11 Formas mutantes del cosplay: formulaciones ficcionales que trasgreden y complejizan lo
11.2 Figuraciones cyborg: conexión con elementos, dispositivos u objetos
Luego de las conexiones humanoides con lo animal y las líneas de Zoé, nos encontramos con otra de las relaciones que los sujetos mantienen en su cotidianidad y que ha propiciado acercamientos estéticos con mucha mayor intensidad y son las máquinas. La industrialización, el desarrollo digital y las tecnologías de la información y la comunicación han ampliado los horizontes del desarrollo, el cuerpo a desempeñado un papel importante ya que ha sido desde él donde se ha partido para la generación de todos los elementos tecnológicos que se tienen hoy en día y que se transforma a pasos agigantados por la ola de mercantilización que formula el capitalismo avanzado.
Desde la ciencia ficción, la tecnología ha propiciado elementos monstruosos donde el horror de lo diferente hace que se reterritorialice a la imagen normalizadora del cuerpo humano Hombre, y se destruya por completo aquel ser que surge de las experimentaciones. En este caso, a la mujer se le ha expuesto como elemento creador de la monstruosidad, o de aniquilación de la raza humana (sea por poder, dominio o exterminio) algunos de estos caso pueden verse en películas como “Terminator” (Skynet) “Yo, robot” (Viki) y “Matrix” donde la tecnología, al adquirir inteligencia, intenta dominar a los humanos y subyugarlos.
Por otra parte, las máquinas aún sigue siendo el entorno de manipulación de experimentación humana en aras de encontrar elementos que puedan acercarse un poco más a esos misterios que rodean el origen y formación humanos, esto permite elaborar posibilidades otras de conexión con lo tecnológico más allá de
una simple relación creador-invento, sino de una conexión simbiótica en la que las prótesis no son solamente creaciones sino potenciadores de las intensidades.
En este caso, rizomáticamente volvemos al aspecto del devenir cosplayer como espacio que da apertura al cyborg ficcional en el cual está en proceso el cosplayer quien está experimentando en el juego de la representación: la relación con la prótesis no es efímera, esta conexión se formula desde los deseos y afectos que los sujetos componen su performatividad, incluso mucho antes de que se materialicen sus partes, la máquina está en proceso cada vez que los sujetos se conectan con diversas narrativas o personajes desde los cuales desean potenciarse, destruirse o modificarse.
El devenir cyborg atraviesa el devenir cosplayer en la medida en que las prótesis no son consideradas un elemento externo del cuerpo, sino como artefacto que realiza una simbiosis y da apertura a otras formas de lo corpóreo que parten del juego y de la ficción como localizaciones de los deseos. Esto quiere decir que las experimentaciones se movilizan entre diversos elementos que desbordan las capacidades de los cosplayer y los invitan a formularse como otros en medio de la fusión entre la máquina-prótesis para dar paso a encarnaciones creativas, intensas que desubican las posiciones de los otros para que se desterritorialicen y realicen conexiones otras con lo observado.
Así mismo, las prótesis ya no son simplemente elementos que deben cumplir una función específica de imitar o replantear la figuración ficcional de un personaje, estas se conforman como narrativas que atraviesan las experimentaciones de los cosplayers y las alimentan con nuevas composiciones, con memorias que se van modificando en el proceso de la representación y que se reelaboran con cada experimentación planteada.
Figuras 76, 77, 78 y 79. Fotografías del proceso de la realización de las prótesis del personaje Xayah, del videojuego “overwatch”. Las modificaciones a los elementos son tomados como transgresión corporal por cuanto el sujeto incorpora dichas transformaciones y las intensifica en la conexión con los demás objetos que acompaña el atavío; así mismo el confort en el cual el cuerpo se desplaza en la vida cotidiana encuentra en esta práctica una zona de desterritorializacion que le exige salirse de las rigurosidades corpóreas y propiciar nuevas experimentaciones con la maquina ficcional que se plantea desde la composición de las prótesis. Créditos de las fotografías a Estefanía Escolar/ Moka Torota.
Teniendo en cuenta la propuesta de la relación prótesis-sujeto encarnada en el cosplay, el tránsito por el devenir cosplayer desemboca en lo femenino en tanto estas figuraciones cyborg plantean desplazamientos entre los limites, desdibuja las fronteras de lo considerado humano y máquina permitiendo cuestionar la rigidez o destrucción del cuerpo en aras de exponerlo como máquina abstracta desde la cual se procesan intensidades, fuerzas, afectos que lo fortalecen, lo transforman y lo desplazan de las sedimentaciones. El devenir femenino ficcional atravesado por el devenir cyborg se alimenta de las composiciones otras que se permite el cuerpo con los artefactos del disfraz, para dar posibilidad al tránsito de cuerpo otros femeninos que se aventuran a recomponerse cada vez mas de manera compleja para modificar y trasgredir lo establecido, procurando producir positivamente nuevos elementos que hagan nuevas relaciones, en palabras de Braidotti (2005) el proceso tanto de la máquina sujeto/zoé –mencionada anteriormente-, como de la máquina sujeto/tecnología elabora el ejercicio de la inmanencia radical, eso que sucede en el aquí y el ahora y que está en constante proceso.
En este caso, la figuración cyborg encuentra su localización en las redes sociales, en la fotografía y en las conexiones transmedia por las cuales la práctica del cosplay surge y transita: nuevamente el primer elemento donde se debe fijar la mirada son las narrativas mediáticas que propone la ficción, desde dicha conexión se elaboran procesos otros de juego performativo en el cual el cuerpo desea formular un elemento ficcional y componer su CsO; luego, al estar subidos en la máquina, el ejercicio de ficcionalizar atrae la mirada de otros que, al tener acceso a los dispositivos tecnológicos capturan dichas corporalidades y las hacen transitar por las vías de la internet en un parpadeo, en este caso la práctica se desliza en otro tiempo espacio que sucede en el mismo instante en el cual se está formulando.
Ahora, elaboradas estas localizaciones, lo femenino se presenta como el espacio de formación creativa de la corporalidad propuesto desde lo múltiple: las interrelaciones que se puedan conectar con la máquina formulan espacios de enunciación que atraviesan las segmentaridades y constituyen lo corporal como plano de consistencia en donde las producciones maquínicas de los cosplayers zigzaguean entre las diversas categorías de lo considerado cosplay, dando apertura a propuestas femeninas otras que en muchas ocasiones son insospechadas, contradictorias y subversivas.
Figura 80. El cuerpo cosplayer visto como superficie de multiplicidades, expone elaboraciones diversas en donde lo femenino puede componerse de diversas maneras y proponer formas otras que desplieguen líneas de fuga y devenires; en este caso, el devenir cyborg se compone en medio de las experimentaciones de lo femenino con las prótesis, con los elementos tecnológicos y con las conexiones que produzca, fortalezca y transforme, es decir, el cosplayer es toda una maquina tecnológica que fabrica oportunidades de atravesar la ficcionalidad apoyados desde lo positivo femenino. Créditos fotográficos a Estefanía Escolar/Moka Torota.
Por último, las trasgresiones cyborg dentro de la práctica del cosplay permiten reconsiderar el cuerpo femenino como un elemento no acabado, que desea realizar diversas conexiones que le permitan salirse de sus bloques binarios y lo potencien a crear, a facilitar las conexiones y a usar estratégicamente dicha performatividad para remover los imaginarios estratégicamente desde las narrativas ficcionales. Todo esto se vincula a las diferentes composiciones de los sujetos con sus prótesis, las intensidades que atraviesan y los elementos que puedan usar para ello, como lo son las actuales tecnologías, afirmando al cosplayer como un proyecto cyborg en constante proceso de transformación y reelaboración ficcional.
Las encarnaciones de las narrativas ficcionales abren la puerta a las conexiones cyborg en la medida en que las fuerzas del deseo se despliegan por diversos elementos de lo maquínico tecnológico, abriéndose paso por la gran red de información como un CsO digital, transversal, en constante transformación gracias a las interacciones con los elementos que captura, compone, conecta y desdibuja. Este ejercicio promueve un devenir femenino desde el cyborg, aquella figuración que intenta minimizar las barreras de lo Mayoritario y de la mismidad donde se encasilla a la mujer y modificarla para que sea molecular, virtual, un desplazamiento de afectos que retumben, se mezclen y genere de ello nuevas posibilidades de máquinas del deseo capaces de producir alternatividades.
11.3- Figuraciones monstruosas: conexiones múltiples con elementos diversos (insectos/armas)