CAPÍTULO 5: LA FINANCIACIÓN DE LA ENSEÑANZA
5.1. Indicadores de gasto en educación
5.1.3. Factores que explican la diferencia entre ambos indicadores
Según explica el Informe del Instituto Nacional de Evaluación (INE) en el
Sistema estatal de indicadores de la educación 2006, para una correcta interpretación del
primer indicador señalado ―el % del PIB que destinan las instituciones públicas de la CAPV a la educación― hay que tener en cuenta una serie de factores, entre los que enumera cuatro, que se analizan separadamente:
a) El propio PIB por habitante
b) La proporción de población en edad escolarizable c) Las tasas de escolarización (en edades no obligatorias) d) La estructura del sistema educativo
PIB por habitante y por Comunidad Autónoma. Precios corrientes (euros). 2005. (INE)
a) El propio PIB por habitante
El Producto Interior Bruto por habitante en la CAPV es notablemente superior a la media de las CCAA del Estado, del orden de un 27% superior, en 2005, dentro de un grupo de 4 comunidades entre las que se incluyen Madrid, Navarra y Cataluña, que cuentan en esa fecha con más de 26.000 € per cápita, cuando la media estaba en 20.838 € y otro grupo de 4 comunidades no alcanzaban los 17.000 € (Extremadura, Andalucía, Castilla-La Mancha y Galicia).
La gran diferencia en la riqueza producida por unas y otras CCAA permite que nuestra Comunidad, al tiempo que presenta un % de PIB bajo en gasto de educación, al ser nuestro PIB muy superior a la media, tenga a la vez un gasto unitario por alumno por encima de la media estatal y europea.
El segundo factor relevante del PIB de la CAPV es que, además de ser superior, también crece más rápidamente que la media de las CCAA (37% frente al 33% en el quinquenio 2000-2005), que a su vez es muy superior al crecimiento económico en la Unión Europea en ese periodo (17%).
Evolución del PIB por habitante según Comunidad Autónoma. Precios corrientes. 2000 a 2005
La comparativa de la CAPV con Europa se resalta al ampliar el periodo a una década. En 1996, el PIB por habitante de la CAPV era un 1,5% superior a la media de la Europa de 25 miembros, y 9 años más tarde, en 2005, la diferencia llega hasta el 25,6%, es decir, una mejora de posiciones en términos relativos de un 24%, crecimiento espectacular que nos sitúa en el grupo de cabeza, detrás de Luxemburgo e Irlanda, a la par que Holanda y con una ventaja entre el 8% y el 10% sobre Gran Bretaña y Suecia, y un 15% por delante de Francia y Alemania.
Producto interior bruto per cápita en la Unión Europea, y en la CAPV, entre 1996 y 2005. Eustat.
1996 2000 2005 1996 2000 2005
Luxemburgo 196,7 222,0 251,2 España 87,0 92,1 98,0 Irlanda 101,4 126,1 138,9 Chipre 79,6 82,2 88,9 Países Bajos 119,2 124,0 125,6 Grecia 69,8 72,7 84,1 Euskadi 101,5 113,9 125,6 Eslovenia 69,0 72,7 81,9 Austria 126,5 125,5 123,1 República Checa 71,0 64,7 73,7 Dinamarca 123,8 126,0 122,1 Portugal 74,9 80,3 71,1
Bélgica 118,1 116,5 118,1 Malta -- 78,0 70,5
Reino Unido 109,1 111,8 117,5 Hungría 48,5 53,9 62,5 Suecia 115,7 118,8 114,8 Estonia 34,8 42,1 59,8 Finlandia 103,9 114,0 110,7 Eslovaquia 45,5 47,4 57,1 Alemania 118,1 111,7 110,0 Lituania 34,7 37,9 52,1 Francia 112,9 113,3 108,2 Polonia 42,1 46,7 49,8 Italia 115,6 113,1 100,4 Letonia 30,2 35,3 48,0 UE-25 100,0 100,0 100,0
En consecuencia, la CAPV presenta un nivel económico muy alto y una inversión en educación media-alta en términos de euros corrientes o constantes, pero muy baja en términos comparativos al PIB, precisamente donde Europa fija su indicador a medir en 2010 (6%), un valor inalcanzable a medio plazo.
b) La proporción de población en edad escolarizable
En la CAPV, debido a las tendencias demográficas, la población que se considera en términos estadísticos “en edad escolarizable” (la comprendida entre 0 y 29 años) es inferior a la media del Estado. Esto se debe a que, si bien en los últimos 10 años se ha producido un aumento de un 25% en la natalidad (a lo que hay que añadir el fenómeno inmigratorio), por el contrario, en el transcurso de las dos décadas anteriores la bajada de la natalidad en la CAPV había sido particularmente acusada, al pasar de 40.000 a poco más de 15.000 nacimientos, lo que significa en esas dos décadas una reducción superior al 60%. En consecuencia, la población en edad escolarizable (de 0 a 29 años) es relativamente baja en la CAPV.
Porcentaje de población en edad escolarizable por Comunidad Autónoma y tramos de edad. 2005.
Debido al aumento demográfico, en el futuro la proporción de población en edad escolarizable en la CAPV se irá igualando con la del Estado. La forma en que este factor influye en el % del PIB destinado a educación es clara: cuanto menor sea la población comprendida entre 0 y 29 años, como es el caso de la CAPV, menor habrá de ser el gasto educativo expresado como porcentaje del PIB.
c) Tasas de escolarización
La tasa de escolarización del conjunto de la población entre los 0 y los 29 años (“en edad escolarizable”) es más alta en la CAPV que en cualquier otra CCAA del Estado y un 5% por encima de la media (65% frente a 60%).
Alumnos escolarizados por 100 personas de la población de 0 a 29 años según CCAA y nivel educativo. Curso 2003-04.
La diferencia favorable a la CAPV se explica por las altas tasas de escolarización en las etapas no obligatorias, tanto en Ed. Infantil como en ESPO y enseñanzas universitarias. La media de escolarización en Ed. Infantil en la CAPV es de 3,9 años, frente a 3,3 de la media estatal.
Escolarización media en Ed. Infantil por CCAA (0-5 años). Cursos 1996-97 y 2003-04
La tasa de escolarización en Ed. Infantil en la Unión Europea es bastante inferior: en 3 años está escolarizado el 68,2%, y en 4 años el 86,3%, mientras que la escolarización en el 2º ciclo de Ed. Infantil (3 a 5 años) en la CAPV es universal.
En etapas postobligatorias, las tasas de escolarización de la CAPV también son claramente superiores a la media del Estado (todos los datos, en el anexo 5.1).
Tasas de escolarización entre 16 y 24 años. CAPV, España y Unión Europea (25). Los dos primeros, curso 2003-04. Para la UE (25), curso 2001-02.
Finalmente, en la población adulta entre 25 y 64 años, la participación en acciones formativas también es superior en la CAPV a la que se registra en España y en Europa, tanto en hombres como en mujeres (datos desarrollados en los anexos 5.2 y 5.3). 11,2% 17,6% 15,1% 12,6% 13,1% 12,1%11,9% 11,0% 12,8% 10,8% 10,0% 11,7% 0,0% 5,0% 10,0% 15,0% 20,0%
Ambos se xos Hombre Muje re s
CAPV Espa ña UE-15 UE-25
En resumen, para el tercer indicador analizado, que mide las tasas de escolarización, en la CAPV se obtienen unos valores superiores a los de España y Europa, debido a la alta escolarización en etapas postobligatorias (Bachillerato, Formación Profesional y Universidad), así como en Ed. Infantil (preobligatoria), e igualmente en las actividades formativas de la población adulta.
La influencia de este factor sobre el PIB es también clara: a una tasa de escolarización más alta corresponde una inversión superior, lo que es nuestro caso.
En consecuencia, se puede afirmar que este tercer factor anula parcialmente la influencia del segundo. Si bien tenemos menos población en edad escolarizable
95% 74% 81% 81% 96% 88% 62% 55% 62% 75% 94% 64% 87% 30% 40% 50% 60% 70% 80% 90% 100%
16 años 17 años 18 años 19 años 18-24 años
d) Algunos rasgos característicos del sistema educativo vasco
Un rasgo en la estructura del gasto que comparte la CAPV con el conjunto del Estado español cuando nos comparamos con los países de la OCDE es la alta repercusión del gasto debido al profesorado en relación al conjunto del presupuesto.
Dado que la estructura de la composición de las plantillas en la CAPV es muy similar a la del Estado, pues comparten la legislación básica, se puede tomar como referencia la comparación de España con la OCDE, donde se observa que el conjunto de la plantilla (docente y no docente) repercute en el presupuesto de forma muy similar, siendo algo mayor en España (el 82% del gasto total se destina a personal frente al 80% en la OCDE). Por el contrario, cuando se compara únicamente en el gasto del profesorado, la diferencia a favor de España frente a la OCDE aumenta hasta 7 puntos.
Gasto en instituciones educativas por categoría de recursos y nivel de educación (2004). INE.
La diferencia estriba precisamente en que en los países de la OCDE hay más plantilla no docente, a la que se destina el 16,6% del presupuesto total, mientras que en el caso de España baja al 11,5%, un 5% inferior. Cabe señalar esta diferencia respecto a la tónica del resto de países como una cuestión a analizar.
En cualquier caso, como ya se ha resaltado en el capítulo 2, un rasgo diferencial de nuestro sistema educativo es la alta implantación de los centros privados.
En la distribución del alumnado por redes, y en relación a la financiación pública recibida, se puede hablar de 3 tipos de centros:
- Centros públicos
- Centros privados concertados
En la comparación con otras CCAA del Estado, resulta relevante la alta implantación de centros concertados pero también destaca en nuestro caso la baja presencia de centros privados sin concierto. En la tabla siguiente, se compara la distribución de estos tres grupos de centros entre la CAPV, el Estado y las CCAA que se encuentran en posiciones extremas, etapa por etapa. Todos los datos, en el anexo 5.4.
Porcentaje de alumnos escolarizados por tipo de centro y nivel educativo, en las etapas obligatorias, según CCAA. Curso 2003-04.
CCAA/España Públicos Privados concertados Privados no concertados
CAPV 45 54 1,0 Madrid (Comunidad) 54 33 12,5 Cataluña 59 40 1,3 Baleares (Islas) 60 36 3,6 Navarra 61 39 0,0 Media España 67 30 3,4 Canarias 76 19 5,1 Andalucía 75 22 2,7 Extremadura 78 21 0,4 Castilla-La Mancha 81 19 0,7
Por lo que respecta al marco europeo, en la mayor parte de los países los centros privados no matriculan más del 10% del alumnado. En el otro extremo se encuentran Bélgica y Holanda, donde la gran mayoría de los centros son privados.
El efecto de una alta implantación de centros privados sobre el coste de la plaza escolar en el conjunto de un país, y particularmente en el nuestro, está por estudiar, y en cualquier caso es difícil de cuantificar. Como se constata en el próximo epígrafe, el coste de una plaza escolar en la red pública es superior al de la red privada.
Los costes en la red pública están afectados por factores que no inciden sobre los centros privados pues la Administración pública ha de garantizar la prestación del servicio educativo a cualquier ciudadano y asumir, por tanto, condiciones de costes que no harían factible su prestación a los centros privados en las condiciones de concertación, empezando por el ratio mínimo de alumnos por aula, cuando se trata de municipios pequeños.
Los centros concertados, como se estudió en el epígrafe 2.3. de este informe, se ubican preferentemente en grandes núcleos de población y, sobre todo, en el centro de las ciudades, donde los niveles de renta son superiores. Complementariamente, el alumnado que acude a los centros públicos tiene una extracción socioeconómica inferior, así como mayor proporción de alumnado con necesidades educativas especiales, inmigrantes y minorías étnicas establecidas.
En consecuencia, se trata de costes que han de ser asumidos en alguna parte del sistema y, en la medida en que los centros concertados se vayan haciendo mayor cargo de este alumnado, les conllevará un incremento en el gasto y, con ello, las diferencias de coste por alumno entre una y otra red se irán homogeneizando.