4.6. Ejecución: Aplicación del MiD en el proyecto e-dis
4.6.4. Fase Evaluación MiD en e-dis
La evaluación del proyecto e-dis ha sido previamente expuesta en un artículo presentado en el congreso EduLearn 2010 “International Conference on Education and New Learning
Technologies” y escrito en conjunto por el grupo de trabajo desarrollador y parte del equipo médico a cargo del proyecto. Para este punto de la tesis, sólo se considera la experiencia al momento de poner en ejecución el método incremental de diseño propuesto y se dejan de lado las conclusiones clínicas o de coste que hacen de e-dis una buena solución para enfrentar un problema específico.
En términos de trabajo de colaboración realizado, se puede decir que, a pesar de las dificultades iniciales para los usuarios que se enfrentan con la nueva herramienta por la ignorancia de la tecnología y el uso de tales sistemas, la disposición general fue positiva y, finalmente, se pudo lograr el resultado deseado.
Para el equipo de trabajo, la incorporación de grupos de usuarios en las primeras etapas de diseño del artefacto fue muy significativo, porque desde la génesis del proyecto se recibieron sus comentarios, puntos de vista y comentarios, permitiendo que el trabajo sobre una base sólida basada en la experiencia.
Los usuarios, sin prejuicios ni limitaciones creadas por cuestiones de viabilidad técnica, entregaron todo tipo de ideas para mejorar el producto desde su experiencia diaria como pacientes en el tratamiento de la disfagia. Gracias a esto, en la primera fase de
conceptualización del proyecto se obtuvieron respuestas de algunas preguntas importantes, lo que generalmente se obtiene en una etapa posterior. Con la ayuda de los pacientes se abordó el objetivo principal del proyecto y cuál era la mejor solución para encarar el problema.
Con la confianza que esas respuestas dieron al equipo de trabajo, a partir de ese momento fue posible desarrollar el artefacto con mayor seguridad. En esas etapas de desarrollo, los usuarios pudieron interactuar directamente con los prototipos del artefacto y proporcionar información que referente a cuestiones claves como la navegación, la búsqueda de contenido en la Web o algunos criterios de usabilidad que aseguraron el correcto manejo del servicio.
En la etapa final, la participación de un mayor número de pacientes reveló que la herramienta tuvo un buen desempeño en términos de contenido, tecnología y diseño. Por último, esto permite, en otro aspecto importante, que el proyecto sea viable en el aspecto económico. Mediante el uso del artefacto por parte de los pacientes, en este caso, se puede asegurar que el producto funciona y se puede comercializar.
En resumen, los principales beneficios de la participación del usuario en el diseño de los artefactos, punto clave en la propuesta del MiD, podrían enumerarse de la siguiente manera:
1) Sabiduría. Los usuarios aportan importantes opiniones porque tienen la experiencia en primera persona como pacientes.
2) Retroalimentación. Continuo feedback con el fin de mejorar el producto, sabiendo que ellos son los principales beneficiarios.
3) Confianza. El equipo de trabajo gana la confianza de saber que están trabajando sobre una base sólida a partir de la experiencia del usuario.
4) Seguridad. Al apostar por un producto que sale a competir en el mercado, se debe estar seguro de que funcionará correctamente. Se trata de una cuestión fundamental en los negocios y la competencia del mercado.
5) Aprendizaje. De cara a la validación del MiD, se puede establecer, tras ponerlo a prueba en esta primera experiencia, que las fases más importantes en términos de intensidad de trabajo y de colaboración entre todos los perfiles integrantes del equipo de trabajo son las de Concepto y Prototipo, fases dos y cuatro, respectivamente. En la fase de Concepto, tomando como base la experiencia que se adquirió en el trabajo diario, es fundamental la colaboración del equipo completo (incluyendo al equipo desarrollador, al personal médico y a los pacientes y sus asistentes), porque gracias a la participación de todos los perfiles es posible determinar en las fases iniciales del proyecto la necesidad básica a satisfacer y cuáles son los objetivos generales y específicos con los que la solución entregada debe cumplir. La cuarta fase, la de Prototipo, asoma como la otra con gran relevancia porque es una etapa en la que se ejecutan permanentes
mini-ciclos en sí misma, procesos cortos de revisión del artefacto que mejoran incrementalmente el prototipo que se está desarrollando.
4.6.5. Fase Reflexión.
En términos de conclusiones de cara a los objetivos de la tesis, se puede decir que la primera experiencia fue positiva porque sirvió para aprender cómo encarar un proyecto de diferente manera a cómo se venía haciendo en el colectivo y porque se pudieron establecer claramente las cuatro fases y cuatro pasos del método, que se siguieron con claridad por parte del equipo. Por otra parte, es notoria la necesidad de ajustar las fases últimas del proceso y definirlas con precisión para no caer en aquellos bucles de producción antes mencionados que restan eficacia a todo el proceso de desarrollo.
A partir de esta experiencia, se establece como necesario, en primera instancia, el ajuste de lo mencionado y la automatización y sistematización del MiD de cara a una siguiente puesta a prueba, ahora en el contexto local de trabajo, es decir, en la misma organización en el que se realiza esta experiencia de investigación.