sus actuaciones son siempre previsibles.
- Personajes redondos. Son
aquellos que muestran diferentes aspectos de sí mismos, van modificándose en función de sus experiencias vitales.
e. El espacio
Este componente narrativo se refiere al lugar en el que se desarrolla la acción y por el que se mueven los personajes. El espacio es el soporte de la acción, se trata de un espacio ficticio, cuyos índices tienden a crear la ilusión del efecto de la realidad. Con frecuencia, este no es un simple decorado sino que llega a determinar el comportamiento de los personajes, a reflejar el estado anímico de éstos e incluso a constituirse en eje central del relato.
Este elemento puede ser presentado de las siguientes maneras:
• Según su relación con la realidad:
- E. Real: corresponde a lugares
verosímiles e identificables, pro ejemplo espacios rurales, urbanos…
- E. Imaginario: no existe en la
realidad, pero ha sido creado a partir de lugares similares a la realidad. Aunque no es autentico, contiene elementos reales o posibles.
- E. Fantástico: no existe, ni tiene
relación con espacios reales.
- E. Estático: cuando la acción
desplegada pro los personajes ocurre en un solo espacio
- E. Cinético: cuando los
personajes se desplazan de un lugar a otro para realizar las acciones necesarias.
• Estructura de la Fábula (Estructura interna)
Sea cual sea el orden en que se cuenta, toda fábula se organiza en torno a tres núcleos, aunque en la actualidad algunas fábulas pueden prescindir del desenlace. Veamos:
- Introducción. Es la parte en que
se da una visión global de los personajes, del tiempo y del ambiente en que se desarrollará la acción.
- Nudo. Es la instancia más
importante, aquí la narración llega a su clímax (máxima tensión) los acontecimientos se tornan más interesantes, los conflictos se vuelven enmarañados y exigen una solución. En este momento nace la intriga y el suspenso, los cuales van progresando a medida que se desarrolla la acción, para luego declinar y concluir en el desenlace.
- Desenlace. Constituye la última
etapa. Aquí los conflictos se resuelven, concluye la intriga y el argumento de la obra. Generalmente transcurre de manera breve.
2.2.2.4. Clases.
La Biblioteca Salvat de grandes temas (1975) nos describe las siguientes clases:
A. La novela
La novela es una narración extensa en prosa en la que se narra una acción fingida en todo o en parte, y cuyo fin es causar placer estético a los lectores con la descripción de sucesos interesantes. Su desarrollo implica un conflicto y un final que se resuelve de manera positiva o negativa para los protagonistas.
Características
Gran extensión. La novela según la narratología tiene generalmente entre 60.000 y 200.000 palabras, o 300 a 1300 páginas. Aquí radica la diferencia con el cuento.
Posee una historia complicada o intensa, con gran número de personajes que además están más sólidamente trazados (generalmente personajes redondos), ambientes descritos pormenorizadamente, etcétera.
B. El cuento
El cuento es una narración breve, ficticia sencilla y generalmente lineal, en la que aparece un reducido
elenco de personajes que participan en la acción, la cual gira en torno a un solo tema.
Características
Es monotemático, el cuento tiene que ceñirse a un tema, tal como lo afirma Juan Bosch, en Reyes Tarazona (2004) pues de esto depende su brevedad. Esta es la característica inherente del cuento, pues lo distingue de la novela.
Es breve, esta característica es consecuencia de la anterior. El cuento es breve porque se limita a narrar un solo tema. La brevedad condiciona el número de personajes, el tiempo y la acción que suelen ser simples.
Es sencillo, este rasgo está referido al léxico empleado por el autor, no es propio de esta especie narrativa el uso de un vocabulario complicado, puesto que una frase superflua o tal vez compleja indudablemente constituirán un óbice y restará fuerza a la dinámica.
Es dinámico, pues la acción del cuento no puede detenerse, tiene que fluir con libertad. La acción debe desarrollarse sin estorbos, el cuentista no puede detenerse en descripciones amplias, ni en análisis psicológicos profundos, porque no sólo atentaría contra esta característica sino también contra la brevedad.
C. La leyenda
Es un relato breve de carácter fabuloso aunque con apariencia histórica, en el que se narra un suceso como si realmente hubiera ocurrido en un lugar concreto. Esto es lo que la diferencia del cuento pues éste suele situarse dentro de un tiempo (“érase una vez...”) y un lugar (por ejemplo, en el país de nunca jamás) imaginarios, mientras que la leyenda se desarrolla habitualmente en un lugar y un tiempo precisos y reales.
Características
Está relacionada con una persona, un lugar o una comunidad, o con un monumento, o un acontecimiento considerado especial, cuyo origen pretende explicar.
Los personajes como los hechos que aparecen en estas narraciones suelen ser reales, pero, al añadirles elementos mágicos o sobrenaturales, se convierten en fabulosos. Cada país o región tiene sus propias leyendas, muy ligadas a la tradición local.
D. La fábula
Es una narración breve, donde los personajes son animales o plantas personificados con una valor simbólico, pues representan los vicios o defectos humanos más llamativos, aunque, también, alguna que otra virtud. Suele tener una intención didáctica, pues busca enseñar deleitando mediante el ejemplo y la critica social.
En una fábula se pueden distinguir dos partes: una es el relato propiamente dicho, y la otra, la moraleja.