En el año 1985 Rotary hizo público y lo confirmó durante el célebre “Desfile de las Rosas” realizado en Pasadena, Ca- lifornia, Estados Unidos, donde presentó un carruaje en el que iba como invitado especial, víctima de la polio, el señor Wilborn Chuvala natural de Malawi, quien sonriente y con los brazos en alto saludaba a la concurrencia, constituyén- dose en la viva esperanza de que el Programa Mundial de Inmunización Contra la Polio libraría a millones de niños del riesgo de sufrir discapacidades como las de él. Se estima que este Desfile de las Rosas fue visto por 125 millones de televidentes, además de miles de personas que lo presencia- ron directamente.
Se considera que antes del Programa PolioPlus, la poliomie- litis afectó en el mundo a aproximadamente 10 millones de seres humanos, quedando hoy solo dos países endémicos en los que Rotary y sus aliados no han podido vacunar en ciertas regiones por razones de conflictos bélicos internos, políticos y religiosos. Estos países son Afganistán que ha reportado 47 casos de polio y Pakistán 73 casos durante el presente año 2020.
Recordemos que antes que se descubrieran las vacunas con- tra la polio, esta enfermedad condenaba a la muerte o pará- lisis a más de 600 mil personas al año, principalmente niños, sin embargo, hoy millones de niñas y niños andan, bailan y corren, gracias a que fueron inmunizados contra la polio. Recordemos, asimismo, que el Programa PolioPlus fue lla- mado en principio polio 2005, posteriormente se le denomi- na PolioPlus porque durante las jornadas de vacunación per- sonal del Ministerio de Salud, rotarios y voluntarios además de la vacuna contra la polio aplicaban también en muchos países vacunas contra otras enfermedades como sarampión, varicela, difteria, tos convulsiva y hepatitis. Los rotarios tu- vieron, casi exclusivamente a su cargo, todos los aspectos de movilización social, igualmente voluntarios adiestrados por rotarios se encargaron de informar a los millones de padres sobre la importancia de las vacunas.
Como sabemos, el virus de la poliomielitis puede afectar el sistema nervioso central, dañando o destruyendo las neuro- nas psicomotoras del tronco encefálico o la médula espinal. El resultado de tal afección es la parálisis repentina, ya sea
minado “parálisis flácida aguda”. Durante siglos la polio fue una enfermedad endémica en varios países.
Pocas personas o ninguna se imaginaba que Rotary, orga- nización del sector privado sin trayectoria comprobada en el sector salud, iba a constituirse en la entidad del sector privado de la MAYOR INICIATIVA de salud pública en la historia de la humanidad, sin embargo el Dr. Carlos Can- seco y connotados líderes rotarios habían forjado el sueño de un mundo sin polio, un sueño afianzado por la fe en que los rotarios, inspirados en la emblemática rueda de Rotary, brindarían al mundo su primer programa de servicio de al- cance mundial.
Debemos recordar, igualmente, que Rotary después de ha- ber hecho entre rotarios una recaudación mundial, aportó a nuestro país 3 millones 265 mil dólares para la compra de vacunas a través de la Organización Mundial de la Salud y para reparación de la cadena de frío a través de la Organiza- ción Panamericana de la Salud, con el propósito de vacunar, durante 16 jornadas nacionales de vacunación durante los años 1986 a 1992, a aproximadamente 10 millones de niños de 1 a 15 años de edad que no habían sido vacunados opor- tunamente. En 1994 la Comisión Internacional declaró al Perú libre de polio.
Recordemos, asimismo, que antes de las jornadas naciona- les de vacunación se producían en el mundo 1000 casos de polio diarios y en el Perú se daban 100 casos al año. Hoy gracias a Rotary no se ha registrado ningún caso en nuestro país desde 1991 en que se produjo el último caso en la loca- lidad de Pichanaki-Junín, la víctima fue el niño de 2 años de edad Luis Fermín Tenorio Cortez, cuya recuperación parcial se debe al apoyo de los rotarios del Perú.
Con estos antecedentes, apreciados amigas y amigos rota- rios, considero que tenemos la obligación de seguir apoyan- do al Programa PolioPlus mediante aportes a La Fundación Rotaria para que dentro de muy poco tiempo podamos decir NO MÁS POLIO EN EL MUNDO, PALABRA DE ROTARIO.
Estamos usando medios electrónicos para realizar nuestras reuniones, y soy un convencido de lo positi- vos que son, no sólo para la emergencia, sino para la conservación de los rasgos positivos que esa sociabi- lidad aporta a los seres humanos, cuando se dan cir- cunstancias inusuales y amenazantes como la que esta- mos viviendo todos los habitantes del planeta. Lo que afirmo, está referido al uso de medios tecnoló- gicos, en reemplazo de los contactos personales, esos del uno próximo al otro, del apretón de manos, del abrazo, de la mirada cordial, de la iluminación recípro- ca de los rostros, en fin, de todo eso que los rotarios conocemos y manejamos tan bien.
Es probable que, en 1905, cuando Paul Harris fundó el primer Rotary Club, hubiese muchas entidades en el mundo que ya practicaban esa forma de relación. En los primeros pasos es posible que todavía no fuera perceptible, pero las misiones nobles pueden llevar fá- cilmente a ese estado de integración afectiva que jerar- quiza y ennoblece lo que parte siendo una mera forma
de compartir la misma orientación solidaria.
El uso de medios como el Zoom en una emergencia mundial como la causada por el coronavirus más su reconocida eficacia ante ella, ya deja ver algunas opi- niones y una que otra posición pro reemplazo total de los gestos humanos, que expresan el sesgo afectivo de la amistad.
No he sabido cuál ha sido la acogida a tales sugeren- cias, pero tengo derecho a suponer que si llega a aflorar y a extenderse será objeto de serias controversias por- que actuarán en su defensa quienes defienden aquellas conductas que expresan los afectos limpios que brotan de las afinidades que se cultivan en el generoso campo de la amistad.
Desde ahí, desde esa fortaleza, estimo que deberá de- fenderse con denuedo nuestra tradicional forma de ser rotarios y amigos.
MINUTO ROTARIO. EPC LUIS MUÑOZ AHUMA- DA. 14 AGO 2020.