2. DIAGNÓSTICO AMBIENTAL MUNICIPAL
2.5. Entorno físico
2.5.3. Fauna y flora del Parque fluvial del Besòs
La mejora de la calidad del agua del río Besòs, el ensanchamiento de la lámina de agua y el establecimiento de zonas de vegetación naturalizada a lo largo de determinadas franjas de su curso en el Parque fluvial del Besòs han hecho que el río recupere una parte de sus hábitats naturales. Todas estas mejoras han hecho que aumente la riqueza ornitológica del Parque y ha provocado que se hayan detectado más de 200 especies de aves en los censos realizados los últimos años, lo que conlleva que las aves sean el grupo de animales mejor representado del Parque Fluvial del Besòs y su estudio continuado permite usarlos como un indicador del estado de conservación del espacio y como una herramienta para la sensibilización ambiental.
De las 200 especies de aves censadas encontramos pájaros piscívoros como el martín pescador, el cormorán, la garza real o la garceta. Estas especies de pájaros indican que las poblaciones de peces se han establecido en el parque. También hay que tener en consideración que solo un 10% de las especies detectadas en el Parque crían en el parque debido a la falta de hábitats apropiados y la falta de tranquilidad. A pesar de todo, se reproducen en el Parque una notable cantidad de especies como el pato real, las pollas de agua, el buitrón, el ruiseñor bastardo. En verano destaca la reproducción del chorlitejo chico y el carricero común. Otros nidificantes irregulares son el carricero tordal, la tarabilla, la abulilla y el cernícalo. La zona de los carrizales es la zona del Parque en la que crían más especies de pájaros dado que es la más tranquila y la que tiene más diversidad de hábitats. También se ha producido reproducción de pájaros exóticos como el faisán y el pico de coral senegalés, ya que la proximidad del Parque a los núcleos urbanos favorece la presencia de estas especies.
Durante las migraciones es cuando aumenta claramente el valor de este espacio ya que se encuentra situado dentro de la ruta migratoria del Mediterráneo occidental. La mejor zona para observar a los pájaros que se detienen en el Parque para descansar y alimentarse antes de proseguir su viaje es la desembocadura y su área de influencia aguas arriba. En esta zona podemos observar gran cantidad de aves como los limícolas y paseriformes. También se han observado aves que son escasas en Cataluña como el correlimos de Temminck, la garcilla cangrejera o la buscarla pintoja. De las especies que hibernan destacan la gaviota reidora, la más abundante, y por su interés, el andarríos chico, el pechiazul, el bisbita ribereño alpino o la agachadiza chica. Por último también se han observado aves de rapiña de la Sierra de Collserola, como el águila culebrera o el gavilán.
En referencia a las especies de peces que se encuentran en las aguas del río Besòs, en el seguimiento del año del 2007 se localizaron 3 especies de peces autóctonos y una de introducida. Los peces autóctonos son la anguila, el mújol y el bagre; y la especie alóctona es la carpa. La zonificación de las especies es muy marcada a lo largo del Parque. En la zona próxima a la desembocadura hay una
población de anguila muy estructurada y muy juvenil de mújol. Aguas abajo del canal Condal se observan anguilas pequeñas y algunos ejemplares de mújol, bagre y carpa. Aguas arriba de la EDAR de Montcada hay una población abundante de carpa, algunos bagres y anguila.
Las poblaciones de mamíferos que se encuentran en el Parque son las de micromamíferos, como el ratón doméstico, la musaraña y la rata de alcantarilla. También se ha observado a la comadreja y a una especie invasora, el visón americano. Las reducidas dimensiones del Parque dificultan la presencia estable de grandes mamíferos, a pesar de ello, se ha observado en alguna ocasión al jabalí y al conejo de campo, que provienen de las sierras vecinas. Este hecho constata que el río Besòs juega un papel clave como conector biológico entre la Serralada de Marina y la de Collserola.
También se han observado anfibios en el Parque como la ranita meridional, la rana verde y el sapo corredor; y reptiles como el galápago leproso, la tortuga de Florida, la culebra de Montpellier, la lagartija ibérica y la salamanquesa común.
Fuente: Diputación de Barcelona.
La vegetación que encontramos en el Parque es diversa, dependiendo de la zona del Parque en la que nos encontremos. La zona de uso público consta de 22 hectáreas de césped compuesto con mezcla de Festuca sp., ballica y grama, entre otras. También encontramos una zona más reducida de prado fluvial compuesto principalmente por ballica, Festuca arundinacia, alfalfa y esparceta. En el rompeolas, la vegetación es de carácter ruderal, compuesta principalmente de caña, una planta alóctona que tiende a formar una franja continua junto al agua.
En las zonas húmedas hay 60 parcelas de ciénagas de depuración del efluente de la depuradora de Montcada, formadas por carrizo que es una planta acuática helofítica que cada otoño pierde su parte aérea pero conserva rizomas enterrados bajo el suelo para poder pasar la época desfavorable. En la zona de la desembocadura se ha construido una mota con vegetación mediterránea como lentisco, tamariz, espino albar entre otros. También se ha realizado hidrosiembra para favorecer la cobertura del prado y se ha plantado vegetación acuática alrededor de la laguna artificial y también retales de vegetación adaptada a una salinidad elevada como el tamariz y la osagra.
Por último la vegetación del canal de aguas bajas y de las lagunas del riego comtal que encontramos a lo largo del Parque es parecida, dominando los carrizales, los espadañales, los berros de agua y el apio bastardo. Dentro del río y en las zonas inundadas crecen algas y macrófitos.