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CAPÍTULO 5: LA EVALUACIÓN DEL RIESGO DE VIOLENCIA DE GÉNERO

5.3. Factores de riesgo de la violencia de género

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contexto es esencial en el desarrollo de dichos comportamientos (Loinaz, 2017). Por ello, debemos dejar de lado la consideración de que la persona es loca o mala, y analizar los factores de riesgo.

Dichos factores son comportamientos o características del agresor, de la víctima y del contexto, que hacen que incremente la posibilidad de que una conducta violenta se lleve a cabo en el futuro, por ello, es de suma importancia conocer estos factores de riesgo para poder evitar conductas agresivas hacia la pareja (Garrido Antón, 2012). Hay que añadir que también podemos encontrar factores de protección. Estos factores son variables que distancian a la persona de la comisión de comportamientos violentos, reduciendo la probabilidad de que ocurran dichos acontecimientos (Loinaz, 2017). Además, como se menciona en el trabajo de Nguyen, Arbach-Lucioni y Andrés-Pueyo (2011), podemos encontrarnos con dos tipos de factores de riesgo. Por un lado, los factores de riesgo estáticos, que son invariables, pues están relacionados con el pasado de la persona. Por otro lado, los factores de riesgo dinámicos, que pueden cambiar, ya que están relacionados con acontecimientos transitorios. Por lo tanto, los factores de riesgo dinámicos pueden modificarse y los estáticos, sin embargo, no. Aun así, es de gran importancia que en la valoración del riesgo se tenga en cuenta los dos tipos de factores de riesgo, pues los dos juegan un papel importante en la conducta del sujeto (Esbec Rodríguez, 2003). Normalmente se piensa que el comportamiento en el pasado es el mayor predictor de la conducta violenta en el futuro. Esto sería incorrecto, pues, según este pensamiento, el sujeto que habría cometido una conducta violenta en el pasado continuaría de esta manera en el futuro. Asimismo, la persona que no hubiese realizado ningún comportamiento violento en el pasado nunca cometería uno en el futuro (Loinaz, 2017). Por lo tanto, la relación de todos los factores es la verdadera causante de la violencia (Andrés-Pueyo, 2009).

Respecto a la violencia de género, podemos encontrar una gran cantidad de factores de riesgo. En el trabajo realizado por Andrés-Pueyo (2009) se citan diferentes investigaciones que han analizado dichos factores. Como resumen, en la Tabla 2 podemos encontrar los factores de riesgo asociados a la violencia contra la pareja.

63 Tabla 2

Factores de riesgo asociados a la violencia de género

 Ser testigo o víctima de violencia en la niñez o adolescencia  Llevar a cabo conductas agresivas contra familiares siendo niño  Agredir a otras parejas en el pasado

 Consumir alcohol u otro tipo de drogas

 No tener un empleo o tener un bajo nivel de ingresos

 Tener un bajo nivel educativo y pocas habilidades de comunicación  Tener una ideología tradicional

 Mostrar actitudes que justifican la violencia  Ser una persona celosa y posesiva

 Tener síntomas depresivos

 Que la mujer intente romper con la relación o denunciar los hechos Fuente: Elaboración propia en base al trabajo de Andrés-Pueyo (2009).

Vázquez Mezquita (2005) también aporta varios factores de riesgo, por ejemplo, que la mujer empiece con una nueva relación y el maltratador no tenga pareja, culpar constantemente a la víctima, amenazar de muerte o de suicidio, mostrarse cruel con animales o con otras personas, carecer de apoyo familiar o social, agredir anteriormente a la mujer o a sus hijos, sufrir vivencias estresantes como la pérdida del trabajo o enfermedad, seguir a la víctima o llamarla constantemente, etc.

Es importante añadir que la separación es un gran factor de riesgo de los homicidios de pareja, ya que como afirman una gran cantidad de estudios, afecta entre al 25 y al 52% de los casos (Andrés-Pueyo, 2009). Como menciona el autor anteriormente citado, el homicidio como resultado de la separación suele ser próximo a la ruptura de la relación, puesto que en muchas ocasiones ocurre dentro del primer mes después de la ruptura, disminuyendo este peligro a partir del primer año de la separación. Por lo tanto, aunque la ruptura de la relación no es el único factor de riesgo de asesinato de la pareja, se trata de un factor que aumenta el riesgo considerablemente.

Hay que mencionar que los factores de riesgo de la violencia de género cambian dependiendo del tipo de violencia. Así, en la Tabla 3 podemos ver el resumen del trabajo realizado por Tjaden y Thoehnnes (2000).

64 Tabla 3

Factores de riesgo asociados a la violencia física y sexual

Factores de riesgo de violencia física Factores de riesgo de violencia sexual  Constantes agresiones verbales

 Celos

 Haber sido víctima de abusos en la niñez

 Convivencia sin relación administrativa formalizada

 Ser miembro de una minoría

 Amenazas constantes

 Consumo de alcohol u otras drogas  Poseer armas

 Relación matrimonial

 Víctima con edades entre los 18 y 25 años

Fuente: Elaboración propia en base al trabajo de Tjaden y Thoehnnes (2000).

Analizar los factores de riesgo de cada tipo de violencia es de suma importancia para realizar una buena predicción de la violencia contra la pareja. Sin embargo, no existen situaciones idénticas, por ello, los factores de riesgo serán diferentes y estarán presentes en diferentes niveles, encontrándose en un constante cambio dependiendo de la situación de la relación (Andrés-Pueyo, 2009).

Con todo esto podemos observar que hay una gran variedad de factores de riesgo de violencia contra la pareja. Sin embargo, ninguno tiene más importancia que otro, pues la violencia de género es multicausal, y por lo tanto, es complicado que solamente un factor de riesgo sea el causante de la situación (Andrés-Pueyo, 2009). Por ello, los instrumentos para valorar la peligrosidad tienen en cuenta todos estos factores de riesgo siendo los más frecuentes: las anteriores conductas violentas contra la pareja, los comportamientos delictivos, el incumplimiento de la condena, el consumo de alcohol u otras drogas, las psicopatologías, las justificaciones de la conducta violenta o las amenazas (Garrido Antón, 2012). Es importante añadir que, como menciona Andrés- Pueyo (2009), en general, los trabajos dirigidos a investigar los factores de riesgo vinculados con los tipos de violencia más graves, tales como la física, sexual o el homicidio, han resultado eficaces. Sin embargo, respecto a la violencia psicológica los resultados son bastante contrarios.

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Una vez explicado el término de la valoración del riesgo y los factores a tener en cuenta, es necesario saber cómo llevar a cabo su aplicación práctica. Para evaluar el riesgo de una manera correcta es importante tener en cuenta siete pasos indicados a continuación (Loinaz, 2017):

Figura 16. Los siete pasos a seguir para evaluar el riesgo.

Fuente: Elaboración propia en base al trabajo de Loinaz (2017).

1. Reunir toda la información posible. Como primer paso, es de suma importancia

recopilar la información relevante para el caso mediante, por ejemplo, entrevistas con la víctima, antecedentes policiales o penitenciarios del agresor, etc. Es importante que la información que se obtenga no se limite a analizar los comportamientos por los que el agresor ha sido detenido. Es decir, las conductas que deben ser estudiadas son todas aquellas que la persona haya cometido, independientemente que hayan sido o no motivo de detención. Por lo tanto, obtener información de fuentes colaterales es de suma importancia.

2. Valorar la existencia de factores de riesgo (o de protección). Una vez obtenida

toda la información, hay que proceder a valorar si determinados factores están presentes o no.

3. Fijar la importancia de los factores de riesgo. Hay factores que no tienen la

misma transcendencia en todas las personas. Por ello, un factor de riesgo puede

Reunir información Existencia de factores Importancia de los factores Formular el riesgo Escenarios de riesgo Gestionar el riesgo Conclusiones