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Ficha síntesis: “Transversalidad de la cultura”

C1

Transversalidad de la cultura en las líneas de acción política del gobierno local

C2 Transversalidad de la cultura en las políticas “afines” del gobierno local C3 Transversalidad interna dentro del área de cultura del gobierno local

Fomentar la transversalidad (conceptual, de gestión y organizativa) de la cultura en el gobierno local.

Como en C1.

Como en C1.

Objetivo implícito de las políticas culturales sujeto a análisis:

2.4

Acceso

a la cultura

Este ámbito temático mantiene una importante relación con el ámbito de participación. Esta relación es tan estrecha como para poder considerar las condiciones de accesibili- dad como importantes factores (aunque no únicos) con incidencia directa en los aspec- tos de participación expuestos anteriormente.

Siguiendo esta línea de pensamiento podría plantearse este ámbito, al igual que el de participación, desde una doble perspectiva.

• Accesibilidad de la oferta cultural pública (actividades y servicios) desde la perspec- tiva de la ciudadanía.

• Accesibilidad de los mecanismos para participar en la propuesta / gestión de la ofer- ta cultural desde la perspectiva de la ciudadanía.

En este apartado, se procederá a estudiar el primer punto, ya que el segundo ha sido abordado tangencialmente, desde el ámbito de participación, al analizar cómo se pro- mueve una mayor diversidad de agentes activos en la vida cultural local. Así, rescribirí- amos el ámbito temático como accesibilidad de la oferta cultural pública.

En este sentido, se asume que el objetivo de política cultural que subyace en este ámbito temá- tico es “garantizar la equidad de acceso a la oferta cultural pública para toda la ciudadanía”.

De esta forma, las posibles dimensiones de análisis son tantas como las diversas cau- sas por las que esta situación de equidad, sin la intervención pública correctiva corres- pondiente, podría no darse. Así, el objetivo específico del sistema de indicadores en este ámbito es informar, y en su caso, valorar el grado de implantación de medidas que favo- rezcan la accesibilidad y su efectividad.

Entre las posibles “barreras” al acceso a la oferta cultural que podrían darse en el con- texto local, se señalan.

• Barreras económicas: las diferencias socioeconómicas en la población pueden hacer que el acceso a determinados eventos culturales se restrinja a unos determinados segmentos a causa de las diferentes sensibilidades de la demanda al factor precio.

• Barreras comunicativas-informativas: la lengua, la cobertura de la difusión, la forma de expresión del mensaje, los canales por los que se transmite y los soportes concre- tos que se utilizan pueden influir drásticamente en el acceso a la vida cultural.

• Barreras culturales: las diferencias culturales entre grupos diversos ya sean étnicos, religiosos, subculturas, grupos de edad, etc. pueden causar que lo que es accesible y demandado por unos, segregue naturalmente a los otros.

• Barreras de socialización: carencia de hábitos culturales adquiridos en la socializa- ción primaria (fundamentalmente familia y escuela), que predisponen favorablemen- te al hecho cultural, condicionando el gusto y la percepción de qué merece la pena y qué no.

• Barreras psicológicas: debido a factores relacionados directamente con la psicología del individuo, puede ocurrir que determinadas propuestas culturales se perciban como no accesibles.

• Barreras físicas: la falta de capacidad de los espacios e infraestructuras, su localiza- ción geográfica, los medios de transporte, las barreras arquitectónicas para discapa- citados, etc. son factores que pueden limitar el acceso a la vida cultural local.

• Barreras temporales: la incompatibilidad de horarios, la superposición de oferta, etc. influyen de igual modo en la accesibilidad.

• Barreras de confort: servicios auxiliares (guardería, aparcamiento, etc.), climatización de los espacios, adecuado equipamiento de las infraestructuras, etc., pueden actuar como factores disuasorios, limitando el acceso a la oferta cultural.

• Etc.

Una de las mayores barreras de acceso a la cultura es la falta de predisposición al hecho cultural, que influye de manera fundamental en nuestras elecciones personales. Un posi- ble ejemplo es pensar en el capital cultural y el capital económico de una persona, que en muchos casos tienen una relación inversa, de manera que es fácil encontrar perso- nas con menores medios económicos que gozan de una mayor predisposición a la cul- tura que otras con más medios económicos. Cuanto mejor es la predisposición al hecho cultural, más posibilidades de superar el resto de barreras de acceso a la cultura. A partir del habitus, concepto sociológico clave en el campo de la cultura desarrollado por Pierre Bourdieu (La distinción. Taurus. Madrid, 1988), se analizan las elecciones y los gustos de los individuos. El habitus se puede entender como un sistema de disposi- ciones durables y transferibles a partir del cual un grupo social produce esquemas prác- ticos de percepción: distinción entre bello/feo, adecuado/inadecuado… esquemas a par- tir de los cuales se producirán las prácticas, las elecciones, de los sujetos.

El habitus se adquiere fundamentalmente en la socialización primaria (familia, escuela y grupo de iguales). El habitus no se reduce a las condiciones económicas de los indi- viduos, sino al modo y a la capacidad de apropiación legítima de la cultura, a la fami- liaridad con que usamos o consumimos la alta cultura o los bienes lujosos. A iguales

ingresos, los consumos de cultura pueden ser muy diferentes; vendrán condicionados por el habitus de procedencia de cada uno.

Si apreciamos altamente el teatro, la pintura y la lectura, nuestra disposición será un factor clave de accesibilidad a la cultura que nos servirá para superar posibles barreras y aprovechar mejor la oferta municipal. En cambio, sin este aprecio, sin una predispo- sición favorable hacia la cultura, se es inmune a las políticas culturales y a todos los esfuerzos por disminuir barreras. El municipio, por su situación estratégica de cercanía al ciudadano y al entorno donde se conforma su habitus, puede desarrollar estrategias que compensen estas y otras diferencias facilitando la creación del entorno cultural ade- cuado desde que somos pequeños.

No obstante lo dicho, se considera que no es objeto de este estudio llegar a desvelar todas las posibles barreras existentes o cuál es el grado de incidencia de estas barreras en los comportamientos de la población, investigación que pertenece más a los ámbitos sociológicos o de marketing que a los estrictamente culturales, sino simplemente priori- zar, desde la perspectiva actual de los gobiernos locales, los factores más significativos y evaluar qué tratamiento se hace de ellos, de forma que se tienda a garantizar la acce- sibilidad a la vida cultural local.

Bajo esta perspectiva, el enfoque de las cuestiones sobre accesibilidad de la oferta cul- tural, para las que el sistema de indicadores debe proporcionar orientación, podría sin- tetizarse en las siguientes necesidades de información.

• Tratamiento del factor económico.

• Tratamiento del factor comunicativo.

• Tratamiento de la diversidad cultural.

• Tratamiento de los factores físicos, espaciales y temporales.

• Tratamiento de los hábitos culturales.

En la forma de aproximación a este área temática prima el enfoque cualitativo sobre el cuantitativo, reflejando, de alguna forma, el mayor peso del objetivo de advocación para el desarrollo de políticas culturales locales en el ámbito de la accesibilidad que el de evaluación de las acciones existentes.

Conocer qué tratamiento hacen los gobiernos locales del factor precio para garantizar la accesibilidad de la oferta cultural.

Conocer qué tratamiento hacen los gobiernos locales de los factores comunicativos para garantizar la accesibilidad de la oferta cultural.

Conocer qué tratamiento hacen los gobiernos locales de la diversidad para garantizar la accesibilidad de la oferta cultural.

Necesidades de información: D