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FACTORES DE INTERES EN LA ASOCIACION CONSUMO DE

3. FUNDAMENTOS

3.3. DROGODEPENDENCIA

3.3.6. FACTORES DE INTERES EN LA ASOCIACION CONSUMO DE

3.3.6.1.SEXO:

La tendencia al predominio de varones entre los toxicómanos que cometen delitos refleja una característica general de la delincuencia. (Ya se comentó anteriormente).

El predominio de varones entre los delincuentes se relaciona por una parte con factores culturales en el sentido de que éstos son más temerarios,

agresivos y buscadores de sensaciones mientras que en la mujer parecen ser más frecuentes otras actitudes como la sumisión y el conformismo. Por otra parecen existir diferencias neurohormonales de tipo intersexual en el

desarrollo del sistema nervioso central que hacen más susceptibles a los varones a las lesiones en el SNC y por ello con mayor tendencia al autismo, dislexia, tartamudez, hiperactividad, dificultades de aprendizaje y en

general a todas las formas de trastornos de conducta. Yeudall (1980)

sugiere que ello sería resultado de una disfunción en el hemisferio cerebral dominante al que serían más proclives los varones.

3.3.6.2. AÑOS DE ESCOLARIZACION

El peor nivel de estudios es un factor típico de estudios de delincuencia. Este hecho se relacionaría a varios factores. Por una parte la importante proporción de TDAH (Residual o no) entre los delincuentes (cerca del 75%) justificaría el bajo rendimiento académico de estos individuos. La

asociación de TDAH y el pobre rendimiento académico es sobradamente conocido (Biederman et al., 1991). En un estudio efectuado por Eyre et al. (1982) con adictos a opiáceos con historia de hiperactividad previa se halló que éstos tenían menos años de escolarización (10.8 vs 11.9, p<0.01)

presentando un cociente de inteligencia (C.I.) similar (95 vs 97.2, n.s.). Esta discrepancia entre el CI normal y un pobre rendimiento escolar no se debe a problemas de inteligencia sino a los problemas de concentración

derivados del TDAH.

Otro dato de interés sería debido a diferencias en el C.I. de los diferentes subgrupos de pacientes. Así el estudio de Rounsaville et al. (1982) respecto a los subgrupos de pacientes adictos a opiáceos hallaba que el subgrupo de

inferior (89.7) respecto al grupo de trauma inicial en la infancia (91.4) y del grupo de presión social (95.4) (p<0.001).

Incluso el pobre rendimiento escolar puede tener implicaciones

pronósticas. En el estudio de seguimiento de 10 años efectuado por Gordon (1983) se encontró que esta variable es una de las que predecía una peor evolución de la drogadicción.

3.3.6.3.PARO:

El paro es más frecuente entre los adictos a opiáceos delincuentes.

La mayoría de los toxicómanos que realizan actividades delictivas suelen acabar sumidos en la subcultura de la droga ya ser traficando con ésta o robando, por lo cual no realizan actividades laborales "legales"

remuneradas. Faupel (1988) comparó los consumidores diarios de heroína que estaban empleados (total o parcialmente) con los que no trabajaban, hallando que los primeros cometían menos crímenes.

3.3.6.4.ESTUDIOS FAMILIARES:

Croughan et al. (1985) ha revisado nueve estudios familiares realizados entre 1966 y 1977 en el que los adictos a narcóticos refieren que la

drogodependencia en padres es de 1% a 9% de las series (del 2% al 4% en 7 estudios) y del 5% al 14% en hermanos, con un especial predominio de varones. Las tasas de alcoholismo son muy elevadas y varían del 10% al 31% en padres y del 5% al 13% en hijos, así mismo con una preponderancia del sexo masculino.

En un excelente estudio de Rounsaville et al. (1991) se halla que los familiares de primer grado de los adictos a opiáceos (efectúa diferencias entre subgrupos que no tienen diagnóstico psiquiátrico, los que presentan depresión mayor y personalidad antisocial que compara con un grupo control sano) tienen más alcoholismo, drogodependencia, personalidad antisocial y depresión mayor que el grupo control. La proporción de

consumo de opiáceos (abuso o dependencia) fue de 1% entre los padres y 16% en hijos. Estos datos sugieren a los autores que hay una agregación familiar de consumidores de opiáceos (abuso o dependencia) en familiares de adictos a estas drogas puesto que las tasas de prevalencia de estos

trastornos son mucho más altas que en la población general (p.ej. los datos del ECA refieren que el uso de opiáceos en USA es de menos del 1%). La baja proporción de consumo de opiáceos entre los padres se debería a una

diferente exposición a esta droga en los años cincuenta de la experimentada por los hijos en los setenta. Ver tabla nº 7.

Tabla Nº 7.

Antecedentes familiares en subgrupos de pacientes adictos a opiáceos y controles según Rounsaville et al. (1991)

---

Sin Adictos Adictos Control

diagnóstico con D.M. con P.A.

--- Depresión Mayor 10.8% 16.8% 18.3% 6.1% Alcoholismo 21.2% 26.4% 28.9% 9.4% Drogodependencia 18.8% 17.5% 22.8% 3.3% Personalidad 3.6% 7.0% 8.0% 0.6% Antisocial --- Por sexos se aprecia que los familiares de varones presentan mayor

proporción de alcoholismo, drogodependencia y personalidad antisocial, mientras que las mujeres presentan más trastornos de ansiedad y depresión mayor.

En nuestro estudio los datos son bastante similares a los de Rounsaville et al (1991) pues entre los familiares un 33.8% son alcohólicos, un 23.2% son consumidores de opiáceos y un 16.9% han delinquido.

En nuestro caso las cifras de alcoholismo son de 3 veces superiores a la población general (CIS, 1986) y 232 veces en el grupo de adictos a

opiáceos. Nuestra investigación y la de Rounsaville et al. (1991) sugieren que hay una agregación familiar para la drogodependencia y alcoholismo pues la prevalencia es mucho más elevada que la de la comunidad.

La delincuencia que aparece en familiares de adictos a opiáceos en nuestro estudio parece relacionarse con la drogodependencia, ya que hay una tendencia hacia la significación estadística a haber más consumidores de esta droga entre los que han delinquido (p<0.1).

Ello sugiere que hay un factor de presión ambiental directa hacia el consumo de drogas y la comisión de actos delictivos.

3.3.7.TRASTORNOS PSICOPATOLOGICOS INFANTILES